Anselmo Turmeda
Fraile franciscano, escritor y teólogo mallorquín (c. 1355–c. 1423), formado en teología y astrología en Lérida, París y Bolonia, figura singular y controvertida de las letras catalanas medievales por su doble carrera literaria: primero como autor de textos morales y satíricos en catalán escritos desde la fe cristiana, y después, a raíz de su conversión al islam en Túnez hacia 1385 —adoptando el nombre de Abdalá al-Taryumán («el intérprete»)—, como autor de textos apologéticos musulmanes en árabe. Entre sus obras catalanas destaca el Libro de buenos amonestamientos (1398), un compendio de consejos morales en verso de amplio éxito popular que circuló reimpreso hasta bien entrado el siglo XIX, y sobre todo el Libro de las bestias o Disputa del asno (1417), una fábula alegórica en la que un asno argumenta con ingenio y erudición ante un tribunal de animales la superioridad de los animales sobre los humanos, obra de aguda ironía y notable originalidad dentro de la tradición de la fábula moral medieval, en la línea de Ramon Llull, del que Turmeda se consideraba en cierto modo heredero intelectual crítico. Su conversión al islam, motivada según él mismo por una revelación profética que le anunciaba el triunfo futuro de esta religión y narrada en su autobiografía árabe Tuhfat al-arib, lo llevó a establecerse en Túnez, donde ejerció como intérprete de aduanas para los mercaderes cristianos —de ahí su sobrenombre árabe— y donde escribió su obra apologética más importante, también titulada Tuhfat al-arib, una refutación sistemática del cristianismo desde la perspectiva islámica que tuvo una notable difusión en el mundo musulmán. La figura de Turmeda, venerado como santo popular en Túnez bajo el nombre de Sidi Abdalá, con un mausoleo aún visitado hoy, y a la vez recordado en Cataluña como uno de los grandes prosistas medievales, sigue generando debate entre los estudiosos sobre la sinceridad, el oportunismo o la complejidad íntima de su doble conversión religiosa.