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Granada la bella

Ángel Ganivet

Idioma:
espanyol
Completesa:
Obra completa
Autoria:
Escrita per l'autor
Estat del text:
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Extensió:
~23.400 paraules · 111 passatges
Cita aquesta obra
  • APAÁngel Ganivet. (n.d.). Granada la bella. Digital reproduction: SigPhi. https://sigphiai.com/ca/works/angel-ganivet/granada-la-bella
  • MLAÁngel Ganivet. Granada la bella. Digital reproduction, SigPhi, https://sigphiai.com/ca/works/angel-ganivet/granada-la-bella.
  • ChicagoÁngel Ganivet. Granada la bella. Digital reproduction, SigPhi. https://sigphiai.com/ca/works/angel-ganivet/granada-la-bella.

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De què tracta

«Granada la bella» (1896): la seva ciutat, escrita des de lluny.

Context i història

Ganivet era cònsol a Anvers quan el va escriure. És alhora una defensa de l'arquitectura i el paisatge urbà de Granada contra la reforma, i una teoria de què hauria de ser una ciutat: no un museu ni una còpia de París. Text en CASTELLÀ: l'original de Ganivet.

Context editorial, no una font citable: a diferència dels passatges de l'obra, aquestes dades no es poden contrastar amb el corpus.

Extracte de l’edició disponible
flanqueado por sus torreoncillos señoriales, en cuyo jardín juegan los alumnos, entre casas viejísimas, y cerca de él varios mercados como nuestras eras empe- . «dradas, donde, en medio de carros de formas extravagantes, danzan en confu— sión, al aire libre, todos los reinos de la naturaleza. Plazas y mercados, cuyas fachadas irregulares forman grandes polígonos, abiertos por un lado para que entre la luz, Óó para gozar de la vista de los” campos ó del Pregel, cubierto de viejos barcos, ahora enclavados en el hielo. Llego á un hotel, que parece una venta española, y me desayuno con huevos pasados por agua, en los que estaban escritos con indelebles caracteres el día, mes y año en que los puso la gallina. Este detalle nos revela que estamos en la ciudad de Kant. Con gran contento | de mi estómago ví que eran recién nacidos, y luego se me ocurrió pensar que nuestra gloriosa revolución, la septem-— brina, al traernos el Registro civil, dejó su Obra incompleta por haber olvidado establecer, además de los varios regis trps que estableció, un Registro de huevos para general regocijo de los españoles. Y mientras saboreaba aquellos huevos, un periódico local me ponía al corriente de cuanto ocurría en el mundo, con sorprendente lujo y precisión en los deta— lles. Los asuntos de Cuba, las opinio— nes del general Weyler, la necrología de . Camacho, venían tratados con notable: exactitud. Nosotros hemos tenido deseo de in— novar, y hemos empezado por construir los mercados, mientras dejábamos el Instituto en un caserón ruinoso y de— nunciado. Si una catástrofe costara la vida á varias criaturas, nos quedaba la «triste satisfacción» de saber que los canastos de patatas y los capachos de pescado estaban en lugar seguro.…

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