SigPhiSigPhi

El porvenir de España

Ángel Ganivet

Idioma:
español
Estado:
Obra completa
Autoría:
Escrita por el autor
Estado del texto:
Sin ruido de escaneo detectado (medición automática sobre todo el texto, no revisada a mano)
Extensión:
~20.600 palabras · 98 pasajes
Cita esta obra
  • APAÁngel Ganivet. (n.d.). El porvenir de España (dialeg epistolar amb Unamuno) [El porvenir de España]. Digital reproduction: SigPhi. https://sigphiai.com/es/works/angel-ganivet/el-porvenir-de-espana-dialeg-epistolar-amb-unamuno
  • MLAÁngel Ganivet. El porvenir de España (dialeg epistolar amb Unamuno) [El porvenir de España]. Digital reproduction, SigPhi, https://sigphiai.com/es/works/angel-ganivet/el-porvenir-de-espana-dialeg-epistolar-amb-unamuno.
  • ChicagoÁngel Ganivet. El porvenir de España (dialeg epistolar amb Unamuno) [El porvenir de España]. Digital reproduction, SigPhi. https://sigphiai.com/es/works/angel-ganivet/el-porvenir-de-espana-dialeg-epistolar-amb-unamuno.

Referencia de la edición reproducida. SigPhi es la reproducción digital. Se incluyen año, editorial y traductor cuando constan; «n.d.» indica que no consta el año.

De qué trata

El porvenir de España (1905): el intercambio de cartas con Unamuno.

Contexto e historia

Se publicó en la prensa en 1898, en plena guerra con Estados Unidos, y se recogió en libro más tarde. Unamuno discute el Idearium de frente: donde Ganivet ve un carácter nacional que hay que recuperar, Unamuno ve una excusa. Texto en ESPAÑOL: el original de Ganivet.

Contexto editorial, no una fuente citable: a diferencia de los pasajes de la obra, estos datos no se pueden comprobar contra el corpus.

Extracto de la edición disponible
Pero lo importante es que usted, aunque sea á regañadientes reconozca la realidad de las influencias que han obrado sobre el espíritu originario de España; porque hay quien lleva su exclusivismo hasta ánegarlas; quien cree ya extirpadas las raíces del paganismo, y quien afirma que los árabes pa~ saron sin dejar huella; sueñan que somos una nación cristiana, cuando el cristianismo en España, como en Europa, no ha llegado todavía á moderar ni el régimen de fuerza en que vivimos, heredado de Roma, ni el espíritu caballeresco que se formó durante la Edad Media, en las luchas por la religión. La influencia mayor que sufrió España, después de la predicación del cristianismo, la que dió vida á nuestro espíritu quijotesco , fué la arábiga. Convirtiendo nuestro suelo en escenario, donde diariamente se representó, siglo tras siglo, la tragedia de la Reconquista, los espectadores hubieron de habituarse á la idea de que el mundo era el campo de un torneo, abierto á cuantos quisieran probar la fuerza de su brazo. La transformación psicológica de una nación por los hechos de su historia, es tan inevitable como la evolución de las ideas del hombre, merced á las sensaciones que va ofreciéndole la vida. Y el principio fundamental del arte político ha de ser la fijación exacta del punto á que ha llegado el espíritu nacional. Esto es lo que se pregunta de vez en cuando al pueblo en los comicios, sin que el pueblo conteste nunca, por la razón concluyente de que no lo sabe ni es posible que lo sepa. Quien lo debe de saber es quien gobierna, quien por esto mismo conviene que sea más psicólogo que orador, más hábil para ahondar en el pueblo que para atraérselo con discursos sonoros.

Lee esta edición →

← Volver a Ángel Ganivet