30 Lo que acabo de discurrir a favor del influxo de la imaginacion materna en el feto, basta para que ya mire sin desplacer alguno la opinion, que atribuye el color Ethiopi- co a aquel principio. Pero una noticia, que poco ha me co- municó el Licenciado Don Diego Leandro de Guzmán y Marquez, Presbytero, Abogado de los Reales Consejos, y de Presos del Santo Oficio de la Inquisicion de Sevilla, y su Comisario en la Ciudad de Arcos, me extraxo del estado de indiferente, inclinandome no poco a*aquella opinion. El citado Don Diego me escribió haber conocido en la Vi- lla de Marchena, distante nueve leguas de Sevilla, a un Ca- ballero llamado Don Francisco de Ahumada y Faxardo, de familia mui noble, y de padre, y madre blancos, el. qual; no obstante este origen,'era negro atezado, con: cabello ensortijado, narices anchas, y otras particularidades, que se notan en los Ethiopes: que al contrario, dos hermanos suyos, Don Isidro, y Don Antonio, eran mui blancos, y de pelo rubio: que se decia, que la singularidad: de Don Francisco habia nacido de que la madre, al tiempo «de la concepcion, habia fixado con vehemencia la imaginativa en una pintura de los Reyes Magos, que tenia a la vista:en su dormitorio: finalmente,. que habiendose casado dicho:Don Francisco con una muger mui blunca,loshijos salieron:mulatos.
31, Siendo hecho constante, como yo no dudo, la per- fecta negrura de aquel Caballero, es claro, que no puede atribuirse al indigno comercio de su madre con algun Ethio- pe. La razon es concluyente. ¡Si fuese esa la. causa, no sal- diia enteramente negro; sino.mulato, como salen: todos aquellos CARTA QUARTA. 1 llos que tienen padre negro, y madre blanca; y como por la propria causa salieron mulatos los hijos del mismo Don Fran- cisco. ¿A qué otra causa, pues, podemos atribuir el efecto, sino a la vehemente imaginacion de la madre, clavada al tiempo de la concepcion en la pintura del Mago negro, que tenia presente * a eo 32 Pero debo advertir, que para adaptar este principio a la negrura de la Nacion Ethiopica, no es menester que en to- das las generaciones de aquella gente intervenga, como cau- sa inmediata, la vehemencia de la imaginacion; pues puede suponerse, que al tiempo que se estableció aquel colofen el primero, 0 primeros individuos, se estableció tambien un principio (sea el que se fuere) capaz de comunicarle a otros mediante la generacion.
Es quanto ahora me ocurre sobre la materia, y que me hace mas fuerza, que todo lo que en contrario opene Jacobo Blondél, y aun mas que lo mismo, que yo he dicho en el Discurso sobre el color Ethiopico; mas no basta para que me atreva a dar en el caso sentencia definitiva. Soi de Vmd. 8c.
EN RESPUESTA A UNA objecion hecha al Autor, sobre el tiempo del descubrimiento de las variaciones del Imán.
1 UI Señor mio: Haceme Vmd. cargo de haber escrito en el Quinto Tomo del Theatro Critico, Disc. XI. n. 13. que la virtud directiva del Imán al Polo, fue descubierta en el siglo decimotercio; y que por trescien- TOS años, poco mas, O menos, despues de aquel descubri- miento, se estubo en la fé de que la direccion era invaria- ble; a cuyo plazo Criñon, Piloto de Dieppa, segun unos, E4 O 72 VARIACIONES DEL IMAN, o Caboto, Navegante Venecíano: segun otros, observó el primero las declinaciones del Imán; esto es, que no mira- ba por lo comun en derechura al Polo, sí que declinaba al- gun tanto, ya mas, ya menos, segun los diferentes para: ges, ya hacia el Oriente, ya hácia el Poniente. Y infiriendo ¡Vmd. que, segun esta noticia, viene a caer el descubri- miento de las deelinaciones del Imán en el año de mil y seis- cientos, poco mas, ó menos, hace una objecion, a su pa- recer indisoluble, contra ella, con lo que escribe Pedro de “Siria, Autor Valenciano, en su Arte de Navegar, cuyo Libre se imprimió en Valencia el año de mil seiscientos y dos; y en él (segun la cita de Vmd.)al cap. 16, fol. 58, dice el Autor: Por mui cierto, y averiguado tienen todos los Pilotos, y Marineros, que navegan, que las Agujas de ma- rear varían, ya hacia el Pontente, ya hacia el Oriente.
2 Sobre esta clausula entra una reflexion de Vimd. pa- xa hacerla contradictoria a lo que yo he escrito sobre el asunto; y es, que desde el descubrimiento de las declina- ciones, hasta que la noticia se hizo general entre Pilotos, y Marineros, es preciso suponer, que pasaron muchos años: por consiguiente no pudo hacerse dicho descubrimiento por el año de mil y seiscientos, ni aun con la limitacion que yo añado, de poco mas, 0 menos.
3 Otra clausula del mismo Autor ofrece Vimd. otra reflexion, que agrava mucho la dificultad. Dice Pedro de Siria en el Prologo: Los muchos ruegos de algunos amigos, a los quales es justo obedecer, me ban movido a que sacase a luz este Libro, que ya casitenta olvidado, despues que me dí a la Furisprudencia. Esta circunstancia da mayor atraso el descubrimiento de las declinaciones, que el que se infiere an la primera refiexion, La expresion de que el Autor tenia ya casi olvidado el Libro, despues que se habia dado a la Furisprudencia, quando a ruegos de amigos se resolvió a imprimirle, significa, que algunos, y no pocos años antes le tenia escrito. Pongamos que fuese escrito ocho años an- tes, Alarguemoslo a a doce. Pues se imprimió el año de 1602, pudo estár escrito el año de 1590,0 1591. Quando el Autor CARTA QUINTA. 73 tor lo escribió, era general entre Pilotos, y Marineros la noticia de las ANS 5 pues él lo afirma asi enel mis- mo Libro: luego es forzoso echar algunos años mas alla del de 1590. el descubrimiento de ellas, para dar lugar a que la noticia se fuese extendiendo a todos. Por consiguiente es falso, que el año de 1600, poco mas, ó menos, se haya he- cho el referido descubrimiento. Aunque no resumo la difi- cultad con las mismas palabras de Vind. pienso que no di- simulo, antes pongo mas clara, con las mias, la fuerza de la objecion.
4 Concluye Vind. preguntandome en qué Autor he leí- do la especie de los descubridores de las variaciones deb Iman, y del tiempo del descubrimiento; y me parece, que en el contexto rastréo alguna desconfianza de que yo satis: faga a esta demanda, por el reparo adjunto, que Vid. hace con aire un poco misterioso, de que nien el Dicciona- rio de Baile, nien el de Moreri, ni en el de Comercio se halla tal cosa; siendo Libros dice Vmd. tan proprios, y unicos para el caso. A la verdad, nose deberia extrañar, que habiendo pasado ocho años, despues que escribí aque- ila noticia, tubiese olvidado el Autor de quien la copié. Ni pienso que nadie me atribuya una tan feliz memoria, qual es menester para tener presentes siempre en ella los Aurto- res en que leí tantas, y tan varias noticias, como he estam- pado en diez Tomos de a quarto. Debe suponerse, que al tiempo de escribirlas, sabía de qué Autores las habia deri- vado; pero que los Autores de todas me hayan de quedar estampados en la memoria de modo, que en qualquiera tiempo que sea preguntado por el de qualquiera noticia, pue: da señalarle, nadie debe esperarlo de mí. Sin embargo, tam- bien satisfaré a Vid. sobre este capitulo.
5 Aora bien: Señor mio, antes de ponerle a Vimd. de: lante de los ojos una notable equivocacion que ha padeci- do, ya leyendo mi escrito, ya escribiendo su carta, y en cuyo desengaño consiste mi esencial respuesta, quiero Car- garme voluntariamente, y admitir la suposición ( aunque falsa, como mostraré despues con evidencia) que Vmd, ha- 74 VARIACIONES DE Iman, hace, de que del lugar en que me cita, se infiere, que el descubrimiento de las variaciones del Imán cae en el año de mil y seiscientos, poco mas, 0 menos. ¿Prueban lo contrario las reflexiones de Vmd? En ninguna manera. Para cuya demonstracion es lo primero vér, qué significa en aquel nu- mero el aditamento poco mas, 9 menos. Es indubitable, que en semejantes cómputos de tiempo, el mas, ó menos no es respecriyo a toda la suma, sí solo al ultimo siglo, d'cen- tenar de años. Si fuese lo primero, se podia decir, que se: senta años mas, O menos (pongo por exemplo ) son poco mas, O menos, respecto de mil y seiscientos, pues aun no hacen la vigesima parte de aquella suma. Asi es cierro, que el poco mas, 0 menos todos lo entienden aplicado al ultimo centenar de años. ¿ Pero quántos años de mas, ú de menos podrán cemprehenderse en el poco mas, ó menos, respecto del numero centenario * Quando tratan los Teologos de la integridad dela Confesion Sacramental, en quanto al nu- mero de los pecados, examinan este mismo punto, para determinar, quando un penitente, que no acordandose del numero fixo de los pecados que cometió, se confesó dicien- do, cometí tantos pecados, poco mas, 0 menos, está o no esta obligado a reiterar despues la Confesion, acordandose del numero cierto. Los mas rígidos determinan, que el po- co mas, O menos, respecto de ciento, solo puede extender- se a cinco de mas, 0 cinco de menos. Los mas laxos lo estienden a veinte de mas, ú de menos; y los moderados, a ocho, o nueve. Para que vea Vimd. que no soi cicatero en mis cuentas, quiero sujetarme por' ahora a'la opinion mas estrecha3 esto es, que el poco mas, O'menos, respecto del numero centenario, no puede, segun el computo pruden- cial, extenderse sino a cinco de mas, O cinco de menos. Con einco años de menos en el numero de mil y seiscientos, rengo tiempo de sobra para mi descargo. Mas para esto es"menester ajustar. primero la cuenta del tiempo, que pru- dencialmente puede considerarse necesario, para que la no- ticia del descubrimiento de las variaciones del Imán se es- tendiese a todos los Pilotos, y Marineros de Francia, Espa- Da, CARTA QUINTA. 75 ña, Italía. Alemania, y otras Naciones Européas ( pues a la ¿expresion todos de Pedro de Siria, esta es la mayor exten- sion, que se puede dar.) Parece que Vimd. pide para esto muchos años, Yo pretendo, que en el espacio de dos, y aun en un año solo, hai sobra de tiempo.
6 Advierta Vimd. que Pilotos, y Marineros son la gen- te que mas gira el Mundo, y con mas velocidad 5 asi ningu- na tiene igual oportunidad para adquirir en breve tiempo no- ticias delas partes mas distantes. Un Piloto, que hoy está en Cadiz, dentro de diez dias se halla en Londres, donde en- cuentra otro, que en igual espacio de tiempo, vino alli de Petersburgo. Uno que hoy estáaen Venecia, en diez dias pa- sa a Cadiz, y halla en aquel Puerto otro, que tambien en diez dias acaba de llegar de Escocia. Asi un vecino de Ca- * diz, dentro de diez dias, puede saber do que.acaba de pásar en Petersburgo: y un Veneciano,,un suceso reciente de Es- cocia. Añadiendo a esta advertencia la de que la noticia de las variaciones de la Aguja Magnetica, es de suma impor: tancia en la Nautica, y por tanto, util, y necesaria a todos los Pilotos; se hallara., que! es estenderse ¡demasiado:, pedir el espacio de un año, para que dicha noticia llegase a todos los Pilotos de Europa, vil sa, 0329- A:?
7. Pero tenemos que digérir la otra dificultad, de estár el Libro de Pedro de Siria escrito algunos años antes que se imprimiese. “Tampoco esto, hace fuerza. Daré a Vmd. de barato, que -el libro. estubiese escrito quarenta años antes, No por eso. es necesario inferir; que, el descubrimiento de las declinaciones no se hiciese cerca del' año de 1600. ¿Por qué“ Porque pudo el.Libro estár escrito con toda esa anté- riortidad;. pero no estar escrita en. el la clausula, en: que el Autor afirma, que todos.los, Pilotos, y Marineros tenian nos ticia/de las declinaciones.-¿ Quién ignora, que:es mui fre- qúente, adicionar los Librosdespues de escritos, continuan do las adiciones hasta el. tiempo de la impresion? ¿Y qué sucede: no pocas yeces. estár imprimiendose una parte del Libro,-y almismo;, tiempo éstár el Autor adicionando otra? 1, 8. Todo, «lo querhastaaora he: escrito, y es una respuesta e L 76 VARIACIONES DEL IMAN, de supererogacion; porque todo procede sobre la gratuíta admision, de que de mi citado Escrito deba coles gire, ques el descubrimiento de las variaciones del Imán cayo en el año de 1600, poco mas o menos; de lo que voi ya dá desen= gañar a Vid. manifestandole la equivocacion, queen es- ta parte ha padecido 5 y en este desengaño consiste mi prin cipal respuesta.
9 Lo que yo he escrito es, que la propriedad de la di- reccion del Iman al Polo, fue descubierta en el siglo deci- motercio; y. que trescientos años despues se notaron sus de“ elinaciones, ya hácia Oriente, ya hácia Poniente. ¿Cómo puede inferirse de aqui, que el descubrimiento, 0 primera observacion de las declinaciones, cayó en el año de mil y seiscientos, poco mas, o menos? El siglo decimotercio com- preende cien años; esto es, todos los que se cuentan desde el de mil doscientos y uno, hasta el de mil y trescientos in> clusive. Con que en qualquiera de estos cien años que se descubriese la direccion del Imán al Polo, se verificará, que se descubrió en el siglo decimotercio, Pongamos, pues, que se descubrió en el año de mil doscientos y veinte. ¿A qué año corresponde el descubrimiento de las declinaciones, en la suposicion de que este se hiciese trescientos años despues, poco mas, O menos? Ál de mil y quinientos y veinte, poco mas, O menos;3esto es, ochenta años mas atrás de aquel, adonde le coloca la-errada ilacion de V. imd. Aunque el des- cubrimiento de la direccion al Polo hubiese sucedido el año de mil doscientos yuno: se verificaría haberse hecho en el siglo. decimotercio; y enese caso, el descubrimiento de las declinaciones correspondería al año de mil quinientos y uno, poco.mas, 'Ó- menos; esto es, noventa y nueve años mas atrás de aquel donde Vmd.'me le eo poner. | Lo — Solo-me resta ya, para la entera satisfacción de Vimd: manifestarle el Autor, «a quien debo las noticias * qué es2 cribí en orden alos. descubridores, y al tiempo del descu- brimiento de las declinaciones.. Este es. el célebre:Mr. de Fontenelle: enla Historia de lu“Académia Real de las. Ciencias del año 1712, pag: 18. Abra Vind, este « Libro da el uU- CARTA QUINTA, 27 fugar citado, y allí verá, que el primero que habló de ka direccion del Imán al Polo, fue un Poeta Francés del siglo decimotercio: que trescientos años despues se descubrieron las declinaciones, ú variaciones: que el primero que (segun la opinion mas recibida) habló de ellas fue Caboto, Nave- gante Veneciano, y publicó esta novedad elaño de mil quí: nientos y quarenta y nueve. Pero que Mr. Delisle tenia un Manuscrito dé un Piloto de Dieppa, llamado Criñon, que le dedico al Almirante Chabor el año de mil quinientos trein- ta y quatro, donde el Autor habla de las declinaciones del Imán. | | 11 Antes de publicarse en la Historia de la Académia el Manuscrito de Mr. Delisle, estaba Caboto en posesion de la fama de descubridor de las declinaciones: y de hecho el Pa- dre Dechales, en el Prologo al Tratado de Magnete como de opinion comun, atribuye a Caboto este descubrimientos pero ya, publicada la noticia de aquel Manuscrito, con mas motiyo se debe atribuir a Criñon3 aunque no es imposible, que éste fuese el primero en escribirlo, y aquel en observar- lo. Lo que mas importa a nuestra question cs la adverten- cia de que, O que las declinaciones se manifestasen al Mun- do el año de mil quinientos y treinta y quatro, 0 el de mil quinientos y quarenta y nueve; siempre quedamos mui le- xos del año de mil y seiscientos. Con que pudo mui bien Pe- dro de Siria escribir lo que escribió, sin oponerse a lo que yo escribí. Nuestro Señor dé a Vmd, mucha vida, y sa- hid, 8c, CARs 73 SOBRE UN INFANTE DE DOS CABEZAS, DN A A PA na E Y E dd DIT RESPUESTA A LA CONSULTA sobre el Infante monstruoso de dos cabezas, dos cuellos,quatro manos, cuya division por cada lado empezaba desde el codo, represen: tando en todo el resto esterior, no mas que los miembros correspondientes aun indivi- duo solo, que salió a luz en Medina-Sidonia el día 29 de Febrero del año 17350. Y por cor: siderarse arriesgado el parto,luego que sacó un pie fuera del claustro materno, sin esperar mas, sele administró el Bautismo en aquel miembro. Y FUI Señor mio: Dos partes tiene la Consulta. La pri- y_H mera Phylosofica,sobre si el monsturo b¿cipite cons- taba de dos individuos, O era una solo. La segunda Teologí- ca, si en caso de ser dos, quedaron ambos bautizados. Y por el mísmo orden satisfaré a una, y otra parte de la Consulta.
2 Los monstruos de las expresadas circunstancias, aun- que no mui freqiientes, tampoco son de los mas raros. El docto Premonstratense Juan Zahn (20.3 Mundi mirab. scru- tin. 5, cap. 4. ) en un larguisimo Catalogo de varios mons- truos, cuyas noticias extraxo de muchos Áutores, y que se vieron en diferentes siglos, y regiones, comprehende hasta treinta y quatro de la misma especie del que apareció en esa Ciudad; esto es, de infantes bicipites, ú de dos cabezas; y demas de estos ( lo que es mas admirable ) uno de tres cabezas, y otro de sierc, citando por este ultimo ¿ Ulyses CARTA SEXTA. 79 ses Aldrobando, el qual dice nació cn el Piamonte el año Acaso no todos aquellos hechos merecerán igual fé: porque entre los Autores compiladores de prodigios, hai no pocos faciles en creer, y ligerosen escribir. Son muchos los hombres, que se complacen en referir portentos 3 y rara: vez falta quien eternice con la estampa sus ficciones, como si fuesen realidades, Pero tres sucesos recientes del mismo ge- nero hallo en la Historia de la Académia Real de las Cien- cias, tan completamente justificados como el de esa Ciudad; y de uno de ellos se dará abaxo individual noticia. | 4 No solo en «la especie humana, mas tambien entre los brutos, se han encontrado semejantes monstruos. Paulo, Za- quias, citando a Juan Fabro Linceo, como testigo de vista, refiere, que el año de 1625 nació cerca de Roma un Ter- nero bicipite. El Padre Regnault en el tom. 4. de sus Dialo- gos Physicos, dial. 1, testifica de un Cabrito montés con dos cabezas, que cl año de 1729 fue cogido enel bosque de Compieñe, andando en él a caza del Rei Christianisimo. Y, en el mismo Dialogo, sobre la fé delos Diarios de Alema- nia, refiere haber sido asimismo aprehendida en la caza. de otro Principe una Liebre de dos cabezas. Gasendo advierte, que en la especie gallinacea se ha visto muchas yeces esta monstruosidad.
5. Sieñdo uniformes todos los monstruos referidos en la duplicacion de cabezas, variaban mucho en el numero de otros miembros, algunos en la colocacion de ellos, y aun de las mismas cabezas. Unos teniah quatro brazos, y solo dos piernas, como el de esa Ciudad 5 otros, quatro brazos, y quatro piernas; y dos de los monstruos que compiló el Pa- dre Zahn, tres brazos, y tres piernas. Unos tenian el orga- no de la generacion duplicado, otros noz y entre los que le tenian duplicado, en unos le habia de ambos sexos, en otros de uno solo. Unos tenian dos higados, y dos bazos;.otros un higado:, y 'un:bazo: unos, dos «corazones, otros uno solo; aunque sobre la unidad, úu duplicacion de esta entraña, harepos abaxo particular reflexion; unos un esófago, otros dos, a, Asi- 80 SOBRE UN INFANTE DE DOS CABEZAS, 6 Asímismo tampoco en todos habia uniformidad en quanto a la colocacion de las cabezas, y otros miembros. Unos tenian las cabezas colocadas lateralmente, como el de esa Ciudad; otros, la una a la espalda de otra; otros miran- dose recíprocamente 3 y aun alguno tenia una de las dos ca- bezas como medio inserta en el pecho.
- Variaba tambien en muchos la colocacion de otros miembros. En la Liebre de Alemania habia, en orden a es- to una notable singularidad. Á cada cabeza correspondian quatro pies; y asi las cabezas, como los pies, estaban en- contradas, Ó mirando a partes opuestas; de modo, que quando una cabeza miraba al suelo, y el bruto se fixaba en los pies correspondientes a aquella cabeza, la otra cabeza, y los pies correspondientes a ella miraban al Cielo. El uso de esta duplicacion de miembros oftecia un espectáculo, singularisimamente grato a la vista, al verse el bruto perse: guido en la caza; porque quando se sentia fatigado en la carrera, Volteaba el cuerpo de arriba abaxo, y proseguta la fuga con los otros quatro pies, que antes estaban descan=" sando.
8 Los monstruos, de que hasta aquí hemos hablado, no deben confundirse con otros, a quienes no es justo llamar b¿- cipites, sino bicorporeos, porque consisten ea dos cuerpos enteros, con todos sus miembros distintos; pero unido un cuerpo a otro por alguna parte, en que tambien hai, ó ha habido bastante variedad. El Abad Tritemio refiere de dos en Constancia, uno varon, otro hembra, que salieron unidos por el ombligo. Ulises Aldrobando, de dos unidos por las na- | tes. Conrado Eycostenes, de otros unidos lateralmente. De otres dos en este siglo dán noticia las Memorias de Trevoux, conglutinados por las espaldas. ¡ Miserable estado de los dos Infantes, donde, sobre vivir con una incomodidad intolera- ble, a cada vida amenazaban dos muertes, siendo preciso filtar la una, faltando la otra!
9 Asi como se han visto monstruos de dos cabezas, que no tenian mas que un corazon, se han visto tambien mons- truos, que tenian el corazon,. y otras entrañas duplicadas, pe- CARTA SEXTA 81 pero una cabeza sola 5 bien que esto no ha sido tan freqiien= te como aquello. Ambrosio Paréo da noticia de uno de estos; de otro, Fortunio Liceto. Mr. Hemeri, Medico de Blois, dió noticia de otro a Mr.de Renaume, y éste a la Academia Real de las Ciencias el año de 1703. A Mr. Plantade, de la Sociedad Regia de Mompellér, estando en París, dentro de pocos dias le pusieron a la mesa dos pollos, de los quales cada uno te- nia dos corazones mui perfectos, que examinó Mr. Littre, de la Academia Real de las Ciencias. Estos hechos pueden: tener alguna conducencia para persuadir, que acaso, sin bastante fundamento han rechazado algunos Autores, como fabula, lo que Plinio, y Eliano, dicen, que las perdices de Paílagonia tienen dos corazones. 0 10 Puesta esta noticia historica de los monstruos que convienen con el de esa Ciudad en el genero. comun de du- plicidad, o multiplicidad de miembros, paso a decir la prix, mera duda propuesta 3 esto es, si el de esa Ciudad se debe re- putar un individuo sol>, u dos: O lo que es lo mismo, si se debe juzgar informado de dos almas racionales, ú de una sola; aunque de resulta decidirémos la misma duda, en ordena al- " gunos otros, de quienes se hizo arriba mencion; porque.esta respuesta dada al Público, pueda servir para otros. muchos Casos, 11 La diligencia, y exactitud con que el Doctor Don Ramon Ohernan, Medico, y Don Pedro Dominguez Flores, Cirujano, examinaron anatomicamente el cadaver del mons- truo, apenas dexaron lugar a la duda, O por lo menos me dic- Jon por la parte del hecho toda la luz, que yo he menester para la respuesta. Consta de su Relacion, autenticamente testifica- da que se me remitió, que por medio de la diseccion halla- ron dos corazones, dos asperas arterias, duplicados los pul- mones, dc. De modo, que cada una de estas entrañas no estaba complicada, unida, o confundida con su semejante » sino separada, y bien distinguida.
12 Entre los Autores que tocan la qiiestion de quales son los miembros, 0 entrañas, que con su unidad, o duplicidad, infieren unidad, o duplicidad de almas, d algo perteneciente Tom. 1, de Cartas, E 3 82 SoBRE UN INFANTE DE DOS'CABEZAS, a ella, solo he visto constituida la duda sobre la preferencia entre el corazon, y la cabeza; pretendiendo unos, que se ha de decidir la unidad, ó duplicidad de almas precisamente por la unidad, ó duplicidad del corazon: otros al contrario, por la de la cabeza 3 por consiguiente todos suponen, que estan- do acordes cabeza, y corazon, en quanto al numero, no hai ligar a la question; dando unos, y otros por cierto, que si no hubiere mas que una cabeza, y un corazon, no hai mas que una almas y si hai dos cabezas, y dos corazones, son tam- bien dos las almas. | 13 Enorden a otros miembros, la experiencia ha mostrado, que la representacion externa de los que correspon- den a un cuerpo solo, del cuello abaxo, no obsta a que sean dos las almas. En Gaspar de los Reyes, (Camp. Elys. quest. 45, num. 45.) se leen dos historias decisivas en orden a esto, de dos monstruos perfectamente semejantes al de esa Ciu- dad. Ambos se vieron en la Inglaterra 5 el uno en la Provincia de Nartumberland; el otro en el Condado de Oxford. Uno, y otro tenian dos cabezas, y quatro manos; pero en todo el resto no parecian mas miembros, que los correspondientes a un individuo. El primero vivió hasta edad de veinte y ocho años: con que se pudo notar, sin alguna ambigúedad, en la freqúente discordia de las voluntades, que habia en áquel complexo dos almas. Razonaban reciprocamente. Unas veces estaban convenidos, otras opuestos, gustando el uno de lo que desplacía al otro. Murió el uno muchos dias an- res, que el otro, pudriendose luego poco a poco el que sobrevivió. El segundo vivió solos catorce, O quince dias. Pero aunque por ser tan breve su duracion, no pudo llegar el caso de lograr el-uso de la locucion, hubo señas mui cla- ras de la distincion de individuos, ú de almas; porque suce- dia dormir uno mientras velaba el otro 5 estar uno alegre, y etro llorandos; 'y finalmente, murió el uno un dia antes que 14 Si cada uno de aquellos complexos tenia dos corazo- ñes, como el de esa Ciudad, el caso es identico 3 porque en lo demas tambien fug entera la uniformidad, teniendo así CARTA SEXTA: 83 Cada uno de aquellos, como éste, dos cabezas, quatro manos, y la representacion de todos los demas miembros correspon: dientes a un unico individuo. Si no tenia cada uno de aque- llos dos corazones, se sigue, que basta la duplicacion de ca- bezas para inferir duplicidad de almas: con que de qualquie- ra modo se infiere con la mayor certeza posible, que en el monstruoso complexo de esa Ciudad habia, no una sola, si- no dos almas. De modo que no me queda la mas leve duda en que si hubiera vivido algun tiempo, como los dos Anglica- nos, hubiera dado las mismas señales sensibles de constar de dos almas. En la Relacion no se expresa: pero de ella se in- fiere, que si no estaba muerto antes de salir del: materno claustro,0 murió al extraherle de él,O inmediatamente despues de la extraccion. Esta es mi respuesta a la primera parte de la Consulta. ( 15 Lasegunda cae sobre el hecho, de que habiendo prin- cipiado su nacimiento por uno de los dos pies, y reconocien- do el riesgo de que saliese muerta la criatura, que se juzgo solo una, se bautizo, echandole agua en el pie que descu- bria. Esto excitó la qiiestion, que se me propone, si, en ca- so de constar el monstruo de dos almas, ú de dos individuos, quedaron ambos bautizados, o uno solo. La duda propuesta de este modo, envuelve la suposicion, de que por lo menos uno de ellos quedó bautizado. Pero yo pretendo, que esto no se debe suponer, sino inquirir. Asi la pregunta se debe dividir en dos. La primera, si quedaron ambos bautizados. La segunda, si en caso de no ser asi, lo quedó alguno de elios.
16 En esta materla todos procedemos sobre unos mis- mos principios Morales. “Todos, con cortisima diferencia, estamos igualmente instruidos de noticias, y para el caso ve- nimos a usar de los mismos libros. Con todo, como a cada paso sucede en otros puntos Morales, los dictamenes son va- rios, por el diferente modo de aprehender las cosas, o por la variedad, con que ellas se representan a diferentes entendi- mientos. Yo, en quanto a lo que tiene de Moral la qúestion, procederé simplicisimamente, huyendo del método vulgar, Eva 38 84 SOBRE UN INFANTE DE DOS CABEZAS.
y fastidioso de empezar ensartando notables, amontonando 4 cada uno citas de varios Autores, con que se llena mucho pa- pel sin utilidad alguna 3 pues esas doctrinas comunes, como qualquier Teólogo las sabe, 0 por lo menos las tiene á mano en los libros, desde luego se deben dar por supuestas.
17 Hasido para mi materia de admiracion, que habien- do propuesto por yia de conversacion el punto Moral, que tenemos entre manos, a algunos Teólogos de esta Ciudad, a todos,' 0 casi todos, ví mui propensos al dictamen, de que ambos individuos quedasen bautizados. Inclínome a que tal dictamen mas fue efecto de un esfuerzo inutil de la piedad, que hijo legitimo de la luz de la razon. Todos queremos, sin duda, que ambos quedaron bautizados. “Todos nos dolemos tiernamente de la. infelicidad de aquel, a quien no alcanza el soberano beneficio del Bautismo; y como si nuestra opinion pudiera remediar el daño, con estudio nos arrimamos a aquel dictamen, que lisongéa nuestro piadoso deseo. Mas supues- to que nuestro concepto, juzgadas ya las cosas en el Tribu- nal Divino, no puede hacer feliz al infeliz, ni al contrario; nuestra Obligacion se reduce a descubrir, quanto nos sea po- sible, la verdad, alexandonos de las preocupaciones de toda pasion. ] A - 18 Digo, pues, lo primero, que no pudieron quedar ambos baurizados, ya por defecto de la intencion del Minis- tro, ya por defecto de extension de la forma. Supongo que el Ministro positivamente aprehendió el pie, en que hizo la ablucion, como perteneciente a un infante solo, o a solo un alma; y asi se expresa en la Relacion del hecho, que se me remitió, como consta de las palabras que dexo rayadas arriba 5 por consiguiente, concibió la forma en las voces re- gulares comprehensivas de un solo individuo, Ego te baptizo, ¿5c. Ahora arguyo asi: La intencion, ni algun otro acto de ' voluntad, no se extiende, ni puede extenderse, ni formal, ni virtualmente, explicita, ni implicitamente, 2 mas objeto que a aquel que existió en el acto de entendimiento, que precede, 0 acompaña la intencion por la regla generalisima, nibil volitum, quin precognitum. U deotro modo: No se a exX- CAR 1 A SEYTAS DI extiende la intencion: a objeto alguno, a quien no se extien- de el acto de entendimiento, que la dirige 5sed sic.est, que el acto de entendimiento del Ministro, que dirigió la inten- cion, no se extendió a dos infantes, O individuos, sino -a uno solo, por la suposicion hecha: luego,%c..
19 Confieso, que tiene alguna apariencia de sólida la objecion, que luego se viene: a los ojos, fundada en la pa- ridad del Sacerdote, que, ignorando que son dos, O tres las hostias, que hai en el Altar, con la intencion ordinaria las consagra todas. Con todo, pronuncio, que hai entre uno, y otro caso una disparidad mui notable, aunque para muchos no mui perceptible. Lo primero, no es lo mismo ignorar el Sacerdote, si las hostias son dos, que tener jui- cio positivo, y determinado de que es una sola. Puede su- ceder lo primero sin lo segundo, y aun creo que regular- mente sucede. Basta que sepa el Sacerdore, que muchas ve- ces ha sucedido poner por equivocacion, 0 falta de adver= tencia, dos hostias en el Altar, para que prescinda el juicio de si es una, 0 muchas hostias > y por consiguiente forme la intencion de consagrar el pan, que está presente, sin deter- minarse q una, ni a dos hostias. Es claro, que regularmen- te el juicio del pan, que está presente, seforma con esta abs- traccion; porque si el Sacerdote pensase sobre si la hostia era una, ú dos, procuraría certificarse del número, antes de pasar adelante.
20 Lo segundo, aun en caso que el Sacerdote forme juicio positivo de que es una hostia sola, eljuicio, con esta determinacion, no es el que regula su intencion de consa- grar 5 sino otro concomitante a aquel, que es el que está allí pan, que ha de ser materia de la Consagracion; y este jui- cio, como comprehensivo del pan presente, que esté en una hostia sola, que dividido en muchas, dirige la intencion que es asimismo de consagrar el pan presente con la misma in- determinacion.
21 No es lo mismo de la intencion de bautizar en el ca- so de la question. El Ministro, que vió asomar un pie, hizo juicio determinadisimo, de que aquel pie pertenecia a un 85 SoBrRE uN ÍNrANTE DE DOS CABEZAS, individro solo 3 porque siendolo contrario extraordinarisimo, y que jamas habria ocurrido a su pensamiento, no tendria especie alguna productiva del juicio vago, O inderciminado, Añado, que aun en caso que se admita, como concomitan- te de aquel, otro, juicio indeterminado de uno, ú distintos sugetos bautizados, el Juicio determinado a un sugeto solo es el regulativo de la intencion, no el determinado. Es claro; porque si no, no solo proteriría la fornra determinada por el pronombre fe, a un individuo solo; sino que usaría con- dicionalmente de dos formas, na con el pronombre te; otra con el pronombre vos.
22. Mas demos que la intencion fuese implicita, virtual, o interpretativamente comprehensiva de dos individuos. Na da hacemos con esto, si no es comprehensiva de dos la for- ma que usa el Ministro. En nuestro caso no lo fue, suponien- do, como evidentemente se debe suponer, que no dixo bap- tizo vos, sino baptizo te. Es doctrina corriente, queel que bautiza, O absuelve «4 muckos símul; ES semel, debe decir, baptizo vos, 0 absolvo vos 3 y esto ho solo para lo licito, mas tambien para lo válido; porque las formas delos Sacra- mentos tanto valen, quanto significan: por consiguiente, no significando la del Bautismo, proferida con estas palabras bap- tizo te, la Gracia regenerativa, sino comunicada a un indi- viduo solo, solo a un individuo puede comuniearsela.