entendimiento, hase de entender naturalmente, porque por vía natural es imposible amar si no se entiende primero lo que se ama; mas por vía sobrenatural bien puede Dios infundir amor y aumentarle sin infundir ni aumentar distinta inteligencia, como en la autoridad dicha se da a entender. Y esto experimen- tado está de muchos espirituales, los cuales muchas veces se ven arder en amor de Dios sin tener más distinta inteligencia que an- tes; porque pueden entender poco y amar mucho, y pueden enten- der mucho y amar poco; antes ordinariamente aquellos espiritua- les que no tienen muy aventajado entendimiento acerca de Dios, suelen aventajarse en la voluntad, y bástales la fe infusa por cien- cia de entendimiento, mediante la cual les infunde Dios caridad y se la aumenta y el acto de ella, que es amar más, aunque no se le aumente la noticia, como hemos dicho; y así puede la vo- luntad beber amor sin que el entendimiento beba de nuevo in- teligencia, aunque en el caso que vamos hablando, en que dice el alma que bebió de su Amado, por cuanto es unión en la interior bodega, la cual es según las tres potencias del al- ma, como habernos dicho, todas ellas beben juntamente. * 9. Y cuanto a lo cuarto, que según la memoria bebe allí el alma de su Amado, está claro que está ilustrada con la luz del entendimiento en recordación de los bienes que está pose- yendo y gozando en la unión de su Amado.
10. Esta divina bebida (1) tanto endiosa y levanta al alma y la embebe en Dios, que cuando salía: Cuando salía.
11. Es a saber, que acabada (2) esta merced de pasar, porque aunque esté el alma siempre en este alto estado de matri- monio (3) después que le ha puesto en él, no empero siem- pre en actual unión según las dichas potencias, aunque según la sustancia del alma sí. Pero en esta unión sustancial del alma muy 1 Bg.: esta divina sabiduría tanto en Dios se levanta.
2 S añade: "Esta divina bebida, canto endiosa y levanta el alma y la embebe en Dios, que cuando salia. es a saber, cuando acababa..."
3 Ej., G y Sg.: en esfe estado espiritual después...CANCION XXVI 347 frecuentemente ( 1 ) se unen también las potencias y beben en esta bodega, el entendimiento entendiendo, la voluntad amando, etc. Pues cuando ahora dice el alma cuando salia, no se entiende que de la unión esencial o sustancial (2) que tiene el alma ya, que es el estado dicho, sino de la unión de las potencias, la cual no es continua en esta vida ni lo puede ser. Pues de ésta, cuando salía Por toda aquesta vega.
12. Es a saber, por toda aquesta anchura del mundo, Ya cosa no sabía.
15. La razón es, porque aquella bebida de altísima sa- biduría (3) de Dios que allí bebió, le hace olvidar todas las cosas del mundo, y le parece al alma que lo que antes sabía, y aun lo que sabe todo el mundo, en comparación de aquel saber es pura ignorancia. Y para entender mejor esto, es de saber que la causa más formal de este no saber del alma cosa del mundo, cuando está en este puesto, es el quedar ella informada de la ciencia so- brenatural delante de la cual todo el saber natural y político del mundo antes es no saber que saber. De donde puesta el alma en este altísimo saber, conoce por él que todo esotro saber que no sabe a aquello, no es saber, sino no saber; y que no hay que saber en ello; y declara la verdad del dicho del Apóstol, es a sa- ber, que lo que es más sabiduría delante de los hombres, es es- tulticia delante de Dios (5). Y por eso dice el alma que ya no sabía cosa después que bebió de aquella sabiduría divina; y no se puede conocer esta verdad, como es pura ignorancia la sa- biduría de los hombres y de todo el mundo y cuán digno de no ser sabido, menos que con esta merced de estar Dios (6) en 1 G y Ej.: muy perfectamente.
2 Algunos manuscritos leen: no se entiende que la unión esencial...La palabra sustancial se omite en Sg., G y Ej.
3 G y Ej.: altísima suavidad.
4 Bz. y Av.: de la esencia sobrenatural.
5 1.a ad Cor.. III, 19.
6 S modifica: "es de no ser sabido sino con esta verdad de estar Dios." B: cuan digno destos ser servido.
348 CANTICO ESPIRITUAL el alma comunicándole su sabiduría, y confortándola con esta bebida de amor para que lo vea claro, según da a entender Salomón diciendo: Esta es la visión que vió y habló el va- rón con quien está Dios, y confortado por la morada que Dios hace en él, dijo: Insipientísimo soy sobre todos los va- rones, y sabiduría de hombres no está conmigo (1). Lo cual es, porque estando en aquel exceso de sabiduría alta de Dios, esle ignorancia la baja de los hombres; porque las mismas ciencias naturales y las mismas obras que Dios hace, delante de lo que es saber a Dios (2) es como no saber, porque donde no se sabe Dios, no se sabe nada. De donde lo alto de Dios es insipiencia y locura para los hombres, como también dice San Pablo (5). Por lo cual los sabios de Dios y los sabios del mundo los unos son insipientes para los otros; porque ni los unos pueden percibir la sabiduría de Dios y ciencia, ni los otros la del mundo; por cuanto la del mundo, como habernos dicho, es no saber acerca de la de Dios, y la de Dios acerca" de la del mundo.
14. Pero demás de esto, aquel endiosamiento y levantamien- to de mente en Dios, en que queda el alma como robada y embebida en amor toda hecha en Dios (4), no la deja advertir a cosa alguna del mundo; porque no sólo de todas las cosas, mas aun de sí queda enajenada y aniquilada, como resumida y resuelta en amor, que consiste en pasar de sí al Amado. Y así la Esposa en los Cantares, después que habia tratado de esta transformación de amor suya en el Amado, da a entender este no saber con que quedó, por esta palabra nescivi, que quiere decir: No supe (5). Está el alma en est€ puesto en cierta manera como Adán en la inocencia, que no sabía qué cosa era mal; porque está tan inocente, que no entiende el mal ni cosa juzga a mal; y oirá cosas muy malas y las verá con 1 Prov.. XXX. 1, 2.
2 S: de lo que es no saber a Dios.
3 1.» ad Cor.. II. 14.
4 S: hecha un Dios 5 VI, 11.
CANCION XXVI 349 sus ojos, y no podrá entender que lo son ( 1 ); porque no tiene en sí hábito de mal por donde lo juzgar habiéndole Dios rai- do los hábitos imperfectos y la ignorancia (en que cae el mal de pecado) con el hábito perfecto de la verdadera sabiduría, y así también acerca de esto ya cosa no sabia.
15. Esta tal alma poco se entrometerá en las cosas ajenas, porque aun de las suyas no se acuerda; porque esta propiedad tiene el espíritu de Dios en el alma donde mora, que luego la inclina (2) a ignorar y no querer saber las cosas ajenas, aquéllas mayormente que no son para su aprovechamiento (3); porque el espíritu de Dios es recogido y convertido a la misma alma, antes para sacarla de las cosas extrañas que para ponerla en ellas, y así se queda el alma en un no saber cosa en la ma- nera que solía.
16. Y no se ha de entender que aunque el alma queda en este no saber, pierde allí los hábitos de las ciencias (4) ad- quisitos que tenía, que antes se le perfeccionan con el más perfecto hábito, que es el de la ciencia sobrenatural que se le ha infundido, aunque ya estos hábitos no reinan en el alma de manera que tenga necesidad de saber por ellos, aunque no im- pide que algunas veces sea. Porque en esta unión de sabiduría divina se juntan estos hábitos con la sabiduría superior (5) de las otras ciencias, así como juntándose una luz pequeña con otra grande, la grande es la que priva y luce, y la pequeña no se pierde, antes se perfecciona, aunque no es la que principalmente luce; así entiendo que será en el cielo, que no se corromperán los hábitos que los justos llevaren de ciencia adquisita, y que no les harán a los justos mucho al caso (6), sabiendo ellos más que eso en la sabiduría divina.
17. Pero las noticias y formas particulares de las cosas y 1 S: ¡o que son.
2 Bg.: le imprime.
3 S: para su provecho. ■4 Sg.: esencias.
5 Sg. añade: de Dios, que por ella principalmente entiende el alma las virtudes...Lo mismo leen G y Ej., sólo que en vez de virtudes trasladan verdades.
6 S: y que no les harán mucho al caso.
350 CANTICO ESPIRITUAL actos imaginarios, y cualquiera otra aprehensión que tenga for- ma y figura, todo lo pierde e ignora en aquel absorbimiento de amor, y esto por dos causas: la primera, porque como actual- mente queda absorta y embebida el alma en aquella bebida de amor, no puede estar en otra cosa actualmente ni advertir a ella; la segunda y principal, porque aquella transformación en Dios de tal manera la conforma con la sencillez y pureza de Dios (en la cual no cae forma ni figura imaginaria), que la deja limpia y pura y vacía de todas formas y figuras que antes tenía, pur- gada e ilustrada con sencilla contemplación. Así como hace el sol en la vidriera, que infundiéndose en ella, la hace clara y se pierden de vista todas las máculas y motas que antes en ella parecían, pero vuelto a quitar el sol, luego vuelven a parecer en ella las tinieblas y máculas de antes; mas el alma, como le queda y dura algún tanto el efecto de aquel acto de amor (1), dura también el no saber, de manera que no puede advertir en par- ticular a cosa ninguna hasta que pase el afecto de aquel ac- to de amor, el cual como la inflamó y mudó en amor, ani- quilóla y deshízola en todo lo que no era amor, según se entiende por aquello que dijimos arriba de David, es a saber: Porque fué inflamado mi corazón, también mis renes se mudaron juntamente, y yo fui resuelto en nada, y no supe (2). Porque mudarse las renes por causa de esta inflamación del co- razón, es mudarse el alma según todos sus apetitos y opera- ciones en Dios en una nueva manera de vida, deshecha ya y ani- quilada de todo lo viejo que antes usaba; por lo cual dice el Profeta que fué resuelto en nada, y que no supo, que son los dos efectos que decíamos que causaba la bebida de esta bodega de Dios; porque no solo se aniquila todo su saber primero, pareciéndole todo nada, mas también toda su vida vieja e imper- fecciones se aniquilan y se renueva en nuevo hombre, que es este segundo efecto que decimos contenido en este verso: Y el ganado perdí, que antes seguía.
1 Ej., G y Sg. pasa de esta frase el cuai como la inflamó...2 Ps. LXXII. 21-22.
CANCION XXVI 351 18. Es de saber que hasta que el alma llegue a este es- tado de perfección de que vamos hablando, aunque más es- piritual sea, siempre le queda algún ganadillo de apetitos y gustillos y otras imperfecciones suyas, ora naturales, ora es- pirituales (1), tras de que se anda procurando apacentarlos en seguirlos y cumplirlos; porque acerca del entendimiento suelen quedarle algunas imperfecciones de apetitos de saber; acerca de la voluntad, se dejan llevar de algunos gustillos y apetitos pro- pios, ora en lo temporal, como poseer algunas cosillas y asir- se más a unas que a otras, y algunas presunciones, estimaciones y puntillos en que miran y otras cosillas que todavía huelen y saben a mundo; ora cerca de lo natural como en comida, be- bida, gusto (2) de esto más que de aquello, escoger y querer lo mejor; ora también acerca de lo espiritual, como querer gus- tos de Dios y otras impertinencias, que nunca se acabarían de decir, que suelen tener los espirituales aún no perfectos. Y acer- ca de la memoria, muchas variedades y cuidados y advertencias impertinentes que los llevan el alma tras de sí.
19. Tienen también acerca de las cuatro pasiones del al- ma muchas esperanzas, gozos, dolores y temores inútiles tras de que se va el alma; y de este ganado ya dicho, unos tienen más y otros menos, tras de que se andan todavía siguiéndolo, hasta que entrándose a beber en esta interior bodega lo pier- den todo, quedando, como habernos dicho, hechos todos en amor, en la cual más fácilmente se consumen estos ganados de im- perfecciones del alma, que el orín (3) y moho de los metales en el fuego, y así se siente ya libre el alma de todas niñerías de gustillos e impertinencias tras de que se andaba, de ma- nera que pueda bien decir: El ganado perdí que antes seguía.
1 A, B, y Bg.: Y otras imperfecciones suyas, ahora espirituales, ahora tempo- rales.
3 S: de la manera que el orín.
352 CANTICO ESPIRITUAL ANOTACION PARA LA SIGUIENTE CANCION 1. Comunícase Dios en esta interior unión al alma con tantas veras ( 1 ) de amor, que no hay afición de madre que con tanta ternura acaricie a su hijo, ni amor de hermano ni amis- tad de amigo que se le compare. Porque aun llega a tanto la ternura y verdad de amor con que el inmenso Padre regala y engrandece a esta humilde y amorosa alma, ¡oh, cosa mara- villosa y digna de todo pavor y admiración! (2), que se sujeta a ella verdaderamente para la engrandecer, como si El fuese su siervo y ella fuese su señor. Y está tan solícito en la regaliar, como si El fuese su esclavo y ella fuese su Dios: tan profunda es la humildad y dulzura de Dios. Porque él en esta comunicación de amor en alguna manera ejercita aquel servicio que dice él en el Evangelio que hará a sus escogidos en el cielo, es a saber, que ciñéndose, pasando de uno en otro, los servirá (3). Y así aquí está empleado en regalar y acariciar (4) al alma como la madre* en servir y regalar a su niño, criándole a sus mismos pe- chos. En lo cual conoce el alma la verdad del dicho de Isaías, que dice: A los pechos de Dios seréis llevados y sobre sus rodillas seréis regalados (5).
2. ¿Qué sentirá, pues, el alma aquí entre tan soberanas mer- cedes? (6). ¡Cómo se derretirá en amor! ¡Cómo agradecerá ella viendo estos pechos de Dios abiertos para sí con tan soberano y largo amor! Sintiéndose puesta entre tantos deleites, entré- gase toda a sí misma a él, y dale también sus pechos de su voluntad y amor, y sintiéndolo y pasando en su alma al modo que la Esposa (7) lo sentía en los Cantares hablando con su Esposo, en esta manera: Yo para mi Amado, y la conversión 1 Ej.. G y Sg.: con tantas verdades.
2 Ej., G y Sg.: y engrandece a esta alma, que es cosa digna de todo poder y admiración...3 Luc, XII, 37.
4 G y Ej.: en regalar, acariciar y recrear. Sg.: en regalar, y recrear y acariciar.
5 LXVI, 12. — S: y sobre sus rodillas os halagará.
6 Ej. y G: sabrosas mercedes.
7 S: y sintiéndolo y pasando así por ella, dice a su Amado lo que la Esposa.
CANCION XXVI 353 de él para mí. Ven, Amado mío, salgámonos al campo, mo- remos juntos en las granjas; levantémonos por la mañanica a las viñas y veamos si ha florecido la viña y si las flores paren frutos, si florecieron las granadas. Allí te daré mis pe- ches (1), esto es, los deleites y fuerza de mi voluntad em- plearé en servicio de tu amor; y por pasar así estas dos en- tregas del alma y Dios en esta unión, las refiere ella en la siguiente canción, diciendo: CANCION XXVII Allí me dió su pecho, Allí me enseñó ciencia muy sabrosa, Y yo le di de hecho A mí, sin dejar cosa, Allí le prometí de ser su esposa.
DECLARACION 5. En esta canción cuenta la Esposa la entrega que hu- bo de ambas partes en este espiritual desposorio, conviene a saber, de ella y de Dios, diciendo que en aquella interior bo- dega de amor se juntaron en comunicación él a ella, dándole el pecho ya libremente de su amor, en que la enseñó sabiduría y secretos, y ella a él entregándosele ya toda de hecho, sin ya reservar nada para sí ni para otro, afirmándose ya por suya para siempre. Sigúese el verso, Allí me dió su pecho.
4. Dar el pecho uno a otro es darle su amor y amistad y descubrirle sus secretos como a amigo. Y así, decir el alma' que le dió allí su pecho, es decir que allí le comunicó su amor y sus secretos; lo cual hace Dios con el alma en este estado. Y más adelante lo que también dice en este verso si- guiente: 1 VII. 10-13.
23 354 CANTICO ESPIRITUAL Allí me enseñó ciencia muy sabrosa.
5. La ciencia sabrosa que dice aquí que la enseñó es la teología mística (1), que es ciencia secreta de Dios (2), que llaman los espirituales contemplación, la cual es muy sabrosa, porque es ciencia por amor, el cual es el maestro de ella y el que todo lo hace sabroso. Y por cuanto Dios le comunica esta ciencia e inteligencia en el amor con que se comunica al alma, esle sabrosa para el entendimiento, pues es ciencia que pertenece a él; y esle también sabrosa a la voluntad, pues es en amor, el cual pertenece a la voluntad (3). Y di- ce luego: Y yo le di de hecho A mí, sin dejar cosa.
6. En aquella bebida de Dios suave, en que, como ha- bernos dicho, se embebe el alma en Dios, muy voluntariamente y cpn grande suavidad se entrega el alma a Dios toda, que- riendo ser toda suya y no tener cosa en sí ajena de él para siempre, causando Dios en ella en la dicha unión, la pureza y perfección que para esto es menester; y por cuanto él la trans- forma en sí, hácela toda suya y evacúa en ella todo lo que tenía ajeno de Dios. De aquí es que no solamente según la voluntad, sino también según la obra, queda ella de hecho sin dejar cosa, toda dada a Dios, así como Dios se ha da- do (4) libremente a ella; de manera que quedan pagadas aque- llas dos voluntades (5), entregadas y satisfechas entre sí, de manera que en nada haya de faltar ya la una a la otra, con fe y firmeza de desposorio, que por eso añade ella, diciendo: Allí le prometí de ser su Esposa.
1 S: esta ciencia sabrosa es la teología mística.
2 G, Ej. y Sg.: que es muy sabrosa y es ciencia secreta de Dios.
3 S: "por ser ciencia que pertenece a él, y sabrosa para la voluntad, por ser en amor que le pertenece a la voluntad."
4 A, G y Sg.. se ha dado todo.
5 S: ambas voluntades.
CANCION XXVII 355 7. Porque así como la desposada no pone en otro su amor, ni su cuidado, ni su obra fuera de su esposo, así el alma en este estado no tiene ya ni afectos de voluntad, ni inte- ligencias de entendimiento, ni cuidado ni obra alguna que todo no sea inclinado a Dios, junto con sus apetitos; porque está como divina, endiosada, de manera ( 1 ) que hasta los primeros movimientos aún no tiene contra lo que es la voluntad de Dios, en todo lo que ella puede entender. Porque así como un alma imperfecta tiene muy ordinariamente (2) a lo menos primeros mo- vimientos inclinados a mal (3) según el entendimiento y según la voluntad y memoria y apetitos (4) e imperfecciones también, así el alma de este estado, según el entendimiento, voluntad y memo- ria y apetitos (5), en los primeros movimientos, de ordinario se mueve e inclina a Dios por la grande ayuda y firmeza que tiene ya en Dios y perfecta conversión al bien. Todo lo cual dio bien a entender David cuando dijo hablando de su alma en este estado: ¿Por ventura no estará mi alma sujeta a Dios? Sí¡ porque de él tengo yo mi salud; y porque él es mi Dios y mi Salvador; recibidor mío, no tendré más movimiento (6). En lo que dice recibidor mío, da a entender que por estar su alma recibida en Dios y unida cual aquí decimos, no ha- bía de tener ya más movimiento contra Dios (7).
8. De lo dicho queda entendido claro, que el alma que ha llegado a este estado de desposorio espiritual, no sabe otra cosa sino amar y andar siempre en deleites de amor con el Esposo; porque como en esto ha llegado a la perfección, cuya forma y ser, como dice San Pablo (8) es el amor, pues cuanto un alma más ama, tanto es más perfecta en aquello que ama, 1 S modifica: porque esrá como embebida en Dios, y asi anda de manera...2 Así Jaén, Av. y Bz. Los demás sólo dicen: tiene ordinariamente. A suprime muy ordinariamente.
3 Ej. G y Sg. omiten inclinados a mal. Av. lee: indignados a mal.
4 Sg. pasa de esta palabra a la igual que se sigue.
6 Ps. LXI, 2.
7 Sg. pone a continuación: Anoración para la canchón siguiente. G y Ej. sólo Anotación. Los tres omiten el título en el párrafo siguiente.
8 Colos., III, 14.
356 CANTICO ESPIRITUAL de aquí es que esta alma, que ya está prefecta, todo es amor, si así se puede decir, y todas sus acciones son amor, y todas sus potencias y caudal de su alma (1) emplea en amar, dando todas sus cosas como el sabio mercader (2) por este tesoro de amor que halló escondido en Dios, el cual es de tanto pre- cio (3) delante de él, que como el alma ve que su Amado nada precia ni de nada se sirve fuera del amor, de aquí es que desean- do ella servirle perfectamente, todo lo emplea en amor puro de Dios. Y no sólo porque él lo quiere así (4), sino porque también el amor en que está unida, en todas las cosas y por todas ellas la mueve en amor de Dios. Porque así como la abeja saca do todas las yerbas (5) la miel que allí hay, y no se sirve de ellas más que para esto, así también de todas las cosas que pasan por el alma, con grande facilidad saca ella la dulzura de amor que hay; que amar a Dios en ellas, (6) ora sea sabroso, ora desabrido, estando ella informada y amparada con el amor, como lo está, ni lo siente ni lo gusta, ni lo sabe; porque como habernos dicho, el alma no sabe sino amor, y su gusto en todas las cosas y tratos siempre, como habernos dicho, es deleite de amor de Dios. Y para denotar esto, dice ella la siguiente canción: ANOTACION PARA LA CANCION SIGUIENTE 1. Pero porque dijimos que Dios no se sirve de otra cosa sino de amor, antes que la declaremos será bueno decir aquí la razón, y es: porque todas nuestras obras y todos» nuestros trabajos, aunque sean los más que pueden ser, no son nada delante de Dios; porque en ellas no le podemos dar nada ni cumplir su deseo, el cual sólo es de engrandecer el alma. Para (7) sí nada de esto desea, pues no lo ha menester, y así, 1 S suprime de su alma.
2 Matt., XIII. -46.
3 Los Mss., salvo Jaén, leen: es tan precioso.
4 G, Ej. y Sg. porque ella lo quiere así. S: y no sólo porque ella lo emplea así.
5 B y Bg.: flores. Ej., G, Bz. y Sg.: cosas.
6 Sg. añade: y así todas las cosas la inducen a amor, y lo que más de ellas...Ej. y G: amando a él en ellas, así todas las cosas la inducen a amor, y ¡o que hay más de ellas.
7 S: Porque para.
CANCION XXVII 357 si de algo se sirve, es de que el alma se engrandezca; y como no hay otra cosa en que más la pueda engrandecer que igua- lándola (1) consigo, por eso solamente se sirve de que le ame, porque la propiedad del amor es igualar al que ama con la cosa amada. De donde porque el alma aquí tiene perfecto amor, por eso se llama Esposa del Hijo de Dios, lo cual significa igualdad con él, en la cual igualdad de amistad todas las cosas de los dos son comunes a entrambos, como el mismo Es- poso lo dijo a sus discípulos, diciendo: Ya os he dicho mis ami- gos, porque todo lo que oí de mi Padre os lo he manifestado (2). Dice pues la canción: CANCION XXVIII Mi alma se ha empleado, Y todo mi caudal en su servicio; Ya no guardo ganado, Ni ya tengo otro oficio, Que ya sólo en amar es mi ejercicio.
DECLARACION 2. Por cuanto en la canción pasada ha dicho el alma, o por mejor decir, la Esposa, que se dió toda al Esposo sin de- jar nada para sí, dice ahora en ésta el modo y manera (3) que tiene en cumplirlo, diciendo que ya está su alma y cuerpo y potencias y toda su habilidad empleada, ya no en las co- sas (4), sino en las que son del servicio de su Esposo; y que por eso ya no anda buscando su propia ganancia, ni se anda tras sus gustos (5), ni tampoco se ocupa en otras cosas y tratos extraños (6) y ajenos de Dios; y que aun con el mismo Dios ya 1 S añade: en cierta manera.
2 Joan., XV. 15.
3 S: en ésta al Amado la manera.
4 S: en todas las cosas. G y Ej.: y potencias con toda suavidad, no en otra al- guna cosa, sino sólo en las que son para el servicio de su Esposo...Sg.: y toda su habilidad, ya no en ninguna otra cosa, sino en las que son al servicio...5 Ej., G y Sg.: tras sus gustos y apetitos.
6 Extraños. Esta palabra no se lee en G ni Ej.
358 CANTICO ESPIRITUAL no tiene otro estilo ni manera de trato, sino ejercicio de amor, por cuanto ha ya trocado y mudado todo su primer trato en amor (1), según ahora se dirá.
Mi alma se ha empleado.
5. En decir que el alma suya se ha empleado, da a entender la entrega que hizo al Amado de sí en aquella unión de amor (2), donde quedó ya su alma con todas sus potencias, entendimiento, voluntad y memoria, dedicada y mancipada (3) al servicio de él, empleando el entendimiento en entender las cosas que son más de su servicio para hacerlas, y su voluntad en amar todo lo que a Dios agrada, y en todas las cosas aficionar la voluntad a Dios y la memoria y el cuidado (4) de lo que es de su servicio y lo que más le ha de agradar. Y dice más: Y todo mi caudal en su servicio.
4. Por todo su caudal entiende aquí todo lo que pertenece a la parte sensitiva del alma. En la cual parte sensitiva (5) se incluye el cuerpo con todos sus sentidos y potencias, así interio- res como exteriores (6) y toda la habilidad natural, conviene a sa- ber, las cuatro pasiones, los apetitos naturales y el demás caudal del alma; todo lo cual dice que está ya empleado en servicio (7) de su Amado, también como la parte racional y espiritual del al- ma que acabamos de decir en el verso pasado. Porque el cuerpo ya le trata según Dios, los sentidos interiores y exteriores en- derezando a él las operaciones de ellos, y las cuatro pasio- nes del alma todas las tiene ceñidas también a Dios (8); por- que no se goza sino de Dios, ni tiene esperanza en otra cosa *ino en Dios, ni terne sino sólo a Dios, ni se duele sino so- 2 Sg.: en aquella entrega de amor en la unión de amor dicha.
3 S no trae esta palabra.
4 S arregla: "y la voluntad en amar todo lo que a Dios agrada y aficionarla en todo a él. y la memoria en el cuidado..."
6 B y S omiten la palabra sentidos.
7 S: fodb lo cual dice que se ha tornado en servicio.
8 De esta palabra pasa Sg. a la igual que viene después.
CANCION XXVIII 359 gún Dios, y también todos sus apetitos y cuidados van solo a Dios.
5. Y todo este caudal de tal manera está ya empleado y enderazado a Dios, que aun sin advertencia del alma, todas las partes que habernos dicho de este caudal, en los primeros movimientos se inclinan (1) a obrar en Dios y por Dios; porque el entendimiento, la voluntad y memoria se van luego (2) a Dios, y los afectos, los sentidos, los deseos y apetitos, la esperanza, el gozo y luego todo el caudal de primera instancia se inclina a Dios, aunque, como digo, no advierta eí alma que obra por Dios. De donde ésta tal alma muy frecuentemente obra por Dios, y entiende en él y en sus cosas, sin pensar ni acordarse que lo hace por él; porque el uso y hábito que en la tal manera de proceder tiene ya, le hace carecer de la adver- tencia y cuidado, y aun de los actos fervorosos que a los prin- cipios del obrar solía tener. Y porque ya está todo este caudal empleado en Dios de la manera dicha, de necesidad ha de tener ei alma también lo que dice en el verso siguiente, es a saber.
Ya no guardo ganado.
6. Que es tanto como decir: ya no me ando tras mis gustos y apetitos, porque habiéndolos puesto en Dios y dado a él, ya no los apacienta ni guarda (3) para sí el alma. Y no; solo dice que ya no guarda este ganado, pero dice más (4).
Ni ya tengo otro oficio.
7. Muchos oficios suele tener el alma no provechosos an- tes que llegue a hacer esta donación y entrega de sí y de su caudal al Amado, con los cuales procuraba servir a su propio apetito y al ajeno; porque todos cuantos hábitos (5) de imper- fecciones tenía, tantos oficios podemos decir que tenía. Los 1 G: se menean. Ej.: se mueven.
2 G y Ej.: porque el entendimiento menea la voluntad y se van luego...3 Ej. G y Sg. omiten ni guarda.
4 S corrige: Y no sólo dice que no lo guarda ya, pero que ni tiene otro oficio.
5 G: actos. Sg.: hábitos e imperfecciones.
360 CANTICO ESPIRITUAL