SigPhi · Jaime Balmes

Curso de Filosofía Elemental

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:461. De este análisis resulta que hallamos en los verbos tres significaciones: sustantiva, copulativa y ad- jetiva; sustantiva, la realidad, el ser; copulativa, la re- lacion del predicado con el sujeto; adjetiva, la significa- cion del predicado implicando la cópula. Las dos primeras se'hallan únicamente en el verbo ser; la otra en todos los demás.. En este concepto, se puede si se quiere llamar . sustantivo al verbo ser, y adjetivos.á los demás; porque el ser subsiste tambien por sí solo en la oracion, y los demás no. $ ol E - Pero nótese bien que esta division es incompleta, si no se atiende al carácter copulativo del verbo ser, que no es de meños importancia que el 'absoluto. Sea lo que fuere de las palabras que se-empleen, lo que conviene .es, fijar bien las ideas. Hé-aquí tres ejemplos que las aclaran y deslindan. Sentido absoluto: la luz fué. Relati- vo ócopulativo: la luz fué hermosa. Adjetivo: la luz brs- SECCION VI. Participios y gerundios: 162. La variedad de modificaciones bajo que se-pre- senta una misma idea, hace que unas veces haya de ¿tomar la forma de nombre, y otras de verbo: y así.es que se establece entre ellos.una. relacion, náciendo de los nombres verbos, y de los verbos nombres. De leer, salen, lectura, lector; de creer, creencia, creyente; de herir, herida. De blanco, blanquear; de hermoso, her- mosear; de justicia, justificar. Cuando un nombre se deriva de un verbo, se le llama verbal; y si además conserva la siguificacion del tiempo, ó de accion ó pa- * 29839 FILOSOFÍA ELEMENTAL.

sion, se llama participio, porque participa de las pro- piedades del verbo.

163. Los participios latinos podian llamarse rigurosa- mente tales, porque en efecto conservaban la significa- cion del tiempo y de la accion; y así es que tenian el mismo régimen del verbo. Cicero laudat Cosarem; Cicero laudans Caesarem. Cesar interficitur a concivibus; Ce- -sar tnterfectus a concivibus. En las lenguas modernas, e] participio no conserva estas propiedades; muchas ve- ces las pierde totalmente, y así-es que el régimen varía; decimos: el hombre ama á su familia; mas no, el hom- bre es amante á su familia, sino de su familia.

164. A lá misma clase pueden reducirse los gerundios; en los cuales era tan rico el latin, como pobres son los idiomas modernos. Amandi, amando, amandum, expre- saban modificaciones que nosotros no podemos traducir sin emplear circunloquios: de amar; para amar;.á amar. - 465. Nuestra lengua conserva las palabras en ando y endo, amando, leyendo, cuya significacion es algo va- ria. Estas palabras noson nombres 'sustantivos, pues no expresan una cosa bajo la idea sustantiva; ni tampoco adjetivos, porque nó modifican á un sustantivo. Su si- enificacion es varia, y con un ejemplo se puede mani- festar que es una expresion abreviada, á veces de verbo, á veces de nombre. /ntró cantando; significa la accion de cantar, con la relacion de tiempo simultáneo á la en- trada: esto es, en el tiempo en “que entró, cantaba. Murió padeciendo: aquí se expresa algo mas que la si- multaneidad, se indica el modo de la muerte, esto es, que fué dolorosa. Salió del paso negando: aquí se ex- presa, no precisamente la" simultaneidad, ni el modo, sino el medtro, esto es, salió del paso por medio de una negativa, ó con la negativa. Llegando el interesado, no pu- dimos continuar: aquí se expresa la causalidad; esto es, no pudimos continuar, porque llegó el interesado. Ha- blando él, yo no podré callar: aquí se significa condicion. esto es, si él habla, yo'no podré callar.

GRAMÁTICA GENERAL. 283 SECCION YVIH. Definicion del verbo.

166. Con el análisis que precede, se ha preparado el camino para llegar á la definicion que se busca.

Encontramos en el verbo la expresion de tiempo, mo- do, voz, persona y número. AS _ El número le es comun con los nombres; luego no puede ser su distintivo. Lo mismo diremos de la per- sona y de la voz, pues que aquella se expresa tambien con los pronombres, y esta con nombres de accion y pasion. El modo se refiere ó á hechos de nuestra alma, ó á cosas externas; Ó por afirmacion, ó por simple expre- sion (V. Secciones 1 y 11); lo que se puede obtener por la union de nombres auxiliados, si es preciso de otras partes de la oracion.

167. Eliminados estos accidentes, veamos lo que su- cede con el único que resta: el tiempo. Claro es que hay nombres y adverbios que lo expresan: como hoy, ahora, ayer, mañana, antes, despues, presente, pasado, futuro, actual, anterior, posterior. No cabe, pues, duda que el tiempo se puede expr...ar sin la forma verbal. Esto lo he reconocido mas arriba (121 y siguientes). Pero al seña-- lar el tiempo como carácter distintivo del verbo, no pre- tendo que solo en él pueda ser expresado, sino que él es la única parte de la oracion que une á la idea la modi- ficacion varzable del tiempo, cuya propiedad se halla en todos los verbos. Los nombres y adverbios citados ex- presan el tiempo ciertamente; pero el tiempo solo, sin modificar otra idea. Ahora significa un tiempo presen- te; pero si digo: leo, expreso la idea del tiempo pre- sente como una modificacion de la lectura.

168. El verbo, pues, no exp esa la idea del tiempo en Su pureza, sino modific: nd» á otra, y esto no de una manera fija, sino variablemente, permaneciendo la misma la idea modificada: leo, leí, leia, leeré.

- 169..Por esta razon, mientras los nombres verbales conservan la expresion del tiempo: como degens, lectus, se llaman participios, porque participan de la naturaleza 984 FILOSOFÍA ELEMENTAL.

del verbo; cuando pierden este carácter se llaman sim- plemente nombres, como lector, lectio.

170. Tenemos pues que el verbo es una forma gra- matical que expresa una idea bajo la modificacion varia- ble del tiempo.

171. El expresar las personas, números, modos y vo- ces corresponde al verbo, pero no de una manera carac- terística. | 172. La definicion dada explica la razon de la im- portancia del verbo. Como los fenómenos que nos ro- dean y. nuestros actos externos é internos son todos sucesivos, resulta que el tiempo debe ser expresado en casi todas nuestras palabras. Y hé aquí porqué el len- guaje se hace tan difícil cuando no tenemos un medio sencillo de añadir á la idea la modificacion del tiem- po. Esta necesidad ocurre contínuamente; y si para ca- da caso debiéramos emplear un circunloquio, la oracion resultaria sumamente pesada y confusa.

dom e CAPÍTULO XIIL La preposicion.

._ 178. Siendo tantas y tan varias las relaciones de las ideas entre sí, no es posible expresarlo tódo por. la yusta- posicion de los nombres y verbos, pof lo que son nece- sarlas otras partes de la oracion, que tengan por objeto especial aclarar el sentido, indicando la relacion que se Quiere expresar. Estas partes se llaman preposiciones. 174. Las lenguas que declinan por terminaciones ó desinencias, xecesitan menos de la preposición: homi- nas, homini, expresan modificaciones que nosotros no podemos traducir sin las preposiciones: de, á, Ó para. 175. Como es imposible tener una preposicion para cada relacion, con una sola de aquellas se expresan muchas de estas, determinándose el sentido por las cir- cunstancias y el contexto. Un cuchillo de plata, cuchillo de mesa, de Ántonio, de punta, de dos piés, de cincuenta reales; la misma preposición de significa las relaciones GRÁMÁTICA GENERAL. 2% de materia, uso, propiedad, forma, dimension y precio. - 176. En punto á preposiciones cada lengua tiene sus particularidades, que. por lo mismo no pertenecen á la gramática general. N ¡OSA CAPÍTULO X1IL El adverblo.

177. El adverbio es una parte indeclinable de la ora- cion, expresiva de una idea que es modificacion de otra. Para que se comprenda bien la definicion necesitamos analizar algunas oraciones.

El estilo es medianamente correcto, El adverbio me- dianamente modifica el predicado correccion, expre- sando que esta no es mas que mediana. Vive holgada- mente: el adverbio modifica la vida; pues la expresion equivale á esta: su vida es holgada. Se defendió valero- samente; Ó su defensa fué valerosa. Por estos ejemplos se ve que el adverbio no modifica solo al verbo, sino á una palabra sea verbo Ó nombre, y este sustantivo Óó adjetivo. Inferiremos tambien que el adverbio - no tiene de propio sino el ser expresado bajo una forma indeclinable; y que todo adverbio puede resolverse en una preposicion y un nombre. Escribe correctamente, ó con correccion. Es extremadamente. vano, su vanidad es extrema. Vino precipitadamente, ó con precipitacion. Esto se entiende hablando en rigor lógico, pues que á. veces no lo permite el genio de la lengua. Habla bien, no se puede traducir, habla con bondad; pero se echa de ver que la impossibilidad no nace del carácter lo- gico de las ideas, sino del genio del idioma.

178. Los adverbios son de modo, de tiempo, de lu- gar, de órden, segun Jas relaciones que expresan. Perfectamente, esde modo; luego, de tiempo; cerca, de lugar; antes, de órden.: 179. Los adverbios de tiempo ofrecen. una dificultad para resolverse en nombres. Vino ayer, irá mañana, lega hoy; ¿cómo-se traducen estas éxpresiones? aun- 986 4 FILOSOFÍA ELEMENTAL.

que añadamos la palabra dia, necesitamos expresar “si. es hoy, ayer Ó mañana, y así el adverbio entra en su ropia explicacion. A esto se responde que estas palaras: hoy, ayer, mañana, son nombres que expresan una determinada relacion de tiempo. Así es que á veces se los encuentra solos, hasta sin el substantivo: hoy es domingo; mañana lunes; ayer fué sábado. No es exacto, pues, que las palabras hóy, ayer, mañana, no se pue- dan expresar con nombres. Hoy, es el tiempo compren- dido en las veinte y cuatro horas, en una de las cuales nos encontramos; mañana y ayer, sonlos comprendidos en las veinte y cuatro anteriores ó posteriores.

CAPÍTULO XIV. La conj uncion y la interjeccion.

480. Así como-la preposición indica la relacion de las ideas, la conjuncion expresa la de las oraciones; forma la trabazon del discurso, y sin ella las oraciones esta- Tian como partes inconexas, Ó cuando menos mal unidas. Tienen además las conjunciones otro objeto importante, y es el de abreviar el discurso, supliendo á otras partes de la oracion. 0. De 181. Las hay de varias clases, segun la relacion de las oraciones. Copulativas, disyuntivas, condiciónales, cau- sales, exclusivas, exceptivas, restrictivas y reduplicati- vas. Tomemos por ejemplo lacopulativa..

Ciceron es sabio y elocuente; equivale á decir: Gice- ron es sabio, Citeron es elocuente. La conjuncion y abrevia el discurso evitando el repetir el sujeto y la cópula de la segunda proposicion. La misma observa- cion se puede aplicar si en vez de dos predicados hay tres Ó mas, como sabio, elocuente, buen ciudadano, hábil político; 6 varios sujetos, como Demóstenes, Ci- ceron y Bossuet son grandes oradores; ó muchos suje- tos y predicados, como Alejandro, César, Cromwell y Napoleon eran guerreros y políticos. Si en vez de y GRAMÁTICA GENERAL. 287 hubiese no Ó ni, no habria mas diferencia que la de con- vertirse las proposiciones afirmativas en negativas.

La conjuncion copulativa. puede suplirse en muchos casos por la yuslaposicion de las partes unidas: como en efecto sucede; decimos: Alejándro, César, Crom- well y Napoleon, y no Alejandro y César y Cromwell y Napoleon, á no ser que queramos expresar con cierta fuerza é insistencia, segun se previene en la Oratoria.

182. Losejemplos anteriores bastan á manifestar cómo se puede descomponer una proposicion en-que entren muchas conjunciones. Si se quieren mas explicaciones sobre este punto, véase lo que se dijo al tratar de las proposiciones compuestas. (V. la Lógica, lib. 1, capi- tulo tv, secciop8.) ' - 183. Las interjecciones sirven pará expresar los afec- tos: como alegría, dolor, ira, espanto: ¡ ay! ¡ah! ¡0h! ¡eh! Son muy semejantes en todos los idiomas, porque son un lenguaje natural; su número es redu- cido, porque una misma nos sirve para afectos diver- sos. ¡Ay! qué placer! ¡ay qué dolor! ¡ay Dios mio! jay qué necios somos! ¡ ay-qué horror! En estoscasos el j ay! expresa afectos muy diferentes.

- CAPITULO XV. La sintaxis.

184. Los signos de las ideas y sus relaciones no pue- den estar como echados al acaso, $i queremos que el " lenguaje exprese la serie de nuestros persamientos; la coordinacion de las palabras, para que su conjunto sig- nifique lo que deseamos, se llama sintaxis. o 185. Hasta aquí hemos descompuesto: el lenguaje, examinando sus varias partes: hemos hecho análisis; ahora es preciso reunir estas partes, para que formen discurso: estamos pues en la sintaxis. Como solo se trata de los principios filosóficos de la grámatica en general, debemos prescindir de las reglas pertenecientes á len- guas particulares y ceñirnos á los principios comunes 4 288 FILOSOFÍA ELEMENTAL.

todas. Esto hace que la sintaxis general debe ser muy breve; pues son pocos los pormenores á que se puede descender sin salirse del objeto propio, 186. La Coordinacion de las palabras tiene por objeto el que signifiquen lo que se quiere: esto se consigue disponiéndolas de tal modo que su colocacion sea una copia de la que tienen las ideas ó afectos.

487. Todo lo que nosotros podemos expresar en un discurso se reduce á juicios, raciocinios, sentimientos, y enlace de estas cosas entre sí. En todo juicio hay la relacion de una idea á otra; en todo raciocinio, un jui- cio contenido en otro; en todo discurso, una serie de juicios y raciocinios que se contienen ó se aclaran unos á otros. El sentimiento en general es un hecho interno, simple, que puede estar modificado por otros que le ayudan, le contrarían, óse ligan con él de algun modo. Estos hechos pueden estar en relacion con ciertas ideas, juicios Ó raciocinios. De donde resulta que todo cuanto podemos expresar en el discurso se reduce á ideas, sen- timientos y sus relaciones. o - 188. Cuando se trata de expresar ideas sin mezcla de sentimientos, el lenguaje sigue el órden lógico; pero cuando el corazon está agitado, dicho Órden se altera sin perder la naturalidad. ¿Qué cosa mas natural que los movimientos del corazon? A 189. La yustaposicion de las palabras en un órden parecido al de las ideas, sirve mucho para expresar las relaciones de estas; pero no es bastante, y de aquí es el que haya en las gramáticas ciertos medios para su- plir lo que falta. Suelen contarse tres; concordancia, Tégimen, y construccion. ' Da 190: La concordancia es la identidad de los acciden- tes gramaticales, Con esto se expresa la relacion de las ideas significadas.

191. Concórdancia de “sustantivo y adjetivo. St á la idea expresada por un substantivo se la quiere modificar con la de un adjetivo, se ponen los dos en un mismo género, número y caso; con lo cual se entiende que el adjetivo se refiere á aquel sustantivo, y no á otro.

492. Concordancia de nominativo y verbo. Dando al y CRAMÁTICA GENERAL. 289 verbo la misma persona, y el mismo número que al no- minativo, se entenderá que aquel se refiere á este, "493. Concordancia de relativo y antecedente. Se ob- tiene como la del adjetivo y del sustantivo.

194. El régimen es cierta medificacion que sufre una palabra segun la relacion de su significado al de otra.

Se llama construccion el órden de las palabras con- PS en su conjunto para formar una oracion. Ejem- O: Los soldados romanos que derrotaron á los Cartagi- neses eran dignos de la gratitud de la patria.

Los y romanos se refieren á soldados, y por esto nose puede decir el, la, las, romana ó romano. La relacion del artículo y del adjetivo al sustantivo se expresa con la identidad del género y número, Los Latinos habrian tenido además la concordancia del caso: romant, y NO yomanus, romana, romanum, romance ni romana.

Que. La referencia á lossoldados romanos no se puede expresar ni por el número ni porel género, pues, fuera cual fuese el antecedente, el gue no se alteraria. Así di- yíamos: el general que venció; el fuego gue destruyó; las desgracias que sobrevinieron. Si el que se pusiese dd de Cartagineses se cambiaria totalmente el sen- O.

Nestruyeron se refiere á soldados, lo cual se indica - dando al verbó la misma persona y número.

A los Cartagineses, La derrota se refiere álos Car- tagineses; y así en ellos está el régimen del verbo,, lo cual se indica con la preposición á. En nuestra lengua sucede muchas veces que el régimen es solo conocido por la yustaposicion. Cogítuna flor, y no á una flor.

Eran: aplíquese lo dicho respecto al destruyeron, Dignos se refiere á soldados; y esto se indica con la identidad de género y número. ] Adviértase aquí la ventaja que nos Jleva el latin. Nos- otros para determinar esta referencia necesitaríamos atender al contexto si no mediase el verbo eran, pues el adjetivo dignos por su género y número lu mismo podria referirse á los Romanos que á los Cartagmeses. Los Latinos, teniendo la difereucia de casos: digns, dig- nos, no podrian confundirse nunca, pues que digni 290 FILOSOFÍA ELEMENTAL.

solo seria aplicable á los Romanos, dignos á los Cartagi- neses. | De la gratitud de la patria. La preposicion de indica relacion: primero á dignos, segundo á gralitud. Esle: órden de ideas nosotros solo podemos expresarlo con el órden mismo de las palabras; si loinvertimos, cambiamos el sentido: eran dignos de la patria de la gráti-' tud, siznificaria, no que fuesen dignos de la gratitud de la patria; sino: que eran dignos de una patria, país clásico de gratitud. Los Latinos, diciendo: digni gratitudine patrie, fijaban la relacion de manera que no era: posible otro sentido: patri gratitudine digni; gratitudine palrice dignt; gratitudine digni pa'riee; podian jugar con las palabras sin alterar el sentido ni dañar á la claridad. Esta es una ventaja inapreciable.

asis AN 0 CAPITULO XVI.: La Escritura. E 195. El lenguaje escrito es otro hecho admirable que solo deja de serlo para nosotros, porque estamos acos- tumbrados á él.: “La palabra es un signo limitado por el espacio y el tiempo: por el espacio, pues que la voz no se oye mas que á poca distancia; por el tiempo, pues que su sonido solo dura en los breves instantes de la pronunciacion. Si los hombres no tuviesen otro medio de comunicacion que la palabra, no podrian hablarse á largas distancias de espacio y tiempo, sino encomendando sus ideas á la memoria y buena fe de los demás: la historia seria una mera tradicion oral; y no fuera posible hablar á los que viven lejos de nosotros, sino por medio de mensajeros.

- Siendo tan débil la memoria y no escaseando tampoco la mala fe, seria sumamente difícil la comunicacion fiel de los pensamientos; además, entre las personas co- locadas fuera del alcance de la voz, no seria posible la tomunicacion de secretos. Por donde se ve cuán útilera et que los pensamientos tuvieran signos que no desa- GRAMÁTICA CENERAL. 991 pareciesen como la voz, y pudieran trasladarse á lar- gas distancias. l 196. Cuando se quiere designar un objeto, sin usar de la palabra que le significa, lo mas obvio es presen- tarle álos sentidos: pero con esto_no podríamos indi- car sino los presentes, lo cual no nos serviria de nada cen la mayor parte de los casos. Pocas veces tenemos á la mano aquello de que se trata; y aunque lo tengamos, ó no lo podemos trasladar, ó no expresa bien Jo que queremos. Los hermanos de José envian á su padre Ja- cob la túnica de su hijo ensangrentada, con el objeto de hacerle creer que una fiera le habia devorado. La túnica ensangrentada era un signo de muerte, pero equívoco, y que se hubiera podido interpretar de muchos modos si no la hubiesen acompañado con palabras. Suponga- mos qué un testigo de la pérfida crueldad de los her- ' manos hubiese querido noticiarla á Jacob enviándole. los objetos mismos, era imposible, pues, que no le podia remitirá José, ni sus hermanos, ni la cisterna, ni los Ismaelitas, y mucho'menos las relaciones que estas co- sas tuvieron entre sí, mientras se cometia el atentado.

197. Siendo tan reducido y pobre el medio de co- municacion que se acaba de expresar, ocurre nalural- mente otro, cual es el suplir la realidad con la seme - janza, pintando los objetos. Así los hijos de Jacol hubieran podido noticiar á su padre la supuesta muerte de José, relratando á este en el acto de ser destrozado por una fiera. No hay duda que la noticia habria sido bicn comunicada por este medio, con tal que el retrato de José hubiera sido fiel; pues dé lo contrario Jacob le habria podido confundir con otro.

Tenemos ya un modo de representar con signos per- manentes los objetos y sus relaciones: la pintura. De clla se han servido todos los pueblos algo cultos; y la emplean los mas adelantados, no precisamente para la memoria de los suctsos, sino para trazarlos vivamente en la fantasía, y conmover el corazon. - | 198. Este arte encantador essuna especie de escri- tura; y se la puede llamar ideográfica, porque pinta las ideas ó las imágenes que tenemos de los objetos; pero si bien es admirable para hablar á los ojos y al alma, t Sm 992 FILOSOFIA ELEMENTAL.

preciso es convenir que como escritura es muy imper- fecta. Los defectos de que adolece son:'1* la incapa- cidad de expresar los objetos que no pertenecen á la vista; 2% la imposibilidad de representar la variedad de las relaciones de los objetos; 3* la mucha extension de sus expresiones; bla necesidad de mucho tiempo para la ejecucion.

- La escepa. mas sencilla y corta necesita de mucho tiempo, y de un pedazo de lienzo ú otra materia, que no puede ser demasiado reducido si las figuras se han de distinguir bien. ¿Qué sucederá cuando se haya de pintar. una larga serie de acontecimientos? Además ¿cómo se expresan las palabras de los actores? ¿Cómo las ideas de sabiduría, virtud, vicio y demás objetos que no caen bajo la jurisdiccion de los sentidos? Fl pin- tor nos ofrecerá una figura expresiva de la inteligu:-. cia, de la necedad, de la inocencia, del vicio, del he- roismo, del crímen; pero no le será posible ofrecer á nuestros ojos las innumerables relaciones que estas cosas tienen entre sí, aun en escenas muy reducidas en -es- pacio y tiempo. Explicamos: muchos: cuadros porque sabemos anticipadamente su historia: para quien la ignore los museos podrán ser objetos agradables, pero los cuádros son' testigos mudos, óÓ que solo le ofre- cen narraciones indeterminadas.

199. A la representacion natural, que se obtiene por la pintura, puede sustituirse otra arbitraria, por medio de signos convericionales que se refieran á los varios objetos. Como estos signos dependerian de la voluntad de quien los emplease, podrian ser mas breves, y tam - bien mas fáciles de ejecutar. Por este medio pudieran expresarse los objetos no sensibles, escogiendo signos puramente arbitrarios ó. que tuviesen alguna relacion alegórica con lo significado; como, por ejemplo, re- presentando la Providencia por un ojo, y la feracidad por una espiga. Esta escritura seria tambien ideográfica, porque expresaria los objetos por medio de signos natu- rales ó arbitrarios. Tal es el sistema de los jeroglíficos egipcios, y aun el actual de los Chinos.

200. La escritura ideográfica por medio de cuales- quiera figuras, arbitrarias ó alegóricas, tiene el graví- CRAMÁTICA CÉNERAL, 0 993 simo inconveniente de necesitar. un signo para cada ob- jeto; y siendo estos en' tanto número, es|poco menos que im posible el retener en la memoria sus signos.

201. Los inconvenientes se evitan con el sistema de escritura usada por todos los pueblos civilizados, la cual se llama fonética Ó fonográfica, porque pinta les sonidos, esto es, las palabras. Al ver escrita la voz leon, no vemos la semejanza del leon, sino un signo que nos recuerda el nombre con que designamos á este animal, 202. Las palabras de una lengua son muchas, y por consiguiente, poco habríamos adelantado, si para cada una necesitásemos de.un signo especial; entonces nues- tra escrilura' seria tan engorrosa como la ideográfica. El mérito de ella está en que, para expresar todas las palabras, se vale de tan pocos signos como son las -le- tras del alfábeto; por manera que, conocida la figura de' estas, conocemos lós elementos de todas las palabras escritas.

203. Hemos visto (cap. v y vi) que la palabra hablada consta de voces y articulaciones, muy escasas en número, pero que puéden dar combinaciones infinitas; el secreto y el mérito de la escritura fonética está en haber ex- presado por signos especiales esas voces y articulacio- nes, con lo cual se logra en el lenguaje escrito la misma sencillez que en el háblado..

204. Para que se comprenda bien el admirable me- eanismo de nuestra escritura, y la inmensa ventaja que lleya á la ideográfica, supongamos que se han de signi- ficar Jas ideas siguientes: caos, caso, cosa, saco. La pintura nos representaria tal vez el caos en un fundo oscuro y desordenado; el saco lo retrataria al natural; y paralas ideas de. caso y cosa tendria que emplear figu- ras alegóricas. La jeroglífica emplearia cuatro signos diferentes, que no podrian servir para otros objetos, so pena de caer en confusion. La escritura fonética ana- liza las palabras con que se significan-estas ideas, y en- contrando que hay dos articulaciones, c, s, y dos voca- les a, o, las indica por los signos a, o, e, s, y con ellos combinados pinta las palabras; pudiendo expresar no solo las cuatro sino veinte y cuatro, pues tantas son las combinaciones de Jas cuatro letras. Con este sisrn 204 FILOSOFÍA ELEMENTAL.

tema se hace andar la escritura como paralela á la pa- labra, y no es posible pronunciar nada que no se pueda escribir con las solas letras del alfabeto. - 205. Tamaña simplicidad. no la obtendria la escritura fonética si no Hevase la descomposicion hasta los ele- mentos primitivos de todos los sonidos: supongamos que, en vez de significar con cuatro caractéres distin- tos los sonidos a, o, c, s, emplease uno para cada sí- laba; significando co por D-y sa por A; cosa se escribirá D A y saco a O. ¿ Cómo escribiremos caso? Ya no hay me- dio, es precisó emplear otros signos para las nuevas sílabas ca y só; por ejemplo, o X y tenemos lo que buscábamos. Pero ¿Cómo expresaremos caos? Ya no hoy signo para la silába os; será preciso añadirle, y así sucesivamente en las nuevas combinaciones que se irian ofreciendo. E 206. Dando al alfabeto diez y ocho consonantes y cin- co vocales, resultarian necesarios muchos mas signos silábicos. Cada consonante puede combinarse con todas las vocales, formando sílaba, ba, be, bi, bo, bu, ma, me, mi, mo, mu. Luego cada consonante nos da cinco sílabas, y delas diez y ocho resultan 5X 18=90. A este número deben añadirse las cinco vocales que por sí solas forman sílaba, y por tanto resultan noventa y cinco signos. Y nó- tese que e ep de las sílabas acabadas por consonante, ab, ad; y de las de mas de dos letras, como bra, dra, etc., etc.; por considerar que en ellas hay dos sílabas, pero la una sumamente abreviada. Esta con- sideracion se funda en que ninguna consonante se pro- nuncia por sí sola, y por consiguiente ab es igual á abe, sonando muy levemente la e; y del mismo modo ara es igual á dera; pero como es preciso confesar que en muchas lenguas el sonido de esas vocales mudas es tan débil que apenas se nota, resulta que la escritura si- lábica deberia tener expresiones nuevas para tales casos, pues que no podria sin confusion expresar del mismo modo el pra de prado que el para de parado.

207. Resulta pues demostrada la inmensa ventaja de la escritura fonética alfabética, sobre todas las demás. A la vista de un sistema tan admirable y al propio ticm- po tan antiguo. ocurre.naturalinente lá pregunta: ¿quién - He GRAMÁTICA GENERAL. 295 es el inventor? Su orígen se pierde en la oscuridad de los tiempos; y en vista de un arte tan extraordinario, tan profundamente filosófico, en medio de pueblos sencillos y toscos, y desde la mas remota antigiedad, no se debe extrañar que graves autores le hayan mirado como un don inmediato del cielo.

CAPÍTULO XVIL Porqué se ha conservado en el cálculo la escritura ideográfica.

208. La escritura ideográfica se ha conservado en el cálculo aritmético y algebráico. 1, 2, 3, etc., no expresan las palabras uno, dos, tres, sino los números mismos. El signo A significa lo mismo para un Español que para un Inglés; y no obstante el Español dice cuatro, y el In- glés four. En el álgebra los signos tampoco expresan las palabras, sino las ideas; + — X<: no significan las palabras adicion, sustraccion., multiplicación y divi- sion, sino las opéraciones mismas.

209. La razon de haberse conservado en el cálculo Ja escritura ideográfica es el que en este ofrece mas ven- - taja que la fonética. Evidentemente es mas sencillo escri- bir 1, 2,3, que uno, dos, tres. Pero si esto es así con respecto á números simples, sube de punto la ventaja en tratándose de los compuestos ó de operaciones:.la aritmética tiene su alfabeto especial que es 4, 2, 3, 4, 5, 6, 7,8, 9, 0; con él expresa toda clase de números; y como además todas las operaciones aritméticas se re- ducen á sumar, restar, multiplicar y dividir, expresa con cuatro signos todas las operaciónes que se le puedan ofrecer. La diferencia áe sencillez entre la escritura ideo- gráfica y la fonética se puede ver en el ejemplo siguiente: Para trasladar fonéticamente la misma expresion ser 296 FILOSOFÍA ELEMENTAL.

preciso escribir: tres millones:, cuatroc:entos cincuenta y siete mil, ochocientos noventa y cuatro, multiplicado por cincuenta y siete millones, ochocientos sesenta. y nueve mil, cuatrocientos setenta y seis; y el producto dividido por otro número formado de la suma de seis- cientos setenta y nueve mil, ochocientos setenta y dos, con tres mil cuatrocientos sesenta y siete, de la cual se quite un quebrado cuyo numerador sea cuatrocientos no- venta y tres, y denominador setecientos ochenta y nueve. ¿ Quién no ve las ventajas que la primera expresion lle- va á la segunda, en economía de espacio y tiempo, y sobre todo en claridad, y en la facilidad de su manejo para el cálculo? - | 210. El álgebra solo se diferencia de la aritmética en la indeterminacion de sus expresiones, y así se le pue- de aplicar lo mismo que á esta. Las letras del alfabeto expresan las cantidades en general, y los signos de las operaciones son los mismos que en la aritmética, solo que la multiplicacion puede expresarla con la simple yus- taposicion de los factores, sin peligro de la confusion que habria en los números. bh c.es ló mismo que bXxc: si en aritmética en vez de 3X 5 escribiéramos 35, no resultaria 15 sino 35. Sea la expresion - bc ul are da Ve tm ya.

5) yA vam gu para escribirla fonéticamente con alguna claridad será necesario emplear mas de una página, siendo imposible retener en la memoria todo lo que ella dice.

_ 214. La razon de que haya sido posible dar tanta sen- cillez á la escritura ideográfica del cálculo resulta de que son en escaso número las ideas representadas. Pro-= piamente hablando no hay mas que añadir y quitar? pues la elevacion á poténcias y extraccion de raices se GRAMÁTICA GENERAL, y reducen á las operaciones de multiplicar y dividir; y estas á su vez no son' otra cosa que abreviaciones de las de sumar y restar: El número mayor que imaginar- se pueda,'solo contiene repeticiones de la unidad; y el mas. pequeño “quebrado ho encierra mas que partes de la unidad, ó mejor diremos unidades de nueva es- pecie. La mayor sencillez de las expresiones algebráicas sobre las aritméticas, nace de que el álgebra considera las ideas en un estado mas simple, pues que solo atien- de á las cantidades en-general: 614 no expresa nú- meros determinados cemo 4, 6, 7, sino cantidades cua- lesquiera: y así la exprésion de sus combinaciones deja en mucha mayor libertad al calculador, descartando, por decirlo así, el pesado acompañamiento de las ideas particulares.

212. Hay que notar aquí una cosa admirable, y es el que una ciencia tan colosal, una ciencia que domina to- dos los otros ramos de las matemáticas, y por medio de estas á todas las naturales, debe todo “lo que es á las expresiones de: que se vale, á haber encontrado los si- gnos mas á propósito pará la expresion de las ideas que forman su objeto. Quitad al álgebra sus signos, y des- aparece. Singutar extrañeza, que “el secreto de la perfec- cion de una ciencia tan vasta se reduzca á la perfeccion de la escritura. (V. Filosofía fundamental, lib. 1, capítu- loS XXVI, XXVII Y XXVI. ) | CAPÍTULO XVIII Consideraciones subre Jos admirables efectos de la palabra y de la escritura.

213. Echemos una ojeada sobre los inmensos resul- tados de la palabra y de la escritura.

La palabra nos pone en comunicacion recíproca; por ella nos trasmitimos las mas delicadas relaciones de 138 ideas; sin ella, el espíritu humano estaria encerrado t e , — 293 FILOSOFÍA ELEMENTAL. en sí propio, y.no podria poner en conocimiento de sus semejantes, sino muy poco de lo que experimenta den-.

tro de sí, y eso imperfectamente. Sin la palabra la so- ciedad política se destruye; y la doméstica queda redu- cida á la conservacion de la especie, á la manera de los brutos animales. o 214. Pero no se: limita la palabra á la comunicacion de los espíritus; sino que en cada uno de estos, consi- derado en sí, es un poderoso vínculo de las ideas,.no solo para recordarlas sinó tambien para ligarlas en los juicios y raciocinios. En el lenguaje tiene el espíritu uva especie de tabla de registro, donde acude cuando nece- sita recordar, ordenar, ó aclarar sus ideas. A veces en upa palabra solá conserva vinculada la memoria de lar- gas operaciones; y con pronunciarla ó leerla siente des- envolver en su interior el hilo de conocimientos adqui- ridos en largos años, y en que se encierra tal vez el fruto de los trabajos de la humanidad durante muchos siglos. (V. F e fundamental,. lib. 1, Cap. XXVI, XXVI y XXVII. Po a É