Max Stirner
Filósofo poshegeliano alemán (1806–1856), seudónimo de Johann Kaspar Schmidt, nacido en Bayreuth, maestro de escuela para niñas en Berlín y miembro periférico del círculo de jóvenes hegelianos radicales conocido como «Los Libres» (Die Freien), donde coincidió con Bruno Bauer y un joven Friedrich Engels, aunque nunca llegó a formar parte central de él. Su única obra importante, El único y su propiedad (1844), es uno de los textos más radicales y corrosivos de toda la filosofía del siglo XIX: en ella lleva la crítica hegeliana de izquierda hasta sus últimas consecuencias, denunciando que detrás de todos los «fantasmas» abstractos que exigen sacrificio y sumisión al individuo concreto —Dios, la Humanidad, la Nación, el Estado, incluso conceptos supuestamente emancipadores como «el Hombre» de Feuerbach o «la sociedad» del socialismo naciente— se esconde siempre una nueva forma de dominación ideológica, un nuevo absoluto que reclama la obediencia del ser humano real y singular. Frente a todo esto, Stirner propone el «egoísmo consecuente»: solo el individuo único, concreto e insustituible —«el Yo»— es real; todas las ideas generales, por nobles que parezcan, son construcciones abstractas que hay que desenmascarar y «devorar» para recuperar la propia soberanía. No propone una nueva moral sino la disolución de toda moral universal en favor de la afirmación radical de la voluntad individual, y concibe la propiedad no como un derecho legal sino como aquello que cada uno tiene el poder efectivo de usar y disponer. La obra recibió poca atención en vida del autor, que murió en la más absoluta pobreza, pero ejerció una influencia póstuma decisiva —aunque a menudo negada o minimizada— sobre Nietzsche, y es considerada hoy uno de los precedentes más directos del anarquismo individualista y de ciertas corrientes existencialistas.