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Les nacionalitats

Pi i Margall

Idioma:
espanyol
Completesa:
Obra completa
Autoria:
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Extensió:
~44.800 paraules · 213 passatges
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  • APAPi i Margall. (n.d.). Las nacionalidades [Les nacionalitats]. Digital reproduction: SigPhi. https://sigphiai.com/ca/works/pi-i-margall/las-nacionalidades
  • MLAPi i Margall. Las nacionalidades [Les nacionalitats]. Digital reproduction, SigPhi, https://sigphiai.com/ca/works/pi-i-margall/las-nacionalidades.
  • ChicagoPi i Margall. Las nacionalidades [Les nacionalitats]. Digital reproduction, SigPhi. https://sigphiai.com/ca/works/pi-i-margall/las-nacionalidades.

Referència de l'edició que reprodueix SigPhi: SigPhi n'és la reproducció digital, no l'editor. L'any de l'edició no consta a les metadades (per això «n.d.») i el traductor només hi surt quan consta.

De què tracta

«Las nacionalidades» (1877), en castellà.

Context i història

Pi i Margall havia estat president de la Primera República espanyola durant cinc setmanes. Aquí explica el federalisme que hi volia aplicar: la sobirania comença a baix i els pobles s'uneixen per pacte, no per conquesta. És el llibre fundador del federalisme peninsular.

Context editorial, no una font citable: a diferència dels passatges de l'obra, aquestes dades no es poden contrastar amb el corpus.

Com comença
Buscan otros el criterio para la formación de las naciones en lo que llaman las fronteras naturales. Pretenden que los pueblos tienen lindes marcadas por la misma tierra: aquí una cordillera allí un río, más allá las aguas de los mares. No llegan por este criterio a menos contrasentidos que los otros. Les sería por de pronto difícil explicar cómo, siendo naturales, no está determinada ninguna nación por esas pretendidas fronteras. Las nuestras son, según ellos, el mar y los Pirineos. Casi nunca ha habido un solo pueblo dentro de estos límites. Tampoco lo hay ahora. Y, nótese bien, en muchos y largos períodos nos hemos derramado por la otra vertiente de los montes Galibéricos. El Rosellón ha formado durante siglos parte de España. Si, por otra parte, son los Pirineos la frontera natural de la Península, ¿por qué no había de poderla dividir en dos naciones, una a Oriente, otra a Occidente, la cordillera Ibérica? ¿Por qué no dividir la de Occidente en otras la cordillera Pirenaica, la Carpeto-Vetónica, la Oretana, la Mariánica, la Penibética? Fronteras naturales son también los ríos. Las cuencas del Ebro, del Júcar, del Segura, podrían constituir dentro de la España Oriental hasta tres naciones; cinco en la España Occidental, las cuencas del Miño, del Duero, del Tajo, del Guadiana, del antiguo Betis. Dado este principio, Portugal es, a no dudarlo, una de las naciones de formación más lógica. El Miño es su curso de Este a Oeste, el Duero y el Guadiana en su marcha de Norte a Sur y el Océano Atlántico son, en parte, y podrían ser del todo, las naturales fronteras de Lusitania. ¿Se habrá olvidado en Europa que más de una vez se ha tratado de extender el territorio de Francia hasta las márgenes del Ebro? Después de la batalla de Leipzig, del Rin al Ebro concedían las potencias a Napoleón, si renunciaba a lo demás de su Imperio.

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