3. Para declarar el orden de estas canciones más distinta- mente y dar a entender el que ordinariamente lleva el alma has- ta llegar a este estado de matrimonio espiritual, que es el más alto de que ahora, mediante el favor divino habernos de ha- blar, es de notar que antes que el alma aquí llegue, primero se ejercita en los trabajos y amarguras de la mortificación, y en la 1 G y Ej.: El cuello declinado.
2 A:...de su Amado.
320 CANTICO ESPIRITUAL meditación de las cosas espirituales que al principio dijo el alma desde la primera canción hasta aquella que dice: Mil gra- cias derramando. Y después entra en la vía (1) contemplativa, en que pasa por las vías y estrechos de amor, que "en el suceso (2) de las canciones ha ido contando, hasta la que dice: Apártalos,. Amado, en que se hizo el desposorio espiritual. Y demás de esto va por la vía unitiva, en que recibe muchas y muy gran- des comunicaciones y visitas y dones y joyas del Esposo, bien así como a desposada, y se va enterando (3) y per- feccionando en el amor de él, como ha contado desde la dicha canción donde se hizo el desposorio que dice: Apártalos, Ama- do, hasta ésta de ahora que comienza: Entrádose ha la es- posa, donde restaba ya hacerse el matrimonio espiritual (4) en- tre la dicha alma y el Hijo de Dios. El cual es mucho más sin comparación que el desposorio espiritual; porque es una transfor- formación (5) total en el Amado, en que se entregan ambas las partes por total posesión de la una a la otra, con cierta consuma- ción de unión (6) de amor, en que está el alma hecha divina y Dios por participación, cuanto se puede en esta vida. Y así, pienso que este estado nunca acaece sin que esté el alma en él confirmada en gracia, porque se confirma la fe de ambas partes, confirmándose aquí la de Dios en el alma; de donde éste es el más alto estado a que en esta vida se puede llegar. Porque así como en la consumación (7) del matrimonio carnal son dos en una carne, como dice la Divina Escritura (8), así también con- sumado este matrimonio espiritual entre Dios y el alma, son dos naturalezas en un espíritu y amor, según dice San Pablo, trayendo esta misma comparación, diciendo: El que se junta 2 S: progreso.
3 Ej.. Bz. y Sg.: entrando.
4 Bg. y B pasan de esta palabra a la igual siguiente.
5 A añade: espiritual.
6 B: con cierta comunicación de unión. T B y Bg.: comunicación.
8 Gen.. II. 24.
CANCION XXII 321 al Señor, un espíritu se hace con él (1); bien así como cuando la luz de la estrella o de la candela se junta y une con la del sol, que ya el que luce ni es la estrella, ni la candela, sino el sol, teniendo en sí difundidas las otras luces. Y de esta estado habla en el presente verso el Esposo, diciendo: Entrá- dose ha la Esposa, es a saber de todo lo temporal y de todo lo natural (2), y de todas las afecciones y modos y maneras espiri- tuales, dejadas aparte y olvidadas todas las tentaciones, turba- ciones (3), penas, solicitud y cuidados, transformada en este alto abrazo; por lo cual se sigue el verso siguiente, es a saber: En el ameno huerto deseado.
5. Y es como si dijera: transformádose ha en su Dios, que es el que aquí llama huerto ameno, por el deleitoso y sua- ve asiento que halla el alma en él. A este huerto de llena trans- formación (el cual es ya gozo y deleite y gloria de matrimonio espiritual), no se viene sin pasar primero por el desposorio es- piritual (4), y por el amor leal y común de desposados; porque des'pués de haber sido el alma algún tiempo Esposa en entero y suave amor con el Hijo de Dios, después la llama Dios y la mete en este huerto florido suyo a consumar este estado feli- císimo del matrimonio consigo, en que se hace tal junta de las dos naturalezas y tal comunicación (5) de la divina a la humana, que no mudando alguna de ellas su ser, cada una pa- rece Dios; aunque en esta vida no puede ser perfectamente, aunque es sobre todo lo que se puede decir y pensar.
6. Esto da muy bien a entender el mismo Esposo en los Cantares, donde convida al alma hecha ya Esposa a este estado, diciendo: Veni in hortum meutn, sóror mea sponsa, messui my- rrham meam cutn aromatibus meis (6). Que quiere decir: Ven y entra en mi huerto, hermana mía Esposa, que ya he segado mi 1 I ad Cor., VI, 17.
2 G, Ej. y Sg. omiten: de lo natural.
3 G, Ej. y Sg. suprimen turbaciones.
■4 Espiritual. Esta palabra no se lee en Ej., G y Sg.
5 Ej.. G y Sg.: y tal consumación.
6 V. 1.
21 322 CANTICO ESPIRITUAL mirra con mis especies olorosas (1). Llámala hermana y esposa, porque ya lo era en el amor y entrega que le había hecho de si antes que la llamase a este estado (2) de matrimonio espiritual, donde dice que tiene ya segada (3) su olorosa mirra y especies aromáticas, que son los frutos de las flores ya maduros y apa- rejados para el alma, los cuales son los deleites y grandezas (4) que en este estado de sí la comunica, esto es, en si mismo a ella; y por eso él es ameno y deseado huerto para ella. Porque todo el deseo y fin del alma y de Dios en todas las obras (5) de ella, es la consumación y perfección (6) de este esta- do, por lo cual nunca descansa el alma hasta llegar a él; porque halla en este estado mucha más abundancia y henchimiento de Dios, y más segura y estable haz y más perfecta suavidad (7) sin comparación que en el desposorio espiritual, bien así como ya colocada en los brazos de tal Esposo, con el cual ordinaria- mente siente el alma tener un estrecho abrazo espiritual, que ver- daderamente es abrazo, por medio del cual abrazo vive el alma vida de Dios. Porque en esta alma se verifica aquello que dice San Pablo: Vivo, ya no yo, porque vive en mí Cristo (8). Por tanto, viviendo el alma aquí vida tan feliz y gloriosa, como es vida de Dios, considere cada uno, si pudiere, qué vida tan sabro- sa será esta que vive, en la cual, así como Dios no puede sentir algún sinsabor, ella tampoco le siente, mas goza y siente de- leite de gloria de Dios (9) en la sustancia del alma ya trans- formada en él. Y por eso se sigue el verso siguiente: Y a su sabor reposa El cuello reclinado (10).
1 G: que yo he hallado mi razón, mis olorosas especias. Ej omite la versión castellana de este texto.
2 G y Ej.: antes que la llegase a este estado.
3 Ej.: regada. G: arreada.
4 Sg.: deleites y gracias y grandezas. G: deleites y gracias.
5 G y Ej.: en todas las cosas y obras.
7 A y más segura suavidad.
8 Galat., II, 20.— S: vivo yo, mas ya no yo.
9 Bz., Bg. y B: deleite y gloria de Dios.
10 G y Ej. no traen el comento de estos versos.
CANCION XXII 323 7. El cuello significa aquí la fortaleza del alma, mediante- la cual, como habernos dicho, se hace esta junta y unión entre ella y el Esposo, porque no podría el alma sufrir tan estrecho abrazo si no estuviese ya muy fuerte. Y porque en esta for- taleza trabajó el alma y obró las virtudes y venció los vicios, justo es que en aquello que venció y trabajó, repose el cuello reclinado Sobre los dulces brazos del Amado.
8. Reclinar el cuello en los brazos de Dios es tener ya unida su fortaleza, o, por mejor decir, su flaqueza, en la for- taleza de Dios (1), porque los brazos de Dios significan la fortaleza de Dios (2), en que reclinada y transformada nuestra flaqueza, tiene ya la fortaleza del mismo Dios. De donde muy cómodamente se denota este estado del matrimonio espiritual por esta reclinación del cuello en los dulces brazos del Amado; porque ya Dios es la fortaleza y dulzura del alma, en que está guarecida y amparada de todos los males y saborea (3) en todos los bienes. Por tanto la Esposa en los Cantares, de- seando este estado, dijo al Esposo: ¿Quién te me diese, her- mano mío, que mamases los pechos de mi madre, de manera que te hallase yo solo afuera y te besase (4), y ya no me despreciase nadie? (5). En llamarle hermano, da a entender la igualdad que hay en el desposorio de amor entre los dos. antes de llegar a este estado. En lo que dice que mamases los pechos de mi madre, quiere decir que enjugases y apagases en mí los apetitos y pasiones, que son los pechos y la leche de la madre Eva (6) en nuestra carne, los cuales son impedimento para este estado; y así, esto hecho, te hallase yo solo afuera, esto es, fuera yo de todas las cosas y de mí misma, en soledad y desnudez de espíritu, la cual viene a ser, enjugados los ape- 1 Bg.: su flaqueza en los brazos de Dios y en su fortaleza.
2 S omite: porque los brazos de Dios significan la fortaleza de Dios.
3 G, Ej. y Sg.: favorecida.
4 Bg.: y te curase.
5 VIII. 1.
6 S: de nuestra madre Eva.
324 CANTICO ESPIRITUAL titos ya dichos; y allí te tesase sola a ti solo, es a saber, se uniese mi naturaleza ya sola y desnuda de toda impureza, temporal, natural y espiritual, contigo solo (1), con tu sola naturaleza, sin otro algún medio (2); lo cual sólo es en el matrimonio espiritual (3), que es el beso del alma a Dios, donde no la desprecia ni se le atreve ninguno; porque en este estado ni demonio, ni carne, ni mundo, ni apetitos molestan. Porque aquí se cumple lo que también se dice en los Cantares: Ya pasó el invierno y se fué la lluvia, y parecieron las flores en' nuestra tierra (4).
ANOTACION DE LA CANCION SIGUIENTE 1. En este alto estado del matrimonio espiritual, con gran facilidad y frecuencia descubre el Esposo al alma sus maravillo- sos secretos como su fiel consorte, porque el verdadero y en- tero amor (5) no sabe tener nada encubierto al que ama. Comuní- cala principalmente dulces misterios (6) de su Encarnación, y los modos y maneras de la redención humana, que es una de las más altas obras de Dios, y así es más sabrosa para el alma. Por lo cual aunque otros muchos misterios la comunica, sólo hace mención el Esposo en la canción siguiente de la Encarna- ción, como el más principal de todos; y así hablando con ella dice: CANCION XXIII Debajo del manzano (7) Allí conmigo fuiste desposada, Allí te di la mano (8), 1 S añade: esto es.
2 S añade: fuera del amor.
3 Sg. suprime: sin otro algún medio, lo cual sólo es en el matrimonio espiritual.
4 U, 11.
5 G, Ej. y Sg.: porque a la verdad el verdadero amor...6 Ej.: grandes misterios y dulces.
7 Bg.: Debajo de un manzano.
8 A: Allí tendí la mano.
CANCION XXTII 325 Y fuiste reparada Donde tu madre fuera violada (1), DECLARACION 2. Declara el Esposo al alma en esta canción la admi- rable manera y traza que tuvo en redimirla y desposarla con- sigo, por aquellos mismos términos que la naturaleza humana fué estragada y perdida, diciendo que así como por medio del árbol vedado en el Paraíso fué perdida y estragada en la naturaleza humana por Adán, así en el árbol de la cruz fué redimida y reparada, dándole allí la mano de su favor y mi- sericordia (2) por medio de su muerte y pasión, alzando las treguas (3) que del pecado (4) original había entre el hombre y Dios. Y así dice: Debajo del manzano.
3. Esto es, debajo del favor del árbol de la cruz, que aquí es entendido por el manzano, donde el Hijo de Dios redimió (5), y, por consiguiente, desposó consigo la naturaleza humana, y consiguientemente a cada alma, dándole él gracia y prendas para ello en la cruz, y así dice: Allí conmigo fuiste desposada, Allí te di la mano.
4. Conviene a saber, de mi favor y ayuda, levantándote de tu bajo estado (6) en mi compañía y desposorio.
Y fuiste reparada, Donde tu madre fuera violada.
5. Porque tu madre la naturaleza humana fué violada en tus primeros padres debajo del árbol, y tú allí también debajo 1 Bg.: Adonde fué tu madre violada.
2 G y Ej.: de su favor y amistad.
3 Av.: Zas entregas. Una nota del copista índica que dudaba de la transcripción fiel de la palabra. A: alcanzando las treguas.
4 G, Ej., Sg. y S: por el pecado.
5 S, por redimió, pone consiguió victoria.
6 S: de miserable y bajo estado.
326 CANTICO ESPIRITUAL del árbol de la cruz fuiste reparada; de manera que si tu madre debajo del árbol te dió la muerte, yo debajo del árbol de la cruz te di la vida; y a este modo le va Dios descu- briendo las ordenaciones y disposiciones de su sabiduría, có- mo sabe él tan sabia y hermosamente sacar de los males bie- nes, y aquello que fué causa del mal ordenarlo a mayor bien. Lo que en esta canción se contiene ( 1 ) a la letra, dice el mismo Esposo a la Esposa en los Cantares, diciendo: Sub arborc malo suscitavi te: ibi corrupta est mater iua, ibi violata est geni- trix toa (2). Que quiere decir: Debajo del manzano te levanté; allí fué tu madre estragada (3), y allí la que te engendró fué violada.
6. Este desposorio que se hizo en la cruz, no es del que aho- ra vamos hablando; porque aquél es desposorio que se hizo de una vez (4), dando Dios al alma la primera gracia, lo cual se hace en el bautismo con cada alma; mas éste es por vía de perfec- ción, que no se hace sino muy poco a poco por sus términos, que aunque es todo uno, la diferencia es que el uno (5) se hace al paso del alma, y así va poco a poco; y el otro al paso de Dios, y así hácese de una vez. Porque éste de que vamos tratando, es el que da a entender por Ezequiel Dios, hablan- do con el alma en esta manera: Estabas arrojada sobre la tie- rra en desprecio de tu ánima el día que naciste. Y pasando por ti, vite pisada en tu sangre, y díjete como estuvieses en tu san- gre: vive; y púsete (6) tan multiplicada como la yerba del campo; multiplicástete e hicístete grande, y entraste y llegaste hasta la grandeza de mujer; y crecieron tus pechos, y multipli- cáronse tus cabellos, y estabas desnuda y llena de confusión.
Y pasé por ti y miréte, y vi que tu tiempo era tiempo de amantes, y tendí sobre ti mi manto y cubrí tu ignominia. E 1 G, Ej. y Sg.: lo que en esta canción se extiende a la letra.
2 VIH. 5.
3 A, B, Bg. y Jaén: extraída. Av.: corrupta. Sg. y S: estragada. Bz.: destruida. — Ej. y G omiten la traducción de esta autoridad.
4 S lee: porque aquel hizose de una vez.
5 S: es que éste.
6 G. Ej. y Sg.: Y pasando por allí vite pisada en tu sangre; vivi y púsete...Bz.: Y pasando por ti. vite pisada en tu sangre, y te dije, vive y te puse...CANCION XXIII 327 híccte juramento y entré contigo en pacto, e hicete mía. Y lá- vete con agua y limpiéte la sangre que tenías, y ungíte ( 1 ) con óleo, y vestíte (2) de colores, y calcéte (3) de jacinto, y ceñíte de holanda, y vestíte de sutilezas. Y adórnete con ornato, puse manillas (4) en tus manos, y collar en tu cuello. Y sobre tu boca puse un zarcillo, y en tus orejas cerquillos (5), y corona de hermosura sobre tu cabeza. Y fuiste adornada con oro y plata, y vestida de holanda y sedas labradas y muchos colo- res; pan muy esmerado, y miel y óleo comiste, e hiciste de vehemente (6) hermosura, y llegaste hasta reinar y ser reina, y di- vulgóse tu nombre entre las gentes por tu hermosura (7). Hasta aquí son palabras de Ezequiel. Y de este talle está el aluna de que aquí vamos hablando.
ANOTACION PARA LA CANCION SIGUIENTE 1. Mas después de esta sabrosa entrega de la Esposa y el Amado, lo que luego inmediatamente se sigue es el lecho de entrambos, en el cual muy más de asiento gusta ella los di- chos deleites del Esposo; y así en la siguiente (8) canción tra- ta del lecho de él y de ella, el cual es divino, puro y casto,. en* que el alma está divina, pura y casta; porque el lecho no es otra cosa que su mismo Esposo el Verbo Hijo de Dios, como luego se dirá, en el cual ella, por medio de la dicha unión de amor, se recuesta; al cual lecho ella llama florido, porque su Esposo no sólo es florido, sino, como él mismo dice de sí en los Cantares, es la misma flor del campo y el lário de los valles (9). Y así, el alma no sók) se acuesta en el lecho flo- rido, sino en la misma flor que es el Hijo de Dios, la cual en sí tiene divino, olor y fragancia y gracia y hermosura, co- 1 S: te ungi.
2 S: te vestí.
3 S: te calcé.
4 Ej., G y Sg.: manípulos.
6 Sg.: debidamente.
7 XVI, 5-14.
8 Ej., G y Sg.: presente. En el caso significan io mismo las dos palabras.
9 II. 1.
328 CANTICO ESPIRITUAL mo también él lo dice por David, diciendo: La hermosura del campo está conmigo (1); por lo cual canta el alma las propieda- des y gracias de su lecho y dice: CANCION XXIV Nuestro lecho florido, De cuevas de leones enlazado (2), En púrpura tendido (3), De paz edificado, De mil escudos de oro coronado.
DECLARACION 2. En las dos canciones pasadas (4) ha cantado el alma Esposa las gracias y grandezas de su Amado el Hijo de Dios.
Y en ésta no sólo las va prosiguiendo, mas también canta el felice y alto estado en que se ve puesta y la seguridad de él.
Y lo tercero, las riquezas de dones y virtudes con que se ve dotada (5) y arreada en el tálamo de su Esposo. Porque dice estar ya ella en unión con Dios, teniendo ya las virtudes en fortaleza. Lo cuarto, que tiene ya perfección de amor (6) Lo quinto, que tiene paz espiritual cumplida, y que toda ella está enriquecida y hermoseada con dones (7) y virtudes, co- mo se pueden en esta vida poseer y gozar, según se irá di- ciendo en los versos. Lo primero, pues, que canta es el de- leite (8) que goza en la unión del Amado, diciendo: Nuestro lecho florido.
1 Ps. XLIX. n.
2 A: ensalzado.
3 G y Bg.: teñido.
4 Hace referencia a las canciones 13 y M que precedían a ésta en el Códice de Barrameda. Asi lo hace notar también la edición de 1 703.
5 Ej.. G y Sg.: adornada.
6 Ej., G, y Sg.: fi'ene ya perficionado amor.
7 Av.: espiritual, cumplida y hermoseada con dones.
8 A. B y Bg.: deseo por deleite.
CANCION XXIV 329 3. Ya habernos dicho que este lecho del alma es el Espo- so (1) Hijo de Dios, el cual esta florido para el alma; porque estando ella ya unida y recostada en él, hecha esposa, se le comunica el pecho y el amor del Amado, lo cual es comunicársele la sabiduría y secretos y gracias y virtudes y dones de Dios, con los cuales está ella tan hermoseada y rica y llena de deleites, que le parece estar en un lecho de variedad de suaves flores divinas, que con su toque la deleitan, y con su olor la recrean. Por lo cual llama ella muy propiamente (2) esta junta de amor con Dios lecho florido; porque así le llama la Esposa ha- blando con el Esposo en los Cantares, diciendo: Lcctulus nosta floridus (3), esto es, nuestro lecho florido; y llámale nuestro, porque unas mismas virtudes y un mismo amor, conviene a saber, del Amado, son ya de entrambos, y un mismo deleite el de entrambos, según aquello que dice el Espíritu Santo en los Proverbios, es a saber: Mis deleites son con los hijos de los hombres (4). Llámale también florido, porque en este estado están ya las virtudes en el alma perfectas y heroicas,!o cual aún no había podido ser, hasta que el lecho estuviese florido en perfecta unión con Dios (5). Y así canta luego lo segundo en el verso siguiente, diciendo: De cuevas de leones enlazado.
4. Entendiendo por cuevas de leones las virtudes que po- see el alma en este estado de unión con Dios. La razón es, por- que las cuevas de los leones están muy seguras y amparadas (6) de todos los demás animales; porque temiendo ellos la for- taleza y osadía del león que está dentro, no sólo no se atre- ven a entrar, mas ni aun junto a ella osan parar (7). Y afeí, cada una de las virtudes, cuando ya las posee el alma en per» 1 S adiciona: este lecho del alma es el pecho y amor del Esposo.
2 E)., G y Sg. omiten: muy propiamente.
3 I, 15.— -Ej. G y Sg. omiten: esfo es, nuestro lecho florido.
4 VIII, 31.
5 Ej., G y Sg.: en perfección y unión con Dios.
6 Ej., G y Sg. omiten: y amparadas.
7 A: osan pasar.
330 CANTICO ESPIRITUAL fección, es como una cueva de leones para ella, en la cual mora y asiste el Esposo Cristo unido con el alma en aquella vir- tud y en cada una de las demás virtudes como fuerte león. Y la misma alma unida con él en esas mismas virtudes está también como fuerte león, porque allí recibe (1) las propiedades (2) de Dios, y así en este caso está el alma tan amparada y fuerte (3) en cada una de las virtudes y en todas ellas juntas, recostada en este lecho florido de la unión con su Dios, que no sólo no se atreven los demonios acometer a la tal alma, mas ni aun osan parecer delante de ella, por el gran temor que le tienen vién- dola tan engrandecida, animada y osada con las virtudes per- fectas en el lecho del Amado; porque estando ella unida en transformación de unión (4), tanto la temen como a él mismo y ni la osan aun mirar; teme mucho el demonio al alma que tiene perfección.
5. Dice también que está enlazado el lecho de estas cuevas de las virtudes (o), porque en este estado de tal manera están tra- badas entre sí las virtudes y unidas y fortalecidas entre si unas con otras (6), y ajustadas en una acabada perfección del alma, sustentándose unas con otras, que no queda parte abierta ni flaca, no sólo para que el demonio pueda entrar, pero ni aun para que ninguna cosa del mundo, alta ni baja, la pueda inquietar ni mo- lestar, ni aun mover; porque estando ya libre de toda molestia de las pasiones naturales, y ajena y desnuda de la tormenta y variedad (7) de los cuidados temporales, como aquí lo está, go- za 18) en seguridad y quietud la participación de Dios. Esto mismo es lo que deseaba la Esposa en los Cantares, diciendo: Quién te me diese, hermano mío, que mamases los pechos de mi madre (9), de manera que te hallase yo solo afuera, y te besase 1 Ej.. G y Sg.: Porque allí resiste a sus contrarios y recibe.
2 A: las mismas virtudes y propiedades.
3 Bg.: pura y fuerte.
i Av., Bz.. Sg., G, Ej. y S: transformación de amor.
5 Ej., G y Sg.: el lecho de estas virtudes.
ó Ej. y G pasan de esta frase a la igual que viene luego.
7 Ej.. G v Sg. omiten: y variedad.
8 Asi Ej.. S y Sg. Los demás ieen: gozando.
9 Ej. y G pasan de esta palabra a la frase: De aqui es...CANCION XXIV 331 yo a ti, y no me despreciase ya nadie? (1). Este beso es la unión de que vamos hablando, en la cual (2) se iguala el alma con Dios por amor. Que por eso desea ella diciendo que quién le dará al Amado que sea su hermano, lo cual significa y hace igualdad; y que mame él los pechos de su madre, que es con- sumirle todas las imperfecciones y apetitos de su naturaleza que tiene de su madre Eva; y le halle solo afuera, esto es, se una con él solo afuera de todas las cosas, desnuda según la volun- tad y apetito de todas ellas; y así no la despreciará nadie, es a saber, no se le atreverán ni mundo, ni carne, ni el demonio (3), porque estando el alma libre y purgada de todas estas cosas y unida con Dios, ninguna de ellas le puede enojar. De aquí es que el alma goza ya en este estado de una ordinaria suavidad y tranquilidad, que nunca se le pierde ni le falta.
6. Pero allende de esta ordinaria satisfacción y paz, de tal manera suelen abrirse en el alma y dar olor de sí las flo- res de virtudes de este huerto que decimos, que le parece al alma, y así es, estar llena de deleites de Dios. Y dije (4) que suelen abrirse las flores de virtudes que están en el alma, porque aunque el alma está llena de virtudes en perfección (5), no siem- pre las está en acto gozando el alma, aunque, como he dicho, de la paz y tranquilidad que le causan se goza ordinariamente, porque podemos decir que están en el alma en esta vida (6) como flores en cogollo cerradas en el huerto, las cuates algunas ve- ces es cosa admirable ver abrirse todas, causándolo el Espíritu Santo, y dar de sí admirable olor y fragancia en mucha va- riedad. Porque acaecerá que vea el alma en sí las flores de las montañas que arriba dijimos, que son la abundancia y grande- za y hermosura de Dios, y en éstas, entretejidos los lirios de los valles nemorosos, que son descanso, refrigerio y amparo; 1 VIH, i.
2 S añade: en cierta manera.
3 S: no se le atreverán mundo, demonio ni carne.
4 S: Y digo.
5 G y Ej.: en perfección en posesión.
6 G, Ej. y Sg.: en el alma en este estado.
332 CANTICO ESPIRITUAL y luego allí entrepuestas las rosas olorosas (1) de las ínsulas ex- trañas, que decimos ser las extrañas noticias de Dios, y tam- bién embestirla el olor de las azucenas de los ríos (2) sono- rosos, que decíamos era la grandeza de Dios, que hinche toda el alma; y entretejido allí y enlazado el delicado olor del jazmín del silbo de los aires amorosos, de que también dijimos gozaba el alma en este estado; y, ni más ni menos, todas las otras vir- tudes y dones que decíamos (3) del conocimiento sosegado y ca- llada música y soledad sonora (4), y la sabrosa y amorosa cena, y es de tal manera el gozar y sentir estas flores juntas al- gunas veces el alma, que puede con harta verdad decir: Nuestro lecho florido, de cuevas de leones enlazado. Dichosa el alma que en esta vida mereciere gustar (5) alguna vez el olor de estas flores divinas. Y dice que este lecho está también En púrpura tendido (6).