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Discurso sobre la dictadura

Juan Donoso Cortés

Sprache:
Spanisch
Status:
Vollständiges Werk
Autorschaft:
Vom Autor verfasst
Zustand des Textes:
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Umfang:
~8.840 Wörter · 42 Passagen
Dieses Werk zitieren
  • APAJuan Donoso Cortés. (n.d.). Discurso sobre la dictadura. Digital reproduction: SigPhi. https://sigphiai.com/de/works/juan-donoso-cortes/discurso-sobre-la-dictadura
  • MLAJuan Donoso Cortés. Discurso sobre la dictadura. Digital reproduction, SigPhi, https://sigphiai.com/de/works/juan-donoso-cortes/discurso-sobre-la-dictadura.
  • ChicagoJuan Donoso Cortés. Discurso sobre la dictadura. Digital reproduction, SigPhi. https://sigphiai.com/de/works/juan-donoso-cortes/discurso-sobre-la-dictadura.

Nachweis der wiedergegebenen Ausgabe. SigPhi ist die digitale Reproduktion. Jahr, Verlag und Übersetzer werden angegeben, soweit bekannt; „n.d.“ bedeutet unbekanntes Jahr.

Wovon es handelt

Die Rede über die Diktatur (1849), auf SPANISCH.

Kontext und Geschichte

Eine Rede vor den spanischen Cortes nach den Revolutionen von 1848: Donoso behauptet, die Wahl stehe zwischen der Diktatur des Säbels und der des Dolches, und die Gesellschaft müsse sich verteidigen, indem sie die Gesetzlichkeit aussetzt. Es ist ein Bezugstext des europäischen gegenrevolutionären Denkens; Carl Schmitt ist ein Jahrhundert später darauf zurückgekommen.

Redaktioneller Kontext, keine zitierfähige Quelle: anders als die Passagen des Werks lassen sich diese Angaben nicht am Korpus überprüfen.

Auszug aus der verfügbaren Ausgabe
(iBien, bien!) Y seréis como los ricos; ved ahí la fórmula de las revoluciones socialistas contra las clases medias. Y seréis como los nobles; ved ahí la fórmula de las revoluciones de las clases medias contra las nobiliarias. Y seréis como los reyes; ved ahí la fórmula de las revoluciones de lás clases nobiliarias contra los reyes. Por último, señores, y seréis a. manera de dioses; ved ahí la fórmula de la primera revolución del primer hombre contra Dios. Desde Adán, el primer rebelde, hasta Proudhon, el último impío, esa es fórmula de todas las revoluciones. (¡Muy bien, muy bien!) El Gobierno español, como era su deber, no quiso que esa fórmula tuviese su aplicación en España; tanto menos lo quiso, cuanto que la situación interior no era la más lisonjera, y era menester prevenirse, así contra las eventualidades del interior como contra las eventualidades exteriores. Para no haberlo he-4t DONOSO CORTES cho así, era necesario haber desconocido de todo punto el poderío de esas corrientes magnéticas que se desprenden de los focos de infección revolucionaria y que van inficcionándolo todo por el mundo. (¡Muy bien, muy bien!) La situación interior, en pocas palabras, era ésta: la cuestión política no estaba, no ha estado nunca, no está de todo punto resuelta; no se resuelven así tan fácilmente cuestiones políticas en sociedades tan soliviantadas por las pasiones. La cuestión dinástica no estaba concluida, porque, aunque es verdad que en ella somos nosotros los vencedores, no teníamos la resignación del vencido, que es el complemento de la victoria, (¡Bravo!) La cuestión religiosa estaba en muy mal estado. La cuestión de las bodas, todos los sabéis, estaba exacerbada. Yo pregunto, señores: supuesto, como he probado ya, que la dictadura sea en circunstancias dadas legítima, en circunstancias dadas provechosa, ¿estábamos o no estábamos en esas circunstancias? Si no habían llegado, decidme cuáles otras más graves han aparecido en el mundo.…

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