16. Se entiende vulgarmente por espacio la capari- dad en que están colocados los cuerpos. Si se supone (;:i- tado todo lo que hay dentro de un vaso, aun concebimos su capacidad con las dimensiones limitadas por las pare- des del misino; si con la imaginacion reducimos á la nada todos los cuerpos sólidos y fluidos, sensibles é insensibles, todavia concebimos las dimensiones del lugar en que es- tán colocados. Esa capacidad, ese conjunto de dimensiv- nes vacías es lo que llamamos espacio. E 17. Una extension puramente vacía parece que en- cierra ideas contradictorias; no es sustancia porque no puede serlo una reteptividad donde no hay nada; no es una propiedad, porque no se concibe extension sin cosa extensa.
18. Todavía es mas repugnante un espacio que sea nada; y en el que haya verdaderas dimensiones: la nada no tiene ninguna propiedad. Dos cuerpos colocados en diferentes puntos del vacto distarian entre sí realmente si el espacio tuviese vérdaderas dimensiones. ¿Cómo puede fundarse una distancia real en un puro nada? ¿No es esto afirmar y negar á un mismo tiempo?.- 49. Un espacio real y distinto de los cuerpos, es un vano juego de la fantasia, Nada pruebá en sa favor el que nosotros lo concibamos así: este cofíicepto es ¡lu- sorio, no puede sufrir el exámen de la razon; si por él 480 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
hubiésemos de juzgar, deberíamos admitir un espacio j eterno, infinito, indestructíble: eterno porque antes de la existencia. del mundo concebimos el espacio; infinito porque mas allá de los límites del universo le imagina- mos tambien; indestructible porque con ningun esfuerzo aniquilado' podemos lograr que desaparezca. ".
20. ¿Qué será pues?'El espacio en las cosas, es la : misma extension de los cuerpos; su idea es la: idea de la extension en general. Gon lo primero se salva la rea- lidad del espacio; con lo segundo, se explica porqué le concebimos eterno, infinito, indestructible. Como la base de las representaciones sensibles es la extension, y todos nuestros conceptod andan mas, Ó menos accom- pañados de representaciones sensibles, la idea de exten- sion es permanente en nuestro espíritu: nos ofrece un objeto eterno porque la concebimos prescindiendo del tiempo; infinito porque hacemos abstracción “de. todo límite; indestructible porque no podemos despojarnos de la intuicion que sirve de base á las representaciones de la sensibilidad.
21. De esto se infiere, que donde no hay cuerpos no hay distancias, y que el vacío propiamente tal es impo- sible, porque encierra una idea contradictoria, una di- mension nada, una realidad negativa, un ser y no será un mismo tiempo.
22. Semejante doctrina no está en contradicción con - las ciencias físicas; Descartes y Leibnitz, que las poseian profundamente, creyeron imposible el vacío. Las cien- cias físicas deben limitarse á la observacion de los fenó- menos y á la determinacion de las leyes que los rigen; para esto tienen dos luces: la experiencia y el cálculo;; ambas cosas prescinden de la íntima naturaleza de los ' objetos, cuyo exámen reservan á Ja filosofía trascenden- tal. Por ejemplo, la experiencia enseña que los cuerpos se atraen en razon directa de las masas é inversa dul cuadrado de lás distancias. Las atribuciones ' del físico son: 1* asegurarse con certeza del fenómeno de la atraccion; 2* formular las leyes de Ja misma sometién- dolas á riguroso célculo en cuanto lo consiente la expe- riencia. Si despues se le pregunta qué es la atraccion en sí misma, cuál es la íntima naturaleza de los cuerpos IDEOLOGÍA PURA. 481 IDEOLOGÍA PURA. 481 prescindiendo de los fenómenos;. qué es el movimiento cuya direccion y velocidad se calculan; y si atendida la esencia de las cosas seria absolutamente imposible otro órden diverso del actual; estas cuestiones no le-perte- necen; corresponden á la metafísica; y sea cual fuere la - Opinion. que sobre ellas se adopte, no se alteran los re- sultados fenomenales que la experiencia y el cálculo en- señan al astrónomo.
23. De estos sacaremos la exacta nocion del movimien- to. Considerado trascendentalmente, es la alteracion de las relaciones entre los objetos extensos. Un cuerpo solo en el mundo, moviéndose, es un concepto imaginario: no hay relaciones cuando no hay extremos referibles; no habria pues movimiento no habiendo mas que ún cuerpo, y por consiguiente faltando los puntos de com- paracion. | 214. Un cuerpo traspasando los límites del universo y moviéndose por un espacio completamente vacio, es una imaginacion vana. Los espacios imaginarios no son nada en la realidad; todo cuanto decimos de ellos ó con re-' lacion á ellos, no puede sufrir el exámen de la razon. (V. Filosofia fundamental, lib. 11.) | 25. En la idea del espacio, ó seá la extension en ge- neral (20), se funda la geometría; pero es de notar que esta idea por sí sola no basta para la ciencia. Son ne- cesarias las de ser y no ser en cuanto entran en el prin- cipio de contradiccion; las de unidad y número para la medida; sin ellas no se puede dar un paso. La idea de extension en abstracto nos ofrece un campo inmenso, en que la ciencia no encuentra límites; pero campo estéril, si no se le fecunda con otra clase de nociones. La idea mas cercana á las sensaciones,.es tambien la menos in- telectual. El silencio, la muerte, la soledad, la inercia, la nada, no tienen expresion mas propia que la de un espacio. vacio. (V. Filosofía fundamental, lib. 1v, cap. v.) E | 41 189 FILOSOFIA ELEMENTAL, CAPITULO 11L.
Naturaleza de la idea y de la percepcion..
26. Las ideas pueden ser consideradas en su natura- leza propia, en sus relaciones mutuas ó con los objetos, y en su orígen.
La idea en sí misma, tomando esta palabra en su mayor generalidad, es la representacion interior de un objeto. Por representacion no entiendo aquí imágen ó semejan- za, sino el fenómeno interno que.nos hace.conocer la cosa. A ese fenómeno, sea lo que fuere, por cuyo me- dio conocemos, se le puede llamar representacion, por- qué presenta á nuestra inteligencia la cesa conocida.
27. Las afecciones de nuestra alma no son ideas sino en cuanto representan un objeto en la realidad ó en la apariencia; así es que no se llaman ideas los sentimien- tos ni los actos de la voluntad, porque aun cuando afec- ten de una manera particular á nuestra alma y la enca- minen á un objecto, no-se lo representan, sino que se lo suponen representado. La representacion de la jus- ticia es una idea, mas no lo es el amor de la misma justicia; la representacion de un amigo es, una idea pero no lo es el sentimiento de amistad que nos liga con él.
28. Si llamamos idea á toda afeccion representaliva, podremos dar este nombre á las imágenes sensibles; mas para evitar las equivocaciones, será bueno añadir el adjetivo sensible, y así no se la confundirá con la pura ó.intelectual, que es la que propiamente se lláma idea.
29. La representacion puede ser considerada con re- lacion al sujeto ó al objeto: en el primer caso se llama propiamente idea, en el segundo percepcion. Hay en mi interior la representacion del triángulo; si á este fenó- meno interno le miro en cuanto me ofrece un objeto, que es el triángulo, le llamaré idea; pero si le considero en IDEOLOGÍA PURA. 183 cuanto mi espíritu por medio de él conoce el triángulo, le llamaré percepcion.: 30. Se ha disputado sobre si la idea es distinta del acto perceptiyo, opinando algunos que estas dos cosas son una sola, presentada bajo dos aspectos diferentes; y creyendo otros que son distintas. Segun la primera opinion, no hay mas en el alma que el ejercicio de la actividad, y sus representaciones pueden compararse á un movimiento, el cual no tiene forma distinta de la ac- cion; en el sistema opuesto, las ideas son una especie de cuadros que representan los objetos, y las percep- ciones soni los actos del alma con que mira, por decirlo así, aquellos retratos. | Ambas opiniones tienen en su apoyo argumentc3 gra- ves; pero la primera parece mas filosófica, y la segunda mas acomodada á una explicacion vulgar. + 31. La distincion entre el acto perceptivo y la idea no debe admitirse sin pruebas: el fenómeno de la represen- tacion interna es simple, como que pertenece al órden intelectual; y por tanto los que afirman la identidad en— tre la percepcion y la idea están por decirlo así en pose- sion, y ásus adversarios les incumbe probar que esta posesion no es legitima. Hay además en las escuelas una máxima que parece tener aplicacion aquí: frustra Kit per plura quod fieri potest per pauctora; no se debe pues distinguir sin necesidad.. Veamos qué razones pueden señalarse en apoyo de semejante distincion.
32. La representacion es una imágen del objeto; la percepcion es un acto del alma con que se da cuenta á sí propia de la representacion; estas dos cosas son di- ferentes por sí mismas, así como lo son el objeto presen- tado á nuestros ojos y el acto sensitivo con que le vemos.
33. Este argumento es especioso, pero flaquea po» varias partes; en primer lugar es falso que la represen- tacion sea siempre una imágen del objeto. Esto pudiera tener lugar en las representaciones sensibles, mas no en las puramente intelectuales. La palabra imágen tiene un . sentido tratándose por ejemplo de la representacion de un edificio, de un país, de un animal, de un hombre; pero qué significa imágen de una relacion, de un espa- cio de tiempo, del ente, de la sustancia, de lo simple y 18% FILOSOFÍA ELEMENTAL. E de otras cosas semejantes? Aun tratándose de objetos sensibles es menester recordar que es inexacto -el que su representacion sea una imágen propiamente dicha; ya hemos visto (Estética, cap. x1), que excepto la ex- tension nada correspondia en lo exterior que pudiera referirse á la sensacion como original á la copia. Los colores no están en los objetos sino en los sujetos que los sienten; en aquellos no hay mas que el principio de causalidad física ú ocasional, para producir esa afeccion interna llamada sensacion de color.
34. Prescindiendo de la inexactitud con que se llama á las ideas imágenes de los objetos, y admitiendo que lo sean en realidad, no se infiere que la percepcion haya de ser distinta de la idea"; ¿cómo se puede probar que el simple acto del alma no baste para representar al ob- jeto como la copia al original? Si esto se verifica de una modificacion del alma que llamamos idea, ¿porqué no podremos admitir que esta modificacion es el mismo acto del alma?
35. La relacion de la idea al objeto y la de la percep- cion al sujeto nada prueba en favor de la distincion: una misma cosa puede tener varios aspectos; el movi- miento de mi brazo siendo uno mismo tiene relacion con el sujeto cuyo es y con el objeto á que se dirige. Si se replica que el ejercicio de la actividad es una cosa pu- ramente subjetiva, y que la representacion es objetiva, ObserAaré quese comete una peticion de principio: pre- cisamente lo que se busca es siel acto puede ser repre- sentativo del objeto y de consiguiente si es puramente Subjetivo Ó no; argumentar que el acto perceptivo no es la idea porque este acto es puramente subjetivo, es dar por supuesto lo mismo que se busca. | 36. Además tampoco es exacto que la percepcion sea. una cosa puramente subjetiva; aun cuando supongamos la idea distinta de la percepcion, siempre hemos de ad- mitir que este acto se refiere á la idea, y hasta al mis- mo objeto; pues de otro modo no percibiríamos la cosa representada. i 37. Los argumentos que se fundan.en que el entendi-. miento es una especie de materia ó potencia -que debe ser actuada por la idea como por una forma, Ó suponen A IDEOLOGÍA PURA» 185 lo mismo que se busca ó se fundan en comparaciones de objetos sensibles, las que no pueden propa nada perte- neciendo á un órden tan diferente.
38. Una razon hay muy poderosa á primera vista, y es la que se funda en la separacion de las ideas y de las percepciones; hela aquí en breves palabras. La expe- riencia: nos enseña que muchas veces teniendo idea de las cosas carecemos de su percepcion; nadie dirá que al dormir perdemos todas las ideas, ó que nos faltan cuando no las. percibimos actualmente; y sin embargo es cierto-que en no pensando en una idea no tenemos su percepcion, y.que al dormir con sueño profundo no percibimos nada; luego las ideas permanecen desapare- ciendo la percepcion; lúego la idea y la percepcion son cosas distintas, pues que hasta llegan á encontrarse separadas.
-39. La primera solucion que ocurre á esta dificultad apremiadora, es la que ofrece el sistema de Descartes, Leibnitz y otros filósofos eminentes; esto es, que el alma siempre piensa, y que la diferencia entre sus di- versos estados solo consiste en la mayor ó menor viveza de las percepciones, y. por consiguiente en la mayor 6 menor capacidad de las mismas para dejar huella en la conciencia. Segun esto, podia responderse que mien- tras la idea se conserva, hay percepcion; aunque esta es á veces tan débil que no la advertimos ni podemos recordarla. Pero no quiero echar mano de esta solucion, ya porque el hecho en que se 1undan es afirmado gra- tuitamente, ya porque entonces deberíamos admitir que tenemos simultáneamente y siempre, todas las percep- ciones, ya tambien porque no hay necesidad de seme- jante efugio cuando $e puede encontrar una solucion cumplida.
0. El espíritu, despues de lraber ejercido su actividad conserva cierta disposicion para volver á ejercerla en el mismo sentido; disposicion que si llega á estar arraigada y á facilitar notablemente el acto, se apellida hábito; esto se verifica en todas las afecciones de nuestra alma, sean ó no representativas. La experiencia enseña, que á mas de los hábitos intelectuales los hay tambien relati- vos al sentimiento y á la voluntad, Para tener la facilidad E] 186 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
de sentir ó querer lo mismo que hemos sentido ú. queri- do otras veces, no necesitamos conservar en el alma una especie de formas de sentimiento ó de voluntad de que echemos mano en cada ocasion, como de una espe- cie de trajes que nos ponemos ó quitamos segun. la opor- tunidad; basta que haya en nuestro espíritu eso que. Jlamamos disposicion, hábito Ó como se. quiera, que nos hace fácil la repeticion de actos que habíamos ejereido otras veces. Apliquese esto mismo á las ideas, y resul- tará que no hay necesidad de mirarlas como una especie de tipos que conservemos en depósito á la manera de los cuadros de un museo, pues que el fenómeno de la desaparicion y reproduccion de las representaciones se explica perfectamente con esa disposicion -de repetir un acto que otras veces hemos ejercido. Tengo una repre- sentacion, actual, esta desaparece; ¿qué resta ten mi espíritu? la disposicion para repetirla; del mismo modo que si tengo un sentimiento y este desaparece, no queda en mi espíritu nada mas sino la disposieton para sentir de nuevo lo mismo que habia sentido otra vez.
h 1. Las ideas consideradas «de este modo nada tienen de pasivo; son tudo actividad; la idea en acto ó percibi- da, es el ejercicio de una actividad; la idea habitual es la disposiciun á este ejercicio. Así pues, la idea es siem- pre, Ó fuerza activa ó accion. ll Filosofía fundamental, lib. 1v, cap. Iv.)
CAPITULO IV.
- Clasificación de las ideas.
h2. La clasificacion de las ideas en cuanto puede: ser- vir á mejorar la percepcion, queda explicada en la Ló- gica (lib. 11, cap. 11). Pero la ideología exige ulteriores aclaraciones de algunos puntos que allí se indicaron; y requiere además que se establezcan nuevas divisiones que en aquel lugar no habrian sido eportunas.
43. Idea simple cs la que representa. una cosa simple, 4 IDEOLOGÍA PURA. 197 Ó una sola nota de un objeto compuesto. Se la reconoce en que no se la puede descomponer en otras, y por con- siguiente ni exphicarla con varias palabras que contri- buyan á formar un sentido total.
li. Entre las ideas sensibles es simple la del color, porque no se puede' descomponer en otras; y por la misma razon lo es la de otra cualquiera sensacion con- siderada aisladamente. De todas se verifica que no es dable expresarlas con un conjunto de palabras que inte- gren el significado. A quien carezca de un sentido es imposible darle idea de la sensacion correspondiente; todas las explicaciones del mundo no harian entender á un ciego de nacimiento lo que es el color, ni á un sordo lo que es el sonido.
45. Idea compuesta es la que representa un objeto - compuesto, Ó un conjunto de notas ó aspectos de uno simple. La idea de una. figura humana es compuesta, porque expresa un objéto que lo es; sustancia inteligen- te y libre, es una idea compuesta, porque aunque ex- prese un objeto simple, lo presenta bajo diferentes aspectos, sustancia, inteligencia, voluntad, libertad.
Se conoce si una idea es compuesta en que se la pue- de explicar con varias palabras que completan un sen- tido total; á un hombre que no hubiese visto jamás un leon, se le podria dar idea de él, explicando con pala- bras el conjunto de propiedades que caracterizan á este animal, 6. Todas las representaciones sensibles, no obstante su inmensa variedad, se reducen á cinco elementos sim- ples, que son las afecciones de los sentidos; y aun ha- blando en rigor deben eliminarse de estas las del oido, gusto, olfato y algunas del tacto por no ser representati - vas. (Estética, cap. XI.) De la propia suerte todas las ideas del órden intelectual puro, se descomponen en muy pocos elementos, los que con sus innumerables combinaciones ofrecen una variedad asombrosa.
47.. Idea intuitiva. es la representacion de un objeto que se nos ofrece por sí mismo, como sucede en la figurá de un hombre á quien vemos y con quien habla- mos. “ 48. Idea no intuitiva, que tambien podríamos llamar 188 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
concepto, es la representacion de un objeto que no se nos ofrece por sí mismo; como una persona á quien.no hemos visto ni trátado nunca, y cuya figura, modales, carácter y demás calidades se nos describen.
9. La idea intuitiva es ó inmediata Ó mediata: la primera nace de la presencia del mismo objeto; la se- gunda dimana de otro que le representa. Tengo un hom- bre á la vista: así adquiero idea intuitiva inmediata de. su figura. El hombre no está presente, me he de con- tentar con su retrato: así adquiero la idea intuitiva me--. diata. No hay ni lo uno nilo otro, pero de palabra ó por escrito se me explica la figura de aquel hombré:-así se ía la idea no intuitiva, ó el concepto, Ó idea concep- tua Otro ejemplo. Pienso en mi sensibilidad: la idea es intuitiva é inmediata, porque mis sensaciones me están inmediatamente presentes; pienso en la sensibilidad de otro hombre, la idea es intuitiva mediata, porque sus sensaciones nome están inmediatamente presentes, y me he de limitar á contemplarlas en las mias como un original en su retrato, ó mas bien como una cosa en otra que le es semejante. Se me habla de una nueva especie de sensibilidad que no hay en mi, y de la cual se me dan algunos caractéres; la idea no es intuitiva sino con- ceptual, porque me la he de formar con la reunion de ' varias notas que se me indican.
50. Por la definicion y los ejemplos se echa de ver que una de las diferencias fundamentales entre las ideas intuitivas y los conceptos, es que en aquellas el objeto se nos da, permaneciendo el entendimiento en un estado casi pasivo, sin mas accion que la indispensable para percibir lo que se le ofrece; pero en los conceptos la facultad perceptiva elabora su representacion, ya sea reuniendo varias notas y formando de ellas un todo, ya sea abstrayendo una idea y como separándola de otras que la acompañaban.
51. No se debe confundir el carácter de simple con el de intuitiva, ni el de compuesta con el de no intuitiva. Una idea puede ser intuitiva y compuesta al mismo tiempo, como acontece en muchas de las sensibles, y tambien en las que nos representan un cenjunto'de fenó- IDEOLOGÍA PURA, 189 menos internos puramente intelectuales. Por.el contra- rio, una idea simple puede ser no intuitiva: tal es la de sér ó ente en general; pues que no tenemos intuicion de ningun objeto de esta naturaleza; y sin embargo la idea de sér es simplicísima, y es absolutamente imposible el descomponerla. El modo con que se forma no es de agregacion sino de abstracción, como veremos en su lugar.
. Ideas universales son las que expresan una cosa E á muchos. Se dividen en determinadas é indeter- minadas. Las determinadas encierran alguna propiedad que hace concebible la existencia del objeto; las inde- terminadas expresan una razon general de los objetos, la cual no es bastante para hacernos concebible la exis- tencia de los mismos. Estas definiciones se entenderán mejor con los ejemplos.
La idea de sér sensible es determinada, porque con- tiene una propiedad bajo la cual puedo concebir existen- te el objeto. La de sustancia es indeterminada, porque considerada aisladamente, nó me hace concebible la existencia de ningun objeto. Si se me habla de una sus- tancia existente, preguntaré si es inteligente, si es sen- sitiva, si es viviente, ó al menos, si es corpórea Ó incor- pórea: necesito alguna de estas propiedades ú otras semejantes, para concebir realizada la sustancia. No me basta considerarla como una cosa permanente en gene- ral, ni como un sujeto de modificaciones, tambien en general; para concebir que lo permanente existe, nece- sito saber que lo permanente es algo con tal ó cual pro- piedad, aunque yo no la conozca; para concebir un sujeto de modificaciones como existente, necesito saber que las modificaciones son tales ó cuales determinadamente, aunque me sean desconocidas: si esto me falta no co- nozco un objeto real ni posible, sino una razon general de una clase de objetos. (V. Filosofía fundamental, lib. 1V, CAP. XI, XV y XXI.)
-53. El acto con que el alma dirige su atencion sobre sus propios fenómenos, se llama reflexion; y las ideas que de esto resultan se denominan reflejas. Todas las demás se apellidan directas. Pienso en la virtud, mi per- CEnCI0aS y la idea son directas; Be si pienso en el mismo De ia 11.
190 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
pensamiento sobre la virtud, le percepcion y la idea son reflejas, e CAPÍFULO V. . Origen de las ideas.
54. Se llaman ideas innatas las que no hemos adqui- rido, sino que se hallan en nuestro entendimiento, inde- pendientemente de todas las causas externas, exceptuan- do la primera que es Dios. Creen algunos que todas las ideas son adquiridas; otros opinan que todas son innatas; de suerte que, segun estos, pensar es recordar.
Mucho se ha disputado en pro yen contra, pero no corresponde á este lugar el'dar cuenta de la variedad de opiniones; y así-me limitaré á establecer la doctrina que me parece mas probable. Para mayor claridad la consignaré en proposiciones, de las cuales cada.una se refiera á un órden de ideas.
55. Las representaciones sensibles no son innatas.
La experiencia enseña que en faltando un sentido fal- tan las sensaciones correspondientes á él; luego todas nos vienen de lo exterior. Decir que estas representa- - ciones sensibles existian ya en nuestra alma, y que se excitan con la accion de los cuerpos sobre los órganos, es afirmar una cosa sin ninguna razon para apoyarla. Además, ¿quién nos hará creer que teniamos en nuestro interior la representacion de cuanto hemos visto, oido, tocado, olido y gustado? Estas aserciones, tan extrañas como gratuitas, son indignas de una filosofía juiciosa.
56. Las ideas intuitivas, sean sensibles ó intelectuales, no son innatas.
La intuicion supone la presencia de un objeto: este para nosotros, ó pertenece al mundo corpóreo, ó somos nosotros mismos, en cuanto percibimos nuestros actos por medio de la conciencia: luego toda intuicion se re- fiere Ó á una representacion sensible ó á un acto de nuestro espíritu. La representacion sensible no es inna— ta (55); el acto de nuestro espiritu no pueda existir AAA NANA Nñ A le S ee N IDEOLUGÍA PURA. 191 hasta que se pone en ejercicio nuestra actividad; luego ninguna idea intuitiva es innata.
57. Las ideas no intuitivas, sean del órden que fueren, no son innatas. | La experiencia enseña que semejantes ideas nacen de las intuitivas fecundadas por la actividad intelectual: las intuitivas son los elementos de que se forman las que no lo son; el entendimiento los reune, los combina y inodifica de diversas maneras, dándoles unidad para que formen un concepto total.
58. Las ideas universales determinadas no son inna- tas.
Una idea universal es, ó una idea intuitiva generali- zada ó un concepto; en ninguno de los dos casos puede ser innata. La universalidad solo le añade el que pres- cinde de las condiciones individuales si es específica, ó de las diferencias específicas si es genérica:- para prescindir basta la actividad intelectual que se fija en una nota sin atender á las demás. Luego la fuerza inté- lectual con que prescindimos, es suficiente para engen- drar una idea universal determinada.
59. Las ideas indeterminadas no son innatas.
Estas se reducen á percepciones generales de un as- pecto de los objetos, como ente, sustancia, acciden- te, etc.: consideradas en sí mismas no nos ofrecen un «Objeto realizable. ¿Con qué fundamento las miraremos como tipos preexistentes en nuestra alma antes del ejer- <icio de toda actividad? La fuerza de abstraer ¿no basta acaso para producir la indeterminacion de la idea?
60. Segun hemos visto (cap. 1v), la percepcion no se distingue de la idea; luego cuando no hay percepcion no hay idea; luego el decir que hay ideas innatas antes de que pensemos, equivale á decir que hay actos intelec- tuales antes que nuestro espíritu ejerza su actividad, lo que es contradictorio. | 61. Qué hay pues en nuestro interior antes que reci- bamos impresiones de lo exterior? Un principio activo con facultades para sentir y conocer, mediante la de= terminacion de ciertas causas ú ocasiones excitantes. | 62. El órden intelectual no depende todo de la expe- riencia, aunque no haya ideas innatas, porque si bien sk 192 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
nuestra actividad no se despliega sin las impresiones, no obstante, una vez desplegada no puede ejercerse si- no con sujecion á ciertas leyes deque no le es dable prescindir. Entre estas, ocupa el primer lugar el princi- pio de contradicción: es imposible que una cosa sea y no sea á un mismo tiempo. Tan pronto como el espíritu ejerce su actividad se halla sujeto á este principio como á una condicion necesaria, no solo para todos sus actos, sinó tambien para todos sus objetos.
63. Los elementos primitivos de ñuestra inteligencia son dos: la intuicion de la extension como base de to- das las representaciones sensibles, y la idea de ente como fundamento de todos los conceptos; pero ambas cosas se hallan a prior: sometidas á la ley del principio de contradiccion; y a posterior: á los datos suministra- dos por la experiencia externa é interna. Estos elemen- tos no preexisten en nuestro espíritu sino en gérmen; esto es, en las facultades perceptivas, las que se desar- rollan cuando -se ofrecen las causas ú ocasiónes excitan- tes. (V. Filosofía.fundamental, lib. 1v, Cap. xX1xX.)
64.. Nótese bien que con esta doctrina nada se prejuz- ga respecto al carácter de'la influencia del cuerpo sobre el alma, ni sobre las relaciones de la sensibilidad con la inteligencia: solo se combate la opinion de los que miran las ideas como una coleccion de tipos preexistentes en nuestro espíritu, anteriormente á todo ejercicio de acti- vidad.
No se admiten esos tipos; pero se reconoce una activi- dad primitiva,.no solo en el órden sensible sino tambien en el intelectual puro.
No se hace del espíritu un lienzo donde se hallen pin- tados de antemano los objetos, sino una fuerza genera- dora que, dadas ciertas condiciones, produce sus fenó- menos, como la tierra fecundada por la lluvia y los rayos del sol, se cubre de lozana vegetacion que la en- riquece y hermosea. | del — a A IDEOLOGÍA PURA. 193 - CAPITULO VI.
Ideas de ser y no ser, posibilidad é imposibilidad, necesidad y a - contingencia.
65. La idea del ente es la de ser, de existencia, de algo, de cosa: palabras que vienen á significar lo mis- mo; no hay medio de explicarla á quien no la conciba: la diferencia de expresiones solo sirve para llamar la atencion del espíritu, haciendo que se fije en esa razon general que halla en todos sus actos y en todos sus ob - jetos:' ser. Esto indica que la idea es simple (43).
66. No concebimos nada real ni posible que no tenga alguna propiedad; un ser que no fuese mas que ser, de tal nodo que no pudiésemes decir de él que es simple ó compuesto, activo ó pasivo, sensible ó insensible, inte- ligente Ó no inteligente, no concebimos que pueda ser real. En Dios hay la plenitud de ser, el ser por esencia; de él se dice con toda propiedad: el que es, segun la su- blime expresion del sagrado texto; pero este ser no es un ser vago sin ninguna propiedad, es un ser inteligen- te, libre, todopoderoso, y que posee formalmente todas las perfecciones que no implican imperfeccion.
De lo dicho se infiere que la idea de ente ó de ser con- siderada en general, es de las que hemos llamado inde-. terminadas (52).
67. Como la idea de ser la encontramos en todo, acom- paña por necesidad á todas nuestras percepciones; pero no se nos presenta pura, hasta que con la abstraccion separamos de ella todos los elementos que no le perte- necen. Cuando pensamos en un cuerpo, pensamos en una cosa que es: la idea de ser se halla por consiguiente envuelta en la idea de cuerpo, pero no la percibimos di- rectamente, hasta que, prescindiendo de que el objeto sea simple ó compuesto, sustancia ó accidente, le mi- ramos solo como una cosa, como algo que es; entonces hemos llegado á la idea pura del ente.
68. Percibir la negacion es muy distinto de no perci- bir; no es lo mismo percibir que una cosa no es, que el e.
194 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
no percibir la cosa; luego la percepcion de la negacion es un acto positivo, y por consiguiente la idea de nega- cion puede llamarse en algun modo positiva.
La idea de la negacion es. la percepcion del no ser.
69. La combinacion de las dos ideas, ser y no ser, es' un elemento primordial de nuestro espiritu, y en ella se funda el edificio de nuestros conocimientos.
Salta á los ojos que el principio de -contradiecion no encierra mas que la combinacion de ser y no ser: es im- posible que una cosa sea y no sea. La sola idea del ser ro engendra el principio de contradiécion; si con el ser no se une el no ser, no hay contradiccion ninguna. (Y. /F2- losoféa fundamental, lib. Y, Cap. 1, 11, HI y 1X.)
70. El ser puede tomarse de dos marieras: sustantiva Ó relativamente: es sustantivo cuando expresa simple- mente la existencia; es relativo cuando expresa el enla- ce de dos ideas. El sol es; aquí el verbo ser significa la existencia del sol, y por consiguiente es sustantivo. El sol es luminoso; aquí el verbo ser expresa el enlace del predicado, luminos, con el sujeto, sol.
71. Lo que se dice del ser puede decirse del no ser. El centauro no es; equivale á decir: el centauro no exis- te, Ó á negar su existencia, en cuyo.caso el no ser se toma sustantivamente. El centauro no es caballo; el no ser se toma relativamente, pues prescindiendo de la existencia Ó no existencia del centauro, solo se niega el predicado, caballo, del sujeto, centauro.
12 La idea de ser tomada relativamente se aplica 4 todo; tanto á lo real como á lo posible: se puede decir: los radios de un círculo son iguales, los ejes de una elip- - se no son iguales, aunque no hubiesen existido ni hu- biesen de existir jamás círculos ni elipses.
73. El ser tomado relativamente puede limitarse á un órden puramente ideal, prescindiendo de toda realidad; pero aun en este caso va envuelta en la afirmacion ó negacion la hipótesis de la existencia real. Estas propo- siciones: todos los diámetros de un eírculo son iguales, los diámetros son duplos de los radios, equivalen á estas otras: si existe un círculo todos sus diámetros son jgua- les, y son duplos de los radios.
7h. Hay pues una diferencia esencial entre los signifi- IDEOLOGÍA PLA. ¡ 195 cados de la palabra ser, tomada sustantiva ó relativa- .ménte: en el primer caso expresa la existencia; en el segundo la relacion de una idea con otra. Pero como no hay combinacion posible de ideas, en no suponiendo un Órden siquiera posible, tenemos que el ser tomado relativáamente implica la hipótesis:de la existencia siquiesa posible y á ella se refiere. (V. Filosofia fundamental, lib. v, Cap. nm y vir.) + 21 75. -¿Qué és la posibilidad? Es la no contradicción de dos ideas. Su contradiccion es la imposibilidad. Una línea de tres piés es posible, porque no hay contradiccion en- tre las dos ideas, línea y longitud de tres piés. Una línea recta curva es imposible, porque hay contradicción en- tre la recta y la curva.
De esto se infiere que la imposibilidad metafísica ó absoluta, de que hablamos aquí, se funda en el princi- pio de contradiccion; este es la piedra: de toque para apreciarla.: | 76. Todo ser no contradictorio es posible: en cuyo sentido se puede decir que los que existen realmente son pdsibles; mas esta palabra se suele aplicar á lo que no es, pero puede ser. Algunos llaman á esta, posibilidad pura, porque no tiene -mezcla de existencia. (V. Feloso- fia fundamental, lb. Y, cap. 1v y v.)
77. Necesario absoluto Ó metafísico, es aquello cuyo opuesto implica contradicción: es necesario que seis y cuatro sean diez, porque repugna el que sean mas ni menos; es necesario que el todo sea mayor que la parte, porque no puede ser igual ni menor.
78. Todo aquello cuyo opuesto no implicá contradic- cion es contingente. El universo lo es, porque no habia contradicción en que no existiese; y así habria sucedido si Dios no le hubiese criado. - 79. Luego todo ser es ó necesario ó contingente, pues que estas dos palabras expresan el sí y el no, entre los que no hay medio. Necesidad y contingencia son ideas contradictorias. Todo lo no necesario es contingente; todo lo no contingente es necesario.: 80. La existencia de un ser es absolutamente necesa- ria cuando su no existencia implicaria contradiccion. Esta necesidad conviene tan solo á Dios. La que se halla 196 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
en las criaturas se refiere únicamente á sus esencias; así es necesario que los radios de un círculo sean iguales, ' lo cual se verifica en.el supuesto de que exista un círculo, pero no habria contradiceion en que no existiese ningu- o. El hombre es necesariamente racional, en el su- púésto que exista; pero como podria no existir, su ra- cionalidad no es necesaria sino condicionalmente.
81. Tenemos idea de la necesidad como se manifiesta por la definicion que damos de la misma. En cuanto se refiere á las esencias de las cosas, óÓ á las relaciones de las ideas, es el fundamento de las ciencias; pues que no: hay ciencia cuando solo se trata de cosas que pueden ser y dejar de ser. Si el triángulo pudiese ser círculo y el circulo triángulo, la geometría seria imposible.
82. La necesidad debe convenir tambien á la existen- cia de alguna cosa, pues que si todo fuese contingente, todo habria podido ser y no ser; por tanto no habria. ninguna razon para que existiese ahora algo. Luego ha de haber un ser cuya existencia sea absolutamente nece- saria: este ser es Dios. E 83. La necesidad de las criaturas es una necesidad de conveniencia de un predicado á un sujeto, es la del ser tomado en sentido relativo; la necesidad de Dios es absoluta, se refiere á su existencia, al ser tomado sus- tantivamente. | 84. Lo absolutamente necesario sé llama á veces in- condicional, porque no depende de ninguna condicion; así todo lo contingente se podrá llamar condicional, por- que depende de aquello que le da la existencia; y las propiedades solo le convienen positivamente en el su- puesto que exista. a CAPITULO VII.
ideas de unidad, distincion, número, identidad y simplicidad.
85. Los juicios negativos son imposibles sin la idea de negacion: faltando la idca del no ser, la expresion A no IDEULOGÍA PURA. 197 es B, fórmula general de todas las proposiciones negati- vas, carece de sentido.
86. Cuando comparamos dos cosas y hallamos que la una no es la otra, las llamamos distintas; si la una es la otra, decimos que son idénticas, que no hay dos sino una; de esto se infieren'las definiciones siguientes.
87. La-distincion en las cosas es el no ser la una la otra. La idea de distincion es la percepcion de este no ser relativo.
88. La identidad en la cosa es la cosa misma. La idea de identidad es la percepcion de la misma cosa, sin mezcla de un no ser relativo.
89. El número en las cosas es el conjunto de objetos de tos cuales el uno no es el otro. La idea de número es la percepcion de este conjunto.
90.. La unidad en la cosa es la cosa misma, sin mez- cla de distincion. La idea de unidad es la percepcion de la cosa sin mezcla de no ser relativo.
91. La unidad puede ser considerada absolutamente, y en este caso es metafísica, y en su fondo es lo mismo que la identidad; ó ser concebida como un elemento ge- nerador de la cantidad, en otros términos, como una -cosa cuya repeticion forma el número; entonces es ma-. temática.