Leon Trotsky
Revolucionario, teórico marxista y comandante militar ruso (Lev Davídovich Bronstein, 1879–1940), nacido en Yánovka, en Ucrania, en el seno de una familia judía de campesinos acomodados, activista revolucionario desde la adolescencia, encarcelado y desterrado repetidamente a Siberia por el régimen zarista antes de huir al exilio europeo, donde desarrolló la mayor parte de su obra teórica temprana y donde formuló ya en 1905-1906 su célebre teoría de la «revolución permanente», según la cual, en países económicamente atrasados como Rusia, la revolución burguesa democrática y la revolución socialista proletaria no podían separarse en etapas sucesivas sino que debían fundirse en un único proceso ininterrumpido, tesis que lo distanció tanto de los mencheviques como, durante un tiempo, de los bolcheviques de Lenin. Retornado a Rusia tras la Revolución de Febrero de 1917, Trotski se unió a los bolcheviques y desempeñó un papel decisivo y prácticamente indispensable en la Revolución de Octubre, organizando y dirigiendo personalmente la insurrección armada en Petrogrado, y posteriormente, como fundador y comandante del flamante Ejército Rojo, lideró con una eficacia militar y organizativa notable la victoria bolchevique en la sangrienta guerra civil rusa contra los ejércitos blancos contrarrevolucionarios. Rival político decisivo de Stalin tras la muerte de Lenin en 1924, Trotski fue derrotado en la lucha sucesoria interna del partido, expulsado del Partido Comunista, desterrado de la Unión Soviética en 1929 y finalmente asesinado en México en 1940 por un agente soviético con un piolet de alpinista, en uno de los asesinatos políticos más célebres del siglo XX. Durante su largo exilio, Trotski desarrolló su crítica más influyente al régimen stalinista en La revolución traicionada (1937), donde argumentó que la Unión Soviética bajo Stalin había degenerado en un «estado obrero burocratizado», traicionando los ideales democráticos e internacionalistas originales de la revolución en favor de una casta burocrática privilegiada, análisis que fundaría toda la tradición política posterior conocida como trotskismo.