- tamente á la materia ni á la formá, sino al compuesto de ambas; pues que no son ellas las que tienen el ser, sino que el compuesto lo tiene por la union de ellas; así la generacion y la corrupcion llegan á la materia y á la forma por medio del compuesto; esto es, se dice que se engendran ó corrompen, segun que el compuesto se forma ó se disuelve, A a 213. Los cuerpos así como por su forma sustancial tienen un acto, están dotados tambien de verdadera ac- tividad. Los escolásticos no son 'ocasionalistas. Dicha ac- tividad está radicada en la forma sustancial, pero su ejercicio se verifica por medio de formas accidentales, qualitates, que por ser muchas veces ignoradas, las lla- maban ocultas. Así en el fuego, el calor no es la forma sustancial, sino accidental; esta se funda en la suy- — —HistTuklA DE LA FILUSOFÍA. 565 tancia!, y le sirve como de instrumento para calentar. La accion de unos cuerpos sobre otros no se ejerce por solo movimiento local, sino por la educcion de la po- tencia al acto.
- 21h. La idea dominante de esta teoría es el establecer ' que el mundo físico no se explica por la mera -exten- sion, como han pretendido algunas escuelas, sino que examinada la naturaleza corpórea en el tribunal de la metafísica, reclama la admision de'actualidades y fuer- zas, que no pueden medirse por simples principios geo- métricos. Eon la geometría se explica una fase de los fenómenos'; pero quedan muchas cosas de que solo se puede dar razon apelándo al dinamismo, ó teoría de fuerzas, de actividades, | 215. Leibnitz, juez” competente, como “metafísico, como físico y como geómetra, dice lo que sigue: « Tanto dista que ningun filósofo haya dado la ponderada de-- mostracion de que la esencia de los cuerpos consista en la extension, ó en llenar unha parte determinada del espacio, que por el contrario ' parece que se puede de- mostrar sólidamente, que si bién la naturaleza del cuerpo exige el ser extenso, á no ser que Dios ponga óbice, sin embargo la esencia del cuerpo consiste en la materia y forma sustancial; esto es, en un principio "de pasion y de accion; pues que es prápio de la sustancia el poder obrar y padecer (agere et pati). Así, la materia es la primera potencia pasiva, y la forma “sustancial la pri- -* mera potencia activa; las cuales han de ocupar un lugar con cierta magnitud; pero esto pór lo que pide el órden natural, no por úna'necesidad absoluta. » (Systema theo- logicum, edic. de Emery, 1819.)
216. Pero lo mas curioso en este punto es que Eeibnitz dice haber sido conducido á esta opinion por los estudios matemáticos, y por la observacion de la na- turaleza; de suerte que una. opinion tan combatida en nombre de las matemáticas y de la física, es rehabilitada “posteriormente en nombre de ambas ciencias, por el hombre que en los tiempos modernós no reconoce supe» rior ni en la física ni en las matemáticas.
217. Vico, cuyos estudios no tenian por cierto. una direccion escolástica, da tambien. Muchá importancia á 33 566 FHLOSOFÍA ELEMENTAL.
las virtualidades, y se inclina á admitir una virtualidad de extension como de otras cosas. Y sabido es que en Jos últimos tiempos, Kant y otros alemanes, lejos de sa- tisfacerse con la teoría corpuscular, han sostenido que la materia, tal como se nos presenta en los fenómenos sensibles, es una manifestacion de las fuerzas de la naturalgza. e 218( Alsteniéndome de emitir juicio sobre la doc- trina físico-física de los escolásticos, hago estas in- dicaciones para demostrar cuán aventurado es él juzgar los sistemas sin haberlos estudiado á fondo, y que el reirse con demasiada facilidad suele ser una prueba de ignorancia. En los dos últimos siglos se creyó que la filosofía escolástica era un conjunto de sulilezas pura- mente arbitrarias, especie de escrescencia del cuerpo de la filosofía, sin ninguna relacion con sus principios vi- tales. En la actualidad ya se reconoce la injusticia; y los que escríben la historia de. la filosofia dedican largas páginas á la. escolástica, confesando que en medio de aquellas sutilezas, y de um fárrago indigesto, se hallan graves cuestiones, las mismas que agitaron las escuelas de Platon, de Aristóteles y de todos los siglos. Esto, que lo hemos manifestado en lo tocante á la física, tendre- mos ocasion de evidenciarlo todavía mas, al tratar de los otros ramos de la oso Continuemos 219. El “constar de materia”y forma convieñe á todo Cuerpo, pero la forma-:es diferente segun el acto que ha de:comunicar á la materia. Así, no es la misma de los Seres sensitivos que lx de los insensitiyos, la de los'animados que de los inanimados..
220. Entre los cuerpos los hay vivientes: estos son los que, puestos en su disposicion natural, tienen dentro de sí el principio del movimiento. Los graves se dirigen al centro por un principio de actividad propia; pero esta solo se desenvuelve”cuando están fuera de su cen- tro; por el contrario, el viviente se mueve aun en su estado mas natural; y su movimiento es tanto mayor, cuanto mas abunda en principio de vida. En los vivien- tes, el movimiento es una funcion natural, una condicion de existencia, un desarrollo espontáneo que dimana de la interior: en los no vivientes, el movimiento dimana HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. 567 en ciertos casos de un principio interno, pero entonces es solo un esfuerzo para volver al estado natural: cuando el cuerpo le adquiere, el movimiento cesa.
921. Todos los cuerpos son susceptibles de moví- miento; y'este como acto, dimana de la-forma. El mo- * “vimiento es un cierto acto; mas por. lo mismo que es anovimiento, se encamina. á adquirir algo: luego el ser que le tiene se halla en potencia de lo que ha de conse- guir.: hay pues en el ser que se mueve, un acto, esto es el movimiento; y este acto implica la faltá de una Cosa, pun la cual. se está en potencia: hé aquí lo que significa famosa definicion del movimiento: actus enfis in po- tentia, _ prout in' potentia ud actum perfectum.
- Por: doníle se ve que los escolásticos no entendian. solo por movimiento el cambio de lugar”; pues aplica- ban este- nombre á todo acto que introducia mudanza en el ser, encaminándole á la adquisicion de una nueva forma, sustancial ó accidental. Así som movimientos a generacion, la corrupcion, y-toda alteracion.
292. Hay cuatro clases- de vivientes. Unos tienen solo el movimiento interior, para la nutricion y gene- ración, como las plantas.; otros que sienten, comio las ostras; otros que además se mueven de lugar, como los citadrúpedos, las aves, los reptiles; otros que aña- den á esto la inteligencia, tal es el hombre.. Los que solo: tieien el movimiento de «nutricion y. generacion, se dirigen ála, adquisicion de las formas, ciegamente: su guia es la naturaleza, Los dotados de sensacion buscan: súu forma no ciegamente del todo, sino por medio e cierta percepcion: asi-el animal: busca el alimento, ' ha visto ú olido. Segun que esta percepcion sensitiva es mas perfecta, se le ha dado al animal un movimiento mayor: los-que tienen solo el tacto, se mueven única— | mente por dilatacion y contraccion; pero los que poseen. vista, olfato, tí ótros sentidos para percibir objetos dis-' tantes,.se- mueven de lugar para buscarle; como se ve en los cuadrúpedos y áun en los reptiles. Así, la natura- leza proporciona á cada ser lo que necesita” segun el grado que ocupa en la escala del universo.., 223. Los brutos, aunque perciben «el objeto r- los sentidos, 10 conocen en él la razon de fin, ni la re 5608 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
Eco de este con los medios; ni ellos selo proponen, si- E e toman necesariamente el que Jes da.la naturale- ero el viviente intelectual no solo percibe el objeto o los sentidos, sino que le conece, sea Ó no. sensible, y en él distingue la razon de fin, y las relaciones con los medios; y no lo acepta determinado por ne- cesidad,'sino que se lo propone y varia segun bien le parece..
224. Todo viviente “encierra un principio de opera- cion; pero esta depende de diferentes” condiciones, se- gun la especie de vida. Los vegetales, ó los que solo tienen movimiento de nutricion y generacion, operan por.órganos corpóreos, y por medio de calidades cot- póreas; los sensitivos operan por medio.de Órganos corpóreos, mas no por calidades. corpóreas; así el al- ma sensitiva ha menester de cierto calor y humedad en los órganos; pero estas calidades son “condiciones "para la debida disposicion del órgano, mas no medios de ac- cion para él ejercicio de la sensibilidad. Sin embargo, aunque la sensacion no dimáne de las calidades corpó- reas, se ejerce por órgano corpóreo: á diferencia de las operaciones intelectuales, que ni se ejecutan por cali- dades corpóreas, ni por órgano corpóreo.
225. El órgano de. la sensibilidad es viviente; -con- curré á la sensacion; pero este carácter vitál-sensitivo no le viene de las calidades corpóreas, sino de la forma sensitiva que le anima.
226. Hay. cinco: especies de- facultades vitales, in- cluyendo en-esta denominacion todos los grados dela vida. Vegetativa, la que tiene par objeto la nutricion y la generacion. Sensitiva, la que siente. Apetitiva, la que inclina á lo sentido. Motiva secundum locum, la que co- munica movimiento de lugar. Y por fin la superior, que es el entendimiento; á esta corresponde una inclinacion de su misma especie la voluntad racional.: 227. Los órganos de la sensibilidad son diferentes sé- gun la potencia ó facultad sensitiva á- que han de servir; pues que para todas las sensaciones hay-una potencia en la cual radica la facultad de experimentarlas.
228. La facuKad sensitiva es pasiva: « el sentido es una potencia pasiva, ordenada á recibir las impresiones HISTORFA DE LA FILOSOFÍA. 569 de lo exterior sensible: Est aufem quedam potentia pas- siva- que nata “est inmutari ab exteriori sensibili. » 229. La impresion ó mudanza, ¿mmutatio, causada en el sentido, wc es puramente corpórea; tiene algo de espiritual; pues si bastase una mudanza corpórea cual- quiera, todo lo corpóreo sentiria. Para -la impresion or- gánica sensible se requiere una mudanza espiritual por la cual « la intencion de la forma sensible'se haga en el órgano del sentido; » ¿mmutatio spiritualis, per quam mientio form«e sensibilis fiat in organo sensus. (Ld., ibid.) Para cuya inteligencia se debe advertir que hay dos clases de impresiones, immutationes; una natural, por la cual 5e comunica á lo inmutado la forma. de lo que inmuía, segun su estado natural, como el calor de lo que calienta se trasmite á la cosa calentada; otra es- piritual, en la que la forma de lo-que inmuta se comunica segun un modo de ser espiritual, como el color á la pu- pila, que no por esto se hace colerada.' Así, pues, hay entre el ser sensitivo y los objetos corpóreos, una co- municacion verdadera; y estos tienen ciertas calida- des, ó virtudes, para enviar á aquel sus formas en un es- tado intencional Ó espiritual; formas que reducen al acto la potencia sensitiva. 230. Entre las calidades sensibles, unas lo son pri- no et per se,” porque afectan directamente á la facultad sensitiva, como el color, el sabor, etc.; otras no afec- tan el sentido por sí mismas, sino por-medio de las ca- lidades sensibles: como la extension no es vista en si misma, sino bajo la calidad de un color, á esto llama- ban sensibilia communia, porque eran una especie de calidades comunes á varias ealidades sensibles espe- ciales; así una magnitud determinada puede ofrecérse- nos bajo muchos colores. Todos los sensibles comunes se reducen á la cantidad; porque la figura es una calidad de la cantidad, pues consiste en la. terminacion de la cantidad; y el movimiento se nos hace sensible solo por la diversa posicion.de los objetos móvidos, lo cual se re- fiere á distancias, ó bien á cantidades geométricas.
231. Amas de los sentidos externos hay los inter- aos, sin los cuales el ser sensitivo no podria percibir 570 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
sino lo presente. Esto da orígen á varias. facultades.
932. Cada sentido externo-tiene su objeto propio, ca- racterístico, de cuya esfera no sale; así es que la'uni- dad de la conciencia sensitiva seria imposible si no hubiese un centro donde fuesen á parar todas las sensa- ciones, y que percibiéndolas todas pudiese compararlas entre sí. Esta facultad perceptiva de las varias sensacio- nes, y que es como la raiz comun y principio de los señ- tidos exteriores, se Hama sentido comun; palabra que expresa aquí una cosa muy diferente de lo que se sigai- fica cuando se trata de los criterios de verdad.
233. La sensacion externa ni la interna puramente actuales, rro bastan; es preciso que haya medio de con- servarlas: la facultad conservadora de estas formas, qua- si thesaúrus quidam formarurm: per sensus acceptarum, “e llama imaginacion. | A 234. En los objetos sensibles el animal percibe algo que no corresponde á una sensacion particular: la ove-' já huye del lobo, no por su fealdad, sino porque le co- ñoce dañoso; él ave busca la3 pajuelas, no por su her> mosura, sino porque le sirven para el nido. La facultad dé percibir estás cosas, estas razones, intenciones, como las llámaban, -que no caen "bajo el sentido especial, se apellida estimativa. Esta facultad. se halla en los anima- les con un carácter meramente instintivo, y tiene el nombre. de das estimativa natural; pera en el hombre no es instintiva, sino comparativa (collativa), y así se la- ma cogitativa, Ó razon particular: razon, porque par- ticipa ya de -la razon, por cierta afinidad O refluencia; particular, porque no versa sobre lo universal, como-£l entendimiento. ] 235. Entre las intenciones que forman el objeto de la estimativa se incluye la razon de pretérito; aunque esta corresponde de un modo mas especial á la memoria, que.es la facultad de-retener las especies sensibles y las intenciones no sensibles. En los brutos se llama simple- mehte memorativa; pero en el hombre se deriomina re- miniscencia, porque tiene la fuerza no.solo de recordar,. sino de buscar el mismo recuerdo, con una especie de inquisicion racional.
236. Hay en el aliá una facultad dnd llamada entendi- % _trae, de las especies imaginarias las formás intelectu —e HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. 571 mienjo; por él conocemos.el mundo.superior al sensi- ev percibimos en el sensible razones generales que ño den bajo la jurisdiccion de la sensibilidad. No posee ideas innatas. Las ideas son formas que reducen el en- tendimiento al acto;'el nuestro se halla en potencia; y antes de que recibamos impresiones sensibles es como una tabla rasa en que nada hay escrito: sicut tabula rasa én quo nihil est seriptum. A E 237. El entendimiento es distinto del sentido, en sí y en su objeto; pero no empieza sus operaciones sino excitado por el sentido. -El modo con que esto se hace es el siguiente. Los cuerpos influyendo subre los órga- nos preducen Ja sensacion, 'trasmitiendo las formas sensibles, 'no en'su estado natural, sino en. el espiritual ó intencional; Pero esas formas, ni aun tales como están en la imaginacion, no son inteligibles: porque represen- tan Objetos singulares y corpóreos, lo cual no es objeto del entendimiento. ¿Cómo se hace pues el tránsito? ¿Gó- mo se pone en comunicacion el órden intelectual con el sensible? Hay en el espíritu una fuerza que toma, Abs> ales, y no las hace inteligibles. Esta fuerza se lama entendi- miento agénte. Las formas abstraidas de los fantasmas son ya inteligibles; la capacidad receptiva de estas for- mas se lama entendimiento posible. Así, pues, el acto intelectual se realiza cuando-la forma, hecha inteligible, se une con el entendimiento posible, y le reduce al acto ó le hace inteligente en acto.. * E. 238. Por donde se ve que si bien los escolásticos hacian dimanar de los sentidos el conocimiento, y ad> mitian el principio nihal est in intellectu quod prius non fuerit in sensu; no obstante distinguian entre el órden intelectual y el sensible con tanto cuidado, que para sal- var la distancia tuvieron que excogitar la actividad que llamaron entendimiento agente. Lo sensible no podia ni siguiera acercarse al entendimiento, sino despojado de sus formas groseras, pasando por el crisol del entendi- miento agente: allí, con aquella luz, que así le Hama- ban, adquirian las especies el carácter de inteligibilidad; siendo notable que esta conversion de sensible en inteli- gible, la hacian consistir en la abstraccion que elimina- 572 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
ba las condiciones particulares: esto era lo que ¿nmate- rializaba las especies sensibles, á que llamaban fantasmas, y las hacia capaces de ser entendidas. — * 239. A mas de “esa fuerza: trasformadora de las ' es- pecies sensibles, hay una actividad perceptiva de las ver- dades universales y necesarias: á las cuales asiente el entendimiento tan pronto como se le ofrecen. Estas son las que se llaman per se note, y tambien principios y axiomas. De'ellos los unos se refieren á la especulativa, otros á la práctica, siendo estos últimos el cimiento de la ciencia moral, Así, pues, no hay ideas innatas, es de- cir, formas preexistentes á la sensacion; pero háy innata una actividad intelectual pura, y que se desarrolla en el momento en que la verdad se le pone delante.
2110. El fandamento de la yerdad está en Dios: aunque en las cosas haya muchas esencias ó formas, Y. por tanto muchas verdades individuales, la verdad de todas. ellas estriba en Dios. La verdad de nuestro entendimiento deperide de su conformidad -con las cosas; pero la ver- dad de las cosas nace de su conformidad con el enten- dimiento divino.
2111. El alma juzga de la verdad de las cosas por la verdad primera, la cual se refleja en nuestro espíritu á la manera que la luz en un espejo. Esto se realiza por la facultad que se nos ha dado de conocer los poncins ] tan pronto como se nos ofrecen. - Así se explica cómo la verdad es éterna. No lo es, si se la considera” únicamente en cuanto está en nuestro en- tendimiento; pero lo.es, en cuanto se funda en. el en< tendimiento divino. Sino hubiese un entendimiento eter- no no habria verdad eterna.
212. De esta teoría resuliáf claro lo que debe pensarse de la” cuestion sobre las ideas que dividió á las escuelas de Platon y de Aristóteles. La esencia divina incluye la representacion inteligible de todas las cosas: así, pues, las ideas de todo están en Dios; ó mas bien, hay en Dios una idea infinita que equivale á todas las reales y Posi- bles. La idea en Dios no es otra cosa que la.esencia di- vina. De aquel manantial de luz, dimana por lá creacion la fuerza intelectual de todos los entendimientos finitos: c1 convenir todos estos en las primeras verdades, prueba HISTORIA DE. LA FILOSOFÍA. 575 la existencia de ún entendimiento superior que á todos los ilumina. -: - 213. Decian los escolásticos que el entendimiento se hace la cosa entendida; pero no queriah significar con esto lo que los modernos panteistas, quienes identifican el sujeto y el ob'eto, y pretenden que todo emana del yo; solo se val.an de esta expresion para explicar. el mo- do ¿on que se ejecuta el acto intelectual; esto es, unién- dose con el entendimiento la idea:Ó la forma inteligi- ble, de lo cual resulta no identidad, sino inherencia de un accidente á un sujeto. | 214. El alma no se conoce á sí misma por su esencia, esto es, viéndose intuitivamente, sino por sus fenóme- nos. Este conocimiento es de dos modos: por concien- cia y por discurso. Por conciencia, en cuanto todos experimentamos que hay en nosotros un principio inte- lectual; por discurso, en cuanto de los fenómenos del alma deducimos cuál es la naturaleza de la misma.
215. Podemos conocer á Dios por la razon natural, elevándonos de lo contingente á lo necesario, del efecto á la causa; pero la verdad de la existe:icia de Dios, aun- que se puede demostrar con argumentos irrefragables, no pertenece á la clase de las proposiciones que se lla- mán per se notce, quoad nos. Es cierto que tenemos idea de Dios;. pero esta idea, por sí sola, no basta para la demostracion de su existencia.-En Dios la existencia se identifica con la esencia, por lo cual si viésemos la esencia de Dios, veríamos que implica la existencia por necesidad absoluta; pero como esta esencia no la ve- mos, mientras estamos en esta vida, es preciso que si quéremos conocer á Dios por la razon natural, echemos mano del discurso. Asi es que los escolásticos no admi- tian el arguménto de san Anselmo, que propuso tambjen Descartes. Todo cuanto han dicho de sólido contra esta argumento los filósofos modernos, incluso Kant, lo ha- bia expresado con suma claridad y brevedad santo To- más de Aquino. « Aunque concediéramos, dice, que cual. quiera entendiese por el nombre Dios lo que se expresa, á saber, lo mas perfecto que se puede pensar, no se. sigue que debiera entender que lo significado por el nombre existe en la realidad, -sino únicamente en la - 574 FILOSOFÍA ELEMENTAL. | | e aprehension del entendimiento. Ni se puede deducir que exista rea]mente, en no suponiendo que existe en la rea- lidad lo mas perfecto que se puede pensar“: lo cual'no admiten los que niegan á Dios. » Dato etsam quod qualí- bet intelligat hoc nomine Deus, significari hoc quod dict- tur, scilicet illud quo mnjus coyitari non potest; non tamen propter hoc sequitur quod intelligat. id quod st- gnificatur per nomen, esse in rerum natura, sed in appre- hensione intellectus tantum. Nec potest argui quod sit in re, nist daretur quod sil in re aliquid quo majus cogitari mon potest: quod non est datum a ponentibus. Deum non esse. (1 p., q. 2, art. 1 ad 2.) A NO SON 216. Excusado es 'añadir que las doctrinas escolásti- cas sobre Dios y sus atributos, eran. conformes á las cristianas: supuesto que esós filósofos eran casi todos católicos, y en su mayor parte eclesiásticos. Lo propio diremos de su doctrina moral: cualesquiera que fuesen las cuestiones que mezelasen en la ética, sus principios fundamentales eran los de la Iglesia Católica.. 217. El dar cuenta de las varias doctrinas que sur- gieron entre los escolásticos, exigiria volúmenes: afor- tunadamente no.hay necesidad de conocer semejantes pormenores. Citaré únicamente á san Buenaventurá, in- signe tambien por su sabiduría, y á quien llamaron el Doctor seráfi.; al agudísimo Juan Duns Scoet, de la Órden de san Francisco, apellidado el Doctor sutil, y que fundó la escuela de los escotistas; y á- Guillelmo de Occam, que renovó la teoría nominalista. - 248. La filosofía escolástica, que de suyo propendia á la sutileza, fué degenerando entre las disputas de las escuelas. Conocidas son las cuestiones inútiles y hasta extravagantes que se llegaron á suscitar, y que consu- mian cun tiempo que se hubiera empleado harto mejor en estudios mas positivos: como quiera, es cierto que aquella especie de' gimnástica: intelectual en que por tanto tiempo se ejercitaron los espíritus, fortificó el ar- te de pensar, preparando el camino'á ulteriores adelan tos, cuando se empleasen otros métodos, —. no ¿ HISTORÍA DE LA FILOSOFÍA. 575 oo XL.
ROGER BACON.
219. Ni aun en los tiempos en que mas predominaba “la escolástica, faltaron hombres que se dedicasen al es- tudio de la naturaleza. Sin hablar de Alberto Magno, de Raimundo Lulio, célebre por su Ars magna, que tam- bien se dedicó á las ciencias naturales, -y otros que se distinguieron por su aficion á los estudios físicos, baste recordar al famoso. Roger Bacon, nacido en Inglaterra en 1214, que en sus escritos, sobre la química y la óptica muestra conocimientos muy superiores á lo que pudiera esperarse de gu tiempo. Tocante al método, pondera la necesidad de la experiencia, si se quiere prugresar en la ciencias naturales; de manera que el camino trazado por el célebre canciller Bacon de Verulam, lo habia in- dicado tres siglos antes el ilustre franciscano del mismo nombre. Pero aquel tiempo no era todavía el de la res- tauracion literaria: fué preciso que trascurriesen mu- chos años, y que se hicieran otras tentativas para que el espíritu humano hiciese la evolucion que se consumó en la época de Descartes. Como quiera, las tentativas no eran del todo infructuosas, pues depositaban en el seno de las naciones europeas un gérmen de innovacion cien- tífica que no podia menos de desenvolverse en los siglos posteriores» Pe | E XLI. ÉPOCA DE TRANSICION.
250. A proporcion que la Europa iba adelantando én: organizacion social, se manifestabangnuevas tendencias intelectuales, notándose en diferentes-sentidos un fuerte espíritu de oposicion á la filosofía de Aristóteles, que do- minaba exclusivamente en las escuelas. La caida de Cons- tantinopla arrojó á Europa algunos sabios fugilivos, y con ellos las doctrinasde Platon-y otros antiguos; así se difundió mas y mas el espíritu de innovacion filosófica; mayormente cuando la auxiliaba tambien el prurito de e. - 576 FILOSOFÍA ELEMENTAL, disputa, característico de los griegos; lo: cual si no era muy á propósito para el verdadero adelanto,.seftia cuando menos como poderoso ariete contra las escuelas peripatéticas. Entre los mismos griegos unes estaban por Aristóteles, otros por Platon; distinguiérdose como aristotélicos Argirópulo y Gennadio, y como platónicos, Gemisto, Plethon, y el célebre Bessarion, que despues fué cardenal. m7 Por fin la invencion de la imprenta, el descubrimiento de nuevos mundos, acabaron de dar un fuerte impulso al movimiento europeo comenzado en la época de las Cruzadas: y desde-entonces, desplegada la aficion al.es- tudio de la antigiedad en las mismas fuentes, era im- posible que los espíritus se diéran por sátisfechos con las traducciones de Aristóteles, los comentarios: de los ára- bes, y las discusiones de los escolásticos. Precisamente el movimiento ascendente de la oposicion antiescolástica coincidia con el abuso de entregarse en las escuelas.á frívolas disputas; por manera que la.reaccion, ya de suyo Al fuerte, era provocada mas y mas por el excéso del abuso.
251. Dos lados flacos tenian las escuelas peripatéti- cas: la negligencia en.las formas, ó sea en el estilo y lenguaje; y el descuido de las matemáticas y' ciencias naturales: y precisaménte á fines del siglo xv y princi- pios del xvI, se habian dispertado las dos aficiones diametralmente opuestas: renació el amor á: la litera- tura y bellas artes, llevado hasta una exageracion á ve= ces ridícula; y el gusto por las matemáticas y ciencias de observacion cundia por todas partes. De aquí resul- taba que la filosofía aristotólica: se hallaba vivamente combalida, no solo por los que se proponian innovar en.sentido dañoso á la religion y á-la moral, sino tam- bien por los que deseaban sinceramente la conserva- cion de las sanas ideas, junto con los progresos cientf- ficos y literarios. * Lorenzo Valla ataca en ltalta las escuelas peripaté- ticas; Pedro Ramus hace lo mismo en París, mezclan< do graves errores, y fundando la escuela llamada de los Ramistas; Paracelso amalgama el fanatismo cabalístico con la medicina, la química y la teología; Angel Poli- NNISTORIA DE LA -FILOSOFÍA. 577 ciano y Gardano, se inclinan al eclectismo; Erasmo de Rotterdam. y el insigne' español Luis Vives, mientras | propagan la aficion á las bellas letras, y cuidan de nue- vas ediciones de las obras antiguas, no se olvidan de hacer la guerra á las sutilezas escolásticas. Aquella es una época de verdadera revolucion; así es que en vano buscaríamos un sistema fijo: hay una mezcla de las: doctrinas de Pitágoras, de Parménides, de Platon, de - Zenon el escéptico: Pico de la Mirándula disputa de. omni seibilt, y es llamado el fenix de su siglo; Giordano Bruno enseña el panteismo; Bernardino Telesio funda la academia llamada Telesiana, con el objeto de combatir á los escolásticos; Berigardo resucita en Pisa la escuela jónica; los platónicos brillan en Florencia; y Montaigne, en sus Ensayos, formula el escepticismo, abriendo la - puerta á Bayle y á la escuela del siglo XVII. Vieta, Fer- mat, Gopérnico y otros, hacen grandes progresos en las matemáticas; y la filosofía aristotélica, combatida por todos lados, va perdiendo terreno, y presiente su muerte cercana. En la falange innovadora descuellan por fin Bacon de Verulam y Descartes: verdaderos revoluciona- rios de la ciencia, que, si bien debieron una parte de su triunfo al ascendiente de su genio, debieron todavía mucho mas á la fermentación en que encontraron á los. espíritus. La revolucion' estaba hecha en gran parte; ellos le dieron direccion y regularidad. - XLIl.
BACON DE VERULAM.- o 252. Entre los reformadores de la filosofía en los tiem- pos modernos ocupa un lugar distinguido Bacon de Veru- lam, nacido en Londres.en 1561. No se le deben des- cubrimientos en las matemáticas ni en las ciencias naturales, como á Descartes, Galileo, Pascal, y otros hombres insignes de aquella: época; su nombradía pro- cede de haber llamado la atencion sobre lo errado de los métodos antiguos, y la necesidad de interrogar á la experiencia. En sus famosas obras, de la Dignidad y del 33 - 578 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
progreso de las ciencias, y el Nuevo Organo, expone sus ideas, y hace al propio tiempo una clasificacion de todos los conocimientos humanos, Bacon, combatiendo el método abstracto de los peripatéticos, favorecia una tendencia que, segun hemos indicado, se"iba manifes- tando en toda Eutopa; y además, siendo hombre' ver- sado en los clásicos antiguos, y ocupando por añadidura el alto puesto de canciller de Inglaterra, reunia todas las circunstancias para que sus doctrinas ejercieran influencia. Sin embargo Bacon no fundó escuela, porque para esto se necesita una doctrina, y él no daba mas que un método. El contemplar la revolucion filosófica estaba ' reservado á un hombre mas eminente, que presentage un método y una doctrina: el instrumento y el arte- facto..
XL DESCARTES.
A 05. Este hombre extraordinario nació en 1596, con las calidades á propósito para el papel que debia re- presentar en el mundo. Necesitaba genio y lo poseia en grado eminente; necesitaba conociiniento de su época, y lo adquirió no solo en los libros, sino en sus viajes, y en su carrera militar: necesitaba verdadera “pasion por la ciencia, y la tenia hasta el punto de mensespre- ciar los altos destinos con que le brindara la sociedad, prefiriendo una vida solilaria dedicada exclusivamente á la meditacion filosófica, y de resignarse vivir por espa- cio de mas de veinte años fuera de su patria, retirándose á Holanda en busca de libertad y silencio, Sus talentos no se limitaban á la metafísica: era eminente matemático, y aunque inclinado en demasía á hipótesis en las ciencias físicas, mostraba un genio privilegiado para la observa- cion de la naturaleza. ÓN 254. Los puntos capitales de la doctrina de Bescartes son: 10 la duda metódica; 2% el principio: yo pienso, luego soy; 3* el poner la esencia del alma en el pensa- miento; 4o el eonstituir la esencia de los cuerpos en la extension.
“y e HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. 579 -. 255. La duda de Descartes nació en su espíritu en vista del inélodo sistemático que dominaba en las escuelas: fué un grito de revolución” contra un gobierno ab- sóluto. «La experiencia enseña que los que hacen profe- sión de filósofos son frecuentemente menos sabios y razonables que los que no se han aplicado nunca á esos “estudios. » ( Prefacio de los principios de filosofía. Y Estas palabras manifiestan el desden que le inspiraban las escuelas; así no es extraño que buscase otro camino. Él mismo nos explica cuál fué. « Como los sentidos, dice, nos engañan algunas 'veces, quise suponer que no habia nada parecido á lo que eltos nos hacen imaginar; como ebay hombres que se engañan raciocinando aun sobre las materias mas sencillas de geometría y hacen paralogis-. mos, juzgando yo que estaba tan sujeto á.errar como «ellos deseché como falsas todas las razones que antes habia tomádo por demostraciones; y considerando en fin que aun los mismos pensamientos que tenemos du- rante la vigilia, pueden-venirnos en el sueño sin que entonces ninguno de ellos sea verdadero, me resolví á Angir que todas las.cosas que habian entrado en mi es- - pírita no encerraban mas verdad que las ilusiones de los sueños. » ( Discurso sobre el método, p. 1v.
Por este pasaje se ve que la duda a ecal de Des- cartes era una suposicion, una ficcion; así la lama él mismo; y por consiguiente no-una duda verdadera. Lo