Benedetto Croce
Filósofo, historiador, crítico literario y estadista italiano (1866–1952), nacido en Pescasseroli en el seno de una familia aristocrática adinerada, marcado de por vida por la muerte de sus padres y hermana en el terremoto de Ischia de 1883, del cual él mismo sobrevivió casi milagrosamente, y que decidió dedicar la inmensa fortuna heredada a construir en Nápoles una vida intelectual completamente independiente de la universidad y de cualquier institución oficial. Figura dominante de la filosofía italiana durante la primera mitad del siglo XX, Croce desarrolló un sistema idealista propio —conocido como «historicismo absoluto»— expuesto en su tetralogía Filosofía del espíritu, que reformula la dialéctica hegeliana en cuatro momentos distintos pero interrelacionados: la estética (intuición), la lógica (concepto), la economía (voluntad particular) y la ética (voluntad universal), sistema en el que toda la realidad se concibe como actividad del espíritu desplegándose en la historia, sin ningún residuo de trascendencia metafísica más allá de este proceso inmanente. Su Estética como ciencia de la expresión y lingüística general (1902) propone una teoría influyente del arte como «intuición-expresión» pura, distinta e irreductible al concepto lógico, que ejerció un impacto decisivo en la crítica literaria y artística de todo el siglo XX, mientras que en La historia como pensamiento y como acción defendía que toda historia es inevitablemente «historia contemporánea», escrita desde las preocupaciones vitales del presente. Editor durante más de cuatro décadas de la influyente revista La Critica, desde la cual ejerció una autoridad intelectual casi sin parangón en Italia, Croce se opuso abiertamente al fascismo de Mussolini —redactando en 1925 el «Manifiesto de los intelectuales antifascistas» en respuesta al manifiesto procomunista de Giovanni Gentile—, actitud que, gracias a su prestigio internacional y su discreción política, le permitió sobrevivir al régimen sin exilio ni encarcelamiento, para convertirse tras la guerra en una figura simbólica clave de la reconstrucción democrática y cultural de Italia, llegando a ser ministro y senador.