para la vista espiritual esta alma esposa en la postura de estos dones a la diestra del Rey su Esposo! Hermosos son tus pa- 1 S: y no muchos, solamente.
2 G. Ej. y Sg. añaden en él.
3 Ej.: de virtudes y guirnaldas. Sg. y G.: de virtudes y guirnaldas entre si con las esmeraldas.
4 XLI. 6 y 7.
5 S: denotadas.
6 A. Av., Bz.. Jaén. G y Ej. omiten aqui la palabra fortaleza.
374 CANTICO ESPIRITUAL sos en los calzados (1), hija del Príncipe, dice el Esposo de ella en los Cantares (2). Y dice hija del Príncipe, para denotar el principado que ella aquí tiene. Y cuando la llama hermosa en el calzado, ¡cuál será en el vestido!
11. Y porque no sólo admira la hermosura que ella tiene con la vestidura de estas flores, sino que también espanta la fortaleza y poder que con la compostura y orden de ellas, junto con la interposición (3) de las esmeraldas, que de innumerables dones divinos tiene, dice también de ella el Esposo en los dichos Cantares: Terrible eres, ordenada como las haces de los rea- les (4). Porque estas virtudes y dones de Dios, así como con su olor espiritual recrean, así también cuando están unidas en el alma, con su sustancia dan fuerza. Que por eso, cuando la Es- posa estaba flaca y enferma de amor en los Cantares, por no haber llegado a unir y entretejer estas flores y esmeraldas en el cabello de su amor, deseando ella fortalecerse con la dicha unión y junta de ellas, la pedía por estas palabras, diciendo: Fortalecedme con flores, y apretadme (5) con manzanas, por- que estoy desfallecida de amor (6). Entendiendo por las flore* las virtudes y por las manzanas los demás dones.
ANOTACION PARA LA CANCION SIGUIENTE 1. Creo queda dado a entender cómo por el entretejimien- to(7)de estas guirnaldas y asiento de ellas en el alma quiere dar a entender esta alma Esposa la divina unión de amor que hay entre ella y Dios cu este estado. Pues que el Esposo es las flores, pues es la flor del campo (8) y el lirio de los valles, 1 G y Ej.: "esta alma esposa con la manera y postura de estos dones a la dicv tra del Rey. su Esposo, hermosos son tus pasos con el calzado..." Sg.; "...hermosos son tus pasos con el calzado " 2 VII. 1.
3 Sg.: con la interior de las esmeraldas...G: con lo interior...4 VI, 3 — S; como las huestes de los reales.
5 Asi leen todos los manuscritos. G y S: aprestadme. Bg.: apretándome.
6 II, 5.
7 Sg.: entretenimiento. G y Ej.: entretejido.
8 S modifica: "quiere dar a entender en esta canción pasada la Esposa la divi- na unión de amor que hay entre Dios y ella en este estado, pues el Esposo en las flo- res es la flor del campo."
CANCION XXX 375 como él dice (1). Y el cabello del amor del alma es, como ha- bernos dicho, el que ase y une con ella esta flor de las flores. Pues como dice el Apóstol, el amor es la atadura de la perfec- ción (2), la cual es la unión con Dios, y el alma el acerico (3) donde se asientan estas guirnaldas; pues ella es el sujeto de esta gloria, no pareciendo el alma ya ib que antes era, sino la mis- ma flor perfecta con perfección y hermosura de todas las flo- res; porque con tanta fuerza (4) ase a los dos, es a saber, a Dios y al alma (5) este hilo de amor y los junta que los transforma y hace uno por amor, de manera que aunque en sustancia son diferentes, en gloria y parecer el alma parece Dios, y Dios el alma.
2. Tal es la junta como ésta. Es admirable sobre todo lo que se puede decir. Dase algo a entender de ella por aquello que dice la Escritura de Jonatás y David (6) en el primer Libro de los Reyes, donde dice que era tan estrecho el amor que Jo- natás tenía a David, que conglutinó el ánima de Jonatás con el ánima de David. De donde si el amor de un hombre (7) para con otro hombre fué tan fuerte que pudo conglutinar un alma con otra, ¿qué será (8) la conglutinación que hará del alma con el Esposo Dios el amor que el alma tiene al mismo Dios, mayormente siendo Dios aquí el principal amante (9), que con la omnipotencia de su abisal amor absorbe al alma en sí 1 Cant.. II, 1.
2 Coloss., III, 14. — S añade: el amor se ha de tener sobre todas ¡as cosas, por- que...3 Asi los manuscritos. S traslada hacecico. Bg.: ejercicio.
4 Sg.: furia.
5 S lee: porque con tanta fuerza los ase a Dios y al alma...6 XVIII, 1.
7 G y Ej. abrevian: la Escritura de jonatás con 'el alma de David, pues si el amor de un hombre...
8 S lee: "Tal es esta junta, admirable sobre todo lo que se puede decir. Y de ella se da algo a entender por lo que dice la Escritura en el primer Libro de los Re- yes del amor que Jonatás tenia a David, que era tan estrecha, que se conglutinó el alma del uno con el otro. Anima Jonatae conglutinata est animae David. Pues si el amor de un hombre para con otro fué tan fuerte que pudo conglutinar las almas. cqué será..."
9 G y Ej.: Siendo Dios aquel principal amante. Sg.: Siendo Dios aquel princi- pe amante.
376 CANTICO ESPIRITUAL con más eficacia y fuerza que un torrente de fuego a una gota de roció de la mañana que se suele volar resuelta en el aire? (1). De donde el cabello que tal obra de juntura hace, sin duda conviene que sea muy fuerte y sutil, pues con tanta fuerza penetra las partes que ase, y por eso el alma declara en la siguiente canción las propiedades de este su hermoso cabello, diciendo: CANCION XXXI En solo aquel cabello Que en mi cuello volar consideraste, Mirástele en mi cuello, Y en él preso quedaste, Y en uno de mis ojos te llagaste.
DECLARACION 3. Tres cosas quiere decir el alma en esta canción La pri- mera es dar a entender que aquel amor (2) en que están asi- das las virtudes no es otro sino sólo el amor fuerte, porque a la verdad, tal ha de ser (3) para conservarlas. La segunda, dice que Dios se prendó mucho de este su cabello de amor, viéndolo solo y fuerte. La tercera, dice que estrechamente se enamoró de ella Dios, viendo la pureza y entereza de su fe. Y dice así: En solo aquel cabello, Que en mi cuello volar consideraste.
4. El cuello significa la fortaleza, en la cual dice que vo- laba el cabello del amor, en que están entretejidas las virtu- des, que es amor en fortaleza; porque no basta que sea solo para conservar las virtudes, sino que también sea fuerte, para que ningún vicio contrario le pueda por ningún lado de la guir- 1 Ej., G y Sg.: que se suele volar y resulta en el aire?
2 Ej. y Sg.: que aquel cabello. G: que aquel cabello amor.
3 S: ha de ser tal.
CANCION XXXI 577 nalda de la perfección quebrar (1). Porque por tal orden están asidas en este cabello del amor del alma las virtudes, que si en alguna quebrase (2), luego, como habernos dicho, faltaría en todas; porque las virtudes, así como donde está una están todas, así también donde una falta faltan todas. Y dice que volaba en el cuello (3), porque en la fortaleza del ama (4), vuela este amor a Dios con gran fortaleza y ligereza, sin de- tenerse en cosa alguna; y así como en el cuello el aire menea y hace volar el cabello, así también el aire del Espíritu Santo mueve y altera el amor fuerte para que haga vuelos a Dios; porque sin este divino viento, que mueve las potencias a ejer- cicio de amor divino, no obran ni hacen sus efectos las vir- tudes, aunque las haya en el alma. Y en decir que el Amado consideró en el cuello volar este cabello, da a entender cuánto ama Dios al amor fuerte (5), porque considerar es mirar muy particularmente con atención y estimación de aquello que se mira, y el amor fuerte hace mucho a Dios volver los ojos a mirarle. Y así se sigue: Mirástele en mi cuello.
5. Lo cual dice para dar a entender el alma que no sólo preció y estimó Dios este su amor viéndole solo (6), sino que también le amó viéndole fuerte; porque mirar Dios es amar Dios, así como el considerar Dios, es, como habernos dicho, es- timar lo que considera. Y vuelve a repetir en este verso el cue- llo, diciendo del cabello: Mirástele en mi cuello, porque, co- mo está dicho, ésa es la causa por qué le amó mucho, es a saber, verle en fortaleza, y así es como si dijera: amástele viéndole fuerte sin pusilanimidad ni temor, y solo sin otro amor, y volar con ligereza y fervor.
1 Bz.: entrar.
2 Av. y Bz.: faltase.
3 A: cabello.
4 E)., G y Sg. añaden que es el cuello del alma.
5 Ej., G y Sg.: cuanto ama Dios el alma fuerte.
6 Ej., G y Sg.: viéndole solo y fuerte.
378 CANTICO ESPIRITUAL 6. Hasta aquí no había Dios mirado este cabello (1) para prendarse de él, porque no le había visto solo y desasido (2) de los demás cabellos, esto es, de otros amores y apetitos, afi- ciones y gustos, y así no volaba (3) solo en el cuello de la fortaleza; mas después que por las mortificaciones y traba- jos y tentaciones y penitencia se vino a desasir y a hacer fuerte, de manera que ni por cualquiera fuerza (4) ni ocasión quie- bra (5), entonces ya le mira Dios y prende y ase en él las flores de estas guirnaldas, pues tiene fortaleza para tenerlas asidas en el alma.
7. Mas cuáles y cómo sean estas tentaciones y trabajos, y hasta donde llegan al alma para poder venir a esta fortaleza (6) de amor en que Dios se una con el alma (7), en la declaración de las cuatro canciones, que comienzan: Oh Llama de amor viva, está dicho algo de ello; por lo cual, habiendo pasado esta alma, ha llegado a tal grado de amor de Dios, que ha ya me- recido la divina unión, por lo cual dice luego: Y en él preso quedaste.
8. i Oh, cosa digna de toda acepción (8) y gozo quedar Dios preso en un cabello! La causa de esta prisión tan pre- ciosa es el haber Dios querido pararse a mirar el vuelo del cabello (9), como dicen los versos antecedentes; porque, co- mo habernos dicho, el mirar de Dios es amar; porque si él por su gran misericordia (10) no nos mirara y amara primero, como dice San Juan (11), y se abajara, ninguna presa hiciera en 1 Av.: no había nitrado Dios en este cuello. Bz.: no había mirado Dios este cuello. B.: No había Dios mirado en este cabello. En el verbo que sigue leen pren- derse A. E|.. B. Bg. y S..
3 S: con los cuales no colaba.
4 Av. y Bz.: fortaleza.
5 Bg.: ni ocasión que obra.
6 G y Sg.: g hasta dónde llegan a la altura para poder venir a esta fortaleza...7 S añade: Se ha dicho en la "Noche Oscura." S S: estimación. G y E|.: atención.
9 S lee: a mirar el vuelo del cabello en el cuello.
10 A y S: por su gracia y misericordia. G: por su gracia de misericordia.
11 I.*, IV. 10.
CANCION XXXT 379 él el vuelo del cabello de nuestro bajo amor, porque no tenía él tan alto vuelo que llegase a prender a esta divina ave de las alturas; mas porque ella se abajó (1) a mirarnos, y a provocar el vuelo y levantarlo de nuestro amor (2), dándole valor y fuerza para ello; por eso él mismo se prendó (3) en el vue- lo del cabello, esto es, él mismo se pagó y se agradó, por lo cual se prendó, y eso quiere decir: Mirástele en mi cuello, y en él preso quedaste. Porque cosa muy creíble es que el ave de bajo vuelo pueda prender al águila real muy subida, si ella se viene a lo bajo queriendo ser presa. Y sigúese: Y en uno de mis ojos te llagaste.
9. Entiéndese aquí por el ojo la fe, y dice uno solo y que en él se llagó, porque si la fe y fidelidad (4) del alma para con Dios no fuese sola, sino mezclada con otro algún respeto o cumplimiento (5), no llegaría a efecto de llagar a Dios de amor, y así solo un ojo ha de ser en que se llaga, como tam- bién un solo cabello en que se prenda el Amado. Y es t8n estrecho el amor con que el Esposo se prenda de la Esposa en esta fidelidad única que ve en ella, que si en el cabello del amor de ella se prendaba (6), en el ojo de su fe aprieta con tan estrecho nudo la prisión, que le hace llaga de amor por la gran ternura del afecto con que está aficionado a ella, lo cual es entrarla más en su amor.
10. Esto mismo del cabello y del ojo dice el Esposo en los Cantares hablando con la Esposa diciendo: Llagaste mi corazón, hermana mía; llagaste mi corazón en uno de tus ojos y en un cabello de tu cuello (7). En lo cual dos veces repite haberle llagado el corazón, es a saber, en el ojo y en el cabello. Y por 1 Así leen Ej., G y Sg. Los demás suprimen las palabras mas porque ella se bajó...2 S modifica: de las alturas y provocarla a mirarnos, y provocar y levantar el vuelo de nuestro amor.
3 S: y fuerza para ello, si él no mirara, pero él mismo se prendó.
4 A: felicidad.
5 G: implemento.
6 S: que si en el cabello de su amor se prenda.
7 IV. 9.
380 CANTICO ESPIRITUAL eso el alma hace relación en la canción del cabello y del ojo, porque en ello denota la unión que tiene con Dios, según el entendimiento y según la voluntad; porque la fe signifi- cada por el ojo, se sujeta en el entendimiento por fe y en la voluntad por amor. De la cual unión se gloría (1) aquí el alma y regracia esta merced a su Esposo como recibida de su mano, estimando en mucho haberse querido pagar y prendar de su amor. En lo cual se podría considerar el gozo, alegría y deleite que el alma tendrá con este tal prisionero, pues tanto tiempo había que lo era ella de él, andando de él enamorada (2).
ANOTACION PARA LA CANCION SIGUIENTE 1. Grande es el poder y la porfía del amor, pues al mis- mo Dios prenda y liga (3). Dichosa el alma que ama, pues tiene a Dios por prisionero rendido a todo lo que ella quisiere; por- que tiene tal condición, que si le llevan por amor y por bien, le harán hacer cuanto quisieren; y si de otra manera, no hay hablarle (4) ni poder con él aunque hagan extremos; pero por amor en un cabello le ligarán (5). Lo cual conociendo el alma, y que muy fuera de sus méritos (6) le ha hecho tan grandes mercedes de levantarla a tan alto amor con tan ricas prendas de dones y virtudes, se "lo atribuye todo a él (7) en la siguiente canción diciendo: CANCION XXXII Cuando tú me mirabas, Su gracia (8) en mí tus ojos imprimían; 1 Ej.. G y Sg. modifican: "en el entendimiento, y el amor significado en el ca- bello, en la voluntad. Por lo cual está unido en el entendimiento por fe. y en la vo- luntad por amor. De la cual unión se gloria..."
2 Ej., G y Sg. comienzan la Anotación" con la frase Dichosa el alma y la linea anterior la agregan a la Canción XXXI.
3 A y Bg.: llaga.
i Av. y Bz.: hallarle.
5 Así los Mss. — Jaén: ligan.
6 B: de sus términos.
7 Ej., G y Sg.: con tan justas prendas de dones y virtudes sólo lo atrtbuye a tí. Sg.: Tu gracia.
CANCION XXX11 381 Por eso me adamabas, Y en eso merecían Los míos adorar lo que en ti vían DECLARACION 2. Es propiedad del amor perfecto no querer admitir ni tomar nada para sí, ni atribuirse a si nada, sino todo al Ama- do; que esto aun en los amores bajos lo hay, cuanto más en el de Dios, donde tanto obliga la razón. Y por tanto, porque en las dos canciones pasadas parece se atribuía a sí alguna co- sa la Esposa, tal como decir que haría ella juntamente con el Es- poso las guirnaldas, y que se tejerían (1) con el cabello (2) de ella, lo cual es obra no de poco momento y estima; y des- pués decir y gloriarse que el Esposo se había prendado en su cabello y llagado en su ojo, en lo cual parece también atribuirse a sí misma gran merecimiento, quiere ahora en la presente can- ción declarar su intención y deshacer el engaño que en esto se puede entender, con cuidado y temor no se le atribuya a ella algún valor y merecimiento, y por eso se le atribuya a Dios menos de lo que se le debe y ella desea. Atribuyéndolo todo a él y regraciándoselo juntamente, le dice que la causa de prendarse él del cabello (3) de su amor y llagarse del ojo de su fe, fué por haberle hecho la merced de mirarla con amor, en lo cual la hizo graciosa (4) y agradable a sí mismo; y que por esa gracia y valor que de él recibió, mereció su amor, y tener valor ella en sí para adorar agradablemente a su Amado y hacer obras dignas de su gracia y amor. Sigúese el verso.
Cuando tú me mirabas.
3. Es a saber, con afecto de amor, porque ya dijimos que el mirar de Dios aquí es amar.
1 S: las guirnaldas tejidas con el cabello...2 Av.: cuello.
3 Av.: cuello. A, B, G y Ej. leen: prenderse.
4 S: con que la hizo graciosa.
382 CANTICO ESPIRITUAL Su gracia (1) en mí tus ojos imprimían.
4. Por los ojos del Esposo entiende aquí su Divinidad mi- sericordiosa, la cual inclinándose al alma con misericordia impri- me e infunde en ella su amor y gracia, con que la hermosea y levanta tanto, que la hace consorte de la misma Divinidad. Y di- dice el alma viendo la dignidad y alteza en que Dios la ha puesto, Por eso me adamabas.
5. Adamar es amar mucho, es más que amar simplemente, es corno amar duplicadamente (2), esto es, por dos títulos, o cau- sas. Y así en este verso da a entender el alma los dos motivos y causas del amor que tiene a ella ¡ por los cuales no sólo la amaba prendado en su cabello (3), mas que la adamaba llagado en su ojo. Y la causa por qué la adamó de esta manera tan es- trecha, dice ella en este verso que era porque él quiso con mi- rarla darle gracia para agradarse de ella, dándole el amor de su cabello, y formándola (4) con su caridad la fe de su ojo. Y así dice: Por eso me adamabas. Porque poner Dios en el alma su gracia, es hacerla digna y capaz de su amor; y así es tanto como decir: porque habías puesto en mí tu gracia, que eran prendas dignas de tu amor, por eso me adamabas, esto es, por eso me dabas más gracia (5). Esto es lo que dice San Juan: Que da gracia por la gracia que ha dado (6) que es dar más gracia; porque sin su gracia no se puede merecer su gracia.
6. Es de notar para inteligencia de esto, que Dios así co- mo no ama cosa fuera de sí, así ninguna cosa ama más baja- mente (7) que a sí, porque todo lo ama por si, y así el amor 1 Sg.: Ta gracia.
2 G, Ej. y Sg.: es amar delicadamente.
3 G, Ej. y Sg.: por los cuales la amaba prendándose en su cabello...Sg., además pasa de esta palabra a la igual que viene cuatro lineas más abajo.
■4 Asi los Mss.. salvo Bz. que lee: informándola. S: informando con...5 Ej., G y Sg. omiten: esfo es. por eso me dabas más gracia.
6 I. 16.
7 Así Jaén, A, B y Bz. Lo mismo el Códice de Sanlúcar (pág. 1 18). Un correc- tor enmendó el Ms. de |aen poniendo altamente. G. E|. y Sg.: aventajadamente. Bg.: ama más baja. Av. suprime el adverbio. S: más altamente.
CANCION XXXII 383 tiene la razón del fin; de donde no ama las cosas por lo que ellas son en sí. Por tanto, amar Dios al alma es metería en cierta manera en sí mismo, igualándola consigo, y así ama al alma en sí consigo (1), con el mismo amor que él se ama; y por eso en cada obra, por cuanto la hace en Dios, merece el alma el amor de Dios; porque puesta en esta gracia y alteza, en cada obra merece al mismo Dios. Y por eso dice luego: Y en eso merecían.
Y en eso merecían.
7. Es a saber, en ese favor y gracia que los ojos de tu misericordia me hicieron, cuando tú me mirabas, haciéndome agra- dable a tus ojos y digna de ser vista de ti, merecieron.
Los míos adorar lo que en ti vían.
8. Es tanto como decir (2): las potencias de mi alma, Esposo mío, que son los ojos con que de mí puedes ser visto, merecie- ron levantarse a mirarte; ias cuales antes con la miseria de su baja operación y caudal natural estaban caídas y bajas; porqiu- poder mirar el alma a Dios es hacer (3) obras en gracia de Dios, y así merecían las potencias del alma en el adorar, porque ado- raban en gracia de su Dios, en la cual toda operación es me- ritoria. Adoraban (4), pues, alumbrados y levantados con su gra- cia y favor lo que en él ya veían, lo cual antes por su ceguera y bajeza no veían. ¿Qué era, pues, lo que ya veían? Veían grandeza (5) de virtudes, abundancia de suavidad, bondad in- mensa, amor y misericordia en Dios, beneficios innumerables que de él había recibido, ahora estando tan allegada a Dios, ahora cuando (6) no lo estaba; todo esto merecían adorar ya con me- recimiento los ojos del alma, porque estaban ya graciosos y agra- dables al Esposo; lo cual antes, no sólo no merecían adorar ni ver, pero ni aun considerar de Dios algo de ello; porque es grande la rudeza (7) y ceguera del alma que está sin su gracia.
1 Ej., G y Sg. omiten: y así ama al alma en sí consigo.
2 S: Que es como decir.
3 Ej., G y Sg.: es poder hacer obras. •4 Sg.: alumbraban.
5 S: era grandeza.
6 S: había recibido, así en este estado tan allegado a Dios como...7 G: bajeza.
384 CANTICO ESPIRITUAL 9. Mucho hay aquí que notar, y mucho de que dolerse, ver cuan fuera está de hacer lo que es obligada el alma que no está ilustrada con el amor de Dios (1); porque estando ella obligada a conocer éstas y otras innumerables mercedes, así temporales (2) como espirituales, que de él ha recibido y a cada paso recibe, y adorar y servir con todas sus potencias a Dios sin cesar por ellas; no sólo no lo hace, mas ni aun mirarlo y conocerlo merece, ni caer en la cuenta de tal cosa; que hasta aquí llega la miseria de los que viven, o por mejor decir, están muertos en pecado.
ANOTACION PARA Lfl CANCION SIGUIENTE 1. Para más inteligencia de lo dicho y de lo que se sigue, es de saber que la mirada de Dios cuatro bienes hace en el alma, que son: limpiarla, agraciarla, enriquecerla y alumbrarla; así como el sol cuando envía sus rayos, que enjuga y calienta, y hermosea y resplandece. Y después que Dios pone en el alma estos tres bienes postreros (3), por cuanto por ellos le es el al- ma muy agradable, nunca más se acuerda de la fealdad y pecado que antes tenía, según lo dice por Ezequiel (4). Y así, habién>- dole quitado una vez este pecado y fealdad, nunca más le da en cara con ello, ni por eso le deja de hacer más mercedes; pues que él no juzga dos veces una cosa (5). Pero aunque Dios se ol- vide de la maldad y pecado después de perdonado una vez, no por eso le conviene al alma echar en olvido sus pecados primeros diciendo el Sabio (6). Del pecado perdonado no quieras estar sin miedo (7) y esto por tres cosas: la primera, para tener siempre ocasión de no presumir; la segunda, para tener materia de siempre agradecer; la tercera, para que le sirva de más con- 1 G, Ej. y Sg.: que no está ilustrada, que es el alma que no está con el amor de Dios.
2 Ej., G y Sg.: corporales.
3 Ej., G y Sg.: estos cuatro bienes postreros. 1 XVIII. 22.
5 Nahum.. I, 9.
6 S: sus pecados primero* al alma, pues dice el Sabio.
7 EedL, V, 5.
CANCION XXXII 385 fiar para más recibir; porque si estando en pecado recibió de Dios tanto bien, puesta (1) en amor de Dios, y fuera de pecado, ¿ cuánto mayores mercedes podrá esperar?
2. Acordándose, pues, el alma aquí de todas estas mise- ricordias recibidas, y viéndose puesta junto al Esposo con tanta dignidad, gózase grandemente con deleite de agradecimiento y amor, ayudándole mucho para esto la memoria de aquel primer estado suyo (2) tan bajo (3) y tan feo, que no sólo no merecía ni estaba para que la mirara Dios, mas ni aun para que tomara en la boca su nombre, según El lo dice por el profeta David (4). De donde, viendo que de su parte ninguna razón hay ni la puede haber para que Dios la mirase y engrandeciese, sino sólo de par- te de Dios, y ésta es su bella gracia y mera voluntad (5); atribuyéndose a sí su miseria (ó), y al Amado todos los bienes que posee, viendo que por ellos ya merece lo que no merecía, toma ánimo y osadía para pedirle la continuación de la divina unión espiritual, en la cual se le vaya multiplicando las mercedes, todo lo cual da ella a entender en la siguiente canción.
CANCION XXXIII CANCION XXXIII No quieras despreciarme, Que si color moreno en mí hallaste, Ya bien puedes mirarme Después que me miraste, Que gracia y hermosura en mí dejaste.
1 S: cuando está puesta. A, Av., B y Bz.: cuando está en tanto bien puesta. Ej., G y Sg.: recibió de Dios tanto bien, cuando está fuera de él, puesta en amor de Dios, ¿cuánto mayores...Bg.: cuando está en amor puesta tanto bien puesta en amor de Dios y fuera de pecado.
2 S: de aquel su primer estado.
3 Ej., G y Sg.: tan malo...4 Ps. XV, 4.
5 S: Sino sólo de parte de Dios, que es su bella gracia y la mera voluntad auya. G y Sg.:...misericordiosa voluntad. Ej.: misericordia suya.
6 Sg.: su misericordia.
29 386 CANTICO ESPIRITUAL DECLARACION 3. Animándose ya la Esposa y preciándose a sí misma en las prendas y precio que de su Amado tiene, viendo que por ser cosas de él, aunque ella de suyo sea de bajo precio y no me- rezca alguna estima, merece ser estimada por ellas, atrévese (1) a su Amado y dícele que ya no la quiera tener en poco ni des- preciarla, porque si antes merecía esto por la fealdad de su cul- pa y bajeza de su naturaleza, que ya, después que él la miró la primera vez en que la arreó con su gracia y vistió con su her- mosura, que bien la puede ya mirar la segunda y más veces, aumentándole la gracia y hermosura, pues hay ya razón y causa bastante para ello en haberla mirado cuando no lo merecía ni tenía partes para ello.
No quieras despreciarme.