Edmund Husserl
Filósofo alemán de origen judío moravo (1859–1938), formado inicialmente en matemáticas en Viena, donde asistió a las clases de Franz Brentano, experiencia que lo condujo hacia la filosofía y que le legó el concepto central de intencionalidad: la idea de que toda conciencia es siempre conciencia «de» algo. Catedrático sucesivamente en Halle, Göttingen y Friburgo, Husserl es considerado el fundador de la fenomenología, un método filosófico riguroso diseñado para describir las estructuras esenciales de la experiencia consciente tal como se manifiestan directamente en la conciencia, sin presuposiciones metafísicas previas sobre la existencia independiente del mundo externo. Su obra fundacional, las Investigaciones lógicas (1900–1901), combinó una crítica demoledora al psicologismo —la reducción de las leyes lógicas a meras regularidades psicológicas contingentes— con un análisis minucioso de los actos de conciencia, sentando las bases del método fenomenológico. En Ideas relativas a una fenomenología pura (1913), Husserl introdujo la técnica central de su madurez filosófica: la epojé o «puesta entre paréntesis» de la creencia natural en la existencia del mundo (la «reducción fenomenológica»), un procedimiento metódico destinado a suspender todo juicio sobre la existencia real de los objetos para poder examinar puramente cómo estos se dan a la conciencia, revelando las estructuras universales y esenciales de la experiencia. En su última gran obra, La crisis de las ciencias europeas y la fenomenología trascendental (inacabada, publicada póstumamente), Husserl diagnosticó una crisis profunda de la racionalidad occidental derivada del olvido del «mundo de la vida» (Lebenswelt), el ámbito pre-científico de la experiencia cotidiana inmediata que constituye el suelo originario sobre el que se edifican todas las abstracciones científicas. Expulsado de su cátedra en 1933 por las leyes raciales nazis debido a sus orígenes judíos, Husserl murió aislado académicamente, aunque su discípulo Martin Heidegger y otros como Sartre y Merleau-Ponty difundieron y transformaron su método fenomenológico, que sigue siendo una de las corrientes más influyentes de la filosofía continental del siglo XX.