Pero si me da tanto aire, ¿Qué mucho á mí se parezca?
Dama habrá en el auditorio Que diga á su compañera: Mariquita, aqueste bobo Al tapado representa.
Pues atencion, mis señoras, Que es paso de la comedia, No piensen que son embustes Fraguados acá en mi idea, Que yo no quiero engañarlas, Ni ménos á Vue Excelencia.
Ya estoy armado, y ¿quién duda Que en el punto que me vean Me sigan cuatro mil lindos, De aquesos que galantean A salga lo que saliere, Y que á bulto se amartelan, No de la belleza que es, Sino de la que ellos piensan?
Vaya, pues, de damería, Menudo el paso, derecha La estatura, airoso de brio, Inclinada la cabeza Un si es no es al un lado, La mano en el manto envuelta, Con el un ojo recluso Y con el otro de fuera; Y vamos ya, que encerrada Se malogra mi belleza.
Temor llevo de que alguno Me enamore.
¿Vos con manto y á estas horas?
Oh! qué bien me dijo Celia De que irse á un convento quiere!
¿A dónde vais con tal priesa?
_Cast._--[_Ap._] ¡Vive Dios! que por Leonor Me tiene; yo la he hecho buena Si él me quiere descubrir.
_D. Ped._--¿De qué estais, Leonor, suspensa?
¿A dónde vas Leonor mia?
_Cast._--(_Ap._) ¿Oigan lo que Leonores?
Mas, pues por Leonor me traga, Yo quiero fingir ser ella, Que quizá atiplando el habla, No me entenderá la letra.
_D. Ped._--¿Por qué no me hablais, señora?
¿Aun no os merece respuesta Mi amor? ¿Por qué de mi casa Os quereis ir? ¿Es ofensa El adoraros tan fino, El amaros tan devéras, Que sabiendo que á otro amais, Está mi atencion tan cierta De vuestras obligaciones, Vuestro honor y vuestras prendas, Que casarme determino, Sin que ningun riesgo tema?
Que en vuestra capacidad Bien sé que tendrá mas fuerza, Para mirar por vos misma, La obligacion que la estrella.
¿Es posible que no os mueve Mi afecto ni mi nobleza, Mi hacienda ni mi persona A verme ménos severa?
¿Tan indigno soy, señora, Y doy caso que lo sea, No me darán algun garbo La gala de mis finezas?
¿No es mejor para marido, Si lo consideras cuerda, Quien no galan os adora, Que quien galan os desprecia?
_Cast._--(_Ap._) ¡Gran cosa es el ser rogada!
Ya no me admira que sean Tan soberbias las mujeres; Porque no hay que ensoberbezca Cosa como el ser rogadas.
Ahora bien, de vuelta y media He de poner á este tonto.
(_A d. Ped._)--Don Pedro, negar quisiera La causa por qué me voy, Pero ya decirla es fuerza: Yo me voy porque me mata De hambre aquí vuestra miseria; Porque vos sois un cuitado, Vuestra hermana es una suegra, Las criadas unas tías, Los criados unos bestias; Y yo de aquesto enfadada En casa una pastelera A merendar garapiñas Voy.
_D. Pedro._--(_Ap._) ¡Qué palabras son estas!
Y qué estilo tan ageno Del ingenio y la belleza De doña Leonor. Señora, Mucho estraña mi fineza Oiros dar de mi familia Unas tan indignas quejas; Que si quereis deslucirme Bien podeis de otra manera, Y no con tales palabras, Que á vos misma mal os dejan.
_Cast._--Digo que me matan de hambre; ¿Es aquesto lengua griega?
_D. Ped._--No es griega, señora, pero No entiendo en vos esa lengua.
_Cast._--Pues si no entendeis así, Entended de esta manera.
(_Quiere irse._) _D. Ped._--Tened, que no habeis de iros, Ni es bien que yo lo consienta, Porque á vuestro padre he dicho Que estais aquí, y así es fuerza En cualquiera tiempo darle De vuestra persona cuenta.
Que cuando vos no querais Casaros, haciendo entrega De vos quedaré bien puesto, Viendo que la resistencia De casarse, de mi parte No está, sino de la vuestra.
_Cast._--Don Pedro, vos sois un necio, Y esta es ya mucha licencia De querer vos impedir A una mujer de mis prendas Que salga á matar su hambre.
_D. Ped._--[_Ap._] ¡Posible es, cielos, que aquestas Son palabras de Leonor!
Vive Dios, que pienso que ella Se finge necia, por ver Si con esto me despecha, Y me dejo de casar.
¡Cielos! que así me aborrezca!
Y que conociendo aquesto ¿Esté mi pasion tan ciega Que no pueda reducirse?
Bella Leonor, ¿qué aprovecha El fingiros necia, cuando Sé yo que sois tan discreta?
Pues ántes á enamorarme Sirve mas la diligencia, Viendo el primor y cordura De saber fingiros necia.
_Cast._--(_Ap._) ¡Notable aprieto, por Dios!
Yo pienso que aquí mi fuerza...Mejor es mudar de estilo Para ver si así me deja.
Don Pedro, yo soy mujer Que sé bien dónde me aprieta El zapato, y pues he visto Que dura vuestra fineza A pesar de mis desaires, Yo quiero dar una vuelta Y mudarme al otro lado, Siendo aquesta noche mesma Vuestra esposa.
Señora?
_Cast._--Que seré vuestra Como dos y dos son cuatro.
_D. Ped._--No lo digais tan á priesa, No me mate la alegría, Ya que no pudo la pena.
_Cast._--Pues no, señor, no os murais Por amor de Dios, siquiera Hasta dejarme un muchacho Para que herede la hacienda.
_D. Ped._--¿Pues eso mirais, señora?
No sabeis que toda es vuestra?
_Cast._--¡Válgame Dios! yo me entiendo: Bueno será tener prendas.
_D. Ped._--Esa será dicha mia.
Mas, señora, ¿hablais de véras O me entreteneis la vida?
_Cast._--Pues ¿soy yo farandulera?
Palabra os doy de casarme, Si ya no es que por vos queda.
_D. Ped._--¿Por mí? ¿tal decis, señora?
_Cast._--¿Qué apostamos que si llega El caso queda por vos?
_D. Ped._--No así agravieis mi fineza!
_Cast._--Pues dadme palabra aquí De que si os haceis afuera No me habeis de hacer á mí Algun daño.
_D. Ped._--Que os lo ofrezca ¿Qué importa, supuesto que Es imposible que pueda Desistirse mi cariño?
Mas permitid que merezca De que quereis ser mi esposa Vuestra hermosa mano en prendas.
_Cast._--(_Ap._) Llegó el caso de Jacob.
(_A d. Ped._)--Catad aquí toda entera.
_D. Ped._--Pues ¿con guante me la dais?
_Cast._--Sí, porque la tengo enferma.
_D. Ped._--Pues ¿qué teneis en las manos?
_Cast._--Hiciéronme mal en ellas En una visita un dia, Y ni han bastado recetas De hieles ni jaboncillos Para que á su albura vuelvan.
_D. Juan._--¡Muere á mis manos, traidor!
_D. Ped._--Oye! ¿qué voz es aquella?
_D. Cár._--Tú morirás á las mias, Pues buscas tu muerte en ellas!
_D. Ped._--¡Vive Dios, que es en mi casa!
(_Salen riñendo don Cárlos y don Juan, y doña Ana deteniéndolos._) Mas mi hermano...¡yo estoy muerta!
_Cast._--Mas ¿si por mí se acuchillan Los que mi beldad festejan?
_D. Ped._--¿En mi casa y á estas horas Con tan grande desvergüenza Acuchillarse dos hombres?
Mas yo vengaré esta ofensa Dándoles muerte, y mas cuando Es don Cárlos quien pelea.
Que aquí mi hermano estuviera?
_D. Cár._--Don Pedro está aquí, y por él A mí nada se me diera; Pero se arriesga doña Ana, Que es solo por quien me pesa.
_Cast._--[_Ap._] Aquí ha sido la de Orán; Mas yo apagaré la vela, Quizá con esto tendré Lugar de tomar la puerta, Que es solo lo que me importa.
(_Apaga Castaño la vela y riñen todos._) _D. Ped._--Aunque hayais muerto la vela Por libraros de mis iras, Poco importa, que aunque sea A oscuras sabré mataros.
_D. Cár._--Famosa ocasion es esta De que yo libre á doña Ana; Pues por ampararme atenta Está arriesgada su vida.
(_Sale Leonor con manto._) _Dª. Leo._--¡Ay Dios! aquí dejé á Celia, Y ahora solo escucho espadas, Y voy pisando tinieblas.
¿Qué será? ¡Válgame Dios!
Pero lo que fuere sea, Pues á mí solo me importa Ver si topo con la puerta.
_D. Cár._--Esta es sin duda doña Ana.
Señora, venid á priesa Y os sacaré de este riesgo.
_Dª. Leo._--¿Qué esto? un hombre me lleva; Mas como de aquí me saque, Con cualquiera voy contenta, Que si él me tiene por otra, Cuando en la calle me vea Podrá dejarme ir á mí Y volver á socorrerla.
_Dª. Ana._--No tengo cuidado yo De que sepa la pendencia Mi hermano, y mas cuando ha visto Que es don Cárlos quien pelea, Y diré que es por Leonor; Solamente me atormenta El que se arriesgue don Cárlos.
¡Oh quién toparlo pudiera Para volverlo á esconder!
_D. Ped._--¡Quien mi honor agravia, muera!
_Cast._--¡Que haya yo perdido el tino Y no tope con la puerta!
Mas aquí juzgo que está.
¡Jesus! ¿qué es esto? Alacena En que me he dado de hocicos Y quebrado dos docenas De vidrios y de redomas, Que envidiando mi belleza Me han pegado redomazo.
_Dª. Ana._--Ruido he sentido en la puerta, Sin duda alguna se va Don Juan porque no lo vean Ni lo conozca mi hermano, Y ya dos solos pelean.
¿Cuál de ellos será don Cárlos?
(_Llega doña Ana á don Juan_) _D. Cár._--La puerta sin duda es esta, Vamos, señora, de aquí.
[_Váse don Cárlos con Leonor_] _Dª. Ana._--Mi hermano es aquel, y aqueste Sin duda es Cárlos. Apriesa, Señor, yo os ocultaré.
_D. Juan._--Esta es doña Ana, é intenta Ocultarme de su hermano; Preciso es obedecerla.
[_Váse doña Ana con don Juan._] _D. Ped._--¿Dónde os ocultais, traidores, Que mi espada no os encuentra?
¡Hola! traed una luz.
(_Sale Celia con luz._) _Cel._--Señor ¿qué voces son estas?
_D. Ped._--¿Qué ha de ser? Pero ¡qué miro!
Hallando abierta la puerta Se fueron; mas si Leonor (Que sin duda entró por ella Aquí don Cárlos) está En casa, ¿qué me da pena?
Mas bien será averiguar Cómo entró. Tú, Leonor, entra A recogerte, que voy A que aquí tu padre venga, Porque quiero que esta noche Queden nuestras bodas hechas.
_Cast._--[_Ap._] Tener hechas las narices Es lo que ahora quisiera.
[_Váse Castaño y cierra don Pedro la puerta._] Por si acaso fué cautela Haberme favorecido.
Yo la encierro por de fuera, Porque si acaso lo finge Se haga la burla ella mesma.
Yo me voy á averiguar Quien fuese el que por mis puertas Le dió entrada á mi enemigo, Y por qué era la pendencia Con Cárlos y el embozado.
Y pues ántes que los viera, Los vió mi hermana y salió Con ellos, saber es fuerza Cuándo á reñir empezaron Dónde ó cómo estaba ella.
(_Váse don Pedro y sale don Rodrigo con Hernando_) _D. Rod._--Esto, Hernando, he sabido, Que don Diego está herido, Y que lo hirió quien á Leonor llevaba, Cuando en la calle estaba; Por él la conoció y quitarla quiso, Con que le fué preciso Reñir, y la pendencia ya trabada, El que á Leonor llevaba, una estocada Le dió de que quedó casi difunto Y luego al mismo punto Cargado hasta su casa le llevaron, Donde luego que entraron, En sí volvió don Diego; Pero advirtiendo luego En los que le llevaron apiadados, Conoció de don Pedro ser criados; Porque sin duda, Hernando, fué el llevalle Por escusar el ruido de la calle.
Mira qué bien viene esto que ha pasado, Con lo que esta mañana me ha afirmado, De que Leonor fué solo á ver su hermana, Y que yo me detenga hasta mañana Para ver si Leonor casarse quiere, De donde bien se infiere Que de no hacerlo trata, Y que con estas largas lo dilata.
Mas yo vengo resuelto, Que á esto á su casa he vuelto, A apretarle de suerte Que ha de casarse, ó le he de dar la muerte.
_Her._--Harás muy bien, señor, que la dolencia De honor se ha de curar con diligencia; Porque el que lo dilata neciamente Viene á quedarse enfermo eternamente.
(_Sale don Cárlos con Leonor tapada_) _D. Cár._--No teneis ya que temer, Doña Ana hermosa, el peligro.
_Dª. Leo._ [_Ap._]--¡Cielos! que me traiga Cárlos Pensando [ah fiero enemigo!]
Que soy doña Ana? ¿Qué mas Claros busco los indicios De que la quiere?
Me he puesto, cielos divinos!
Que por librar á doña Ana Dejo á Leonor en peligro.
¿A dónde podré llevarla Para que pueda mi brio Volver luego por Leonor?
Pero hácia aquí un hombre miro.
¿Quién va?
_D. Rod._--¿Es don Cárlos?
_D. Cár._--Yo soy.
(_Ap._) ¡Válgame Dios! don Rodrigo Es, ¿á quién podré mejor Encomendar el asilo Y el amparo de doña Ana?
Que con su edad y su juicio La compondrá con su hermano Con decencia, y yo me quito De aqueste embarazo, y vuelvo A ver si puedo atrevido Sacar mi dama. Señor Don Rodrigo, en un conflicto Estoy, y vos podeis solo Sacarme de él.
_D. Rod._--¿En qué os sirvo, Don Cárlos?
Que traigo, señor, conmigo Es la hermana de don Pedro, Y en un lance fué preciso El salirse de su casa, Por correr su honor peligro.
Yo ya veis que no es decente Tenerla, y así os suplico La tengais en vuestra casa, Miéntras yo á otro empeño asisto.
_D. Rod._--Don Cárlos, yo la tendré; Claro está que no es bien visto Tenerla vos, y á su hermano Hablaré, si sois servido.
_D. Cár._--Hareisme mucho favor, Y así yo me voy. (_Váse_) ¡A mi padre me ha entregado!
_D. Rod._--Hernando, yo he discurrido Y voy á ver á don Pedro, Pues Cárlos hizo lo mismo, Que él sacándole á su hermana, Que ya por otros indicios Sabia yo que la amaba, Valerme de este motivo, Tratando de que la case, Porque ya como de hijo Debo mirar por su honor, Y él quizá mas reducido, Viendo en peligro su honor, Querrà remediar el mio.
_Her._--Bien has dicho, y me parece Buen modo de constreñirlo El no entregarle á su hermana, Hasta que él haya cumplido Con lo que te premetió.
_D. Rod._--Pues yo entro; venid conmigo, Señora, y nada temais De riesgo, que yo me obligo A sacaros bien de todo.
_Dª. Leo._--[_Ap._] A casa de mi enemigo Me vuelve á meter mi padre, Y ya es preciso seguirlo, Pues descubrirme no puedo.
_D. Rod._--Pero allí á don Pedro miro.
Vos, señora, con Hernando Os quedad en este sitio, Miéntras hablo á vuestro hermano.
_Dª. Leo._--(_Ap._) ¡Cielos! vuestro influjo impio Mudad, ó dadme la muerte; Pues me será mas benigno Un fin breve, aunque es atroz, Que un prolongado martirio.
_D. Rod._--Pues yo me quiero llegar.
(_Sale don Pedro._) _D. Ped._--Que saber no haya podido Mi enojo quien en mi casa Le dió entrada á mi enemigo, Ni haya encontrado á mi hermana, Mas buscarla determino Hácia el jardin, que quizá Temerosa del ruïdo Se vino hácia aquesta cuadra.
Yo voy; pero don Rodrigo Está aquí; á buen tiempo viene, Pues que ya Leonor me ha dicho Que gusta de ser mi esposa.
Seais, señor, bien venido, Que á no haber venido vos, En aqueste instante mismo Habia yo de buscaros.
_D. Rod._--La diligencia os estimo.
Sentémonos, que tenemos Mucho que hablar.
_D. Ped._--(_Ap._) Ya colijo, Que á lo que podrá venir Resultará en gusto mio.
_D. Rod._--Bien habreis congeturado Que lo que puede, don Pedro, A vuestra casa traerme Es el honor, pues le tengo Fiado á vuestra palabra; Que aunque sois tan caballero, Miéntras no os casais está A peligro siempre expuesto; Y bien veis que no es alhaja Que puede en un noble pecho Permitir la contingencia, Porque es un cristal tan terso Que sino le quiebra el golpe, Le empeña solo el aliento.
Esto habreis pensado vos, Y hareis bien en pensar esto; Pues tambien esto me trae...Mas no es esto á lo que vengo Principalmente, porque Quiero con vos tan atento Proceder, que conozcais Que teniendo de por medio El cuidado de mi hija Y de mi honor el empeño, Con tanta cortesania Procedo con vos, que puedo Hacer mi honor accesorio Por poner primero el vuestro, Ved si puedo hacer por vos Mas, aunque tambien concedo Que esta es conveniencia mia; Que habiendo de ser mi yerno, El quereros ver honrado Resultará en mi provecho.
Ved vos cuán celoso soy De mi honor, y con qué estremo Sabré celar mi opinion, Cuando así la vuestro celo.
Supuesto esto, ya sabeis Vos que don Cárlos de Olmedo, De mas del lustre heredado De su noble nacimiento..._D. Ped._--(_Ap._) A don Cárlos me ha nombrado; ¿Dónde irá á parar aquesto?
Y el no hablar de que me case...Sin duda sabe el suceso De que la sacó don Cárlos.
¡Hoy la vida y honra pierdo!
_D. Rod._--El color habeis perdido, Y no me admiro, que oyendo Cosas tocantes á honor, No fuerais noble ni cuerdo Ni honrado, sino mostráreis Ese noble sentimiento.
Mas pues de lances de amor Teneis en vos el ejemplo, Y que vuestra propia culpa Honesta el delito ageno, No teneis de qué admiraros De lo mismo que habeis hecho.
(_Sale doña Ana al paño._) _Dª. Ana._--Don Rodrigo con mi hermano Está; desde aquí pretendo Escuchar á lo que vino, Que como á don Cárlos tengo Oculto, y lo vió mi hermano, Todo lo dudo y lo temo.
_D. Rod._--Digo, pues que aunque ya vos Enterado estareis de esto, Don Cárlos á vuestra hermana Hizo lícitos festejos, Correspondióle doña Ana; No fué mucho, pues lo mesmo Sucedió á Leonor con vos.
_D. Ped._--(_Ap._) ¿Qué es esto? [¡válgame el cielo!]
¿Don Cárlos quiere á mi hermana?
Ha podido don Rodrigo?
_D. Rod._--Digo, por no deteneros Con lo mismo que sabeis, Que viéndose en el aprieto De haberlo ya visto vos Y de estar con él riñendo, La sacó de vuestra casa.
_D. Ped._--¿Qué es lo que decis?
_D. Rod._--Lo mesmo Que vos sabeis y lo propio Que hicísteis vos; pues es bueno Que me hicierais vos á mí La misma ofensa, yo cuerdo Venga á tratarlo, y que vos (Sin ver que permita el cielo Que veamos por nosotros La ofensa que á otros hacemos) Os mostrais tan alterado.
Tomad, hijo, mi consejo, Que en las dolencias de honor No todas veces son buenos, Ni bastan solo süaves, Los medicamentos recios, Que ántes suelen hacer daño; Pues cuando está malo un miembro, El experto cirujano No luego le aplica el hierro Y corta lo dolorido, Sino que aplica primero Los remedios lenitivos; Que acudir á los cauterios Es cuando se reconoce Que ya no hay otro remedio.
Hagamos lo mismo acá: Don Cárlos me ha hablado de ello.
Doña Ana se fué con él, Y yo en mi poder la tengo.
Ellos lo han de hacer sin vos, Pues ¿no es mejor, si han de hacerlo, Que sea con vuestro gusto, Haciendo cuerdo y atento Voluntario lo preciso?
Que es industria del ingenio Vestir la necesidad De los visos del afecto.
Aqueste es mi parecer, Ahora consultad cuerdo A vuestro honor, y vereis Si os está bien el hacerlo.
Y en cuanto á lo que á mí toca, Sabed que vengo resuelto A que os caseis esta noche; Pues no hay por qué deteneros.
Cuando vengo de saber Que á mi sobrino don Diego Dejásteis herido anoche, Porque llegó à conoceros, Y á Leonor quiso quitaros.
Ved vos cuan mal viene aquesto De que vos no la sacasteis.
Y en suma, este es largo cuento, Pues solo con que os caseis Queda todo satisfecho.
_Dª. Ana._-Temblando estoy qué responde Mi hermano; mas yo no encuentro Qué razon pueda mover A fingir estos enredos A don Rodrigo.
_D. Ped._--Señor, Digo, en cuanto á lo primero, Que el decir que no saqué A Leonor, fué fingimiento, Que me debió decoroso Mi honor y vuestro respeto, Y pues solo con casarme Dices que quedo bien puesto, A la beldad de Leonor Oculta aquel aposento, Y ahora en vuestra presencia Le daré de esposo y dueño La mano; pero sabed Que me habeis de dar primero A doña Ana, para que Siguiendo vuestro consejo La despose con don Cárlos Al instante. [Ap.] Pues con esto Seguro de este enemigo De todas maneras quedo.
_D. Rod._--¡Oh, qué bien que se conoce Vuestra nobleza y talento!
Voy á que entre vuestra hermana, Y os doy las gracias por ello.
(_Sale doña Ana_) _Dª. Ana._--No hay para que, don Rodrigo, Pues para dar las que os debo Estoy yo muy prevenida.
Y á tí, hermano, aunque merezco Tu indignacion, te suplico Que examines por tu pecho Las violencias del amor, Y perdonarás con esto Mis yerros, si es que lo son Siendo tan dorados yerros.
_D. Ped._--Alza del suelo, doña Ana, Que hacerse tu casamiento Con mas decencia pudiera, Y no poniendo unos medios Tan indecentes.
_D. Ped._--Dejad Aqueso, que ya no es tiempo De reprension, enviad Un criado de los vuestros Que á buscar vaya á don Cárlos.
_Dª. Ana._--No hay que enviarlo, supuesto Que como á mi esposo, oculto Dentro mi cuarto le tengo.
_D. Ped._--Pues sácale luego al punto.
_Dª. Ana._--¡Con qué gusto te obedezco!
Que al fin mi amante porfia Ha logrado sus deseos! [_Váse_] _D. Ped._--Celia.
_D. Ped._--Toma La llave de ese aposento Y avisa á Leonor que salga.
¡Oh amor! que al fin de mi anhelo Has dejado que se logren Mis amorosos intentos!
_Dª. Leo._--Pues me tienen por doña Ana, Entrarme quiero allá dentro Y librarme de mi padre, Que es el mas próximo riesgo; Que despues para librarme De la instancia de don Pedro, No faltarán otros modos.
Mas subir á un hombre veo La escalera. ¿Quién será?
_D. Cár._--A todo trance resuelto Vengo á sacar á Leonor De este indigno cautiverio; Que supuesto que doña Ana, Está ya libre de riesgo, No hay por qué esconder la cara Mi valor, y ¡vive el cielo!
Que la tengo de llevar, O he de salir de aquí muerto.
[_Pasa don Cárlos junto á Leonor_] _Dª. Leo._--Cárlos es [válgame Dios!]
Y de cólera tan ciego Va que no reparó en mí; Pues ¿á qué vendrá, supuesto Que me llevó á mí, pensando Que era yo doña Ana? ¡Ah cielos!
¡Que me hayais puesto en aquesto!
¡Que estos ultrages consiento!
Mas si acaso conoció Que dejaba en el empeño A su dama y á librarla Viene ahora...Yo me acerco Para escuchar lo que dice.
_D. Cár._--Don Pedro, cuando yo entro En casa de mi enemigo, Mal puedo usar de lo atento.
Vos me teneis...Mas ¿qué miro?
¿Don Rodrigo aquí?
_D. Rod._--Teneos, Don Cárlos, y sosegaos, Porque ya todo el empeño Está ajustado, ya viene En vuestro gusto don Pedro; Y pues á él se lo debeis, Desde el agradecimiento, Que yo el parabien os dé De veros felice dueño De la beldad que adorais, Que goceis siglos eternos.
_D. Cár._--[_Ap._] ¿qué es esto? Sin duda ya Se sabe todo el suceso, Porque Castaño el papel Debió de dar ya, y sabiendo Don Rodrigo que fui yo Quién la sacó, quiere cuerdo Portarse y darme á Leonor; Y sin duda ya don Pedro, Viendo tanto desengaño, Se desiste del empeño.
[_A don Rod._]--Señor, palabras me faltan Para poder responderos; Mas válgame lo dichoso Para disculpar lo necio; Que en tan no esperada dicha, Como la que yo merezco, Si no me volviera loco, Estuviera poco cuerdo.
_D. Rod._--Mirad, si os lo dije yo...Quiérela con grande estremo.
_D. Leo._--¡Qué es esto, cielos! ¡qué escucho!
¡Qué parabienes son estos, Ni qué dichas de don Cárlos!
_D. Ped._--Aunque debierais atento Averos de mí valido, Supuesto que gusta de ello Don Rodrigo, cuyas canas Como de padre venero, Yo me tengo por dichoso En que tan gran caballero Se sirva de honrar mi casa.
_Dª. Leo._--Ya no tengo sufrimiento; No ha de casarse el traidor.
(_Sale doña Leonor con manto._) _D. Rod._--Señora, á muy lindo tiempo Venis; mas ¿por qué os habeis Otra vez el manto puesto?
Aquí está ya vuestro esposo.
Don Cárlos, los cumplimientos Basten ya: dadle la mano A doña Ana.
_D. Cár._--¿A quién? ¿qué es esto?
_D. Rod._--A doña Ana vuestra esposa.
¿De qué os turbais?
_D. Cár._--¡Vive el cielo!
Que este es engaño y traicion.
¿Yo á doña, Ana?
Que ya desprecia á doña Ana!
_D. Ped._--Don Rodrigo ¿qué es aquesto?
¿Vos de parte de don Cárlos No venisteis al concierto De mi hermana?
Y fué porque Cárlos mesmo Me entregó á mí vuestra hermana Que la llevaba, diciendo Que la sacaba, porque Corria su vida riesgo.
Señora, ¿no fué esto así?
_Dª. Leo_--Sí, señor, y yo confieso Que soy esposa de Cárlos, Como vos vengais en ello.
_D. Cár._--Muy mal, señora doña Ana, Habeis hecho en exponeros A tan público desaire, Como por fuerza he de haceros; Pero pues vos me obligais A que os hable poco atento, Quien me busca exasperado, Me quiere sufrir grosero, Si mejor á vos que á alguno Os consta que yo no puedo Dejar de ser de Leonor.
¿Qué Leonor?
_D. Cár._--De vuestra hija.
_D. Rod._--¿De mi hija? Bien por cierto, Cuando es de don Pedro esposa.
_D. Cár._--Antes que logre el intento Le quitaré yo la vida.
_D. Ped._--Ya es mucho mi sufrimiento, Pues en mi presencia os sufro Que atrevido y desatento A mi hermana desaireis, Y pretendais á quien quiero.
(_Empuñan las espadas, y sale doña Ana con don Juan de la mano, y por la otra puerta Celia y Castaño de dama._) _Dª. Ana._--A tus pies mi esposo y yo, A don Juan es á quien traigo!
Que, en el rostro el ferreruelo, No le habia conocido.
_D. Ped._--Doña Ana, pues ¿cómo es esto?
_Cel._--Señor, aquí está Leonor.
_D. Ped._--¡Oh hermoso divino dueño!
_Cast._--Allá vereis la belleza; Mas yo no puedo de miedo Moverme; pero mi amo Está aquí, ya nada temo, Porque él me defenderá.
_D. Rod._--Yo dudo lo que estoy viendo.
Don Cárlos, pues ¿no es doña Ana Esta dama que vos mesmo Me entregasteis, y con quien Os casais?
Engaño, que yo á Leonor Solamente es á quien quiero.
_Dª. Ana._--Acabe este desengaño Con mi pertinaz intento; Y pues el ser de don Juan Es ya preciso, yo esfuerzo Cuanto puedo que le estimo, Que en efecto es ya mi dueño.
Don Rodrigo, ¿qué decis?
¿Qué Cárlos? Que no lo entiendo, Y solo sé que don Juan, Desde Madrid, en mi pecho Tuvo el dominio absoluto De todos mis pensamientos.
_D. Juan._--Don Pedro, yo á vuestros pies Estoy.
_D. Ped._--Yo soy el que debo Alegrarme, pues con vos Uno la amistad al deudo, Y así porque nuestras bodas Se hagan en un mismo tiempo, Dadle la mano á doña Ana, Que yo á Leonor se la ofrezco.
_D. Cár._--Antes os daré mil muertes!
_Cast._--Miren aquí si soy bello, Pues por mí quieren matarse!
_D. Ped._--Dame, soberano objeto De mi rendido albedrío, La mano.
_Cast._--Sí, que os la tengo, Para dárosla mas blanca, Un año en guantes de perro.
_Dª. Leo._--Tente, Cárlos, que yo quedo Demas, y seré tu esposa; Que aunque me hiciste desprecios, Soy yo de tal condicion, Que mas te estimo por ellos.
_D. Cár._--¡Mi bien, Leonor! ¡que tú eras!
_D. Ped._--¿Qué es esto? ¿por dicha sueño?
Leonor está aquí y allí.
_Cast._--No sino, que viene á cuento Lo de: Nos sois vos Leonor.
_D. Ped._--Pues ¿quién eres tú, portento, Que por Leonor te he tenido?
_Cast._--No soy sino el perro muerto De quien se hicieron los guantes.
_Cel._--La risa tener no puedo Del embuste de Castaño.
_Cast._--¿Por qué? si cuando te dí Palabra de casamiento, Que ahora estoy llano á cumplirte, Quedamos en un concierto, De que si por tí quedaba, No me harias mal; y puesto Que ahora queda por tí, Y que yo estoy llano á hacerlo, No faltes tú, pues que yo No falto á lo que prometo.
_D. Cár._--¿Cómo estas así, Castaño, Y en tal traje?
_Cast._--Este es el cuento, Que por llevar el papel, Que aun aquí guardado tengo, En que á don Rodrigo dabas Cuenta de todo el enredo, Y de que á Leonor llevaste, Para llevarlo sin riesgo De encontrar á la justicia, Me puse estos faldamentos; Y don Pedro enamorado De mi talle y de mi aseo, De mi gracia y de mi garbo, Me encerró en este aposento.
_D. Cár._--Mirad, señor don Rodrigo, Si es verdad que soy el dueño De la beldad de Leonor, Y si ser su esposa debo.
_D. Rod._--Como se case Leonor Y quede mi honor sin riesgo, Lo demas no importa nada; Y así, don Cárlos, me alegro De haber ganado tal hijo.
_D. Ped._--Tan corrido, vive el cielo, De lo que me ha sucedido Estoy, que ni hablar acierto; Mas disimular importa, Que ya no tiene remedio El caso. Yo doy por bien La burla que se me ha hecho, Porque se case mi hermana Con don Juan.
_Dª. Ana._--La mano ofrezco Y tambien con ella el alma.
_D. Juan._--Y yo, señora, la acepto, Porque vivo muy seguro De pagaros con lo mesmo _D. Cár._--Tú, Leonor mia, la mano Me da.
_Dª. Leo._--En mí, Cárlos, no es nuevo, Porque siempre ha sido tuya.
_Cast._--Dime, Celia, algun requiebro, Y mira si á mano tienes Una mano.
_Cel._--No la tengo, Que la dejé en la cocina; Pero ¿bastaráte un dedo?
_Cast._--Daca, que es el dedo malo, Pues es él con quien encuentro.
Y aquí, altísimos señores, Aquí, senado discreto “Los empeños de una casa” Dan fin. Perdonad sus yerros.
FIN DE LA COMEDIA.
_Carta de la muy ilustre señora Sor Filotea de la Cruz, que se imprimió con licencia del Ilmo. y Exmo. señor don Manuel Fernández de Santa Cruz, dignísimo obispo de los Angeles en la Puebla, año de 1690, en que aplaude á la poetisa la honesta é hidalga habilidad de hacer versos, mandándole dar á la estampa la Crísis sobre un sermon, con el título de _Señora mia_: He visto la carta de V. md. en que impugna las Finezas que de Cristo discurrió el R. P. Antonio de Vieira en el sermon del Mandato, con tanta sutileza que á los mas eruditos ha parecido que como otra águila de Ezequiel habia remontado á este singular talento sobre sí mismo, siguiendo la planta que formó ántes el Ilmo. César Menéses, ingenio de los primeros de Portugal; pero á mi juicio, quien leyere su Apología de V. md. no podrá negar que cortó la pluma mas delgada que ambos, y que pudieran gloriarse de verse impugnados por una mujer, que es honra de su sexo. Yo á lo ménos he admirado la viveza de los conceptos, la discrecion de sus pruebas y la enérgica claridad con que convence el asunto, compañera inseparable de la sabiduría: que por eso la primera voz que pronunció la Divina fué _luz_, porque sin claridad no hay voz de sabiduría. Aun la de Cristo, cuando hablaba altísimos misterios entre los velos de las parábolas, no se tuvo por admirable en el mundo; solo cuando habló claro mereció la aclamacion de saberlo todo. Este es uno de los muchos beneficios que debe V. md. á Dios, porque la claridad no se adquiere con el trabajo é industria; es don que se infunde con el alma.
Para que V. md. se vea en este papel de mejor letra, le he impreso, y para que reconozca los tesoros que Dios depositó en su alma y le sea, como mas entendida, mas agradecida; que la gratitud y el entendimiento nacieron siempre de un mismo parto. Y si, como V. md. dice en su carta, quien mas ha recibido de Dios está mas obligado á la correspondencia, temo se halle V. md. alcanzada en la cuenta; pues pocas criaturas deben á su Magestad mayores talentos en lo natural con que ejecuta el agradecimiento, para que si hasta aquí los ha empleado bien [que así lo debe creer de quien profesa tal religion] en adelante sea mejor.
No es mi juicio tan austero censor que esté mal con los versos, en que V. md. se ha visto tan celebrada, despues que Santa Teresa, el Nacianceno y otros santos canonizaron con los suyos esta habilidad; pero deseara que los imitara así como en el metro tambien en la eleccion de los asuntos. No apruebo la vulgaridad de los que reprueban en las mujeres el uso de las letras, pues tantas se aplicaron á este estudio, no sin alabanza de San Gerónimo. Es verdad que dice San Pablo que las mujeres no enseñen; pero no manda que las mujeres no estudien para saber; porque solo quiso prevenir el riesgo de la elacion en nuestro sexo, propenso siempre á la vanidad.
A Sarai le quitó una letra la Sabiduria divina, y puso una mas al nombre de Abrahan, no porque el varon ha de tener mas letras que la mujer, como sienten muchos, sino porque la i añadida al nombre de Sara, esplicaba temor y dominacion. _Señora mia_ se interpreta _Sarai_, y no convenia que fuese en la casa de Abrahan _señora_, la que tenia empleo de súbdita. Letras que engendran elacion, no las quiere Dios en la mujer; pero no las reprueba el Apóstol, cuando no sacan á la mujer del estado de obediente. Notorio es á todos que el estudio y saber han contenido á V. md. en el estado de súbdita, y la han servido de perfeccionar primores de obediente, pues si las demas religiosas por la obediencia sacrifican la voluntad, V. md. cautiva el entendimiento, que es el mas arduo y agradable holocausto que puede ofrecerse en las aras de la religion.
No pretendo segun este dictámen, que V. md. mude el genio, renunciando los libros, sino que le mejore leyendo alguna vez el de Jesucristo.
Ninguno de los Evangelistas llamó libro á la genealogía de Cristo, sino