17. La g, como en gamo, gorro, guerre, participa de gutural y palatinal; es evidente que la g- ne es solo gu- tural, pues suena en el paladar; ni solo palatinal, por- que conserva una aspiraciongutural: cuando esta aspira- cion desaparece, la.g, ga, pasa á ser k, ka. La g suave será pues palato-gutural.
18. La ch, cepo en charlar, se forma con el paladar y la superficie de la lengua, despidiendo con fuerza el aire, y haciéndole rechinar un poco. Suavizado este.so- nido produce el je de los Franceses. La ehe y la Je serán pues tambien palato-linguales. + 19. -La x, como en exámen, es un compuesto de ¿ $, así po necesita ninguna explicacion.
50. Tal vezla clasificacion de Jas letras se haria me- jor distribuyéndolas por regiones de la boca. En la mayor parte de ellas juegan dos Ó mas órganos: hasta en al- gunas vocales sirven el paladar y los labios, y mas ó me- nos tambien la lengua: por consiguiente, Si queremos referirnos únicamente á Órganos, será pregiso que cada letra la clasifiquemos con relacion á todos ellos, 51. Pronúnciense las sílabas, Ja, ga, ka, y senotará que la articulacion se forma en Jo mas interior de la boca, cerca de la. garganta. Haciendo vibrar el aire con eg- fuerzo en la garganta misma, se forma, la 7, 74. Dismi- nuyendo la vibracion, y despidiendo el aire con sua- vidad, se forma la g, ga. Cuidando que el aire no vibre en la garganta, y arrojándole con esfuerzo sobre lo mas interior del paladar, se forma la k, ka. De suerte que la J vibra en la garganta; la y se forma allí mismo, pero sin vibrar; en la k no hay vibracion, pero hay proyec- cion rápida. bácia la raiz del paladar. Así las tres arti- culaciones 7, y, k, son de la region interna, y en sus diferentes gradaciones darán las variantes de- las propup- ciaciones mas ó menos fuertes en los diversos idiomas.
52. La lengua, los dientes y los labios no contribuyen á la formacion de 7, y, k, á no ser que contribuir: sé lame á la lijera contraccion que parece experimentar la lengua en su raiz, para la proyeccion del aire en'k. Pero este movimiento se llamaria-impropiamente lingual,-pues 218 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
que se ejecuta en el lugar donde la continuacion de la lengua se confunde cón la garganta.
58. Las diferentes posiciones de la parte media de la lengua en el paladar producen “las articulaciones si- guientes. Aplicada de suerte que haya una emision de al- re hácia los lados, forma la /£, dla. Si la emision es há- cia delante y con suavidad, formalla ñ ñ, ña. Si la emision es con esfuerzo, y en direccion de la raiz de'los dien- tes, forma ch, cha, que algo: suavizado da j, je de los Franceses.: Aplicada la punta de la pde na al paladar, de suerte que la emision del aire se haga hácia los lados, se forma la 2, la. Si la emision es hácia adelante y algo nasal, se forma la n, na,: La r, se forma acercando la punta de la lengua al pa- ladar, dejando un pequeño canal por donde pase el aí- re con vibracion ó estremecimiento.
La s se forma del mismo modo, pero quitando la vibracion.
Así las ll, l, %, n, ch, r; s, pertenecen á la region 1 media de la boca, acercándose unas mas que otras á la region interna ó externa..
5h. Llamaremos articulaciones de la region externa, á las que se torman en los dientes y labios, concurra ó no la lengua. En los dientes, concurriendo la: lengua: d, €, z. En los dientes, con el labio: v, f. En los labios solos: 0, 1 -m. La mtiene algo de nasal.
55. Del análisis precedente resulta que las voces ó vocales fundamentales son cinco: a, e, 2, o, u; las articu- laciones ó consonantes fundamentales son diez y ocho: J.9k, Ul,ñ,ch,l n, r,s,d,t,z,0, f, Ó, p, m, Mae go nasal. En todo, veinte y tres letras. - 56. La diferencia en los alfabetos resulta de que Unos - idiomas admiten mas gradaciones que otros en una vo- cal ó en una articulación, | GRAMÁTICA GENERAL. 249 - CAPÍTULO VI.
Se explica cómo con tan pocos sonidos se forman todas las lenguas.
57. ¿Cómo es posible que de tan pocos elementos resulten tantas y tan varias y tan abundantes lenguas? Y todos los libros escritos y por escribir; todas las palabras pronunciadas y por pronunciar, en todostiempos y paí- ses, no contienen mas que el alfabeto. Con tanta simpli - cidad, ¿cómo se forma tax inconcebible variedad? Se ha calculado que las lenguas no bajan de dos mil; y el núme- ro de sus dialectos de cinco mil; imagínese quien puedá la inmensa yariedad de palabras que hay en tantas lenguas; y si á esto añadimos que estas se modificarán en el tiempo venidero, como ha sucedido en el pasado, halla- remos que debe de haber en los sonidos orales un caudal de combinaciones que nunca se puede agotar.
58. Para comprender la posibilidad de este fenómeno, es preciso recurrir á la teoría de las combinaciones y per- mutaciones. Supóngase un alfabeto con solas tres letras, l, e, y; se pueden formar las seis palabras siguientes: ley; lye; ely; eyl; yle; yel. Como es claro que en cada palabra no habria necesidad que entrasen las tres, empleándose solo una ó dos de ellas, resultan las siguientes palabras: - €, Y, l (pronunciada muy sordamente); ly, yl; le, el; ye, ey., Ñ Así al idioma de las tres letras tendria por de pronto las 15 palabras siguientes: £, e, y, ly, yl, le, el, ye, ey, ley, lye, ely, eyl, yle, yel. 4 Reflexiónese, que de estas podrian formarse otras; como lely, leyli, lyel, lyle, tomando mas ó menos letras, pues aún en los idiomas mas suaves hay palabras de mu- chas letras, como en castellano inezorabilisimamente que consta de veinte, y en otros idiomas las hay que tienen mas; por donde se ve que se podrian formar muchas pa- labras, y de estas combinadas de varias maneras entre si, podria resultar un largo discurso. o 59. Si el alfabeto constase de cuatro letras, podrian formarse veinte y cuatro combinaciones en que entrase 230. FILOSOFÍA ELEMENTAL.
todo él. Además, habiendo palabras de una, dos, tres le- tras cómo en el caso anterior, tendríamos un número muy grande. A medida que.se añaden letras, crece el núme- ro en una proporcion asombrosa; por manera que en lle- gando á veinte y dos letras, ya el número de 'combina-- ciones excede toda ponderacion. Demostrémoslo con el cálculo,. E 69. El número de combinaciones que se puede hacer con una letra.es uno solo: a, no puede combinarse de otro modo. El que puede hacerse con dos, a, h, son dos, ó sea 1 multiplicado por 2, 1<2: ab, ba. El que puede hacerse con tres, a, 6, c, es 1<2<3=6: abc, acb, bac, bea,. cab, cba. El que puede hacerse con cuatro a, 6, e, d, es 1<2X<3X4==24. El que puede hacerse con cinco es 4x2x<3X4x5=120. Y en general, para cada letra que seañade, debe añadirse un factor; y como este va siempre creciendo, resulta que á pocos pasos nos hallamos con un número incalculable. Suponiendo solas diez letras, nos sidérese ahora cuál será el incremento, si este número le multiplicamós sucesivamente por 11, 12, 13, etc., hasta.
61. Pero aquí tomamos la suposicion menos favora- ble, cual es el que en cada palabra entra todo el alfabe- to, lo que no puede suceder; porque es claro que en el idioma habria palabras de pocas letras. y hasta des una sola; así resulta otra serie inmensa; y si se reflexio- na que en la serie las palabras pueden combinarse de mil maneras, resulta otra fuente de variedad para el dis- curso. Esta combinacion puede aumentarse indefinida- . mente, dándoles variedad de significaciones, y haciendo que la misma palabra escrita ó hablada, que en un idio- ma significa una cosa, signilique en otro otra muy di- ferente: buf escrita significa en inglés pero ó mas; en francés, objeto, fin; time en inglés, tiempo; en latin, teme tú. Son en inglés, hijo; en castellano abreviado” de sonido, al son de la flauta; en catalan, sueño. ¿Qué será, sj añadimos las variantes de la pronunciación de voca- les y consonantes, y los sonidos mixtos, y cuánto hace crecer el número de ¿etras en los alfabetos?
62.. Resulta pues evidente, que todas las lenguas vivas GRAMÁTICA CEÑERAL. $51 + muertas, y cuantas hayan de nacer en los siglos veni- deros, se pueden formar con los sonidos vocáles; por fnanera que el Criador ha dado al hombre un órgano tan fecundo para la palabra, que jamás pueden faltar signos nuevos, sean cuales fueren los objetos que se quieran expresar, y la forma de su expresion. - 63. Hay aquí otra cosa que admirar, y es la rapidez asombrosa con que hace estas operaciones aun el hom- 'bre mas rudo. Se conciben las ideas, y al instante se ha- llan prontas las palabras, con todas las combinaciones é inflexiones necesarias, ya sea para expresar coneeptos nuevos, ya para significar las modificaciones de uno mis- mo. El análisis de una breve oracion puede ocupar mu- chas páginas; y el rudo y el niño ejecutan su síntesis con lá velocidad del felátnpago. i E A CAPITULO VII Objeto de las letras radicales, y de las terminaciones semejantes.
64. La inmensa variedad de las combinaciones lite- rales hace que se puedan expresar todas lás modifica- ciones de una misma idea, con solo añadir Ó quitar al- guna letra, Ó variar su posicion. Es sobremanera digno 'de notarse ese mecanismo” de las lenguas, porque ofre- ce una evidente prueba de la sabiduría que entrañan.
. 65: Para la expresion de una idea matriz, hay una ó inas letras constantes; y sobre este fondo, vienen á caer las modificaciones de una misma idea. A las constan- tes, las llamaremos radicales; á las otras secundarias. “Véase im ejemplo, en la idea de amar, Ó amor, tuyas radicales. $vn ea castellano €, mi: ama, Ame, amé, dtnd6, amó, ámar, amor, amas, atties, atnofes, amable, amablemente, amabHidad, amabilísinramiénte, amado,. “amáda, émals, amaántos, atñán, amaba, arífabas, étc., ctc.; amaré, amarás, etc., etc.; amate, anrafes, etc.; amaria, atítdtias, etc.; amante, atuidor, imotlo, amo- ríos, amatorio, amigo, amistad, amigabte, étc., etc.
959 " FILOSOFÍA ELEMENTAL.
Recórranse. estos casos, y se notará que solo hay dos letras constantes: a, m;las.demás varian todas: lo ex- presado es siempre la idea de amor, pero modificada de mil maneras: accion, pasion, acto, hábito, clases de amor, variedad de tiempo, modo, persona, número, gé- nero, todo se expresa, ora-quitando, ora poniendo una letra, á veces con un solo acento: como en amo, amó; áme, amé; amara, amará.
66. ¡Cuán admirable se presenta álos ojos de la fi- losofía una idea ligada con solas dos letras, pasando «por tantas modificaciones, con sola el auxilio de otras letras Ó de meros acentos! - i E Pero lo singular es, que á veces las radicales expre- sivas de una idea fundamental pasan inalterables al tra- vés de varias lenguas: sirva de ejemplo la palabra lati- na bonus, donde las radicales son 6, n. En latin tenemos, bonus, bonitas; bene, donde hallamos que la o desapare- ce. Lo mismo sucede en castellano: bondad, bueno, bien; y en francés: bon, bien, Lo.que permanece constante son las 6, n; lo demás todo cambia. La bes mas radical que la n, pues hay casos en que la n desaparece, 'como en catalán: 60, bueno; be, bien; pero esta desaparicion es solo de pronunciación sincopada, pues en exigiéndolo la gufonía Ó la claridad, aparece otra vez la n, home bo, hombre bueno; bon home, buen hombre; ha fet be, ha hecho bien; ben fet, bien hecho. | 67. Pongo á continuacion algunos ejemplos de esa permanencia de las radicales, con. lo cual se acostum- brarán los jóvenes á seguirlas al través de varias len- guas. ” Fortis: las radicales son:: f, r; tes tambien radical, pero se cambia en sus semejantes: c, ce, s, z (38 y 39). Fortis, fuerza, force, forsa, forza; y sus derivados.
Rota. Las radicales son: r, £; cambiándose esta á ve- ces en d. Rota, rueda, rotacion, redondo, roda, Petra. Las radicales son p, e; t que se cambia en d'; y, que á veces se duplica: petra, piedra, pierre.
ors. Las radicales son m, r, con tendencia á poner la £, afin de la s: mors, muerte, mort; morir; muere; muerto; mortal. Las radicales m, t, se hallan en matar, y derivados. ¿0 * R j CRAMÁTICA GENERAL. 253 Digitus. Las radicales son d, €, cambiándose esta en d. Digitus, dedo, doigt, dit.
Deus. La radical es d, Deus, Dios, Dieu, Dio. En griego Theos, th, afine de la d.
Curre; c. Las radicales son c, r. Currere, correr, curso, carrera, courir.
68. Observando lo que sucede en estos ejemplos, y en otros que será fácil encontrar, se nota: 1% Que al cambio en una misma lengua ó en varias es mas comun á las vocales que á las consonantes; Jo que es natural porque se altera mas fácilmente la voz que la articula- cion. 20 Que las vocales suelen cambiarse en otras seme- jantes: la o, en u, ue, la e, en £, te. Tambien se cambia eu en zo, como Deus, Dios. 3* Las radicales se cambian en Otras semejantes, como +? en ud, z, $; v en 6; c fuerte Ók en g, oculus, ojo, oculista. jo Que las alteraciones suelen dejar intacta la primera letra, Ó trasformarla lijeramente, coma Theos, Deus.
Es de notar que una de las radicales se halla porlo co- mun al principio de la palabra; la razon es porque, an- tes de llegar á la modificacion, debe expresarse qué es: lo que se ha de modificar. Por esto el signo de la idea matriz se halla al principio, y el de las modificaciones al fin.
69. El vincular la idea-matriz con las radicales es un poderoso auxiliar de la memoria; pues que de esta suer- te la idea fundamental no tiene mas que un signo, y pa- ra conocer sus. modificaciones,:basta atender á las de la palabra. Las letras am recuer dan la idea de amor; y las diferentes terminaciones que la siguen marcan su modi- ficacion. Si cada modificacion dela idea se expresase por palabras que no tuviesen ninguna radical comun, seria sumamente difícil el retenerlas en la memoria; y como en todos sucederia lo mismo, resultaria poco menos que imposible el aprender una sola- lengua.
70. Vinculáda con ciertas radicales la idea matriz, se modifica por las terminaciones; pero estas tambien se- rian difíciles de retener si no guardasen semejanza, cuan- do'expresan ciertas modificaciones análogas; y hé aquí porqué hay en las lenguas tantas terminaciones-idén- ticas, que se nucden reducir á clases, ES 15 Amó, leyó, corrió, bebió, instó, etc., etc:, las radi- cales son diferentes, porque expresan diversas ideas; la terminacion en óes la- misma, porque indica la misma modificacion de persona, número y tiempo. y Altos, bajos, buenos, malos,.lindos, feos, etc. Radi- cales diferentes porque lo sun las ideas; terminacion en os la misma, porque expresa la misma modificacion en gé- nero y número. a E e Bellamente, santamente, malamente, etc., la radical varía porque varía”la idea; la terminacion mente es la misma, porque hay la misma modificacion adverbial.
Fácil seria multiplicar los ejemplos: bondad, maldad, santidad, castidad, lealtad; amable, aborrecible, detes- table, extingnible, apreciable, razonable; bueno, malo, santo, justo, recto; buena, mala, santa, recta; leye- ron, corrieron, vieron, investigaron, oyeron; veis, leeis, correis; etc., etc.: donde se nota que la variedad de terminaciones se reduce á ciertas clases, segun las modificaciones que se expresan.
71. Ahora podemos apreciar debidamente el secreto por que una lengua se fija y retiene en la memoria con mas facilidad de lo que parece posible, atendida la va- riedad de sus palabras. El conjunto de estas tiene dos elementos de sencillez; la identidad de radicales para la expresion de la idea matriz; la identidad de terminacio- nes para la expresion de modificaciones semejantes. 72. De aquí resulta que la lengua que tuviese mas fijeza en las radicales y en las terminaciones seria la mas fácil de aprender; y por esta razon son mas difíciles las que tienen mayor número de irregularidades. Por ejem- plo: si en castellano, para formar la primera persona del singular del presente de indicativo, Se siguiege cons - tantemente la regla de añadir á las radicales la o, am-ar, am-o, y así en todo lo demás, en sabiendo un verbo se sabrian todos; pero la irregularidad destruye la unidad, y por tanto produce dificultades. Es de notar que el expresar las modificaciones semejantes con terminacio- nes idénticas es sumamente natural; como se echa de ver en los disparates de los que hablan una lengua extran- jera que conocen poco; y muy especialmente en los hi- ños que conjugando por el órden regular introducen pa- - GRAMÁTICA GENERAL. 255 labras Simamente graciosas: de saber hacen yo sabo, y otras semejantes.: 73. Las lenguas no tienen este rigor filosófico:-en ellas se atiende-á otras cosas distintas del órden lógico, como son la variedad y la eufonía; y en sus modifica- ciones influyen un sinnúmeró de causas que alteran su simplicidad. Si un filósofo formase una lengua, querien- do darle exactitud y unidad le quitaria mucho de su gra- cia y hermosura.
CAPITULO VIII El nombre, 74. El nombre es la palabra que expresa un objeto. Si este no es considerado inherente á otro modificándo- le, el nombre es sustantivo; si se le considera modiíi- cando, es adjetivo: hombré, razon, justicia, son sustanii- vos, porque no se los considera modificando: humano, racional, justo, son adjetivos, porque modifican.
75. El nombre sustantivo se llama así, no porque signifique solas sustancias, sino porque aun las modifi- caciones las expresa sin la relacion de inherencia, y por consiguiente -á manera de sustancias. (V. Zdeología pura, cap. X.') Ley, bondad, belleza, no son sustancias, pero están expresadas sin relacion de inherencia. Por el contrario, el adjetivo no siempre expresa una modi- ficacion;á veces significa sustancia, y sin embargo no pierde el carácter de adjetivo, udjectus, junto á otro, anherente, porque tal es la forma de la idea expresada. Esencial, sustancial, son adjetivos aunque no expresan modificaciones, pues no lo son la esencia y la sustancia; pero se llaman adjetivos porque la idea expresada en- vuelve relacion de esencia ó sustancia á un Sujeto, á una cosa; esencial, cosa. perteneciente á la esencia, sustancial á la sustancia. | 76. La misma idea se puede expresar con la rela- cion de inherencia ó sin ella: bueno, bondad, hermoso, 256 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
hermosura, racional, razon. Esto da orígen á la division en nombres concretos y abstractos: concreto es el que expresa la idea como inherente; abstracto el que ta.ex-- presa sin inherencia. | 2?
77. Así, pues, la distincion entre el sustantivo y el «adjetivo no nace de las cosas significadas, sino.de nuestro modo de considerarlas ó concebirlas. | 78. Siendo el nombre la expresion de las ideas, tadas las lenguas tienen nombres. Bajo una ú otra forma se de- ben hallar en todas sustantivos y adjetivos, porque es natural á nuestro entendimiento el concebir las cosas, ora en sí mismas, ora con relacion á un sujeto. El sal- xvaje que ha experimentado el sabor dulce de unas fru- tas y el amargo de otras, -conocerá la fruta y la.expresará á su modo: bé aquí el sustantivo; concebirá la calidad de dulce Ó amargo, conveniente á tal ó cual fruta, y esta relacion la expresará tambien á su manera: Hhé aquí el adjetivo; las calidades de dulce y amargo, las concebirá en general, prescindiendo de su inherencia á una fruta; hé aquí un sustantivo expresando una mo- dificacion bajo la forma de sustancia.
79. Los nombres sustantivos pueden expresar obje- tos compuestos y simples; así no es exacto que el nom- bre sustantivo sea sintético, Ó que represente una colec- £ion de juicios, y que por tanto deba expresar la totalidad de un objeto. El carácter esencial del sustantivo se ha- lla en expresar una idea sin relacion de inherencia; y ¿así la etimología, sustantivo, de sustancia, está acorde ¿con la cosa significada. o 80. No siempre tienen las lenguas todos sus adjotivos bajo una forma distinta, y entonces el sustantivo se po- ne á mancra de modificacion; en cuyo caso pasa á ser adjetivo: como un hombre soldado, wen hombre pintor, porta, artista, arquitecto, rey, yobernador.
81. El nombre sustantivo es propio si designa una idea individual: como Antonio, España, Barcelona, Ma- drid, Mediterráneo; y es comun ó apelativo cuando la idea expresada es general: como Aombre, nacion, ciu- dad, capital, mar.
Se suelen hacer otras divisiones del nombre: indi- caremos rápidamente las principales. De orígen: se lla- GRAMÁTICA GENERAL. 257 man primitivos ó derivados, segun que nacen ó no de otro. Sisa orígen es un verbo se llaman verbales: co- mo lectura de derr. De estructura: compuestos son lus que se forman de varias palabras enteras ó truncadas, como in-extinguille, tras-nochar, cabiz-bajo. Los que no se hallan en esta clase son simples. De siguificado: posi- tivos, son los que expresan simplemente la calidad: como bueno. Comyarativos, los que expresan compara- cion: Como: mejor, peor, mayor, menor. Superlativos, los que expresan las calidades en sumo grado: como perfectisimo, justísimo. Aumentativos, los que aumentan: como hombron, comi ón, bonackon. Diminutivos los que disminuyen: como chiquillo, éhiquitin, casita, plazuela. Abundanciales los que expresan abundancia: Como.pe- dregoso, estudioso, dudivoso, asombroso, cuanti0so. - 82, Cuando una lengua se presta fácilmente á la va- riedad de inflexiones para expresar las modificaciones de una misma idea, Ó á lá reunion de. palabras para formar un- nombre expresivo de la asociacion de dife- rentes ideas, se distingue por su hermosura y riqueza. En este punte sobresale particularmente la griega, á la cual se toma continuamente prestado cuando se han de formar palabras compuestas, 83. Los accidentes del nombre son las modificaciones que recibe segun las relaciones que expresa. Son tres: género, número y caso.
8h. El género del nombre es la expresion del sexo: masculino si significa macho; femenino'si hembra; co- mun ó epiceno, Óó promiscuo, si comprende los dos sexos; neutro si no designa ninguno.; Como el sexo tan solo se halla ex animales, si las lenguas siguiesen un curso rigurosámente filosófico todos Jos nombres que expresan objetos incapaces de sexo debieran ser neutros. Pero no sucede así; pues encon- tramos diferencias de géneros en objetos inanimados, co- mo cielo, rocio, humo, vio, oro, tierra, lluvia, fuente, plata. Lo propio notamos en las demás lenguas: comu navis, sagitta, ¿nsula, lego, portus, honor, impetus, remus. | | 85. El motivo de haberse comunicado el género á las cosas inanimadas parece hallarse en la inclinacion que 258 FILOSOFÍA ELEMENTAL, tiene el hombre á dar animacion á los objetos. Esta in- clinacion se desenvuelve mas cuando las pasiones están conmovidas óÓ cuando prevalece la imaginacion. Así es natural que los pueblos en su infancia hablasen de los objetos inanimados como si viviesen, de lo que resul- taba la aplicacion del género. Parece que eel masculino debió aplicarse con preferencia á los objetos que-ofre- cian ideas de fuerza y superioridad; y por el contrario el femenino á los que ofrecian ideas de debilidad, infe- rioridad ó delicada belleza. A 86. El número del nombre es su expresion de la uni- dad ó de la multiplicidad en los objetos. Singular cuando significa uno: como piedra; plural cuando muchos: . como piedras. El griego y hebreo tienen para ciertos casos el número dual, lo que es muy propioal tratar de objetos dobles, como ojos, orejas, piés, manos.
87. Es de notar que cuando se expresa una idea sola, aunque esta sea comun á muchas, el nombre es singu-* lar: asíla de triángulo es comun á todos los triángulos. La razon de esto se halla en que expresamos como concebimos; concibiendo pues «omo una la idea comun, debemos expresarla del mismo modo.
88. Los nombres propios no tienen plural porque expresan un solo individuo. En locucion figurada se di- ce: los Platones, los Cicerones, los Virgilios; pero esta trasgresion del rigor gramatical no deja de tener su razon; pues entonces se trata de estos individuos, no como tales, sino como representantes de una clase. Se dirá muy bien: no hablaron así los Cicerones y los Vir- gilios; cuando se quiera recordar el siglo de oro de la lengua latina; pero no se podria decir: los Virgilios compusieron la Eneida; los Cicerones escribieron una Obra sobre las leyes. En el primer caso se los considera. como representantes de los buenos hablistas, en el se- gundo como simples individuos. La prueba de que en el plural los nombres propios ne se toman rigurosamente ' como tales, está en que se les añade el artículo los, el que no tiene cabida en nombres propios. ] 89. La variedad en el número podria expresarse de dos modos; ó combinando la estructura del nombre, lo que se suele hacer en la terminacion, ó bien acompa- GRAMÁTICA GENERAL. 9259 ñándole con algo que la indique. El primer medio.es el mas sencillo y natural, y se halla adoptado en los idiomas antigúos y modernos, en cuanto á los sustantivos. En los adjetivos, como no van nunca solos, el signo del número puede hallarse indicado por el sustantivo á que se refiere; y así es que no siguen siempre la regla gene- ral de tener modificaciones para la diferencia del núme- ro: el inglés los deja intactos en singular y plural: good man, buen hombre; good men, buenos hombres; el ad- jetivo good permanece el mismo;-el número está indica- do por el sustantivo...>. e 90. La idea significada por el nombre puede estar «en relacion con otra'idea; y está relacion se ha de ex- presar en el lenguaje. Las modificaciones que recibe el nombre para expresar la relacion de su significado con otra idea, se llama caso, ó declinacion. Casó porque el nombre cae ó termina de diferentes maneras; y decli- nacion porque declina tomando varias terminaciones, Ó acompañándose con ciertas partículas.
“ La idea de padre, pater, puede tener las relaciones si- guientes: Tengo noticias de. la salud de mi padre. — Construyo esta quinta para mi padre. — Veo á mi padre. <= ¿Qué manda usted, padre? — Fué desmentido por mi padre. No son estas las únicas relaciones, pues que son tantas cuantas las modificaciones de las ideas; pero en la imposibilidad de poner un caso para cada especie, se los ha clasificado del modo que sigue: el genitivo ex- presa pertenencia; el dativo, daño ó provecho; el acusa- tivo, el término de la accion; el vocativo, llamamiento; el ablativo, orígen, medio, instrumento y otras semejan- tes. Claro es que la clasificacion es muy incompleta, porque cada una de estas ideas generales puede expre- sar muchas cosas diferentes y á veces opuestas. Lo ma- pifestaré con ejemplos.
Genitivo -Ó pertenencia: el hijo de Ciceron, el padre de Ciceron, la figura de Ciceron, el talento de Ciceron, las obras de Ciceron; perjudica á los escritores la afec- tada imitacion dé Ciceron; un libro compuesto de retazos de Ciceron. A Dativo: negar una proposicion á Ciceron, dar una quinta á Ciceron; atribuir una obra á Ciceron. ' 260 FILOSOFÍA ELEMENTAL Acusativo: amar á Ciceron; leer á Ciceron; oirá Cice- ron; ver á Ciceron; salvar á Ciceron; matar á Ciceron; alabar á Ciceron.
El vocativo ú la direccion de la palabra á un objeto determinado, puede tener tambien muchas modificacio- nes. Llamar la atencion, rógar, amenazar, insultar, chan- cearse, etc., etc.. * | La misma variedad hallamos en el ablativo, expresa- do en castellano por lay preposiciones por ó con..
91. La declinacion del nombre puede hacersé de dos - modos: variando la terminacion ó acompañándole de artículas que designen el caso. En castellano decimos: a razon, de la razon, á ó para la razon, etc., etc.; y los latinos expresan lo mismo diciendo: ratio, rationis, ra- tioni, ralionem, ratio, ratione. ¿Cuál de estos sistemas es preferible? Desde luego se ve que el segundo es mas sencillo; pero tiene otra ventaja mayor que la sencillez, y es el permitir mas libertad á las trasposiciones sin dañar á la claridad. Lo manifestaré con un ejemplo: Virtutis expers, verbis jactans glorlam, -. Jgnotos fallit, notis est derisul. y Este pasaje de Fedro traducido literalmente al cas- tellano significa: El falto de valor que con palabras pondera sus haza- ñas, engaña á los desconocidos y sirve de risa á.los co- nocidos. pe A El texto latino puede alterarse con muchas trasposi- ciones sin que se deje de entender lo que significa; y esto lo debe á sus terminaciones que marcan siempre la relacion de las palabras, por distantes que se hallen.
Derisui est notis, fallitignotos, Gloriam jactans verbis expers virtutis.
Las palabras están en un órden inverso, y sin em- bargo nada pierden de su claridad.
Hágase la prueba en castellano, y el texto carecerá de sentido. Son innumerables las alteraciones que el la- tino puede sufrir en todo ó en parte, sin que le falte ni sentido ni “claridad.
Virtutis expers ignotos falfit.
Yallit ignotos expers virtutis. Ignotos fallit virtutis expor:.
GRAMÁTICA GENERAL. 261 - Aun eimpleaudo trasposiciones violentas, el sentido continúa claro. a | Ignotos virtutis fallit expers. Expers fallit ignotos virlutis. Fallit virtulis iguotos expcrs. -—— Wirtutis fallit expers ignuto». Hagamos la experiencia en el castellano. El falto de valor engaña á los desconocidos. A los desconocidos de valor engaña el falto. El sen- tido se comprende, pero ya se hace oscuro y violento. El falto engaña -á los-desconocidos de valor. Parece decirse qué los desconocidos son valientes. Y además, ¿quién sufre semejante galimaltas?
CAPITULO IX El artículo. | 92. Nótese la diferencia entre estas expresiones: dame un libro; dame el libro. Vi libros, vi unos libros, vi los libros. Las palabras un, unos, expresan libros indeter- minados; y el, los, determinados. Dame un libro, equi- vale á decir: dame uno ú otro, algun libro; dame el li- bro, significa dame tal libro, el que tienes en la mano, el que sabes que me gusta, el que me habias prometido, etc., etc. La palabra de que nos valemos para expre- sar esas determinaciones de la idea, se llama artículo. 93. Los nombres propios no deben llevar artículo, porque significando por sí mismos una cosa determina- da, no necesitan que se los determine: decimos el hom- bre, mas no el Antonio. En las expresiones: el Virgilio, el Cicaron, se sobreentiende el libro cuyo autor es. Vir- gilio, Ó Ciceron; y en general, siempre que el nombre propio va acompañado de artículo, se sobreentiende algun apelativo. sto es lo. mas lógico, pero no quiero decir que la regla carezca de excepcion: nada mas co- mun que encontrar en las Jenguas anomalías que no se acoimodan exactamente con el rigor filosófico.
94. La determinacion Ó indeterminacion de la pala- 262 FILOSOFÍA ELEMENTAL, bra puede expresarse por el sentido'de la oracion; y así es que el artículo no es una parte indispensable en las lenguas: el latin no lo tiene: vidi librum, puede signi- ficar, vi un libro ó vi el libro. | - 95. El castellano es sumaménte rico en este-punto, pues tiene artículos, no solo para expresar la determina- cion, sino tambien la indeterminacion: un. La indetermi- nacion en singular se expresa mas comunmente por un, que por la: ausencia de todo artículo. No-se puede decir vi libro, como vi libros. Sin embargo, hay ciertos giros de lenguaje, en que no solo se permite la falta del artí- culo, sino que es necesaria para expresar bien la idea. Es curioso observar la gradacion de ideas expresadas por las frases siguientes. Hay hombre capaz de hacerlo. Hay un hombre eapaz de hacerlo. Hay el hombre capaz de ha- cerlo. Vi libros encuadernados. Vi unos libros encuader- nados. Vi los libros encuadernados.
96. Delo dicho se infiere que el artículo no expresa la extension relativamente al mayor ó menor número. de individuos, sino la mayor ó menor determinacion de la idea, segun la mente del que habla.Una persona dirá: leí manuscritos; leí unos manuscritos; leí los manuscritos; aunque se refiera á un mismo número de ellos; ¿qué “diferencia hay pues entre estas expresiones? Héla aquí. Cuando falta el artículo, se habla con entera indeterimi- nacion, refiriéndose únicamente á la idea comun; al añadirse unos, ya hay cierto matiz determinante; pero al poner los, la idea queda determinada á ciertos manus- critos. Esta gradacion depende del contexto mismo, como se puede ver en este ejemplo. Leí manuscritos y se me cansó la vista. Leí unos manuscritos muy dete- riorados. Leí los manuscritos que hablan de la fundacion de la villa. En todos estos casos no hay necesidad de pensar en el número; pues que se puede decir muy bien * que se han leido los manuscritos, aunque se ignore Sl los leidos son cincuenta ó ciento, y aun muchos Ó pocos.
97. No alcanzo en qué pueda fundarse la opinion de los que cuentan entre los artículos á los numerales car- dinales, cuando en realidad no son mas que nombres expresivos de una propiedad colectiva. Los lados del peútágono son cinco; ¿quién duda de que cinco es GRAMÁTICA GENERAL. 263 aquí un verdadero predicado? Es verdad que -un lado puede formar parte de un número, dos, tres, ú otro cualquiera; pero esto solo prueba que el predicado se refiere á la coleccion, y no á cada lado, cosa de que na- die duda. Si se responde que los números no expresan modos ó propiedades, preguntaré ¿de qué se ocupan la aritmética y el álgebra? El número en abstracto ¿no es una verdadera idea?
Tn CAPÍTULO X. b El pronombre.
98. Se llama pronombre la palabra que se pone en lugar del nombre, sea para evitar la repeticion ó con otro objeto. La Europa fué sojuzgada por Napoleon, y este fué vencido por los Españoles. La palabra este nos evita el repetir el nombre, Aapoleon. La primera flota que dió la vuelta al mundo era española. Si nos faltase el que, seria preciso emplear otro giro. Una flota española fué la primera en dar la vuelta al mundo.
Los pronombres suelen dividirse en personales, pose- sivos, demostrativos y relativos...* 99. Los personales son los que designan la relacion de los interlocutores: yo leí; equivale á lo siguiente: el hombre que leyó es el mismo que lo dice. Tú leiste: equivale á decir: el hombre que leyó: es el mismo á quien habla el que lo dice. Aquel leyó: significa que el que leyó es distinto de la personá que habla, y á quien se habla, Ó que al menos se prescinde de estas circunstancias. Á veces se emplea la tercera persona hablando de sí mismo, como se ve en los Comentarios de César; pero en tal caso se prescinde de quién 3ea el que habla, y se trata únicamente de los hechos.
100. Los pronombres personales, bajo una ú otra forma, no pueden faltar en ninguna lengua, pues que, para las relaciones mas comunes, es necesario saber quién habla, y de quién ó á quién se habla. El número. de personas que hablan, ó en cuyo nombre $e habla, ó 264 FILOSOFÍA ELEMENTAL. á quienes se habla, Ó de las cosas de que sa habla, da orígen al singular y plural de estos pronombres.