impulsiva, es un criterio muy equívoco: una cosa no es buena Ó mala porque nos agrade ó nos desagrade, ni existe ó deja dé existir porque sea conforme ó contraria á nuestros deseos; nos agradan muchas cosas malas y nos desagradan muchas buenas; ora acontece lo que desea- mos, ora sucede lo contrario. Quien toma sus gustos por norma de sus actos, se hace inconstante y corrompido; quien juzga del ser ó no ser de las cosas por sus propios deseos, se engaña torpemente, formándose mil ilusiones que el tiempo disipa. | _ Para dirigir bien el sentimiento, recuérdense las reglas siguientes: o 53. Un sentimiento favorable ó contrario á un suceso, “ nada prueba ni en favor ni en contra de la existencia del Tismo. | Los que se olvidan de esta regla y juzgan de la reali- dad de las cosas por sus deseos, esperanzas Ó temores, se lisonjean con la idea de acontecimientos favorables, ó se atormentan con la imaginacion de la desgracia; no son capaces de formar concepto exacto de lo sucedido, ni de prever lo venidero.
2* 51. Un sentimiento favorable ó contrario á un acto» nada prueba en favor ni en contra de la moralidad del mismo. A El vengativo experimenta un fuerte sentimiento que le excita á matar á su enemigo; si juzgásemos del acto por el sentimiento, justificaríamos el asesinato.
El codicioso tiene un fuerte sentimiento que le aparta de devolver la riqueza mal adquirida; si juzgásemos por el sentimiento, condenaríamos la justicia. La vida entera del hombre virtuoso es una lucha con sus pasiones.
6 PILOSOPÍA ELEMENTAL. 3 55. El sentimiento tomado coro tun simple hecho na- tura), puede ser á veces un iñdicio muy probable, y poco menos que seguro, de la existencia de etro hecho.
El daño ó el peligro de una persona ofrecido 4 la vista de algunas mujeres revelaria cuál es entre ellas la ver dadera madre: padie pone en duda la sabiduría del fa- moso juicio de Salomon.
lp.
56. El sentimiento sirve para decidir del mérito de una obra en las bellas letras y en las artes, cuando Se tráta de objetos que se refieren á él.
La ternura, la delicadeza y en muchos casos la belteza y la sublimidad, no tienen otro juez que el sentimiento; en tales materias, desventurado el crítico que, abundando en discurso, es incapaz de sentir.
57. En todos los actos de lá vida, el sentimiento debe ser regido por la moral.
Este es el único medio seguro para evitar que él cora- zon hos pierda. El sentimentalismo, abandonado á sí propio, es un manantial perenne de extravagancia y de corrupcion.
58. Ann en dos objetos que pertenecen de una mánéra especial á lá jurisdiccion del sentimiento, es indispen- sable oir el dictámen de la razon y de la sana moral.
Un acto puede ser bello sentimentalmente; y sin em. bargo ser profundamente inmoral. ¿Quién negará que en la novela y en él teatro de nuestros días, abundan los rasgos y pasajes tan propios para el hechizo del corazon como fatales 4 su inocencia? La belleza de las pasiones no es siempre la belleza absoluta. El sentimiento nos * presenta las cosas relativamente á nuestra disposicion Ab.
LÓGICA. 97 particular; mas para juzgarlas del modo debido, es ne- cesario considerarlas como son en sí, ya en su naturaleza absoluta, ya en el conjunto de sus relaciones con los de- más seres,: 1.
59. Para obrar con actividad, es conveniente avivar el sentimiento favorable á lo que se trata de ejecutar.
Todos sabemos por experiencia que al estar agitados por una pasion, procedemos con mas actividad y ener- gía, y que nuestras fuerzas toman un grande incremento.
60. Cuando queremos evitar un acto, debemos ahogar los sentimientos que le son favorables.
Proponerse evitar un acto, y sin embargo conservar y fomentar en nuestro pecho una inclinacion que nos im- pele á él, equivale á dejar la fuerza en la máquina y querer que no se mueva. Suele decirse de ciertas pasiones que no tienen mas remedio que la fuga; esta máxima puede extenderse á todos los sentimientos, cuyas conse- cuencias debamos evitar. El hombre es tan débil, que para triunfar de sí mismo, necesita muy particularmente del recurso de los débiles, la habilidad: el gran secreto de esta consiste en guardarse de sí propio, en evitar el encontrarse consigo mismo, cara á cara.
9.
61. ARnxilio del sentimiento es de mucha utilidad hasta en los trabajos puramente intelectuales. | El estudio hecho cbf*énékstasmo es mas intenso y mas sostenido. El fuego suave pero vivo, que arde en el co- razon, multiplica las iuerzas del entendimiento, le da mas lucidez, y iucundizándole con su ealor, hace brotar en él aquellas inspiraciones sublimes que cambian la faz de las ciencias. No hay hombre de genio sin este senti- miento exquisito, que pertenece de una manera especia! á la estera de la razon: todos los grandes pensadores tienen momentos de elocuencia.
28 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
62. El sentimiento, como todas las demás facultades del alma, es susceptible de educacion. | La experiencia atestigua cuán diferente es el corazon de los hombres, segun el modo con que lo han formado los padres, los maestros, y las varias circunstancias de | la vida: además, tambien notamos á cada paso que las personas que han ejercitado mucho los sentimientos con la lectura de libros á propósito, ó con el estudio de ob- jetos artísticos, adquieren una delicadeza de que carecen los demás, Ye 63. La extremada delicadeza de sentimiento no es O de su perfeccion, y mucho menos de su moraidad.
Personas hay excesivamente sensibles y profunda- | mente corrompidas. El quejido de un doliente será un | tormento insoportable para una señora, que dejará pe- recer de miseria á sus infelices vecinos. Otra señora menos sensible derramará bienes y consuelos sobre cuantos infortunados llaman ¿su puerta. ¡ Cuántas hay que lloran tiernamente por la enfermedad de un perrito, y miran sin compasion la desgracia de un hombre! Tal vez se encontrarian personas sensibles que formasen parte de la sociedad cuyo objeto es evitar el mal trata- miento de los animales, y que con la mayor serenidad «lel mundo dejarán perecer de miseria á sus cáidaos para engordar perros y caballos.
Se' dirá tal vez que en estás casds no hay delicadeza de sentimiento, sino afectacion; mas esto no es exacto.: El sentimiento es verdadero, pero está extraviado; por- que cuando llega á un excesivo refinamiento, se convierte en un refinado egoismo.
4 PA 61. Todo sentimiento que se limita á una complacen- cia individual y que no nos impulsa á un acto noble á los LÓGICA. 29 ojos de la razon, es un instinto ciego, egoista, de que debemos guardarnos. (V. £l Criterio, Cap. x1Ix y Xxi1.) LIBRO IL FACULTAD PRINCIPAL: EL, ENTENDIMIENTO, CAPITULO 1.
£:1 entendimiento en general.
SECCION 1. Objeto del entendimiento.
65. El entendimiento es la facultad de conocer. Su objeto no tiene límites, no se circunscribe á las impre- siones de los cuerpos como el sentido, ni á las represen- taciones internas de ellos como la imaginacion, ni á determinadas relaciones de los objetos como el senti- miento; se extiende á todo lo que puede ser conocido, y por consiguiente á todo lo que existe ó puede existir.
66. Á mas de la materia conocida, debe atenderse á la forma del conocimiento, 'ó en otros términos, al modo con que el entendimiento conocedor se refiere á la cosa conocida: esto da orígen á la clasificacion de los actos intelectuales y á las varias reglas de que son susceptibles. Comenzaremos por la condicion mas universal € indis- pensable en todos los trabajos intelectuales.
SECCION 11. La atencion.
67. La atencion es la aplicacion de la mente á un objeto. 2.
30 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
68. El primer medio para pensar bien es atender bien; sin esta condicion es imposible adelantar:en nin- gun estudio, porque sin atender no se ejerce debida- mente ningun acto del entendimiento..
69. La atencion debe ser firme, pero suave; es nece- sario evitar el distraerse y el ensimismarse. Conviene, tra- bajar por adquirir la flcxibilidad suficiente para pasar de unos objetos á otros, segun lo exija el curso de las cosas. Los excesivamente delicados en este punto nu pueden ser interrumpidos sin desconcertarse. Ningun trabajo, por serio y profundo que sea, debe hacernos ' olvidar dé que somos hombres, y de que vivimos en me- dio de otros hombres. a 70. El secreto para alcanzar una atencion firme sin dureza, y flexible sin flojedad, consiste en estudiar con método, en ocuparse de los negocios con buen órden, y ci sus Obligaciones con ánimo tranquilo y repo- sado.
.71. La falta de método es por sí sola una serie de dis- tracciones; el desórden en la conduccion de los nego-- cios es un manantial continuo de desconcierto, pues lla- mando la atencion hácia muchos lados á un mismo tiempo, Ja debilita. Las pasiones desordenadas turban el corazon € imposibilitan al entendimiento para fijarse en objetos diferentes de los que á ellas halagan.
72. Todas las reglas de la atencion pueden reducirse á lo siguiente: amor de la verdad; método en el estu- dio; órden en todas las ocupaciones; concieneia pura y tranquila. (V. El Criterto, cap. 11.)
- SECCION MI, Division de los actos del entendimiento, 73. Los actos del entendimiento son tres: percepcion, juicio y raciocinio.
74. La percepcion es el acto con que conocemos la cosa, sin afirmar ni negar nada de ella. Si pienso en un color, sin afirmar que sea débil ó subido, feo ó hermoso, limitándome simplemente á pensar en el color, tendré una percepcion. -” LÓGICA. 31 75. El juicio es el acto con que afirmamos Ú nega- mos una cosa de otra.: Si no me limito á pensar en el color, sino que afirmo interiormente que es-claro ú oscuro, agradable ó ingra- to, etc., ete., habré formado un juicio.
76. El raciocinio es el acto cen que inferimos una cosa de otra.
Si, pensando en el mismo color y examinando sus cali- dades, infñiero de estas los ingredientes que han formado la materia colorante, y el modo con que se los ha com- binado, haré un raciocinio. —: CAPÍTULO IL La percepcion, SECCION 1. De jnicion y division de la percepcion y de las ideas. 77. Los objetos, para ser percibidos, deben estar rex resentados en nuestro interior. A esta representacion a llamamos idea. El acto con que conocemos la cesa, sin afirmar ni negar nada de ella, se denomina percep- ' cion. E 78. Conviene no confundir las representaciones del” entendimiento con las de la imaginacion: estas son una reproduccion interior de las sensaciones; aquellas son: de un órden superior, y forman-el objeto de las opera- ciones intelectuales. Si recuerdo un círculo que he visto” en un encerado, limitándome á reproducir en mi inte- rior lo que antes veia con rris ojos, aquella representa- cion interna pertenece á la imaginacion; pero si el cír- culo se me ofrece como una figura geométrica, cuyas propiedades considero, la representacion es intelectual. Para comprender la diferencia de estas dos ideas, ác- viértase quela simple representacion del circulo la tiene el rudo como el geómetra, y que no carecen de ella los V 32 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
mismos brutos. Estos recuerdan tambien las figuras que han visto; como el perro la de su amo, el pájaro la del lugar de sunido; y así todos los demás, conforme á sus instintos particulares, e 79. La idea considerada bajó diferentes aspectos, se divide en varias clases. E, 80. Idea clara es la que representa con lucidez el ob- jeto; y oscura la que carece de esta calidad. | 81. Idea distinta es la que lleva su claridad hasta ha- cernos discernir las varias propiedades de la cosa; sien- do confusa la que no llega á este punto.
82. Si la idea nos ofrece todas las propiedades de la cosa, se apellida completa; en el caso contrario, es in- completa.
83. La idea es exacta, cuando las propiedades de la cosa nos las ofrecetodas y con entera precision de cuanto no pertenece á la cosa; y es inexacta, cuando le falta alguna de estas calidades.
8. Se puede notar que los caractéres de distinta, completa y exacta no son “otra cosa que grados de cla- ridad; porque es evidente que á medida que sea mayor la claridad con que se nos represente un objeto, veremos en él mayor número de propiedades, con mas dis- - tincion entre ellas, y con mas separacion de todo lo que no le pertenezca.
85. Idea simple es la que no se puede descomponer en ptras. Así entre las imaginativas, lo serán las de color, olor, etc., etc.; y entre las intelectuales, la de ser: pues á quien no las tenga, no es posible explicárselas con pa- labras. Idea compuesta es la que se forma de varias sim- ples, y se conoce en que se la puede explicar con pala- bras. Tales la de triángulo, que se compone de las idéas de tres rectas unidas y que cierran una superficie; hom- bre, que consta de las de espíritu, cuerpo, y union.
86. Idea abstracta es la. que representa la propiedad sin inheréncia al sujeto; como sabiduría, virtud, hermo- sura. La concreta es la que la representa inherente al sujeto, como sabio, virtuoso, hermoso.
87. Idea universal es la que conviene á muchos suje- tos; como hombre, que pertenece á todos los hombres: idea individual es la que conviene á un individuo.
LÓGICA. 35 88. Las ideas universales tienen tambien el nombre de especies y géneros.
89. Especie, Ó idea específica, es la que conviene á muchos individuos; como caballo, que conviene á todos los individuos de esta especie.
90. Género, ó idea genérica, es la que abraza muchas especies; como animal, que abraza las de caballo, leon, y todas las demás. El género se divide en supremo, ín- fimo, y subalterno. El supremo es el que no está conte- nido en otro; como ser, que es la idea mas universal. Infimo es el que no contiene á otros, como metal. Subal- terno es el que está contenido en los superiores, y á su vez contiene á otros; como cuerpo. Claro es que, segun sean las diferentes clasificaciones de las ideas, lo serán tambien las de los géneros. Asf, suponiendo que la idea de reptil nos represente una clasificacion de animales, bajo la que solo pongamos las diversas especies de repa tiles, el género de reptil será ínfimo; pero si admitimos una clasificacion de serpientes en varias especies, la misma idea de reptil será un género subalterno.
91. La clasificacion de un género en varias especies no se puede hacer sin fundarla en algo. Esto se llama diferencia. El género de animal comprende al hombre y al bruto: el fundamento de esta clasificacion es el que el hombre es racional, y el bruto irracional. El género, animal, junto con la diferencia, racional, constituye la especie de hombre: el mismo género, con la difereneia, irracional, constituye la especie de bruto. Así diremos que la diferencia es la idea característica que restringe la genérica á un menor número de individuos.
42. Laidea individual se llama singular, cuando con- viene á un individuo determinado, como Sócrates; y particular, cuando conviene á un individuo indetermi- nado, como algun filósofo. | 93. Idea colectiva es la que expresa un conjunto de individuos, unidos con algun vínculo; como sociedad, nacion, ejército, academia.
9. Idea absoluta es la que no excita por necesidad otra idea, como ser. Idea relativa es la que excita por necesidad otra idea: como efecto, la de causa; padre, la de hijo; igual, la de otro igual; mayor, la de menor.
34 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
95. Idea esencial es la que es necesaria para el con- cepto de la cosa; la accidental,.ó modal, es la que no im- plica esta necesidad. Un hombre, sin almá racional, no es hombre; así pues la idea de racionalidad es esencial al hombre. Pero un hombre puede ser sabio ó ignorante, virtuosa ó vicioso, hermoso ó feo, sin dejar de ser hom- bre; por consiguiente estas ideas serán accidentales ó - modales en el concepto del hombre.
SECCION 1.. Reglas para percibir bien, ': 96. La percepcion puede ser de objetos reales ó po- sibles. Cuando se trata de objetos reales, la perfeccion de la percepcion consiste en percibirlos tales como son en sí. En cuanto á los objetos posibles, la perteccion se cifra en percibirlos tales como deben ser, segun la ma- teria de que se ocupa el pensador, y las condiciones á que se la sujeta. Esto se entenderá mejor con ejemplos, - 97. ¿Se trata de un círculo real, por ejemplo, la rueda de una máquina?” La percepcion será perfecta si se conoce con exactitud la forma circular de la rueda, tal - como es, hasta con las imperfecciones de su construccion. Si el círculo de la rueda no fuese perfecto, el percibirle como tal seria una imperfeccion de la percepciop. Si hablamos de un círculo posible, entonces la perfeccion de la percepcion consiste en hacer entrar en la idea de círculo todo lo necesario para la esencia del mismo.
98. De estas consideraciones se infiere que el cono- cimiento de la realidad es tanto mas perfecto cuanto mas se aproxima á ella; y el de las cosas en el órden de la posibilidad, lo es tanto mas, cuanto mejor se cum= plen las condiciones establecidas en los casos respec- tivos.
Para percibir hien se deben observar las reglas si- > guientes: LÓGICA. 35 99. Atiéndase al objeto de que se trata, apartando la consideracion de todo lo que no séa 6l mismo.
2.
100. Si la idea nos viene por medio de palabras, fíjese el sentido de ellas con toda exactitud.
La confusion de las palabras produce confusion en las ideas: innumerables cuestiones se resolverian con mas acierto, ó se evitarian del todo, si se tuviese mas cuida- de en fijar el verdadero sentido de los términos.
4041. Auxiliese al entendimiento con desenvolver las facultades mas á propento para ponernos en relacion con el objeto que hemos de percibir.
En la literatura y en las bellas artes, no percibiríamos bien si no echásemos mano de la imaginacion y del sen- timiento, lp.
402. Cuando la Lodi pat se refleré á un objeto sim- ple, conviene aislarle del todo y contemplaf su idea, sin mezcla de nada mas.
403. Si el objeto es comptesto, es preciso añalizarié y formarse idea clara y exacta de sus varias partes.
4104. En el exámen de las partes no debe perderse núnca de vista el compuesto á que se destinan. o Pésima idea se formaria de las partes de un reloj úien, viéndolas por separado, no atendiese al lugar que deben ocupar en la máquina, y á las funciones que han de ejercer, > 4105. Para asegurarse de que lá percepcion es cabal, será bueno hacer la prueba expresando interiormente con palabras la cosa percibida.
Muy á menudo nos formamos la ilusion de que hemos percibido bien el objeto, aunque no acertemos á expre- sarlo con exactitud. En general, la poca propiedad de las palabras indica confusion en las ideas.
Podrá haber mas Ó menos cultura en el lenguaje, segun la educacion del sujeto, ó mas ó menos propiedad, :segun el mayor Ó menor conocimiento del idioma, y la mayor Ó menor costumbre de hablar sobre aquella ma- teria; pero ello es cierto que cuando el conocimiento es claro y exacto, la expresion lo manifiesta de una manera inequívoca. « Ya lo entiendo, pero no lo sé explicar, » es un gran recurso para la vanidad y la ignorancia.
106. Debe evitarse con sumo cuidado la precipitacion.
Esta dimana algunas veces de la misma facilidad per- ceptiva, la que engaña á quien la posee, haciéndole creer que ha visto el tondo de la cosa, cuando no ha pasado de la superficie; pero con harta frecuencia nos precipita- mos, ya por impaciencia natural, ya por pereza, que á su modo es tambien muy activa cuando se trata de salir pronto del trabajo; ya tambien por una vanidad pueril que no nos consiente preguntar de nuevo, temiendo desacreditar nuestra perspicacia. | 107. El acto de la percepcion no debe estar precedido ni acompañado de nada que pueda hacernos formar un concepto errado.
En los libros y en las cosas encontramos todo cuanto queremos; la preocupacion y las pasiones son á nuestro entendimiento lo que es á los ojos un vidrio colorado; todo lo vemos del mismo color del vidrio.
rr LÓGICA. 37 108. Es conveniente mirar la cosa en diferentes tiem- pos, en diversas disposiciones de ánimo, para asegurarse de que la hemos visto bien.
Esto es una especie de contraprueba excelente para descubrir la verdad. Por la noche, acalorados con la con- versacion ú otras circunstancias, vemos un objeto de una manera; nos acostamos, dormimos tranquilamente; con el sueño, el cuerpo descansa, las pasiones se calman, el espíritu se sosiega: al dispertar, pensamos de nuevo en el mismo asunto; ya nos parece todo variado; y con harta frecuencia tenemos por un gran disparate lo que por la noche creíamos una medida sumamente acer- tada.
Las enfermedades, los disgustos, las incomodidades, los alimentos, la temperatura, en una palabra, todo cuanto afecta nuestro cuerpo directa ó indirectamente, influye tambien sobre nuestras percepciones; por cuya razon es necesario tener siempre en cuenta las disposi- ciones de cuerpo y de ánimo en que nos encontramos, y hacer como el que se propone formarse idea perfecta de un edificio, que procura tomar diferentes puntos de vista, 109. Si la percepcion se refiere á objetos que puedan someterse á experiencia, es conveniente emplear esta piedra de toque.
Tenemos mucha inclinacion á convertir en hechos nuestras ideas; de aquí nacen tantos sistemas extrava- gantes en las ciencias, y tantos juicios equivocados en el curso ordinario de la vida. El pensamiento no altera «Jos hechos independientes de él, pero la impaciencia nos induce á dar á las cosas la forma representada en nuestro pensamiento. (V. El Criterio, Cap. XIt1 y XIX.)
- SECCION 1. Expresion de las ideas y de sus objetos.
110. La palabra con que expresamos una cosa per- 3 38 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
cibida se Hama término ó vocablo. Para expresar los Ubjetos, necesitamos tener idea de los mismos; pero es de notar que la palabra no expresa la misma idea, sino la cosa representada por la idea. En la palabra mar, no se significa la idea del mar, sino el mar mismo. Así de- OS el mar está agitado: lo que no es aplicable á la idea. E i una propiedad que conviene á muchos, como sabio; €l singular es el que expresa una cosa sola, como Platon.
112. Término colectivo es el que expresa un conjunto de seres, como nacion, academia, eongreso.
113. El término comun se divide en, univoco, equí- voco, y análogo. Unívoco es el que tiene para muchos el misme significado, como hombre. Equívoco es el que tiene significados diversos, como leon, que se aplica al animal y á un signo celeste. Análogo es el que tiene un significado en parte idéntico y en parte diverso; como sano, que, encerrando siempre una relacion á la salud, se dice del hombre que la posee, del alimento que la conserva, del medicamento que la restablece.
114. Para abreviar, observaremos que, como los tér- . minos, aunque expresen las cosas mismas, las significan mediante las ideas, son susceptibles de varias divisiones, del mismo modo que las ideás. Así se llaman términos universales, genéricos, específicos, individuales, parti- culares, singulares, colectivos, absolutos, relativos, abs- tractos, concretos, etc., etc., segun expresen ideas de la clase respectiva. Los mismos ejemplos aducidos al tratar de las ideas (77 y siguientes) son aplicables á los términos. ' e Otras observaciones.se pueden hacer sobre los termi- mos; pero no seria este su lugar oportuno.
415. La idea se expresa con la palabra. El uso de esta no es solamente para lo exterior, sirve tambien para lo interior; antes de hablar con los demás; hablamos con nosotros mismos; todos experimentamos esa locucion interior con que el espíritu se da cuenta á sí propio de lo que conace ó siente. Las ideas se ligan con las palabras, y estas son como una especie de registros á que enco- mendamos el órden y la memoria de las ideas, 111. El térmiao comun 6 universi] es el que expresa ?
LÚGICA. 30 146. De esto resulta que jamás será excesivo ej cui- dado que pongamos en fijar con propiedad y OS el sentido de las palabras, no solo de las que empleamos para los démás, sino tambien de las que usamos para nosotros mismos. No pueda darse á entender quien no se entiende á sí propio; esto último nos falta con mas frecuencia de Jo que nosotros nos figuramos.
117. Entre las palabras conviene distinguir las mas importantes, las que son, por decirlo así, el eje sobre que gira la cuestion. En todas las materias hay algun término que descuella entre los demás, cuyo significado es la clave para resolver todas las dificultades. Se le conoce en que expresa el punto principal de la cuestion, y ocurre á cada paso en el curso de la disputa Ó del exámen, entrando como sujeto ó como predicado de la proposición que sirve de tema.
N CAPITULO 111. Qperactones naxilteres para ln buena persopetón, mood SECCION 1. La definicion.
Para percibir bien, es muy importante el definir y de- vidir bien.
118. La definicion es la explicacion de una cosa. Su ' nombre indica su objeto: definir, señalar los límites, Áines, 119. La definicion es de dos maneras segun que se propone explicar la cosa misma, el sentido de una pa- labra: la primera se llama propiamente definicion de cosa, rei; la segunda de nombre, nomins, 120. La definicion para ser buena debe expresar y explicar todo lo que hay en lo definido, y nada mas. Todo, porque sin esto seria incompleta; nada mas, porque sin esto lo definido se confundiria con cosas distintas.
La definicion de la circunferencia es la siguiente: una línea curva reentrante, cuyós puntos distan todos igual- mente de uno que se llama centro. Esta definicion seria imperfecta si le faltase la palabra reentrante, porque no expresaríamos todo lo que se contiene en la idea circun- ferericia, y se la confundiria con un arco de: círculo.
La definicion del. triángulo rectilíneo es: una su- perficie cerrada por tres líneas rectas. Si á esta defini- cion le quito la palabra rectas, será imperfecta, porque no expreso todo lo que está contenido en la idea del trián-- gulo rectilíneo, y así la definicion conviene igualmente al mixtilíneo y curvilíneo. Si á la misma definicion le añado la palabra 1guales, será tambien imperfecta, porque ex- presará mas de lo que está qe se en la idea de trián- gulo rectilineo en general; yla definicion será aplicable únicamente á los triángulos equiláteros. y Definiremos tal al hombre si le llamamos un compues- to de cuerpo y alma; porque no diciendo que esta alma es espiritual, no expresamos todo lo que está contenido en la naturaleza del hombre; y si, por el contrario, de- cimos, que el hombre. es un compuesto de cuerpo y de alma virtuosa, habremos expresado mas de lo que está contenido en la naturaleza de la cosa definida; y la de- finicion convendrá no al hombre en general, sino al hombre virtuoso.
121. Para cerciorarse de que una definicion es perfec- ta, conviene hacer la prueba, aplicándola á la cosa de- finida, teniendo presente la regla que sigue: La definicion debe convenir á todo lo definido, y á nada mas.
Animal racional, es buena definicion del hombre, por-. que conviene á todos los hombres, y á nada mas que al: hombre.
Ser viviente, no es buena definicion, porque conviene no solo al hombre, sino tambien á los brutos y á las plantas.
Ser intelectual, la definicion no es buena, porque es aplicable tambien á los espíritus puros.
Animal racional virtuoso, la definicion no es buena, porque no conviene á tedos los hombres, sino únicamen- te á los virtuosos, LÓGICA. h1 422. La definicion puede ser esencial ó descriptiva. La esencial es la que explica la esencia ó naturaleza ín- tima de la cosa. La descriptiva es la que nos da á conocer la cosa por algunas propiedades distintivas, mas no esenciales. Si conociésemos la naturaleza íntima del sol, la definicion en que la explicásemos seria esencial. Aho- - ra, tenemos que contentarnos con una definicion descriptiva, diciendo que es el astro cuya luz constituye lo que llamamos dia, que nos ofrece las apariencias de tales ó cuales movimientos, diurnos y anuos, que está en tal ó cual relacion con los demás cuerpos celestes, designando así varias propiedades, bastantes para distinguir á ese astro de todos los demás, pero que no nos éxplican su intima naturaleza. | 123. El poco conocimiento de la esencia de los obje- tos hace que sean muy contadas la definiciones esencia- les, y que en la mayor parte de los casos debamos con- tentarnos con las descriptivas, 12h. Las definiciones que preceden á Jas cuestiones, deben ser las que basten para indicarnos la cosa-de que se trata, y fijar bien el sentido de las palabras que se emplean. La definicion perfecta ha de estar al fin de los tratados, pues que, debiendo explicar la cosa, ha de ser el resultado de las investigaciones. Querer definir desde luego la cosa equivale á suponer lo mismo que se busca, á confundir la semilla con la cosecha.
125. Con estas observaciones es muy fácil entender el sentido y la razon de las reglas que suelen dar Jos dia- lécticos para la buena definicion.
1 126. Debe ser mas clara que lo definido.
Salta á los ojos que, si su objeto es explicar, debe aclarar lo que explica.
Ya, 127. Lo definido no debe entrar en la definicion. Si lo definido entra en la definicion, no se habrá ade- lantado nada; pues para explicar empleamos lo mismo e 12 FILOSOFÍA ELEMENTAL. G que necesita ser explicado. El que definiese la obliga- cion, diciéndo de es lo que nos obliga á hacer ú omitir alguna cosa, faltaria á la regla; pues igaorando lo que es obligacion, tampoco sabremes lo que es obligar.
128. La definicion debe convenir á todo y á solo lo definido. | Doa 2 A Esto se ha explicado mas arriba (121).
be.
129. Debe constar del género próximo y de la última diferencia. | | | . Quien definiese al hombre una sustancia racional, fal- taria á la primera parte de esta regla, porque el género sustancia no es el inmediato, y sí el de animal. La cir- cunferencia es una curva reentrante: esta definicion no es buena, porque la diferencia reentrante no es la última Ó característica, pues que tambien es reentrante la elipse, y no por esto es una cirounfereneia (120)..
130. Algunos encargan que la definicion sea breve; y en efecto, con tal que se usen palabras claras, cuantas menos se empleen, mejor; pero tambien debe evitarse el escollo, brevis esse laboro, obscurus fio, por: amor á la brevedad me hago oscuro.
131. Las palabras redundantes, si expresan alguna idea ajena á lo definido, hacen mala la definicion, por- que expresan mas de lo que hay; y si solo significan lo que ya está dicho con otro término, son inútiles, y por tanto embarazan cuando no confundan.
132. Terminaré haciendo notar que en las definicio- nes es preciso guardarse, en cuanto sea posible, de pa- labras metafóricas ó figuradas en cualquier sentido. En estos casos, la imaginacion es con demasiada frecuencia. un obstáculo mas bien que un auxilio: la exactitud se ve sacrificada al brillo de una comparacion ó á la inge- niosidad de un contraste.
Y Lal . Í » LÓGICA. AS SECCION Il. La division.
133. La limitacion de nuestro entendimiento no per- mite abarcar muchas cosas á un tiempo; así empleamos el medio de considerarlas por separado, lo cual es pre- ciso no solo cuando las cosas están separadas en la rea- lidad, sino tambien cuando están unidas, y á veces aun- que sean idénticas. Hasta en los objetos simples, distin- guimos varios aspectos, á manera de partes, con lo cual se nos facilita la inteligencia de lo que nos seria muy di- fícil Ó imposible de entender. Así, una de las operacio= nes mas importantes es la division.
131. La division es la distribucion de un todo en sus partes.: 435. Segun sean las partes será la division: cuando sean reales ó existan en la realidad, siendo además sepa- rables, será real ó física; si las partes no son separables, . siendo únicamente propiedades radicadas en un mismo sujeto, la division será metafísica; cuando sean lógicas Ó solo existan en nuestro entendimiento, aunque con fundamento en la cosa, la division será lógica.
El hombre está compuesto realmente de dos cosas. distintas y separables, cuerpo y “espíritu. Dividiendo en estas dos partes al hombre, la division será real. En el hombre hay las rl ag de animal y de racional, " pero no hay dos sujetos, porque el que es animal es el mismo que es racional; dividiendo pues al hombre en animal y racional, la division será metafísica. En el gés nero de animal están comprendidos los hombres y los brutos, ó sea los racionales y los irracionales; pero aquí la palabra contener no significa que haya en la realidad un sér compuesto de estas dos partes, ni que encierre: estas dos propiedades, pues ni aun es posible por ser contradictorias, sino que la idea de animal puede conve- nir.á diferentes especies. Así estas partes se hallan úni- camente en nuestro entendimiénto; y la division del animal en racional é irracional será una division lógica.
Si dividimos el triángulo rettilineo en sus tres líneas, h4 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
la division será real, porque estas líneas son partes dis- tintas y separables. Si lo dividimos en las dos partes: 42 figura cerrada, 2* tres líneas, la division será metafí- sica; porque, aunque estas dos propiedades sean consti- tutivas del triángulo, no son separables de manera que la figura cerrada se pueda separar de las tres líneas. Di- ciendo por fin que el triángulo se divide en equilátero, isósceles y estaleno, la division será lógica, pues aunque no existan ni puedan existir en ningun triángulo estas cosas juntas, hay la idea general de triángulo, aplicable á diferentes especies del mismo género.
REGLAS. de 4136. En la division las partes deben enumerarse to- das. Dividiendo el cuerpo humano en carne «y huesos, ó en cabeza y tronco, se haria una division incompleta, porque se olvidarian otras partes.
2.
437. En la division, la una parte no debe estar con- tenida en la otra.
Quien dividiese el orbe en sus partes principales con- tando entre ellas la Europa, y luego añadiese la España, dividiria mal, porque la España ya está contenida en la Europa. Solo deberia hablarse de España cuando se di- vidiese la Europa en sus partes.
Tampoco seria buena la division del animal, en sen- sitivo y racional, pues que el sér sensitivo está ya com- prendido en el sér animal.
3% 138. Las partes de la division deben ser de una mism especie.
La division del cuerpo humano en sus miembros co- mo en cabeza, tronco, brazos, etc., etc., no debe mez- clarse con la division del mismo en las varias especies de partes, como carne, huesos, sangre, etc., etc.
LÓGICA. 16) q 139. En la division debe seguirse el órden natural de las cosas Ó de las ideas.
No estaria bien la' division de Europa, empezando por Nápoles, saltando luego á Prusia, y siguiendo así un ór- den contrario al que realmente tienen los países.
La division de viviente en racional é irracional seria defectuosa, porque se salta por encima de la idea de sensitivo. Así el viviente se deberá dividir en sensitivo é insensitivo; y luego el viviente sensitivo ó animal se deberá subdividir en racional é irracional.
Ja, 140. No se deben hacer demasiadas subdivisiones. Esto, lejos de aclarar, confunde; para formar idea ca- bal de los objetos, no conviene reducirlos á polvo.
Parr a CAPÍTULO IV.
El juicio y la preposicion.
- SECCION 1, Definicion del juicio y de la proposicion, 111. El juicio es el acto intelectual con que afirma- mos Ó negamos una cosa de otra. En el primer caso, ej juicio se llama afirmativo; en el segundo, negativo. El sol brilla, es juicio afirmativo; la luna no tiene luz pro- pla, es juicio negativo. A