Moses Mendelssohn
Filósofo judío alemán de la Ilustración (1729–1786), nacido en Dessau en el seno de una familia judía humilde, marcado de por vida por una enfermedad infantil que le deformó la espalda y debilitó la salud, autodidacta que aprendió latín, francés, inglés y matemáticas por su cuenta tras llegar a Berlín con apenas catorce años, donde trabajó como preceptor y contable mientras se educaba filosóficamente, llegando a ganar en 1763 un premio de la Academia Prusiana de Ciencias en un concurso en el que compitió, y venció, al joven Immanuel Kant. Amigo íntimo de Gotthold Ephraim Lessing desde la juventud —relación que inspiró directamente al personaje protagonista del drama de Lessing Natán el sabio, un sabio judío modelo de tolerancia y sabiduría universal—, Mendelssohn se convirtió en la primera gran figura filosófica judía plenamente integrada en el discurso ilustrado alemán, ganándose el sobrenombre del «Sócrates alemán» por su obra Fedón, o sobre la inmortalidad del alma (1767), un diálogo platónico modernizado que defendía racionalmente la inmortalidad del alma y que le reportó una fama europea inmediata. Considerado generalmente el padre de la Haskalá (la Ilustración judía), Mendelssohn emprendió como proyecto central de su vida la reconciliación entre la fidelidad a la tradición religiosa judía y los valores universales de la razón ilustrada, defendiendo en Jerusalén, o sobre el poder religioso y el judaísmo (1783) una separación radical entre Estado y religión y una tolerancia religiosa absoluta, a la vez que argumentaba que el judaísmo, a diferencia del cristianismo, no exige el asentimiento a dogmas revelados sino únicamente la observancia de una ley revelada, siendo por tanto plenamente compatible con la libertad racional de conciencia. Su traducción al alemán de la Torá, acompañada de un comentario (Biur), ejerció una influencia decisiva en la modernización cultural y lingüística de las comunidades judías centroeuropeas, mientras que su participación en la Controversia del Panteísmo, iniciada por la acusación de Friedrich Heinrich Jacobi de que el difunto Lessing había sido en secreto espinosista, marcó un episodio intelectual decisivo en el desarrollo del idealismo alemán posterior a Kant.