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Filosofia fonamental, tom IV

Jaume Balmes

Idioma:
espanyol
Completesa:
Obra completa
Autoria:
Escrita per l'autor
Estat del text:
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Extensió:
~100.000 paraules · 496 passatges
Cita aquesta obra
  • APAJaume Balmes. (n.d.). Filosofía fundamental, Tomo IV [Filosofia fonamental, tom IV]. Digital reproduction: SigPhi. https://sigphiai.com/ca/works/jaime-balmes/filosofia-fundamental-tomo-iv
  • MLAJaume Balmes. Filosofía fundamental, Tomo IV [Filosofia fonamental, tom IV]. Digital reproduction, SigPhi, https://sigphiai.com/ca/works/jaime-balmes/filosofia-fundamental-tomo-iv.
  • ChicagoJaume Balmes. Filosofía fundamental, Tomo IV [Filosofia fonamental, tom IV]. Digital reproduction, SigPhi. https://sigphiai.com/ca/works/jaime-balmes/filosofia-fundamental-tomo-iv.

Referència de l’edició reproduïda. SigPhi és la reproducció digital, no l’editor. S’hi inclouen l’any, l’editorial i el traductor quan consten; «n.d.» indica que no consta l’any. La responsabilitat d’un pròleg o d’una nota es determina segons el passatge citat.

De què tracta

«Filosofia fonamental», volum IV: l'ésser, i Déu.

Context i història

El volum on tot el que s'ha anat construint desemboca en la metafísica pròpiament dita. Balmes va morir dos anys després de publicar-lo, sense la revisió que hi volia fer. Text en CASTELLÀ: l'original de Balmes.

Context editorial, no una font citable: a diferència dels passatges de l'obra, aquestes dades no es poden contrastar amb el corpus.

Extracte de l’edició disponible
[4.] Con semejante sistema, inútil era pensar en ideas; no habia mas que sensaciones: cuanto se agita en la mente del hombre, desde el mas imbécil, hasta el genio mas poderoso, no era mas que una sensacion trasformada. Los elementos de la humana inteligencia eran absolutamente los mismos de que dispone el bruto; pensar no era mas que sentir mejor. Tal era el último término del análisis, tal el resultado de la mas delicada observacion, tal la solucion que á los problemas del entendimiento del hombre encontrara la mas profunda filosofía. Platon, Aristóteles, san Agustin, santo Tomás, Descartes, Malebranche, Leibnitz, no eran mas que soñadores sublimes, cuyo genio contrastaba con su ignorancia de la verdadera naturaleza de las cosas. Todos ellos no sabian nada en materia de ideología y metafísica: estas ciencias eran un mundo desconocido, hasta que vinieron á descubrirlo Locke y Condillac. [5.] Esa escuela tan funesta como frívola, habia envuelto el espíritu en la materia, y le habia ahogado. La mariposa no podia desplegar sus leves alas, de lindos y variados colores; era preciso que se despojase de ellas, y que se convirtiese en gusano torpe é inmundo, enredado en una envoltura, tan inmunda y torpe como él. En esto consistia el progreso. El límite de la perfeccion ideológica era negar las ideas; el de los estudios metafísicos, negar los espíritus; el de los morales, negar la moral; el de los sociales, negar el poder; el de los políticos, establecer la licencia; el de los religiosos, negar á Dios. Así marchaba la razon humana en una direccion retrógrada, creyendo avanzar; así pensaba levantar el edificio de sus conocimientos, cuando no hacia mas que demoler; así queria llegar á un resultado científico, negando cuanto encontraba al paso, y negándose por fin á sí misma.

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