Así es, así debe ser; así lo enseña la razon; así nos lo dice el corazon;.así lo manifiesta la sana filosofía; así lo proclama la religion; así lo ha creido siempre el gé- nero humano; así lo hallamos en las tradiciones primi- '¡vas, en la euna del mundo.
PIN DE LA ÉTICA.
_ HISTORIA DE LA FILOSOFIA.
> PRÓLOGO.
Este tomito completa el Curso de Filosofía elemen- tal. Difícilmente se tendrá una idea cabal de la filo- sofía, si no se conoce algun tanto su historia; mas, por otra parte, no es posible entender la historia, si antes no se ha estudiado la filosofía; así parece que la historia no debe ser el principio, sino el com-. plemento.
Al hacer este trabajo se tropieza con la grave di- ficultad de: haber de encerrar en breves páginas » que no cabe en muchos volúmenes; en tales casos no hay otro.medio que trazar los objetos á grandes rasgos, prescindiendo de pormenores que no sean del todo indispensables. Advierto que no he force- jado por encontrar relaciones entre las escuelas ni hacerlas entrar en cuadros formados con sistema; cuando he creido descubrir la filiacion de ciertas ideas la he indicado; cuando no, he prescindido de clasificaciones, en cuya exactitud tenia poca fe. La Historia de la filosofia es la historia de las evolucio- nes del espíritu humano en su porcion mas activa, 1186 FILOSOFÍA ELEMENTAL: mas agitada, mas libre: no hay una sola órbita, sino muchas y muy diversas é irregulares; si se las quiere dar contornos demasiado precisos, hay peligro de desfigurarlas: en objetos de suys expansivos, inde- finidos, vagos, retratar con holgura es retratar con verdad , FILOSOFÍA DE LA INDIA.
1. La filosofía de la India es una especie de teología. pues que viene á ser un comentario ó exposicion de la doctrina religiosa, contenido en sus libros sagrados lla- imados Vedas. Su Dios” es Brahma, la sustancia Única: nada existe fuera de ella ni distinto de ella; lo que no es ella no es realidad, es una mera ilusion, un sueño. Por esta ilusion que Jlaman maya nos parece que hay muchos seres, distintos, obrando los unos sobre los otros: pero en realidad no hay mas que uno, principio y tér- mino de todo, accion y pasion, Ó mas bien unidad sim- plicisima, idéntica, de la cual salen esas apariencias de ser, y adonde van á perderse como las gotas del rocío en la inmensidad del Océano. Algunos han creido des- cubrir en la doctrina de los Vedas un rastro del misterio de la Trinidad, en los tres nombres que dan á Dios; Brahma, Vichnou, Siva. Brahma en-cuanto crea; Vich- nou en cuanto conserva; Siva en cuanto destruye y re- nueva las formas de la materia. | 2. Uno de los dogmas fundamentales de la religion de la India es la metempsíicosis ó trasmigracion de las almas; las cuales, si han obrado bien, reciben por re- compensa la íntima union con Brahmas ó mas bien la absorcion en el ser infinito; y si se han conducido mal, son castigadas pasando á otros cuerpos mas groseros.
3. Al parecer muchos creen encontrar en la doctrina de la India el panteismo puro; respeto la opinion de estos autores, pero me atrevo á dudar de que esté bas- 488 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
tante fundada. Verdad es que el decir que nada existe sino Brahma, y que todo cuanto no es él se reduce á meras ilusiones, parece indicar la doctrina de la sustan- cia única, que es todo y que se revela bajo distintas formas, meros fenómenos en cuanto se las quiera distin- guir del ser en que radican; pero si bien se reflexiona, seria posible que en semejantes «expresiones hubiese algo de la nebulosa exageracion que distingue á los. pueblos orientales, y que la significacion genuina no fuese el panteismo puro, á la manera que se quiere darnos á entender. He aquí las razones en que me fundo. | hh. La doctrina de los Vedas nos habla de la sustan- cia única, alma universal, vida de todo; pero tambien nos habla de:emanaciones sucesivas por las cuales ex- plica la formacion del mundo: Nos dice que Brahma que- riendo multiplicarse crió. la luz; que la luz queriendo multiplicarse crió las aguas; y que estas, queriendo tam- bien multiplicarse, criaron los elementos terrestres y só- lidos. Aquí vemos seres distintos, que no es fácil com- poner con lg unidad absoluta, entendida en un sentido riguroso. —: 5. La aplicacion de la doctrina teológica 4 los destinos del hombre parece confirmar la misma conjetura. No admitiendo mas que una sola sustancia, y asentando que cuanto no es ella no es mas que apariencia ilusoria, no se puede sostener la individualidad de) espíritu humano, y mucho menos aplicarle premios y castigos. Una sim- ple apariencia, un fenómeno que no encierra nada real, no es susceptible de premio ni de pena. Hemos visto que la doctrina de la India profesa este dogma como fundamental, estableciendo la “inmortalidad del alma y señalándole premio ó castigo, segun haya sido su con- ducta: luego admite la responsabilidad personal en toda su extension; y por consiguiente la individualidad del. ser responsable. De dos almas la buena se une despues de la muerte con Brahma, la mala es relegada á un Cuerpo mas grosero: ¿cómo se concibe esta diferencia en los destinos si no se admite que cada una de ellas / esuna cosa real, y que son realmente distintas entre sí?
€. Las aplicaciones sociales que se hacen de esta doc- F HISTORTA DE LA FILOSOFÍA. 1189 trina religiosa tambien indican multiplicidad. -Brahma no produjo tedos los hombres iguales; se distinguen estos en cuatro castas; el Brahman, Kchatriya, el Vaisya y el Soudra. El Brahman es el dueño del todo; Brahma le constituyó sobre todos los demás hombres; y lo que estos poseen se lo deben á él. Por el contrario el Soudra nació únicamente para servir á las clases superiores: primero á los Brahmanes, despues á los Kchatriya y á “los Vaisya. Aquí se nos ofrece no solo distincion, sino tambien diferencia entre los individuos de la especie, lo que no es posible conciliar con la unidad absoluta, tomada en sentido riguroso.
El modo con que explican la produccion de las cas- tas indica tambien una, distincion incompatible con la unidad. Brahma produjo de su boca al Brahman; de su brazo al Kchatriya; de su muslo al Vaisya, y de su pié al Soudra; en lo cual vemos una serie de cosas no solo distintas sino diferentes. ' 7.. Se conocen en la India varios sistemas. El Vedan- ta, llamado así porque tiene por objeto explicar la doc-. trina de los Vedas: su fundacion se atribuye á Vyasa. El Sankhya trata con especialidad del alma y de sus relaciones con el cuerpo y la naturaleza; proponiéndose rincipalmente señalar los medios conducentes á la fe- icidad eterna. Admite en el alma tres calidades: bon- dad, pasion y oscuridad 'Ó ignorancia; atributos que considera como comunes á todos los seres incluso el primero; lo cual no concuerda muy bien con la infini- dad que los Vedas reconocen en Brahma. Este sistema tiene dos ramificaciones: la una fundada por Kapila, la otra por Patandjali. El Nyaya se ocupa' de la dialéctica, Ó mas bien de los fundamentos de ella, pues que la teo- ría de la certeza es uno de sus objetos principales: su fundador es Gotama. El sistema de Kanada que algunos. miran como una ramificacion del Nyaya, desciende de “las teorías sobre la certeza, al método para llegar á ella.
Establece seis categorías: sustancia, calidad, accion, general, particular y relativo. Son notables por los pun- tos de contacto que tienen con las de Aristóteles. Algunos han creido encontrar en la filosofía de fa India el verda- dero silogismo, Tambien se halla en la doctrina de Ka- > 1192 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
el panteismo, lejos de progresar en ella la adulterais; ¿repetís lo que hicieron los puebles groseros: á la pureza de la verdad primitiva sustituir. el caos. | OS FILOSOFÍA DE LA CHINA.
11. No se debe juzgar de las ideas teológicas y filo- sóficas de la China por las supersticiones populares: es- tudiando los libros de sus filósofos- se han encontrado doctrinas sobremanera notables, en cuanto indican con harta claridad los vestigios de una revelacion, confir- * mando lo que se ha dicho con respecto á la India. Lao- kiun, sabio chino que vivia antes de Confucio, emite ideas análogas á las de Platon y de los.Brahmanes de la India, en órden al misterio de la Trinidad; y Lao-Tseu, otro filósofo chino muy célebre, habla sobre este punto con un lenguaje que admira. Abel Rémusat ha publica- do interesantes trabajos sobre las obras de este filósofo; y he aquí un notabilísimo pasaje que se halla en “sus Miscelaneas asiáticas. « Antes del caos que ha precedido al cielo y á la tierra existia un ser solo, inmenso, silen- cioso, inmutable, pero siempre activo; este es la madre del universo. Yo ignoro su nombre; pero le significo por la palabra Tao (razon primordial, inteligencia crea- dora del mundo, segun las Cartas edificantes). Se puede dar un nombre á la razon primordial: sin nombre es el principio del cielo y de la tierra; con un nombre es la madre del universo...La razon ha producido uno; uno ha producido dós; dos ha producido tres; tres ha pro- ducido todas las cosas. El que mirais y no veis, se llama J. El que escuchais y no oís, se llama HE. El que vues- tra mano busca y no puede tocar, se llama V. Estos son tres seres incomprensibles, que no forman mas que uno. El primero no es mas brillante, y el último no es mas Oscuro. » E | M. Rémusat observa que las tres letras J, H, V, no pertenecen á la lengua china, y que las sílabas del texto chino no tienen sentido en este idioma; por manera que u HISTORIA DE LA FILOSONA. 1193 hay la extrañeza de que los signos del ser Supremo no significan nada en la lengua china.. Esto, unido á que las tres letras casi forman el JeHo Va de los Hebreos, le in- duce á creer que de estos recibirian los Ghinos tan su-.
- blime doctrina. De la misma opinion participan Windischmann y Klaproth. En apoyo de ella no hay únicamente la razon filológica que se acaba de exponer, sino la tradi- cionentre los Chinos de que Lao-Tseu hizo un largo via- je al occidente, en el cual pudo llegar hasta la Palesti- _ha; y aunque no pasase de la Persia, pudo tener noticia de las doctrinasde los judíos que habian estado recien- temente en cautiverio por aquellos paises; supuesto que Lao-Tseu vivia en el siglo vi antes le la era vulgar.
12. Al hablar de la filosofía de los Chinos, suele ocu- par principalmente á los historiadores la de Koung-fu- tzee, Ó Confucio, á quien se ha llamado el Sócrates de la China, por haberse dedicado con preferencia 4 la: fita=" sofíamoral. Su.obra lleva el título de 7a ho, Ó Grande estudio. Vivia por los años de 550 antes de Ta era vulgar. Distínguese entre sus discípuloy/Meng-tseu, quien desen- vuelve el principio fundamentaFde sú maestro: el deber que tiene todo hombre de trabajar en su propia perfec- cion. Clasifica Meng-tseu las facultades humanas en sen- sibilidad externa y corazon ó inteligencia: á esta le señala por objeto el buscar los motivos y los resultados de las acciones humanas. Por donde se ve que, á los ojos del dis- cípulo como del maestro, la moral prepondefa sobre to- do, y las investigaciones psicológicas convergen á un solo punto: el conocimiento del hombre como ser mo- ral. La escuela de Confucio enseña tambien la máxima de : que debemos portarnos con los demás del modo que quisiéramos que se portasen ellos con nosotros.
13. Atendi Jos. errores y superstición que ve-' mos entre los Chinos, seria sorprendente hallar entre sus filósofos unas máximas de tan pura, si no encon- trásemos hechos que nos explicasen el orígen de seme- jante doctrina. La moral se corrompe y debilita cuando no está ligada con las grandes verdades sobre la existen- cia de Dios y la inmortalidad del alma: y, por el contra- rio, se desenvuelve y florece cuando la alumbran y vi- vifican esos doxmas. Así se comprenderá el orígen de las SS 28 4194 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
doctrinas morales de la China, en sabiendo que este pue- blo los profesó desde la mas remota antigúedad, Segun consta de sus libros sagrados Chou-king, donde se hallá consignada la adoracion de un -Dios, gobernador del mundo, á quien se dan los nombres de Tien, Ti, Chang- Ti, que significa cielo y señor del cielo; como y tambien la Providencia, la inmortalidad del alg, y su destino en la otra vida.: La verdad es antigua; el error es moderno: así lo manifiestan acordes la razon y la historia.
FILOSOFÍA DE LA PERSÍA.
41. El libro sagrado de los persas es él Zend-Avesta atribuido á Zoroastro, filósofo medo, que vivia en el si- glo vi antes de la era cristiana. Reconoce_un Ser supre- mo, Zernane Akerene, eterno, infinito, fuente de toda.
hermosura, origen de la equidad y de la justicia, sin soo así como Ahriman produjo otra multitud de genios ma- Jos. Entre aquellos y estos se halla dividido el mundo; y de aquí la lucha en el órden físico y moral del univer- so. El alma es inmortal; y despues de esta vida le está ' reservado el premio ó castigo, segun merezcan sus obras. La inclinacion del hombre al mal proviene dél pecado con que se contaminó el primer padre. La lucha entre Ormuzd y Ahriman tendrá un fin; y el triunfo quedará por Ormuzd, principio del bien.
15. Enla doctrina de los persas se halla el dualismo que despues se ha presentado bajo diversas formas en el Maniqueismo antiguo y moderno. Pero tambien se des- cubren en el Zend-Avesta los vestigios de Tas. nes primitivas: los dogmas de la unidad de Dios, de la creacion, de la inmortalidad del atma; dé los premios y castigos en una vida futura; siendo notable que 3é en- cuentre en el mismo error dé la dualidad de los princi- ' , HISTORIA DE LA FILOSOFÍA 495 pios un rastro de lo que nos enseña nuestra religion sobre la rebeldía de algunos espíritus, y sus luchas con los que permanecieron sumisos á la voluntad del Criador.
LOS CALDEOS.
” 16. Los Caldeos se distinguieron por sus estudios as- tronómicas, que aplicaron tambien á la astrología, vana ciencia, por la cual creian poder adivinar la suerte de una persona desde el instante de su nacimiento. Figura entre ellos un filósofo célebre llamado Zoroastro, distin- to del persa que lleva el mismo nombre. Eñtre T03Taldeos Ja sabiduría estaba tambien vinculada en ciertas familias, que formaban una casta privilegiada.
Conocida es la manía de. los Caldeos en atribuirse un orígen muy antiguo; la crítica moderna ha reducido las cosas á su justo valor, haciendo justicia á la verdad del Génesis, contra la cual habian-declamado tanto los filó- sofos del pasado siglo." "9" * y. LOS EGIPCIOS.
47. La filosofía de los Egipcios-se- confunde tambien con su mitología. Sabido es quelos Griegos visitaban aquel pais para úir de boca de sus sacerdotes los miste- rios de la ciencia. El lenguaje simbólico de los sabios egipcios debió producir naturalmente muchas dudas so- bre el verdadero sentido de sus doctrinas. A mas de la adoracion de los astros y de los animales, hallamos en Egipto la doctrina de la Metempsícosis, Ó trasmigracion de las almas, que-ya vimos en Oriente. | Su país sufre de continuo la confusion de los lindes de las tierras, á consecuencia de las periódicas inundacio- nes del rio Nilo: esto debió engendrar.deseos de cono- cer el arte de mediF, y por consiguiente el estudio de la geometría, á la cual se dedicaron efectivamente desde 496. FILOSOFÍA ELEMENTAL.
SN: muy antiguo. Son conocidos los.nombres de Hermes y Tresmegisto, representantes de la ciencia egipciaca.
vi.
LOS FENICIOS.
18. Los Fenicios, pueblo activo y emprendedor, culti- varon tambien las ciencias, prefiriendo las que podian servirles para los usos de la vida. Se dice haber sido los primeros que aplicaron la astronomía á la navegacion, tomando por guia en sus viajes marítimos la estrella lar. Pero como es tanto el enlace que entre sí tienen as ciencias, no faltó quien se dedicara á la contempla- cion de la naturaleza, no contentándose con buscar cuál es la utilidad que se podia sacar de sus fenómenos, sino inquiriendo la razon de los mismos. Son célebres los: nombres de Cadmo, qu condujo á Grecia una colonia; Sanchoniaton historiador; y muy particularmente como filósofo, Moschus Ó Mochus, á quien atribuyen algunos la invencion de la doctrina de los átomos.:: 49. Estando los Fenicios en incesante comunicacion con el oriente, el Egipto y el occidente, era natural que recibiesen algo de las doctrinas de estos pueblos, y que á su vez sirvieran de vehículo para trasmitir las de los unos á los otros. Así se explica porqué se formó por aquellas regiones un vivísimo foco de luz, que resplan- deció durante largos siglos. Allí habia un gran centro de movimiento, fomentado por la comunicacion industrial y mercantil; de consiguiente era natural que se manifes- tasen allí mismo los efectos de la vida intelectual de los pueblos. Las naciones, como los individuos, adelantan con las comunicaciones recíprocas: la asociacion es una condicion indispensable para el progreso, así en lo rela- tivo á las necesidades materiales como al desarrollo del espíritu.
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA.: 497 Vil, ESCUELA JÓNICA.
20. Thales de Mileto en la Jonia, floreció por los años de 609 antes de la venida de Jesucristo, distinguiéndose por su estudio de la naturaleza. Cultivó la geometría y la astronomía, y puede ser mirado como el fundador de ta física en occidente. Fué el primero de los Griegos que pronosticó los eclipses del sol y dé Ta lúna. Figura. entre los siete sabios de la Grecia: estos eran: Thales; Chilon “de” Tacedemónia; Solom dé Atenas; Pitaco de Mitilene; Cleóbulo de Lidia; Bias de Priena; y Perian- dro de Corinto. Los seis últimos se ocuparon mas bien de política que de filosofía. Pero Thales se dedicó muy asiduamente á ella, no perdonando fatigas ni viajes. Recorrió el Asia, la Fenicia, el Egipto, Greta; se puso en relaciones con los hombres mas distinguidos de aque- llos paises, en particular con los sacerdotes, que eran á la sazon los depositarios de la ciencia.
21. Segun Thales, el principio material de las cosas es el agua: pero la produccion no pertenece á ella, sino á Dios, mente ó espíritu que la fecunda. Seria pues injusto tenerle por ateo. « Thales de Mileto, el primero que ven= tiló estas cuestiones, dijo que el agua era el principio de: las cosas; y que Dios es la inteligencia que lo ha formado todo del agua. «Thales enim milesius, qui primus de talibus rebus quesivit, aquam dixit esse initium rerum; Deum autem eam mentem, quee ex agua cuncta fingeret. » (Cicero, de Natura Deorum, lib. 1.) - Sá Admitió la simplicidad é inmortalidad del alma: Al- gunos lg atribuyen la famosa máxima: Conócete á u) mismo. | | _22. Thales fué contemporáneo de Ferecides, filósofo Sirio, de quien dice Ciceron haber stdú el primero que sostuvo por escrito la inmortalidad del alma. /taque cre- doequidem etiam alios tot seeculis: sed quoad litteris exstet proditum, Pherecides syrius primum dixit anímos homt- num esse sempsternos, » (Tusc, lib. 1.) q 198 "FILOSOFÍA ELEMENTAL.
23. Ferecides fue uno de los primeros escritores úe filosofía; pero Thales puede ser mirado como el primer fundader de una escuela filosófica. Veremos en seguida cómo se difundieron sus doctrinas por la Grecia; siendo probable que de allí sacó tambien gran parte de sus lu- ces la escuela itálica Ó de Pitágoras.
24. Anaximandro,.discípulo de Thales, puso el orígen de las cosas en e _caos, confusa mezcla de todos Jos elementos: todo sale del caos, y todo vuelve á él, por un eterno movimiento de tompo3icion y descomposición. Lejos de hacer adelantar-la doctrina de su maestro, la desfiguró: ya no vemos la accion de una' inteligencia que fecunda y ordena el caos, sino un movimiento ciego; ya no hallamos explicado el mundo por un sistema de principios activos ó dinámicos, sino por la simple union y separacion, idea grosera que hizo despues estragos en las escuelas griegas, y que tambien los ha hecho en las modernas. En vez de la inteligencia suprema enseñada por Thales, admite Anaximandro una inoumerable serie . de dioses que nacen y mueren; así allanaba por una par- te el camino del ateismo, y por otra del politeismo. Cuan- do no se reconoce un Dios inmortal é infinito, se está muy cerca de no reconocer ninguno, de ser ateo; y ad- mitidas la generacion y la muerte de los dioses, la ima- a de la Grecia no hallaba freno á sus delirios po- iteos. | 25. Es sensible que bajo el aspecto psicológico y teo- lógico se extraviase de tal: modo el ctaro entendimiento - de Anaximandro, á quien deben notables adelantos -Jas ciencias geográíicas y astronómicas. Se cree que fué'el peo que aplicó á la astronomía la oblicuidad del zolaco.
26. El sistema de Apaximeno se parece al de Anaxi- mandro su maestro: es otra corrupcion del de Thales. Todo nace detaire, y todo vuelve á él: todo se hace por la condensacion y dilatacion del mismo elemento; la di- ferencia entre los sólidos y los flúidus no reconuce otra causa. Si la condensacion es mucha, se forman las pie- dras, los metales, la tierra y otros cuerpos semejantes; y si ja dilatacion llega al mas alto punto, resulta el fue- go. El aire es inmenso, infinito, está siempre en moviyr -” HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. 1199 miento; y de aquí dimanan los fenómenos de la natura- leza, como y tambien el alma humana. Es,notable que Anaximeno se distinguió tambien por sus conocimientos matemáticos y físicos: algunos le atribuyen la invencion de la gnomónica, ó arte de trazar las relojes solares. “97. Tanto Anaximandro como 'Anaximeno., se parecen bastante á ciertos filósofos modernos, que se distinguian Por sus talentos matemáticos, y eran muy pobres en to- do lo relativo á las altas cuestiones ideológicas y psico- lógicas. Todo lo referian á los sentidos: lo que no se podia medir. geométricamente era ilusion; asf llevaba á los espíritus por. un camino de error y de tinieblas. ellos se podria aplicar el dicho 'de Ciceron: Nihil enim animo videre poterant, ad oculos omnia referebant; nada * veian con la mente; todo lo juzgaban por los ojos. (Tus- 28. Diógenes de Apolonia siguió las doctrinas de su maestro Anaximeno. Atribuye al aire la plenitad del ser, pues que le hace causa de todo, inclusa el alma huma- na. En esta idea tan grosera intenta cimentar su sistema filosófico, en el que se propone reducirla todo á un prin- cipio único. | | 29. Atortunadamente para la escuela jónica, no siguió Anaxágoras de Clazomenes las huellas de Anaximeno su. maestro; siendo esta: reaccion tanto mas saludable á la ciencia, cuanto que Anaxágoras fué quien la trasladó á un teatro mas vasto y expansivo: Aténas. Pertenecia á una familia rica, pero renunció á su patrimonio para consagrarse á las meditaciones filosóficas. Dedicóse muy - particularmente al estudio de las ciencias naturales, con arreglo al espíritu de su escuela; opinó en favor de los planeticolas, y se le atribuye la explicacion del iris. por - la refraccion de la luz. Pero su gloria principal consiste en haber defendido el espiritualismo, que perecia á ma- nos de la escuela jónica, extraviada por Anaximandro y Anaximenes. Admitió dos principios: espíritu y materia: de esla se forma el mundo físico, pero aquel es quien la dispone y ordena. El mundo no es hijo del acaso, ni de “una fuerza ciega, sino obra del poder y sabiduría de una inteligencia infinita: «omnium rerum descriptionem ef 1d 500 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
modum, mentis infinitee vi et ratione designart et confici voluit,» dice Ciceron. (De Nat. Deor., lib. 1. | 30. La idea que Anaxágoras se formaba de Dios no tenia náda de pánteista; por el contrario arproptotiem- po que le miraba como hacedor de todo, le. consideraba distinto dél mundo. Cúardo-pueste-hagan los panteistas €l cargo de que admitia un Dios aislado del mundo, si quieren significar distinto del mundo, en vez de dismi- nuir el mérito deb ilustre filósofo de Clazomenes, le real- zan en gran manera. Florécia por los-años de 478 antes de la era cristiana. A.
vin.
Hadicas 31. El siglo vi antes de la era vulgar fué de verdadero progreso para la filosofía; en él hemos visto nacer la es- cuela jónica, y en el mismo se nos ofrece el órígen de la itálica, de las cuales dimanaron en lo sucesivo todas las griegas. | Pitágoras, fundador de la itálica, es uno de los perso- najes mas notables que nos presenta la antigúedad. Na- ció en la isla de Samos por los años de 560 antes de la era cristiana. Oyó sucesivamente á Ferecides, Thales y Anaximandro; recorrió la Fenicia y el Egipto, en cuyos paises aprendió la geometría y astronomía, iniciándose al propio tiempo en los misterios religiosos por la comu- nicacion con los sacerdotes. Pasó despues á Caldea y Per- sia, donde se perfeccionó en la aritmética y la música; y despues de haber visitado á Delfos, Creta, Esparta y otros paises de la Grecia, se fijó en Crotona de Italia en el pais llamado la Gran Grecia, donde abrió su ense- ñanza.. | 32. Entre los discípulos de Pitágoras habia dos clases: anos iniciados, otros públicos. Los iniciados formaban una especie de comunidad religiosa, pues que llevaban vida comun. Se los sujetaba á muchas pruebas; solo así se los introducia á la presencia del maestro para recibir la doctrina misteriosa. Fácilmente se «concibe el efecto - PITAGÓRICOS.
as A a t pS Ps HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. 501 que debia producir en la imaginacion de los discípulos semejante sistema; así no es extraño que mirasen á Pi- tágoras como una especie de divinidad, y que le escu- chasen como infalible oráculo: es bien conocida la fór- mula de los pitagóricos: el maestro lo ha dicho; ya no se necesitaba mas prueba.
Los discípulos públicos recibian una enseñanza 'co- mun: estos eran en mayor número, y no se instruian en los misterios de la escuela. * 33. En las doctrinas dé Pitágoras se halla el doble . sello de las escuelas en que se habia formado: la elevacion, el espíritu místico y simbólico de los orientales, y . el carácter á un mismo tiempo bello y positivo que distingue á los griegos. Las matemáticas, la física, la astro- momía, la música, el canto, la poesía, al lado de la armonía de las esferas celestes, y de la trasmigracion de las almas. E 34. El filósofo de Samos admitia una grande unidad de la cual dimana el mundo, y á este le consideraba como un conjunto -de otras unidades subalternas. Daba al número mucha importancia, y afirmaba que nuestra alma era un número. No es fácil determinar con preci- £$ion lo que entendia aquí por esta palabra; mas parece harto verosímil que solo la aplicaba como un símbolo, que preferia tomar de las c'.ncias matemáticas, en las cuales estaba muy versado..ta conjetura se fortalece considerando que los pitagóricos lo expresaban casi todo por números, ya por su aficion á las matemáticas, ya tambien para encubrir á los profanos los misterios de la ciencia. Con el mismo objeto tenian dos doctrinas, ó al menos dos maneras de expresarse, una para el público y otra para los iniciados; asf lograban evitar las perse- cuciones que les hubiera quizá acarreado el contrariar en algunos puntos las creencias populares, que en aque- llos tiempos y paises debian de ser harto extravagantes para que las profesaran hombres de tan clara razon.
35. En el modo con que explicaban la formacion del sundo, se echa de ver el carácter simbólico de sus ex- presiones. Decian que Ja gran Monada ó unidad habia producido el número binario, despues se formó el ter- nario, y así sucesivamente, continuando por una serie AÑRADAZO 502 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
de unidades y números, hasta llegar al conjunto de uni- dades que constituye el universo. Representaban la pri- mera unidad por el punto, el número binario por la línea, el ternario por la superficie, y el cuaternario por el sólido. Despojado este sistema de sus formas geomé- tricas, contiene un fondo semejante al que:hemos visto en la Jonia, la Persia, la China y la India.
36. La metempsícosis, Ó sea la trasmigracion de la almas de unos cuerpos á otros, la hemos encontrado tambien en oriente; y es probable que allí la habria .
aprendido Pitágoras en sus viajes. 5 37. Esta escuela reconqcia en el alma dos partes: inferior y superior; Ó sea pasiones y razon; aquellas deben ser dirigidas y gobernadas por. esta; en cuya ar- monía consiste la virtud. E 38. Se atribuye á los pitagóricos el haber conside rado el universo como un gran todo armónico: cosmos y la música de las esferas debió de significar el órden admirable que reina en los movimientos de los cuerpos celestes.. pea y 39. A pesar de la escasez de medios de observacion, los pitagóricos hicieron notables adelantos en la astro- nomía: para dar una idea de la osada novedad de sus opiniones, bastará decir « 1e se atribuye á Pitágoras el haber enseñado el doble movimiento de la tierra, doc- eos á que dió publicidad y extension su discípulo Fi- olao. E 0. La escuela pitagórica ejerció grande “influencia en Italia; y Ciceron, al paso que nota el anacronismo de los que hacian pitagórico al rey Numa, anterior á Pitágoras cerca de dos siglos, no vacila en reconocer que debieron mucho á esta escuela los romanos de los primeros tiempos de la república. Esta conjetura se confirma por el mismo error bastante comun en Roma, de que Numa era pitagórico.
11. Los discípulos de Pitágoras no se ocupaban solo de astronomía y matemáticas; se aplicaban tambien al estudio de la organizacion social y política. Quizá esto contribuiria un poco á que tuviesen que verter sus doc- trinas en estilo misterioso; aquellós tiempos no eran de _ mucha tolerancia. Hasta parece que Pitágoras hizo sus HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. 503 tentativas de organizacion social en la Gran Grecia; y el reunir á sas discípulos en-comunidad, y el prescri- birles el ayuno, la oracion, el trabajo, la contemplacion, indica que el filósofo intentaba algo mas que la formacion de una escuela. Mientras la filosofía se ciñe á la mera enseñanza suele estar exenta de peligros; pero cuando se propone: reformar el mundo, ya corre los azares de las empresas políticas. Así creen algunos que Pitágoras no murió de muerte natural, y que fué asesinado porque se le suponian designios 'ambiciosos. | | 42. A Pitágoras se debe el modesto nombre de filó- sofo, aplicado á los que se dedican á esta ciencia. Los griegos llamaban á la sabiduría sofía, y á sus sabios so- fos: parecióle demasiado orgulloso este nombre, y tomó simplemente el de filo-sofu, que significa: amante de la sabiduría; en vez de atribuirse ha realidad de la sabidú- ría, se contentó con expresar el deseo, el amor con que la buscaba. Hé aquí cómo refiere Ciceron el curivso orí- gen de este nombre: « Heráclides de Ponto, varon muy docto y discípulo de Platon, escribe que habiendo ido Pitágoras á Philiasia, habló larga y sahjamente con el rey Leon; y que este, admirado de tanto saber y élo- <uencia, le preguntó cuál era el arte que profesaba. Ningun arte conozco, respondió Pitágoras; soy filósofo. Extrañando el rey la novedad del nombre preguntó qué eran los filósofos, y en qué se diferenciaban de los de- más hombres; á lo cual respondió Pitágoras: La vida humana me parece una de las «asambleas que se juntan con grande aparato en los juegos públicos de la Grecia. AMí, unos acuden para ganar el premio con su robustez y destreza, otros para hacer su negocio comprando y vendiendo; otros, que son por cierto los mas nobles, no buscan ni corona ni ganancia, y solo asisten para ver y observar lo que se hace y de qué manera; así nosotros, miramos á los hombres como venidos de otra vida y na- turaleza á reunirse en la asamblea de este mundo: unos andan en pos de la gloria, otros del dinero; y son pocos