SigPhi · Juan de la Cruz

Llama de Amor Viva, Cautelas, Avisos, Cartas y Poesias

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atrás y distraerse, porque el que ha llegado al término, si todavía se pone a caminar para llegar al término, demás de ser cosa ridicula, por fuerza se ha de alejar del térmi- no (1). Y así habiendo llegado por la operación de las potencias al recogimiento quieto que todo espiritual pretende, en el cual cesa la operación de las mismas potencias (2), no sólo sería cosa vana volver a hacer actos con las mismas potencias para llegar al dicho recogimiento, sino le seria dañoso, por cuanto le serviría de distracción, dejando e! recogimiento que ya tenía.

H5. No entendiendo, pues, como digo, estos maestros es- pirituales qué cosa sea recogimiento y soledad espiritual del alma y sus propiedades, en la cual soledad asienta Dios en el alma estas subidas unciones, sobreponen ellos o entreponen otros ungüentos de más bajo ejercicio espiritual (3;, que es hacer obrar a! alma como habernos dicho. De lo cual hay tanta diferencia a lo que el alma tenia, como de obra humana a obra divina, y de natural a sobrenatural; porque en la una manera obra Dios sobrenaturalmente en el aima, y en la otra sólo obra el alma naturalmente (Á). Y lo peor es que, por ejercitar su operación natural, pierde la soledad y recogimiento interior, y por el consiguiente, la subida obra que en el alma Dios pintaba (5); y asi todo es dar golpes en la herradura, dañando en lo uno y no aprovechando en lo otro.

46. Adviertan estos tales que guían las almas, y consi- deren que el principal agente y guía y movedor de las almas en este negocio no son ellos sino el Espíritu Santo, que nunca pierde cuidado de ellas, y que ellos sólo son instrumentos para enderezarlas en la perfección por la fe y ley de Dios, según el espíritu que Dios va dando a cada una. Y así todo su cui- dado sea no acomodarlas a su modo y condición propia de ellos, 1 Bg. y P: por fuerza se sale del término.

2 Bg. y P pasan de esta palabra a la igual que se lee en seguida.

3 Bg. y P: otros ungüentos de más trabajo y ejercicio espiritual.

4 C: porque en la una manera obra Dios, y en la otra solamente ella hace obra no mas que natural. Bz.: y en la otra, ella hace obra no más que natural. Bg. y P: y en la otra, solamente ella hace obra no más que natural.

5 S: obraba.

180 LLAMA DE AMOR VIVA sino mirando si saben el camino por donde Dios las lleva (1), y si no lo saben, déjenlas y no las perturben. Y conforme al cami- no y espíritu por donde Dios las lleva, procuren enderezarlas siempre en mayor soledad y tranquilidad y libertad de espíritu, dándolas anchura para que no aten el sentido corporal y espiritual a cosa particular interior ni exterior, cuando Dios las lleva por esta soledad, y no se penen ni se soliciten pensando que no se hace nada; porque aunque el alma entonces no lo hace, Dios lo hace en ella. Procuren ellos desembarazar el alma y po- nerla en ociosidad (2), de manera que no esté atada a al- guna noticia particular de arriba o de abajo, o con codicia de algún jugo o gusto, o de alguna otra aprensión, de ma- nera que esté vacía en negación pura "de toda criatura, puesta en pobreza espiritual; que esto es lo que el alma ha de hacer de su parte, como lo aconseja el Hijo de Dios, diciendo: El que no renunciare a todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo. Lo cual se entiende no sólo de la renunciación de todas las cosas temporales (3) según la voluntad, mas tam- bién del desapropio de las espirituales, en que se incluye la pobreza espiritual, en que pone el Hijo de Dios la bienaventuranza (4). Y vacando de esta manera el alma a todas las cosas llegando a estar vacía y desapropiada acerca de ellas, que es, como habernos dicho, lo que puede hacer el alma, es imposible, cuando hace lo que es de su parte, que Dios deje de hacer lo que es de la suya en comunicársele, a lo menos en secreto y silencio. Más imposible es esto, que dejar de dar el rayo del sol en lugar sereno y descombrado; pues que así como sol está madrugando para entrarse en tu casa, si destapas el agujero (5); así Dios que no duerme en guardar a Israel (6), 1 Bz. salta de esta frase a la Idéntica que viene luego.

2 S: en soledad y ociosidad.

4 Math.,V. 3.

5 S: la ventana.

6 Ps. CXX.4.

CANCION m 181 ni menos duerme (1), entrará en el alma vacia y la llenará de bienes divinos.

47. Dios está como el sol sobre las almas para comuni- carse a ellas; conténtense los que las guían con disponerlas para esto según la perfección evangélica, que es la desnudez y vacío del sentido y espíritu; y no quieran pasar adelante en edificar, que ese oficio es sólo del Padre de las lumbres, de donde des- ciende toda dádiva buena y don perfecto (2). Porque si el Se- ñor, como dice David, no edifica la casa, en vano trabaja el que la edifica (3). Y pues él es el artífice sobrenatural, él edificara sobrenaturalmente (4) en cada alma el edificio que quisiere, si tú se la dispusieres, procurando aniquilarla acerca de sus operacio- nes y afecciones naturales, con las cuales ella no tiene habilidad ni fuerza para el edificio sobrenatural; adtes en esta sazón se estorba más que se ayuda, y esa preparación es de tu oficio ponerla en el alma, y de Dios, como dice el Sabio (5), es en- derezar su camino, conviene saber, a los bienes sobrenaturales, y por modos y maneras que ni el alma ni tú entiendes. Por tanto no digas: ¡Oh, que no va el alma adelante, porque no hace nada!; porque si ello es verdad que no hace nada, por el mismo caso que no hace nada, te probaré yo aquí que hace mucho. Porque si el entendimiento se va vaciando de inteligencias particulares, ahora naturales, ahora espirituales, adelante va, y cuanto más vacare a la inteligencia particular y a los actos de entender, tanto más adelante va el entendimiento ca- minando al sumo bien sobrenatural.

48. ¡Oh!, dirás que no entiende nada distintamente, y asi no podrá ir adelante. Antes, te digo, que si entendiese distin- tamente, no iría adelante. La razón es, porque Dios, a quien va el entendimiento, excede al mismo entendimiento; y así es in- comprensible e inaccesible al entendimiento, y por tanto, cuando el entendimiento va entendiendo, no se va llegando a Dios, 1 S: dormita.

2 Jacob, I. 17.

3 Ps. CXXVI. 11.

4 S: naturalmente.

5 Prov, XVI, 1-9.

182 LLAMA DE AMOH VIVA sino antes apartando. Y asi antes se ha de apartar el en- tendimiento de si mismo y de su inteligencia para llegarse a Dios, caminando en fe, creyendo y no entendiendo. Y de esa manera llega el entendimiento a la perfección, porque por fe y no por otro medio se junta con Dios; y a Dios más se llega el alma no entendiendo que entendiendo. Y por tanto no tengas de eso pena, que si el entendimiento no vuelve airas (que seria si se quisiese emplear en noticias distintas y otros discursos y entenderes, sino que se quiera estar ocioso), ade- lante va, pues que se va vaciando de todo lo que en él po- día caer, porque nada de ello era Dios, pues, como habe- rnos dicho, Dios no puede caber en ¿1 (1); y en este caso de perfección, el no volver atrás, es ir adeiante, y el ir ade- lante el entendimiento, es irse más poniendo en fe, y asi es irse más oscureciendo, porque la fe es riniebla para el entendimien- to. De donde, porque el en-endimiento r.3 puede saber cómo es Dios, de necesidad ha de caminar a el rendido no enten- diendo (2); y así para bien ser le conviene eso que tu condenas, conviene saber, que no se emplee en inteligencias distintas, pues con ellas no puede llegar a Dios, sino antes embarazarse para ir a él.

l:9. ¡Oh!, dirás que si el entendimiento no entiende dis- tintamente, la voluntad estará ociosa y no amará, que es lo que siempre se ha de huir en el camino espiritual. La razón es, porque la voluntad no puede amar sino es lo que entien- de el entendimiento. Verdad es esto, mayormente en las ope- raciones y actos naturales del alma en que la voluntad no ama sino lo que distintamenie entiende el entendimiento; pero en la contemplación de que vamos hablando, por la cual Dios, como habernos dicho, infunde de si en el alma, no es menester que haya noticia distinta, ni que el alma haga actos de inteligencia; porque en un acto la está Dios comunicando luz y amor jun- tamente, que es noticia sobrenatural amorosa, que podemos de- cir es como luz caliente, que calienta, porque aquella luz junta- 1 S: no puede caber en el corazón ocupado.

2 S: rendido, y asi por eso no va entendiendo.

CANCION in 183 mente enamora; y ésta es confusa y oscura para el entendi- miento, porque es noticia de contemplación, la cual, como dice San Dionisio, es rayo de tiniebla al entendimiento. Por lo cual, al modo que es la inteligencia en el entendimiento es también el amor en la voluntad. Que como el entendimiento, esta no- ticia que le infunde Dios es general y oscura, sin distin- ción (1) de inteligencia, también la voluntad ama en general, sin distinción alguna de cosa particular entendida. Que por cuanto Dios es divina luz y amor, en la comunicación que nace de sí al alma, igualmente informa estas dos potencias (2), entendimiento y voluntad, con inteligencia y amor; y como el mismo no sea inteligible en esta vida, la inteligencia es os- cura, como digo, y a este talle es el amor en la voluntad; aunque algunas veces, en esta delicada comunicación se co- munica Dios más y hiere más en la una potencia que en la otra, porque algunas veces se siente más inteligencia que amor, y otras veces, más amor que inteligencia, y a veces también todo inteligencia, sin ningún amor (3), y a veces todo amor sin ninguna inteligencia. Por tanto digo, que en lo que es hacer el alma actos naturales (4) con el entendimiento, no puede amar sin entender; mas en los que Dios hace e infunde en ella, como hace en la que vamos tratando, es diferente, porque se puede comunicar Dios en la una potencia sin la otra; y asi puede in- flamar la voluntad con el toque del calor de su amor, aunque no entienda el entendimiento, bien asi como una persona podra ser calentada del fuego aunque no vea el fuego.

50. De esta manera, muchas veces se sentirá la voluntad inflamada o enternecida y enamorada sin saber ni entender cosa más particular que antes, ordenando Dios en ella el amor, como k> dice la Esposa en los Cantares, diciendo: Entróme el rey en la cela (5) vinaria y ordenó en mi la caridad (6).

1 Bz. pasa de esta palabra a la otra igual inmediata.

2 P y Bg.: informa al alma estas dos potencias.

3 Bg. y P omiten: y a veces también todo inteligencia sin ningún amor.

4 S: interiores. Los demás naturales.

5 C, Bg. y Bz.: celda.

6 II. 4.

184 LLAMA DE AMOR VIVA De donde no hay que temer la ociosidad de la voluntad en este caso, que si de suyo deja de hacer actos de amor sobre parti- culares noticias, hácelos Dios en ella, embriagándola secreta- mente en amor infuso, o por medio de la noticia de contempla- ción, o sin ella (1), como acabamos de decir, los cuales son tanto más sabrosos y meritorios que los que ella hiciera, cuanto es mejor el movedor e infusor de este amor, que es Dios.

51. Este amor infunde Dios en la voluntad, estando ella vacia y desasida de otros gustos y aficiones particulares de arriba y de abajo. Por eso téngase cuidado que la voluntad esté vacía y desasida de sus aficiones, que si no vuelve atrás, queriendo gustar algún jugo o gusto, aunque particularmente no le sienta en Dios, adelante va, subiendo sobre todas las cosas a Dios, pues de ninguna cosa gusta; y a Dios, aunque no le gus- te muy en particular y distintamente, ni le ame con tan dis- tinto acto, gústale en aquella infusión general oscura y secre- tamente más que a todas las cosas distintas, pues entonces ve ella claro que ninguna le da tanto gusto como aquella quie- tud solitaria; y ámale sobre todas las cosas amables, pues que todos los otros jugos y gustos de todas ellas tiene desecha- dos y le son desabridos. Y así, no hay que tener pena, que si la voluntad no puede reparar en jugos y gustos de ac- tos particulares, adelante va; pues el no volver atrás abra- zando algo sensible, es ir adelante a lo inaccesible, que es Dios, y así no es maravilla que no le sienta. Y así la voluntad para ir a Dios más ha de ser desarrimándose de toda cosa de- leitosa y sabrosa, que arrimándose; y asi cumple bien el precepto de amor, que es amarle sobre todas las cosas, lo cual no puede ser sin desnudez y vacío en todas ellas (2).

52. Ni tampoco hay que temer en que la memoria vaya vacia de sus formas y figuras, que pues Dios no tiene forma ni figura, segura va vacía de formas y figuras y más acercán- dose a Dios; porque cuanto más se arrimare a la ' imaginación, 1 Bz. por o sin ella lee sencilla.

2 Bg. y P: y vacío espiritual en todas ellas.

c.uncion ni 185 más se aleja de Dios y en más peligro va, pues que Dios, siendo como es incogitable, no cabe en la imaginación.

53. No entendiendo, pues, estos maestros espirituales las almas que van ya en cst:i contemplación quieta y solitaria, por no haber ellos llegado a ella, ni sabido que cosa es salir de discursos de meditaciones, como he dicho, piensan que es- tán ociosas, y asi les estorban c impinen la paz de la contem- plación sosegada y quieta, que de suyo les estaba Dios dando, haciéndoles ir por el camino de meditación y discurso imagi' nario, y que hagan actos interiores, en lo cual hallan entonces las dichas almas grande repugnancia, sequedad y distracción, porque se querrían ellas estar en su ocio santo y recogimiento quieto y pacifico; en el cual, como el sentido no halla de qué gustar, ni de qué asir, ni qué hacer, persuádenlas éstos tam- bién a que procuren jugos y fervores, como quiera que les ha- bían de aconsejar lo contrario lo cual, no pudiendo ellas ha- cer ni entrar en ello como antes, porque ya pasó ese tiempo y no es su camino, desasosiéganse doblado pensando que van perdidas, y aun ellos se lo ayudan a creer, y sécanlas el espí- ritu y quitanias las unciones preciosas que en la soledad y tranquilidad Dios las ponía, que, como dije, es grande daño, y pónenlas del duelo y del lodo, pues en lo uno pierden, y en lo otro sin provecho penan.

54. No saben éstos qué cosa es espíritu. Hacen a Dios grande injuria y desacato metiendo su tosca mano donde Dios obra, porque le ha costado mucho a Dios llegar a estas almas hasta aquí, y precia (1) mucho haberlas llegado a esta soledad y vacio de sus potencias y operaciones para poderles hablar al corazón, que es io que él siempre desea, tomando ya él la mano, siendo él ya el que en el alma reina con abundancia de paz y sosiego, haciendo desfallecer los actos naturales de las potencias con que trabajando toda la noche no hacían nada; apacentándolas ya el espíritu sin operación del sentido ni su obra, porque el sentido, ni su obra, no es capaz del espíritu.

1 C: y parecía.

186 LLAMA DE AMOR VIVA 55. Y cuánto él precie esta tranquilidad y adormecimien- to o ajenación (1) del sentido, échase bien de ver en aquella conjuración (2) tan notable y eficaz que hizo en los Cantares, diciendo: Conjuróos, hijas de Jerusalén, por las cabras y cier- vos campesinos, que no recordéis ni hagáis velar a mi ama- da hasta que ella quiera (3). En lo cual da a entender cuánto ama el adormecimiento y olvido solitario (4), pues interpone estos animales tan solitarios y retirados. Pero estos espirituales no quieren que el alma repose ni quiete, sino que siempre trabaje y obre de manera que no dé lugar a que Dios obre, y que lo que él va obrando se deshaga y borre con la operación del alma, hechos las raposillas que demuelen la florida viña (5) del alma, y por eso se queja el Señor por Isaías, diciendo: Vosotros ha- béis despacido mi viña (6).

56. Pero éstos por ventura yerran con buen celo, porque no llega a más su saber. Pero no por eso quedan excusados en los consejos que temerariamente dan, sin entender primero el camino y espíritu que lleva el alma, y no entendiéndola en- tremeter su tosca mano en cosa que no entienden, no dejándola a quien la entienda; que no es cosa de pequeño peso y culpa hacer a un alma perder inestimables bienes, y a veces dejarla muy bien estragada por su temerario consejo. Y así, el que temerariamente yerra, estando obligado a acertar, como cada uno lo está en su oficio, no pasará sin castigo, según fué el daño que hizo. Porque los negocios de Dios con mucho tiento y muy a ojos abiertos se han de tratar, mayormente en caso (7) de tanta importancia y en negocio tan subido como es el de estas almas, donde se aventura casi infinita ganancia en acer- tar, y casi infinita pérdida en errar.

57. Pero ya que quieras decir que todavía tienes alguna excusa, aunque yo no la veo, a lo menos no rae podrás decir 1 Bz.. Bg. y P: aniquilación.

2 Bz.: comparación. P: conjunción.

3 V, 3.

4 Bg.: voluntario.

5 S: la flor de la viña.

6 III. 14.

7 S: cosas.

CANCION III 187 que la tiene el que tratando un alma jamas la deja salir de su poder, allá por los respetos e intentos vanos que él se sabe, que no quedaran sin castigo; pues que está cierto que habiendo de ir aquel alma adelante aprovechando (1) en el camino es- piritual, a que siempre Dios la ayuda, ha de mudar estilo y modo de oración y ha de tener necesidad de otra doctrina ya más alta que la suya y otro espíritu, porque no todos saben, para todos los sucesos y términos que hay en el camino espiri- tual, ni tienen espíritu tan cabal que conozcan cómo en cualquier estado de la vida espiritual ha de ser el alma llevada y regida; a lo menos no ha de pensar que no lo tiene él todo (2), ni que Dios querrá dejar de llevar aquel alma más adelante. No ( ualquiera que sabe desbastar el madero, sabe entallar la ima- gen; ni cualquiera que sabe entallarla, sabe perfilarla (3) y pu- lirla; y no cualquiera que sabe pulirla, sabrá pintarla; ni cual- quiera que sabe pintaría, sabrá poner la última mano y perfec- ción. Porque cada uno de éstos no pueden hacer en la imagen más de lo que saben, y si quisieren pasar adelante, sería echar- la a perder.

58. Pues veamos si tú, siendo solamente desbastador, que es poner el alma en el desprecio del mundo y mortificación de sus apetitos (4), o cuando mucho entallador, que será po- nerla en santas meditaciones, y no sabes más, ¿cómo llegarás esa alma hasta la última perfección de delicada pintura, que ya no consiste en desbastar, ni entallar, ni aún en perfilar, sino en la obra que Dios en ella ha de ir haciendo? Y asi cierto está que si en tu doctrina, que siempre es de una manera, la haces siempre estar stada que o ha de volver atrás, o, a lo menos, no ir adelante; porque ¿en qué parará, ruégote, la imagen si siempre has de ejercitar en ella no más que el martillar y desbastar, que en el alma es el ejercicio de las po- tencias? ¿Cuándo se ha de acabar esta imagen? ¿Cuándo o 1 P y Bg.: que habiendo el alma que ha venido aquí de ir adelante aprovechando...2 S: que no le falta a él nada.

4 Bg. y P: de sus pasiones y apetitos.

188 LLAMA DE AMOR VTVA cómo se ha de dejar a que la pinte Dios? ¿Es posible que tú tienes todos estos oficios, y que te tienes por tan consumado que nunca esa alma habrá menester más que a ti?

T)9. Y dado caso que tengas para alguna alma, porque quiza no tendrá talento para pasar más adelante, es como imposible que tú tengas para todas las que tú no dejas salir de tus ma- nos; porque a cada una lleva Dios por diferentes caminos, que apenas se hallará un espíritu que en la mitad del modo que lleva convenga con el modo del otro. ¿Porque quién habrá co- mo San Pablo que tenga para hacerse todo a todos, para ganar- los a todos? Y tú de tal manera tiranizas las almas y de suerte las quitas la libertad y adjudicas para ti la anchura de la doc- trina evangélica, que no sólo procuras que no te dejen, mas, lo que peor es, que si acaso alguna vez sabes que alguna haya ido a tratar alguna cosa con otro, que por ventura no convendría tratarla contigo, o la llevaría Dios para que la enseñase lo que tú no la enseñaste, te hayas con ella (que no lo digo sin ver- güenza), con las contiendas de celos que tienen entre si los casados, los cuales no son celos que tienes de la honra de Dios o provecho de aquella alma (pues que no conviene que presumas que en faltarte de esa manera faltó a Dios), sino ce- los de tu soberbia y presunción, o de otro imperfecto motivo tuyo.

60. Grandemente se indigna Dios contra estos tales y pro- mételes castigo por Ezequiel diciendo: Comíades la leche de mi ganado y cubriades os con su lana, y mi ganado no apa- centábades; yo pediré, dice, mi ganado de vuestra mano (1).

61. Deben, pues, los maestros espirituales dar libertad a las almas, y están obligados a mostrarlas buen rostro cuando ellas quisieren buscar mejoría, porque no saben ellos (2) por dónde Dios querrá aprovechar a aquella alma, mayormente cuan- do ya no gusta de su doctrina, que es señal que no le apro- vecha, porque o la lleva Dios adelante, o por otro camino que 1 XXXIV, 3.

2 C: buen rostro cuando ellas por mejoría buscan otro maestro, por cuanto no saben ellos...CANCION III 189 el maestro la lleva, o el maestro espiritual ha mudado estilo, y los diclios maestros se lo han de aconsejar, y lo demás nace de necia soberbia y presunción o de alguna otra pretensión.

62. Pero dejemos ahora esta manera y digamos otra más pestífera que éstos tienen, u otros peores que ellos usan. Por- que acaecerá que anda Dios ungiendo algunas almas con un- güentos de santos deseos y motivos de dejar el mundo y mudar la vida y estilo (1) y servir a Dios, despreciando el siglo, (lo cual tiene Dios en mucho haber acabado con ellas de llegarlas (2) hasta esto, porque las cosas del siglo no son de voluntad de Dios), y ellos allá con unas razones huma- nas o respetos harto contrarios a la doctrina de Cristo y de su humildad y desprecio de todas las cosas, estribando en su propio interés o gusto, o por temer donde no hay que íe- mer, o se lo dificultan, o se lo dilatan, o, lo que peor es, por quitárselo del corazón trabajan.; que teniendo ellos el espíritu poco devoto, muy vestido del mundo, y poco ablandado en Cris- to, como ellos no entran por la puerta estrecha de la vida, tam* poco dejan entrar a los otros. A los cuales amenaza (3) Nues- tro Salvador por San Lucas, diciendo: ¡Ay de vosotros! que tomasteis la llave de la ciencia, y no entráis vosotros, ni de- jáis entrar a los demás (^); porque éstos, a la verdad, es- tán puestos en la tranca (5) y tropiezo de la puerta del cielo, impidiendo que no entren los que les piden consejo; sabiendo que les tiene Dios mandado, no sólo que los dejen y ayuden ai entrar, sino que aun los compelan a entrar, diciendo por San Lucas: Porfía, hazlos entrar jjara que se llene mi casa de con- vidados (6); ellos por el contrario están compeliendo que no entren. De esta manera es él un ciego que puede estorbar la vida del alma (7), que es el Espíritu Santo, lo cual acaece en los 1 Bg.: vida y estado.

2 Bg. y P: de haberlas llegado.

3 Bg.: amonesta.

4 XI, 52.

5 C: en la trampa. Bg. puestos como por tranca. P: están puestos por tranca.

6 XIV. 23.

7 Asi S y P. — Los demás: vía del alma.

190 LLAMA DE AMOR VIVA maestros espirituales de muchas más maneras que aquí queda dicho, unos sabiendo, otros no sabiendo; mas los unos y los otros no quedaran sin castigo, porque teniéndolo por oficio, están obligados a saber y mirar lo que hacen.

63. El segundo ciego que dijimos que podría empachar al alma en este género (1) de recogimiento es el demonio, que quiere que, como él es ciego, también el alma lo sea. El cual en estas altísimas soledades en que se infunden las delicadas unciones del Espíritu Santo (en lo cual él tiene grave pesar y envidia, porque ve que no solamente se enriquece el alma, sino que se le va de vuelo jj no la puede coger en nada), por cuanto está el alma sola desnuda y ajena de toda criatura y rastro de ella, procúrale poner en este enajenamiento algunas catara- tas de noticias y nieblas (2) de jugos sensibles, a veces buenos, para cebar más el alma y hacerla volver asi al trato (3) distinto y obra del sentido, y que mire en aquellos jugos y noticias bue- nas que la representa y las abrace, a fin de ir a Dios arrimada a ellas. Y en esto facilísimamente la distrae y saca de aquella soledad y recogimiento, en que, como habernos dicho, él Espíritu Santo está obrando aquellas grandezas secretas; porque como el alma de suyo es inclinada a sentir y gustar, mayormente si lo anda pretendiendo y no entiende el camino que lleva, facilísima- mente se pega a aquellas noticias y jugos que la pone el de- monio (4), y se quita de la soledad en que Dios la ponía; porque como ella en aquella soiedad y quietud de las potencias del alma no hacia nada, parécele que estotro es mejor, pues ya en ello hace algo (5). Y aquí es grande lástima que no entendién- dose el alma (6), por comer un bocadillo de noticia particular o jugo (7), se quita que la coma Dios a ella toda, porque así lo