CAPITULO VIL— En que se trata cómo los apetitos atormentan al alma. Pruébalo también por comparaciones y autoridades. 36 CAPITULO VIII. — En que se trata cómo los apetitos oscurecen y ciegan al alma. 39 CAPITULO IX.— En que se trata cómo los apetitos ensucian al alma. Pruébalo por comparaciones y autoridades de la Escritura Sagrada. 13 33 514 1NÜ1CT Págtn» CAPITULO X.— En que se trata cómo los apetitos entibian y en- flaquecen al alma en la virtud. 48 CAPITULO XI.— En que se prueba ser necesario para llegar a la divina unión carecer el alma de todos los apetitos, por mínimos que sean. 50 CAPITULO XII. — En que se trata como se responde a otra pre- gunta, declarando cuáles sean los apetitos que bastan para causar en el alma los daños dichos. 56 CAPITULO XIII. — En que se trata de la manera u modo que se ha de tener para entrar en esta noche del sentido. 59 CAPITULO XIV.— En el cual se declara el segundo verso de la canción. 63 CAPITULO XV.— En el cual se declaran los demás versos de la dicha canción. 65 LIBRO SEGUNDO CAPITULO PRIMERO. 66 CAPITULO II.— En que se comienza a tratar de la segunda parte o causa de esta noche, que es la fe. — Prueba con dos razones cómo es más oscura que la primera y que la tercera. 69 CAPITULO III.— Cómo la fe es noche oscura para el alma. — Pruébalo con razones y autoridades y figuras de la Es- critura. 71 CAPITULO IV.— Trata en general cómo también el alma ha de estar a oscuras en cuanto es de su parte, para ser bien guiada por la fe a suma contemplación. 71 CAPITULO V.— En que se declara qué cosa sea unión del alma con Dios.— Pone una comparación. 79 CAPITULO VI.— En que se trata cómo las tres virtudes teologa- las que han de poner en perfección las tres potencias del alma, y cómo en ellas hacen vacío y tiniebla las dichas virtudes. 86 CAPITULO VII.— En el cual se trata cuán angosta es la senda que guía a la vida eterna, y cuán desnudos y desemba- razados conviene que estén los que han de caminar por ella.— Comienza a hablar de la desnudez del entendimiento. 89 CAPITULO VIII.— Oue trata en general cómo ninguna criatura ni alguna noticia que puede caer en el entendimiento, le puede servir de próximo medio para la 'divina unión con Dios. 96 DE CAPITULOS 515 Página CAPITULO IX.— Cómo la fe es el próximo y proporcionado me- dio al entendimiento para que e! alma pueda llegar a la divina unión de amor.— Pruébalo con autoridades y figu- ras de la Divina Escritura. 101 CAPITULO X. — En que se hace distinción de todas las aprehen- siones e inteligencias que pueden caer en el entendimiento. 101 CAPITULO XI.— Del impedimento y daño que puede haber en las aprehensiones del entendimiento por vía de lo que so- brenaturalmente se representa a los sentidos corporales ex- teriores, y cómo el alma se ha de haber en ellas. 105 CAPITULO XII.— En que se trata de las aprehensiones imagi- narias naturales.— Dice que cosa sean, y prueba cómo no pueden ser proporcionado medio para llegar a la unión de Dios, y el daño que hace no saber desasirse de ellas. H3 CAPITULO XIII.— En que se ponen las señales que ha de ha- ber en si el espiritual por las cuales se conozca en qué tiempo le conviene dejar la meditación y discurso y pa- sar al estado de contemplación. 118 CAPITULO XIV.— En el cual se prueba la conveniencia de es- tas señales, dando razón de la necesidad de lo dicho en elias para Ir adelante. 121 CAPITULO XV.— En que se declara cómo a los aprovechantes que comienzan a entrar en esta noticia general de contem- plación, les conviene a veces aprovecharse del discurso na- tural y obra de las potencias naturales. 133 CAPITULO XVI.— En que se trata de las aprehensiones imagi- narias que sobrenaturalmente se representan en la fanta- sía.—Dice cómo no pueden servir al alma de medio pró- ximo para la unión con Dios. 136 CAPITULO XVII.— En que se declara el fin y estilo que Dios tiene en comunicar al alma los bienes espirituales por medio de los sentidos, en lo cual se responde a la duda que se ha tocado. 115 CAPITULO XVIII — En que trata del daño que algunos maestros espirituales pueden hacer a las almas por no las llevar con buen estilo acerca de las dichas visiones.— Y dice también cómo aunque sean de Dios, se pueden en ellas engañar. 152 CAPITULO XIX.— En que se declara y prueba cómo nunque las visiones y locuciones que son de parte de Dios, son ver- daderas, nos podemos engañar acerca de lias.— Pruébase con autoridades de la Escritura Divina. 157 515 INDICE Página CAPITULO XX— En que se prueba con autoridades de la Es- critura, cómo los dichos y palabras de Dios, aunque siempre son verdaderas, no son siempre ciertas en sus propias causas 167 CAPITULO XXI.— En que se declara cómo aunque Dios responde a lo que se le pide algunas veces, no gusta de que usen de tal término.— Y prueba cómo, aunque condesciende y responde, muchas veces se enoja. 172 CAPITULO XXIIJ— En que se desata una duda, cómo no será lí- cito ahora en la ley de gracia preguntar a Dios por vía sobrenatural, cómo lo era en la ley vieja.— Pruébase con una autoridad de San Pablo. 182 CAPITULO XXIII.— En que se comienza a tratar de las aprehen- siones del entendimiento que son puramente por vía espiri- tual—Dice qué cosa sean. 195 CAPITULO XXIV.— En que se trata de dos maneras que hay de visiones espirituales por via sobrenatural. 198 CAPITULO XXV.— En que se trata de las revelaciones^— Dice qué cosa sean y pone una distinción. 204 CAPITULO XXVI.— En que se trata de las inteligencias de ver- dades desnudas en el entendimiento.— Y dice cómo son en dos maneras, y cómo se ha de haber el alma acerca de ellas. 205 CAPITULO XXVII.— En que se trata del segundo género de re- velaciones, que es descubrimiento de secretos ocultos. — Di- ce la manera en que pueden servir para la unión de Dios, y en qué estorbar, y cómo el demonio puede engañar mu- cho en esta parte. 216 CAPITULO XXVIII— En que se trata de las locuciones interiores que sobrenaturalmente pueden acaecer al espíritu. — Dice en cuántas maneras sean. 220 CAPITULO XXIX.— En que se trata del primer género de pa- labras que algunas veces el espíritu recogido forma en sí.— Dicese la causa de ellas, y el provecho y daño que puede ha- ber en ellas. 221 CAPITULO XXX.— En que trata de las palabras interiores que formalmente se hacen al espíritu por vía sobrenatural.— Avisa el daño que pueden hacer, y la cautela necesaria para no ser engañados en ellas. 228 CAPITULO XXXI.— En que se trata de las palabras sustanciales que interiormente se hacen al espíritu.— Díoese la diferencia que hay de ellas a las formales, el provecho que hay en DE CAPITULAS 517 Página ellas, y la resignación y respeto que el alma debe tener en ellas. 231 CAPITULO XXXII.— En que se trata de las aprehensiones que re- cibe el entendimiento de los sentimientos interiores que sobrenaturalmente se hacen al alma.— Dice la causa de ellos, y en qué manera se ha de haber el alma para no impedir el camino de la unión de Dios en ellas. 235 LIBRO TERCERO CAPITULO I. 239 CAPITULO II. — En que se trata de las aprehensiones naturales de la memoria, y se dice cómo se ha de vaciar de ellas para que el alma se pueda unir con Dios según esta po- tencia. 2'iO CAPITULO III.— En que se dicen tres maneras de daños que recibe el alma no oscureciéndose acerca de las noticias y discursos de la memoria.— Dícese aqui el primero. 218 CAPITULO IV.— Que trata del segundo daño que puede venir al alma de parte del demonio por vía de las aprehensio- nes naturales de la memoria. 251 CAPITULO V.— Del tercero daño que se le sigue al alma por via de las noticias distintas naturales de la memoria. 252 CAPITULO VI.— De los provechos que se siguen al alma en el olvido y vacío de todos los pensamientos y noticias que acerca de la memoria naturalmente puede tener. 254 CAPITULO VII. — En que se trata del segundo género de aprehen- siones de la memoria, que son imaginarias y noticias so- brenaturales. 256 CAPITULO VIII.— De los daños que las noticias de cosas so- brenaturales pueden hacer al alma, si hace reflexión so- bre ellas. -Dice cuántos sean. 257 CAPITULO IX.— Del segundo género de daños, que es peligro de caer en propia estimación y vana presunción. 259 CAPITULO X.— Del tercer daño que se le puede seguir al al- ma de parte del demonio por las aprehensiones imagina- rias de la memoria. 261 CAPITULO XI. -Del cuarto daño que se le sigue al alma de las aprehensiones sobrenaturales distintas de la memoria, que es impedirle la unión. 262 CAPITULO XII.— Del quinto daño que al alma se le puede se- 518 INDICE Página gulr en las formas y aprehensiones imaginarias sobrena- turales, que es juzgar de Dios baja e impropiamente. 263 CAPITULO XIII.— De los provechos que saca el alma en apar- tar de 9¡ las aprehensiones de la imaginativa, y respon- de a cierta objeción y declara una diferencia que hay en- tre las aprehensiones imaginarias, naturales y sobrenatu- rales. 265 CAPITULO XIV.— En que se trata de las noticias espirituales en cuanto pueden caer en la memoria. 271 CAPITULO XV.— En que se pone el modo general cómo se ha de gobernar el espiritual acerca de este sentido. 273 CAPITULO XVI.— En que se comienza a tratar de la noche oscura de la voluntad.— Pónese la división de las aficio- nes de la voluntad. 275 CAPITULO XVII.— En que se comienza a tratar de la primera afición de la voluntad. — Dícese qué cosa es gozo, y há- cese distinción de las cosas de que la voluntad puede go- zarse. 278 CAPITULO XVIII.- -Que trata del gozo acerca de los bienes temporales.— Dice cómo ha de enderezar el gozo en ellos a Dios. 279 CAPITULO XIX.— De los daños que se le pueden seguir al alma de poner el gozo en los bienes temporales. 283 CAPITULO XX.— De los provechos que se siguen al alma en apartar el gozo de las cosas temporales. 289 CAPITULO XXI.— En que trata cómo es vanidad poner el go- zo de la voluntad en los bienes naturales, y cómo se ha de enderezar a Dios por ellos. 293 CAPITULO XXII.— De los daños que se le siguen al alma de poner el gozo de la voluntad en los bienes naturales. 295 CAPITULO XXIII.— De los provechos que saca el alma de no poner el gozo en los bienes naturales. 299 CAPITULO XXIV.— Que trata del tercer género de bienes en que puede la voluntad poner la afición del gozo, que son los sensuales.— Dice cuáles sean y de cuántos géneros, y cómo se ha de enderezar la voluntad a Dios purgándose de este gozo. 301 CAPITULO XXV— Que trata de los daños que el alma recibe en querer poner el gozo de la voluntad en los bienes sen- suales. 304 CE CAPITULOS 519 Página CAPITULO XXIV.— De los provechos que se siguen 8l alma en la negación del gozo acerca de las cosas sensibles, los cuales son espirituales y temporales. 307 CAPITULO XXVII.— En que se comienza a tratar del cuarto gé- nero de bienes, que son bienes morales. — Dice cuáles sean, y en qué manera sea en ellos lícito el gozo de la voluntad 310 CAPITULO XXVIII.— De siete daños en que se puede caer po- niendo el gozo de la voluntad en los bienes morales. 313 CAPITULO XXIX.— De los provechos que se siguen al alma de apartar el gozo de los bienes morales. 318 CAPITULO XXX.— En que se comienza a tratar del quinto gé- nero de bienes en que se puede gozar la voluntad, que son sobrenaturales.— Dice cuáles sean y cómo se distin- guen de los espirituales, y cómo se ha de enderezar el go- zo de ellos a Dios. 320 CAPITULO XXXI.— De los daños que se siguen al alma de po- ner el gozo de la voluntad en este género de bienes. 322 CAPITULO XXXII— De dos provechos que se sacan en la ne- gación del gozo acerca de las gracias sobrenaturales. 327 CAPITULO XXXIII.— En que se comienza a tratar del sexto gé- nero de bienes de que se puede gozar la voluntad; — Dice cuáles sean, y hace la primera división de ellos. 329 CAPITULO XXXIV.— De los bienes espirituales que distintamente pueden caer en el entendimiento y memoria.— Dice cómo se ha de haber la voluntad acerca del gozo de ellos. 330 CAPITULO XXXV.— De los bienes espirituales sabrosos que dis- tintamente pueden caer en la voluntad.— Dice de cuántas maneras sean. 331 CAPITULO XXXVI.— En que prosigue de las imágenes, y dice de la ignorancia que acerca de ellas tienen algunas personas 335 CAPITULO XXXVII.— De cómo se ha de encaminar a Dios el gozo de la voluntad por el objeto de las imágenes, de ma- nera que no yerre ni se impida por ellas. 338 CAPITULO XXXVIII.— Prosigue en los bienes motivos.— Dice de los oratorios y lugares dedicados para oración. 340 CAPITULO XXXIX.— De cómo se ha de usar de los oratorios y templos, encaminando el espíritu a Dios. 343 CAPITULO XL.— Oue prosigue encaminando el espíritu al reco- gimiento interior acerca de lo dicho. 345 CAPITLLO XLI.— De algunos daños en que caen los que se dan ial gusto sensible de las cosas y lugares devotos de la ma- nera que se ha dicho.
CAPITULO XLII— De tres diferencias de lugares devotos, y cómo se ha de haber acerca de ellos la voluntad.
CAPITULO XLIII.— Que trata de otros motivos para obrar que usan muchas personas, que son mucha variedad de cere- monias.
CAPITULO XLIV.— De corno se ha de enderezar a Dios el gozo y fuerza de la voluntad por estas devociones.
CAPITULO XLV. -En que se trata del segundo género de bienes distintos, en que se puede gozar vanamente la voluntad.
NOCHE OSCURA PROLOGO.
LIBRO PRIMERO CAPITULO PRIMERO. — Pone el primer verso y comienza a tra- tar de las imperfecciones de los principiantes.
CAPITULO II. — De algunas imperfecciones espirituales que tie- nen los principlantes acerca del hábito de la soberbia.
CAPITULO III.— De algunas imperfecciones que suelen tener al- gunos de estos acerca del segundo vicio capital, que es la avaricia, espirituahnente hablando.
CAPITULO IV.— De otras imperfecciones que suelen tener estos principiantes acerca del tercer vicio que es lujuria.
CAPITULO V.— De las imperfecciones en que caen los princi- piantes acerca del vicio de la ira.
CAPITULO VI. — De las imperfecciones acerca de la gula espi- ritual.
CAPITULO VIL— De las imperfecciones acerca de la envidia y acidia espiritual.
CAPITULO VIII.— En que declara el primer verso de la primera canción, y se comienza a explicar esta noche oscura.
CAPITULO IX.— De las señales en que se conocerá que el espi- ritual va por el camino de esta noche y purgación sensitivta.
CAPITULO X.— Del modo que se han de haber estos en esta noche oscura.
CAPITULO XI.— Decláranse los tres versos de la canción. CAPITULO XII.— De los provechos que causa en el alma esta noche.
CAPITULO XIII D» otros prevernos que cause cr c'. sima e<- ta noche del sentido CAPITULO XIV.— Declárase este ultimo verso de la primera canción.
LIBRO SEGUNDO CAPITULO I. — Comiénzase a tratar de la noche oscura del es- píritu—Dícese a qué tiempo comienza.
CAPITULO II. — Prosigue en otras imperfecciones que tienen es- tos aprovechados.
CAPITULO III.— Anotación para lo que se sigue.
CAPITULO IV.— Pónese la primera canción y su declaración.
CAPITULO V.— Pónese el primer verso y comienza a declarar cómo esta contemplación oscura no sólo es noche para el alma, sino también pena y tormento.
CAPITULO VI.— De otras maneras de pena que el alma padece en esta noche.
CAPITULO VIL— Prosigue en la misma materia de otras aflic- ciones y aprietos de la voluntad.
CAPITULO VIII.— De otras penas que afligen al alma en este estado.
CAPITULO IX. — Cómo aunque esta noche oscurece al espíritu, es para ilustrarle y darle luz.
CAPITULO X.— Explícase de raíz esta purgación por una compa- ración.
CAPITULO XI.— Comiénzase a explicar el segundo verso de la primera canción. — Dice cómo el alma, por fruto de estos rigurosos aprietos, se halla con vehemente pasión de amor divino.
CAPITULO XII.— Dice cómo esta horrible noche es purgatorio, y cómo en ella ilumina la Divina Sabiduría a los hombres en el suelo con la misma iluminación que purga e ilumina a los ángeles en el cielo.
CAPITULO XIII — De otros sabrosos efectos que obra en el al- ma esta oscura noche de contemplación.
CAPITULO XIV.— En que se ponen y explican los tres versos úl- timos de la primera canción.
CAPITULO XV.— Pónese la segunda canción y su declaración.
CAPITULO XVI.— Explicase cómo yendo el alma a oscuras va segura.
522 INDICE Págin» CAPITULO XVII.— Explícase cómo esta oscura contemplación sea secreta. 477 CAPITULO XVIII.— Declárase cómo esta Sabiduría secreta sea también escala. 482 CAPITULO XIX.— Comienza a explicar los diez grados de la es- cala mística de amor divino según San Bernardo y Santo Tomás.— Pénense los cinco primeros. 485 CAPITULO XX.— Pónense los otros cinco grados de amor. 489 CAPITULO XXL— Declárase esta palabra «disfrazada», y dícense los colores del disfraz del alma en esta noche. 493 CAPITULO XXII.— Explícase el tercer verso de la segunda canción. 498 CAPITULO XXIII.— Declárase el cuarto verso— Dice el admira- ble escondrijo en que es puesta el alma en esta noche, y cómo aunque el demonio tiene entrada en otros muy altos, no en éste. 499 CAPITULO XXIV.— Acábase de explicar la segunda canción. 507 CAPITULO XXV.— En que se declara la tercera canción. 509 FE DE ERRATAS. 511 ESTE TOMO ACABÓSE DE IMPRIMIR EN LA IMPRENTA DE «EL MONTE CARMELO», BURGOS, EL DÍA 15 DE JULIO DE 1929 17427TB, 2G7 2-25-93 32180 MC