ENSAYO SOBRE EL CATOLICISMO, EL LIBERALISMO Y EL SOCIALISMO POR Juan DONOSO CORTÉS ENSAYO SOBRE EL CATOLICISMO, EL LIBERALISMO Y EL SOCIALISMO E 05 dl POR JUAN DONOSO CORTÉS FT AAA AAA A ' EDICIÓN Y ESTUDIO PRELIMINAR Filosofía política de Donoso Cortés: Teología política y crisis del sitema liberal A CARGO DE José Luis Monereo Pérez Catedrático de la Universidad de Granada rtrsundrsrd SEDE MEDELLIN DEPTO. DE BIBLIOTECAS BIBLIOTECA “EFE” GOMEZ E SON UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA l BIBLIOTECA COMARES DE CIENCIA JURÍDICA E AE IN 8 DEPTO. DE BIBLIOTECAS Director de publicaciones: BIBL 10% ECA SATA GOMEZ MIGUEL ÁNGEL DEL ARCO TORRES: Ñ ÍNDICE ES 3 0 3 0O0ÑRQC0rI 2 COLECCIÓN: CRÍTICA DEL DERECHO SECCIÓN: ARTE DEL DERECHO Estudio Preliminar, «Filosofía política de Donoso Cortés: Teología política p gla p y e crisis del sistema liberal», por José Luis Monereo Pérez. ooonocnnononinnnnnnnns VII Director de la colección: JOSÉ Luis MONEREO PÉREZ Libro Primero [Cuestiones Generales de 2 COBRE a J) 63 Capítulo Primero. De cómo en toda gran cuestión política va envuelta Mpre Ara CORTA OA cre 1 Capítulo Segundo. De la sociedad bajo el imperio de la teología católica...13 Capítulo Tercero. De la sociedad bajo el imperio de la Iglesia Católica...21 Capitulo Guarto. El catolicisino:Es amor «emmm a 37 Capítulo Quinto. Que nuestro Señor Jesucristo no ha triunfado del mundo por la Santidad de su doctrina, ni por las profecías y milagros, sino a pesar de RS ia 43 Capítulo Sexto. Que nuestro Señor Jesucristo ha triunfado en el mundo exclusivamente por medios sobrenaturales..cooccococinnononnonininaconoroccananinioracnnns 49 Capítulo Séptimo. Que la Iglesia Católica ha triunfado de la sociedad a pesar de los mismos obstáculos y por los mismos medios sobrenaturales que dieron la victoria sobre el mundo a nuestro Señor Jesucristo..oincicnnnn.. 61 Libro Segundo. Problemas y soluciones relativos al orden general coconnnino, O + O Juan Donoso Cortés Editorial COMARES Capítulo Primero. Del libre albedrío del hombre cooccccnnnoonnniniccninonns 69 POLÍGONO JUNCARIL, PARCELA 208 * TFNO. 958 46 53 82 * 18220 ALBOLOTE (GRANADA) Capítulo Segundo. Se da respuesta a algunas objeciones relativas a este HTTP: //WWW.COMARES.COM PP A SS LA ISBN: 84-9836-026-9 * DEPÓSITO LEGAL: GR. 83 Goo Capítulo Tercero. Maniqueísmo. Maniqueísmo proudhoniano +...87 FOTOCOMPOSICIÓN, IMPRESIÓN Y ENCUADERNACIÓN: COMARES, S.L.
ARRODIDOLIE LIA Ar rr arrradrrad 6000 ro eb rss rororac rro dos MARIA hr VI: JOSÉ LUIS MONEREO PÉREZ Capítulo Cuarto. De Cómo se salva por el catolicismo el dogma de la Providencia y el de la Libertad sin caer en la teoría de la rivalidad entre Dios TE SA A Capítulo Quinto. Secretas analogías entre las perturbaciones físicas y las morales. derivadas todas dela libertad humana Capítulo Sexto. De la prevaricación angélica y la humana. Grandeza y A E AAA Capítulo Séptimo. De cómo Dios saca el bien de la prevaricación angélica y A A AAA RARAS Capítulo Octavo. Soluciones de la escuela liberal relativas a estos problemas Gapirulo Noveno. Soluciones SOCIALISTAS soon ricino nera crnernsnes Capítulo Décimo. Continuación del mismo asunto: Conclusión de este Libro Tercero. Problemas y soluciones relativos al orden en la humanidad...
Capítulo Primero. Transmisión de la culpa, dogma de la imputación...Capítulo Segundo. De cómo saca Dios el bien de la transmisión de la culpa y de la pena, y de la acción purificante del dolor libremente aceptado...Capítulo "Tercero. Dogma de la solidaridad. Contradicciones de la escuela e RI Capítulo Cuarto. Continuación del mismo asunto: Contradicciones E E An 5 Capítulo Quinto. Continuación del mismo asunto..eccccccnoninninnononanninnnncannon: Capítulo Sexto. Dogmas correlativos al de la solidaridad: Los sacrificios sangrientos; teorías de las escuelas racionalistas acerca de la pena de muerte Capítulo Séptimo. Recapitulación. -Ineficacia de todas las soluciones propues- e sesidad de una solución másslta cri Capítulo Octavo. De la encarnación del Hijo de Dios y de la redención del O AA AR A A Capítulo IX. Continuación del mismo asunto: Conclusión de este Libro...AO NO 95 EsTUDIO PRELIMINAR FILOSOFÍA POLÍTICA DE DONOSO CORTÉS: TEOLOGÍA POLÍTICA Y CRISIS DEL SISTEMA. LIBERAL AUTOR JosÉ Luis MONEREO PÉREZ «Yo represento la tradición, por la cual son lo que son las naciones en toda la dilatación de los siglos. Si mi voz tiene alguna autoridad, no es, señores, porque es mía; la tiene porque es la voz de vuestros padres. Vuestros votos me son indiferen- tes. Yo no me he propuesto dirigirme a vuestras voluntades, que son las que votan, sino a vuestras conciencias, que son las que juzgan; yo no me he propuesto vuestras voluntades hacia mí; me he propuesto obligar vuestras conciencias a estimarme».
Juan Donoso Cortés?
Sumario: 1. El ambiente de la época. Revolución, reacción y contrarrevolu- ción. 2. Desarrollo del pensamiento de Donoso Cortés. 2.1. Introducción: líneas de continuidad y discontinuidad. Pilares permanentes de su pensa- miento. 2.2. Fase liberal moderada o liberalismo conservador. 2.3. Fase de reforzamiento de su concepción reaccionaria y tradicionalista. La teología política definida. A) Orden y Poder. Teología Política. B) La forma políti- ca: Parlamentarismo, Democracia y Dictadura. 3. Reflexión final.
Donoso Cortés, J.: Discurso sobre la situación de España, pronunciado en el Congreso el 30 de diciembre de 1850, en Obras Completas, t. 11 (edición de Juan Juretschke), Madrid, La Editorial Católica, Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), 1946, págs. 325 a 345, en particu- lar pág. 343.
Véase también la Carta a los redactores de la Revue de Deux Mondes (París, 15 de noviembre de 1852), en Obras Completas, t. YI (edición de Juan Juretschke), págs. 631 a 649, ABUIARILA LOVERA A IU CAER! e, ts ..oo-”y ARIANE LORRORAG ELL 19110 nAn o ETT IAEA TIA VIn * JOSÉ LUIS MONEREO PÉREZ 1, El ambiente de la época. Revolución, reacción y contrarrevolución.
Su tiempo es el tiempo de la revolución y de la reacción y contrarrevolución. El siglo XIX es un siglo de transición; es un siglo que estuvo llamado forzosamente, por su situación y su naturaleza, a muchas agitaciones 2. Donoso Cortés (1809-1853) $ se inscribe en esa dialéctica de su época. Era la época de las revoluciones *, Era una coyuntura crítica * determinante del fin de una época, con la entrada en escena de ideas propias de la nueva era emergente. Puede hablarse de la centralidad de Do- noso al ser punto de referencia del debate de su tiempo, donde se entrecruzan par- tidarios y detractores de la máxima talla intelectual. A la Revolución liberal de las Cortes de Cádiz f, con la aprobación de la Constitución de 1812, le sucede un res- tablecimiento de la Monarquía absoluta en 1814, Nuevamente, los liberales se ha- cen con el poder entre los años 1820 y 1823, pero no pudieron mantenerse más tiempo, siendo desplazados por un régimen absolutista represivo (1823 a 1832). A ? TocQuevuLe, A.: Memoria sobre el pauperismo, Est. prel. de Juan Manuel Ros, Madrid, Tecnos, 2003, pág. 61. También la edición, Democracia y pobreza (Memorias sobre el pauperismo), Madrid, Ed. Trotta, 2003.
3 Nace en Valle de la Serena —Badajoz- el día 6 de mayo de 1809 y muere en París, el 3 de mayo de 1853. Para la biografía de Donoso Cortés, véase, por todos, ScHramM, E.: Donoso Cortés. Su vida y su pensamiento, trad. Ramón de la Serna, Madrid, Espasa Calpe, 1936, págs. 9 y sigs.; y las exposiciones de síntesis excelentes de nuestro autor, SUÁREZ VERDAGUER, F.: Voz «Juan Donoso Cortés», DominGO, R. (Ed.).: Juristas Universales, vol. Y, Madrid-Barcelona, Marcial Pons, 2004, págs. 222 a 227; y PeLáEz, M. J., DomínGUEZ LórrEz, E., y LORCA MartÍN DE VILLODRES, M*. L: Voz «Donoso-Cortés Fernández, Juan [Francisco María de la Salud]», en PELÁEZ, M. J. (Editor y Coordinador).: Diccionario crítico de Juristas Españoles, Portugueses y Latinoamericanos (Hispánicos, Brasileños, Quebequenses y restantes francófonos), vol. L, Zaragoza-Barcelona, Edita Cá- tedra de Historia del Derecho y de las Instituciones, 2005, págs. 276 a 279. Por cierto convie- ne anotar que la versión española de la obra de Schramm antecitada lleva la siguiente adver- tencia: «Importa al autor hacer constar que este libro no es idéntico a la obra alemana citada bajo el número 80 de la bibliografía. El texto que sigue es traducción de un manuscrito que se publica exclusivamente en español». La obra a que hace referencia en Alemán es la siguiente: Donoso Cortés. Leben und Werk eines sapnischen Antiliberalen, Ibero-amerikanische Studien, t. 7.
Hamburgo, 1935, citada por el autor en la bibliografía de op. cit., pág. 343, 1 BERGERON, L., Furer, F. y KoseLLECK.: La época de las revoluciones europeas, 1780-1870, 2* ed., Madrid, Siglo veintiuno editores, 1978; Droz, J.: Europa: Restauración y Revolución, 1815- 1848, 3* ed., Madrid, Siglo veintiuno editores, 1978, Para la biografía de Donoso Cortes pue- den consultarse las obras de Schramm, E.: Donoso Cortés. Su vida y su pensamiento, trad. Ramón de la Serna, Madrid, Espasa Calpe, 1936 y GaLinDO HERRERO, S.: Donoso Cortés y su teoría política, Badajoz, Imprenta de la Excma Diputación Provincial, 1957.
* Véase KoseLLECK, R.: Crítica y crisis del mundo burgués, Madrid, Rialp, 1959; Futuro pasa- do: para una semántica de los tiempos históricos, Barcelona, Paidós Ibérica, 1993.
%. JurerscHKe, H.: «Los supuestos ideológicos e históricos de las Cortes de Cádiz», en Nuestro Tiempo, Pamplona, núm. 18 (1955).
A UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA 2 SEDE MEDELLIN IX DEPTO. DE BIBLIOTECAS BIBLIOTECA “EFE” GOMEZ ESTUDIO PRELIMINAR partir del año 1832 se produce una cierta apertura del régimen absolutista (El sis- tema absolutista había sufrido un proceso de agotamiento interno y, por lo demás, Fernando VII, necesitaba a los liberales para apoyar su decisión de nombrar here- dera al Trono a su hija Isabel en detrimento de las aspiraciones sucesorias de su hermano Carlos). Donoso era un hombre perteneciente a ese tiempo histórico; un hombre del siglo XIX.
Para entonces el movimiento liberal español había atenuado sus pretensiones revolucionarias y, con la experiencia del exilio 7, se podía entrever dos corrientes en su seno: la corriente radical (que ya no era revolucionaria) y la corriente mode- rada (muy vinculada a la doctrina del liberalismo doctrinario, sobre todo francés; pero sin perder de vista la influencia del pensamiento conservador de Burke y su visión de un tradicionalismo consciente y vinculado a la historia *). En sus prime- ros escritos de juventud Donoso se muestra como un liberal moderado, influido por los doctrinarios franceses y por Benjamín Constant. Esa primera fase culmina- ría con las Lecciones de Derecho Político impartidas en el Ateneo de Madrid (Donoso 7 Para la experiencia del exilio en Inglaterra, con la doble asimilación del pragmatismo inglés y la recepción crítica del pensamiento conservador de Burke, puede consultarse LLORENS CastiLLo, V.: Liberales y románticos. Una emigración española en Inglaterra (1823-1833), 3* ed., Ma- drid, Castalia, 1979. Sobre la emigración moderada y Donoso, véase SUÁREZ, F.: Donoso Cortés y la Fundación de El Heraldo y El Sol (Con una correspondencia inédita entre Donoso Cortés, Ríos Rosas y Sartorius), Pamplona-Mérida, EUNSA-Editora Regional de Extremadura, 1985, págs. 75 y sigs.
8 Véase MEINECKE: El historicismo y su génesis, México, FCE, 1943. Véase Bukrkr, E.: Reflexio- nes sobre la Revolución en Francia, Madrid, Alianza, 2003, y contemporáneamente la crítica de Thomas Paine formulada contra Burke, Derechos del Hombre. Respuesta al ataque realzado por el Sr. Burke contra la Revolución Francesa, Madrid, Alianza, 1984. Paine se había comprometido con un liberalismo defensor de una revolución frente al Antiguo Régimen; lo que en gran medida se reflejó en la Constitución de Pensilvania, inspirada por él. Para ello es de interés la consulta de su obra El sentido común y otros escritos, Madrid, Tecnos, 1994. De ahí su respuesta al historicismo reaccionario de Burke. Conviene tener en cuenta que Donoso Cortés tenía un comprensión global del movimiento romántico, como se refleja en su ensayo El clasicismo y el romanticismo (en Obras Completas, 1, ed. de Juan Juretschke, págs. 381 a 409, serie de 7 artícu- los publicados en El Correo Nacional en agosto y septiembre del año 1838). El romanticismo era para Donoso un movimiento revolucionario contra las formas tradicionales y las condicio- nes sociales existentes. Por esa razón el romanticismo era condenado como anarquía por los contrarios a la revolución y alabado por sus admiradores como fuerza y energía. Así se forma la secuencia de Reforma, revolución y romanticismo. En ese movimiento estaban implicadas cuestiones no exclusivamente literarias, sino también políticas, sociales y religiosas. Véase Scnmrrr, C.: Romanticismo político, Buenos Aires, Universidad Nacional de Quilmes, 2001, pág. 40. Sobre el conservadurismo en la tradición anglosajona, con referencia especial a Burke, véase HONDERICH, T.: El conservadurismo. Un análisis de la tradición anglosajona, Barcelona, Eds. Península, 1993. Véase MansriELD, H.: Edmund Burke (1 729-1797), en STrauss, L. y CROPSEY, J.(Coms).: Historia de la filosofía política, México, FCE, 1996, págs. 646 y sigs.
X y JOSÉ LUIS MONEREO PÉREZ sería el primer profesor de Derecho político del Ateneo de Madrid). Donoso tras los anhelos liberales moderados de su juventud se adscribirá al movimiento conser- vador y antiliberal, que es el propio de la Restauración europea. El sustrato de fon- do fue siempre dual: la imbrincación de la cuestión política (revolución política) y de la cuestión social (revolución social); ésta última estaba presente desde los de- bates de la revolución francesa. Cuestión social que se hizo más evidente con la revolución política y social de 1848; que tuvo, por lo demás, la virtualidad de ser un acontecimiento europeo, que refleja el fracaso de integración y «contención» de los regímenes liberales frente al peligro que representaba el movimiento socialista. La misma Constitución de 1848 recogería de manera tardía (y por poco tiempo antes de la Restauración monárquica) algunos derechos sociales (derecho al traba- jo; ciertos ámbitos del derecho a la existencia) por primera vez en un texto constitucional.
2. Desarrollo del pensamiento de Donoso Cortés.
2.1. Introducción: líneas de continuidad y discontinuidad. Pilares permanentes de su pensamiento.
«Un hombre que practica toda su vida la lucidez, se convierte en un clásico de la desesperanza».
«La lucidez es una vacuna contra la vida» E.M.Cioran?
Y En una época marcada por la transición de modelos de organización social y las fluctuaciones en el acontecer de acontecimientos vertiginosos, Donoso Cortés, como otros intelectuales de su tiempo, tuvo una evolución contradictoria que le hizo transitar del liberalismo moderado (un liberalismo influido por el doctrinarismo, sobre todo francés) hacia posiciones eminentemente conservadoras y antiliberales. Esa transición tiene antecedentes significativos desde momentos ini- ciales (no se puede ignorar sus reservas originarias respecto a ciertos postulados del liberalismo) pero tiene un punto de inflexión alrededor de los acontecimien- tos de 1848 *% en los que Donoso diagnóstico (paradójica y significativamente como ” CIORAN, E. M.: £l ocaso del pensamiento, Barcelona, Tusquets eds., 1995, págs. 42 y 196. 1 El estado de conmoción general se refleja en el artículo de Donoso «Los sucesos de Roma» (30 de noviembre de 1848), en Obras Completas, t. 1 (edición de Juan Juretschke), cit., a ESTUDIO PRELIMINAR XI lo hizo también Carlos Marx en el «Manifiesto comunista» +!) que se había produ- cido un «giro» en el proyecto de transformación social, cuya «clausura» no estaba ni garantizada ni controlada; a partir de 1847-1848 (que evidencia que el orden alcanzado no estaba perfectamente constituido y estabilizado 1?) Donoso centrará sus crí- ticas en el carácter indecisorio e inconsecuente del liberalismo en el poder para resolver el problema de la alternativa socialista (contemplado por él como el factor de riesgo para el orden establecido más importante de la sociedad moderna) y asu- me en el lado más estrictamente subjetivo (pero con repercusión en su posición política y jurídica) una posición teológico-política que determina todo su análisis de la coyuntura política y del futuro predecible. Esa teología política acaba por di- luir los criterios imperantes de su originario liberalismo moderado influido por el doctrinarismo francés, lo que le conduce a defender planteamientos antiliberales y a la defensa de la dictadura como forma política correspondiente a la situación de excepción permanente en que se había convertido su época. En esa situación límipágs. 183 a 186. El clima político empeoró en todos los países europeos tras la revolución de lebrero de 1848, y especialmente en Italia, obligando al Papa a refugiarse en Gaeta hacia me- diados de noviembre. La cuestión de la seguridad e independencia del Papa, perdiéndose tem- poralmente el Estado pontificio, preocupó intensamente en todo el ámbito del catolicismo. Hasta tal punto es así que Donoso verá después de acontecimientos terribles, espantosos, la necesaria intervención directa de Dios para poner a salvo la Iglesia, para derrocar al soberbio y para despeñar al impío. Esa idea de intervención directa de Dios en el mundo, fuera del orden natural, constituía una creencia del tradicionalismo francés, que la infería del diluvio y de la llegada de Cristo al mundo, para realzar que cada intervención terminaba un ciclo his- lórico, a cuyo fin Dios tenía que reconstituir el orden humano, restableciendo el orden. Aquí Donoso contempla ya esa solución final radical ante la dialéctica de reacción o muerte: «Al punto que han llegado las cosas, una solución radical es urgentísima. Las sociedades no pueden más, y es menester o que la demagogia acabe o que la demagogia acabe con las sociedades huma- has: Oo una reacción o la muerte. Dios nos dará en justicia la primera, para librarnos en sus misericordia de la segunda» (Ibid.,pág.186). En su «Discurso sobre la Dictadura» (1849), en Obras completas, t. IT (edición de Juan Juretsccke), cit., págs. 187 y sigs., dará un paso definitivo al respecto defendiendo la legitimidad en esas situaciones de excepción de una dictadura de gobierno o del orden. Véase sobre ello más adelante. Pío IX en «Syllabus» califica de error afirmar que «Debe negarse toda acción de Dios sobre los hombres y el mundo».
” Marx, K. y EnctLs, F.: Manifiesto comunista. Nueva Gaceta Renana (1) 1847-1848, trad. de ,cón Mames, Barcelona, Editorial Crítica-Grupo Editorial Grijalbo, 1978.
2 Antes de este proceso revolucionario Tocqueville había advertido que «debe distin- guirse entre la especie de agitación permanente que reina en el seno de una democracia.tran- quila y ya constituida y los movimientos tumultuosos y revolucionarios que acompañan casi siempre al nacimiento y desarrollo de una sociedad democrática». Cfr. TocqueviLLE, A.: La Democracia en América, t. 1, edición crítica de Eduardo Nolla, Madrid, Editorial Aguilar, 1989, XII JOSÉ LUIS MONEREO PÉREZ te el Derecho puede quedar postergado o suprimido. Si el orden (para Donoso es equilibrio) no puede ser restablecido por vía de Derecho entonces corresponde ha- cerlo a la instancia política capaz de hacerlo al margen del mismo. En una situa- ción excepcional el poder estará legitimado para instaurar el orden y para estable- cer un nuevo orden jurídico. Es de señalar que del partido liberal moderado surgi- rán las corrientes fuertemente conservadoras como el neocatolicismo y su prolon- gación en el integrismo (Donoso Cortés fue -junto con personalidades como Gabino Tejado, Cándido Nocedal, Navarro Villoslada y otros- una de las personalidades más relevantes del moderantismo español, con independencia del hecho de que después lo abandonaría).
No obstante, persisten las líneas de continuidad *?, entre otras cosas por dos motivos: primero, porque en su inicios fue un liberal moderado o conservador con planteamientos doctrinarios de fácil transición hacia posiciones más radicalmente conservadoras y contrarrevolucionarias, desde el desengaño del liberalismo mode- rado (influido por el pensamiento doctrinario francés) hacia una dogmatismo sin- tético de carácter teológico-político y tradicionalista. Segundo, porque no puede desconocerse que Donoso Cortés mantuvo una intensa actividad en la política prác- tica (no sólo como teórico y constructor de idearios político-ideológicos): estuvo afiliado al partido conservador, fue consejero y secretario particular de las reinas Maria Cristina e Isabel II, fue también embajador de España en Berlín y en París!*, Ha de merecer un atención preferente la segunda etapa donde se inscribe el Ensayo sobre el catolicismo...», obra de excepcional importancia, que en muchos as- pectos produjo un impacto muy similar —dejando a salvo las distancias históricas y culturales pertinentes— al de la Decadencia de Occidente de Spengler, al finalizar la Primera Guerra Mundial **”. Produjo una conmoción en el ambiente cultural de su 2 Ciertamente se ha hablado —y el propio Donoso lo hace— de «conversión» del segun- do Donoso, pero conviene tener en cuenta que Donoso mucho antes era un ferviente católi- co. Puede consultarse «Filosofía de la Historia. Juan Bautista Vico» (publicado en octubre de 1838), en Obras Completas, t. 1 (edición de Juan Juretschke), Madrid, La Editorial Católica- BAC, 1946, págs. 537 y sigs.
% Datos biográficos más completos y detallados en ScHramm, E.: Donoso Cortés, Su vida y su pensamiento, Madrid, Espasa-Calpe, 1936, espec., capítulos VII y X.
'* Véase Díez DEL CorRaL, L.: El liberalismo doctrinario, 4* ed., Madrid, CEC, 1984, pág. 550; SÁNCHEZ ABELENDA, R.: La teoría del poder en el pensamiento de Juan Donoso Cortés, Buenos Aires, Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA), 1969, pág. 163. Sobre la idea de decadencia de la civilización occidental en sus diversos períodos, véase HERMAN, A.: La idea de decadencia en la historia occidental, Barcelona, Editorial Andrés Bello, 1998.
ESTUDIO PRELIMINAR XII!
tiempo al dar en la diana de los problemas (cuestión distintas es, desde luego, la de los remedios o soluciones).
Estudiar a una pensador, a un intelectual, es, siempre, hablar con un hombre a través del tiempo, de los lugares, de la múltiples circunstancias de la vida y de la historia. Así, también en Donoso, se produce una combinación de personalidad y circunstancia.
2.2. Fase liberal moderada o liberalismo conservador.
Interesa tener en cuenta que a pesar de su innegable evolución hacia la reac- ción, «la formación intelectual de Donoso había sido liberal y afrancesada. Con todo, incluso en este período, no es un revolucionario, antes al contrario, desde este pri- mer momento aparece conservador» *?, En esta primera etapa de desarrollo inte- lectual y de práctica política Donoso Cortés mantiene pautas próximas al liberalis- mo doctrinario de orientación francesa (Royer-Collard, Guizot, Constant, etc. 12) y con una marcada visión ecléctica 1 en la conformación de su pensamiento liberal moderado **. No obstante, adicionalmente, en el pensamiento de Donoso influyó también Juan Bautista Vico, y a través de él Hegel 2, 1£ SuÁrez, F.: Introducción a Donoso Cortés, Madrid, Eds. Rialp, 1964, pág. 35.
'? Exponente de ello es su obra Lecciones de derecho político, en Obras Completas, t. 1, edi- ción preparada por Juan Juretschke, Madrid, Editorial Católica-Biblioteca de Autores Cristia- nos, 1946, especialmente la «Lección Novena» (14 de febrero de 1837), donde precisamente trata de fundamentar la soberanía de la inteligencia en la autoridad de los filósofos antiguos y modernos. Y también es paradigmático de su progresivo alejamiento de las tesis del doctrinarismo francés su ensayo «Polémica con el doctor Rossi y juicio crítico acerca de los doctrinarios» (1838) (Ibid., págs. 411 y sigs.).
'* Pronto Donoso se mostrará crítico con la filosofía ecléctica: esta, afirma, «no es falta porque no tiene por fundamento un error, pero es insuficiente porque la verdad en que se funda es una verdad incompleta». El «reposo es la muerte de su filosofía», y no es capaz de responder a los interrogantes fundamentales. En esto la filosofía católica, con San Agustín, es superior: «La filosofía católica coloca el alma en el Trono y pone el cuerpo a su servicio, mien- tras que la ecléctica guarda sobre sus relaciones el silencio más profundo». Cfr. «Cartas de París» (París, 20 de octubre), Obras Completas, t. 1 (edición de Juan Juretschke), Madrid, La Editorial Católica-BAC, 1946, pág. 800.
Y Características del liberalismo doctrinario que, entre nosotros, han sido expuestas magistralmente por Díez neL CorraL, L.: El liberalismo doctrinario (1945 ), Madrid, 3* ed., IEP, 1973. En un contexto también amplio puede consultarse GARRORENA MORALES, A.: El Ateneo de Madrid y la teoría de la Monarquía liberal 1836-1847, Madrid, IEP, 1974.
Véase Donoso Cortés, J.: «Filosofía de la Historia: Juan Bautista Vico (publicado en El Correo Nacional, en los meses de septiembre y octubre de 1838), en Obras Completas, t. 1 (edi- A A AR TUTTI T IET TIT...to HEREDAR tros pra rr rms. ARI nr Abr lriganapa sar rr scada pR ABRIO OMA GRIMM AA paganos XIV JOSÉ LUIS MONEREO PÉREZ Para Donoso, en realidad, las revoluciones no son procesos necesarios e inelu- dibles; los cambios pueden ser pausados y conciliadores. Donoso en su primera época quería asimilar y adaptar a nuestro país la experiencia de las soluciones interme- dias defendidas por el liberalismo doctrinario francés, donde se pretendía conci- liar orden y libertad, atribuyendo abstractamente la soberanía a la razón corporeizada en la Ley; el Parlamento debe reflejar los intereses reales (no de to- dos los individuos, lo que conduce al sufragio censitario, siendo éste el mecanismo legal para determinar quienes son los mejores de entre las clases propietarias e in- dustriales, las clases medias, los aristócratas legítimos que encarnan la inteligencia); la base de la estabilidad social del régimen liberal moderado deben ser las clases propietarias o clases medias, las cuales expresan la razón histórica. En la coyuntura histórica del momento, el régimen de la monarquía orleanista había aplicado con cierto éxito ese ideario doctrinario, garantizando la gobernabilidad en Francia du- rante dieciocho años, y mediante el establecimiento de una alianza de clase entre las clases aristocráticas y las propietarias burguesas. En este sentido el primer Do- noso es un intelectual orgánico, defensor de los intereses de las clases medias y, en general, de las clases propietarias, que trata de aplicar la teoría del «justo medio» — la «vía intermedia»— como solución conciliadora entre intereses sociales y poderes existentes. Esta transición «evolutiva», moderada, basada en la instauración de una monarquía no absolutista (liberal-moderada), y seguidora por inspiración de la época del pensamiento moderado del justo medio de Jovellanos, permitiría realizar las reformas necesarias, las indispensables, para evitar las transformaciones radicales impulsadas por los movimientos revolucionarios. La propuesta de Jovellanos se con- cretaba en realizar una monarquía limitada, donde existe una división de poderes, pero con un poder ejecutivo predominante eje de la soberanía *?, ción de Juan Juretschke), Madrid, La Editorial Católica-BAC, 1946, págs. 537 y sigs., alguna referencia a Hegel. Reconoce que es tributario en parte de la filosofía de la historia de Vico, aunque éste no llegó a los planteamientos más correctos según Donoso. Cfr. «Corresponden- cia con el Conde de Montalembert» (Berlín, Carta de 26 de mayo de 1849), en Obras comple- tas, t. II (edición de Juan Juretsccke), cit., pág. 209.
2 Antonio Elorza pone como criterio paradigmático la opinión de Gómez Hermosilla expresada en su libro El facobinismo (1823), calificando estas orientaciones reformistas como «reformismo contrarrevolucionario». Cfr. ELorza, A.: «La ideología moderada en el trienio liberal» (1974), en La modernización política en España, Madrid, 1990; «La formación del libera- lismo en España», en Historia de la Teoría Política, vol. 3, FERNANDO VALLESPÍN (Ed.), Madrid, Alianza, 1991, págs. 397 a 497 (con referencia, por otra parte, al Benthamismo y a la teoría del «justo medio», Ibid., págs. 428 y sigs.). La dialéctica entre reforma o revolución ha estado presente en todo el debate muy posterior sobre la reforma social en nuestro país. La reforma social desde arriba obedece a una reconfiguración de la lógica de la racionalización de lo so- ESTUDIO PRELIMINAR XV Sin embargo, la aplicación de la solución moderada en nuestro país encontró graves obstáculos, derivados de la guerra civil carlista y de la misma división dentro del liberalismo entre las dos corrientes moderas y radicales; entre tensiones y suce- sivos cambios de gobierno se van realizando reformas liberalizadoras graduales *, En ese contexto se produce la muerte de su esposa en 1835, acontecimiento trági- co al cual se uniría más tarde el fallecimiento de su hermano. Ambos hechos acen- túan en él una actitud más religiosa y pesimista, que en su madurez alcanza a ser «apocalíptica» respecto al destino de Europa y de la civilización cristiana.
Paradigma de esta primera etapa es su obra Lecciones de Derecho Político. Estas lecciones constituyen, en realidad, un ciclo de conferencias en el Ateneo de Ma- drid durante el curso 1836-1837. El Ateneo se había creado como instancia para la elaboración de un programa de liberalismo moderado. Este curso se sumaría a los de Antonio Alcalá Galiano y Joaquín Francisco Pacheco %. Las Lecciones están visi- blemente influidas por los pensadores franceses del liberalismo doctrinario; se in- sertan, por tanto, en la cosmovisión del liberalismo moderado. En ellas se defiende una monarquía liberal con amplios poderes de decisión, el principio de soberanía de la inteligencia o de la razón (moderador del principio de soberanía popular, pero también de la soberanía monárquica), que Donoso aunque influenciado por los doctrinarios franceses utiliza en un sentido más reaccionario (la inteligencia se cial, actuando a través de una racionalidad instrumental al servicio de un orden de paz de la gobernabilidad del capitalismo y de un sistema compromisorio y de equilibrios fluídos entre las clases. Son exigencias de gobernabilidad política las que determinan la nueva representación política de lo social, ante el fracaso de la pretensión liberal originaria de aislar completamente la esfera política de la esfera social, y precisamente para reabsorber y neutralizar la potencia social de la masa de los desposeídos. Es una forma político-jurídica de controlar lo social. La cuestión social devenida en cuestión política, en crisis socio-política, cuestionó directamente la tesis inicial de la radical separación entre «lo social» y «lo político». Esa astucia de la razón permite que el poder constituyente de las clases desposeídas (su fuerza sociopolítica) quede hábilmente atrapada en la tupida red del poder constituido y sustancialmente intacto en sus pilares fundamentales, Véase al respecto MonerEO Pérez, J. L.: La reforma social en España: Adolfo Posada, Madrid, MAS, 2003; Fundamentos doctrinales del derecho social en España, Madrid, Trotta, 1999. El «método» de la reforma, como discurso oponente al de la revolución, es el que se adoptaría, entendido como un proceso lento pero constante de cambios del orden preexistente.
2 Véase ÁLvarez Junco, J.: Estudio Preliminar a la obra de Donoso Corrís, J.: Lecciones de Derecho Político, Madrid, CEC, 1984, págs. XIE-XIIH.
23 Un estudio contextualizado de esos tres cursos puede hallarse en GARRORENA MORA- Les, A.: El Ateneo de Madrid y la teoría de la Monarquía liberal 15836-1 847, Madrid, IEP, 1974. So- bre las Lecciones Donoso véase Ibid., págs. 81 y sigs. En ellas se refleja la concepción doctrinaria de la historia (Guizot, Cousin y otros), Ibid., págs. 253 y sigs. Véase también VARELA SUANCES- CARPEGNA, J.: Tres cursos de derecho político en la primera mitad del siglo XIX: Las lecciones de Donoso Cortés, Alcalá Galiano y Pachecho, Madrid, Separata de la Revista de las Cortes Generales, 1986.
XVI JOSÉ LUIS MONEREO PÉREZ contrapone a la idea de libertad humana) y teológico-político (la inteligencia es el fondo un atributo de Dios), de manera que ya en esta etapa el compromiso como solución intermedia está intrínsecamente condicionado con esquemas formulados «a priori» 24 Donoso cree en la razón (racionalismo limitado) como principio rec- tor de la sociedad moderna, cree en el progreso gradual, evolutivo, en el marco del espíritu positivo del siglo («progresar es proclamar una principio nuevo en la His- toria, nuevo en el mundo», dice en sus Lecciones de Derecho Político)?>; y en encuen- tra una manifestación de ambos en la Revolución francesa, entendida como parte de un proceso evolutivo liberalizador cuyo comienzo sitúa en los principios del cris- tianismo. Está convencido en el carácter dominante y en la capacidad de la razón para abrirse paso en su juventud; convicción que se aprecia en la última lección de sus Lecciones de derecho político (1837)?0, Pero es de significar que ya acaba indicando que la razón humana «sucumbe si la fe no la sostiene»?. De este modo, enlaza libertad y cristianismo, como antes lo había hecho Guizot en una línea católica-li- beral, que no se mantendría por mucho tiempo en Donoso (el cual en su etapa de madurez defendería un catolicismo integrista —catolicismo conservador— y crítico respecto al proceso de secularización propio de la sociedad moderna 28). En las