Andanzas y visiones españolas
- Sprache:
- Spanisch
- Status:
- Vollständiges Werk
- Autorschaft:
- Vom Autor verfasst
- Zustand des Textes:
- Kein Scanrauschen festgestellt (automatische Messung über den ganzen Text, nicht von Hand geprüft)
- Umfang:
- ~80.000 Wörter · 380 Passagen
Dieses Werk zitieren
- APAMiguel de Unamuno. (n.d.). Andanzas y visiones españolas. Digital reproduction: SigPhi. https://sigphiai.com/de/works/miguel-de-unamuno/andanzas-y-visiones-espanolas-spanish
- MLAMiguel de Unamuno. Andanzas y visiones españolas. Digital reproduction, SigPhi, https://sigphiai.com/de/works/miguel-de-unamuno/andanzas-y-visiones-espanolas-spanish.
- ChicagoMiguel de Unamuno. Andanzas y visiones españolas. Digital reproduction, SigPhi. https://sigphiai.com/de/works/miguel-de-unamuno/andanzas-y-visiones-espanolas-spanish.
Angabe der Ausgabe, die SigPhi wiedergibt: SigPhi ist ihre digitale Reproduktion, nicht der Verlag. Das Erscheinungsjahr steht nicht in den Metadaten (daher „n.d.“), und der Übersetzer erscheint nur, wenn er verzeichnet ist.
Wovon es handelt
Wanderungen durch Spanien: Landschaften, Dörfer, Kirchen, und was ein Mann, der nach etwas mehr sucht, darin sieht.
Kontext und Geschichte
Unamuno tut, was er «Intrahistorie» nannte: das Leben, das nicht in den Geschichtsbüchern vorkommt und ein Land tatsächlich trägt. Die kastilische Landschaft ist hier eine Figur. Text auf SPANISCH: das Original. Unamuno schrieb auf Spanisch, und das ist es, was zitiert werden sollte.
Redaktioneller Kontext, keine zitierfähige Quelle: anders als die Passagen des Werks lassen sich diese Angaben nicht am Korpus überprüfen.
un examen de conciencia. El sol de la cumbre nos ilumina los más escondidos repliegues del corazón. Había subido, además, con una recogida angustia, con una punzante preocupación de origen familiar; sobre mis esperanzas de padre se cernía una nubecilla que mi aprensión convirtiera en nubarrón. ¿Por qué no había yo de callar una temporada, una larga temporada? ¿Por qué no había de interrumpir mi comunicación con el público hasta que un largo, un muy largo silencio me retemplara la fibra y me hiciera acaso descubrir simpatías que hoy se me escapan? ¿Por qué este hablar--o escribir, que es lo mismo--continuo y precipitado, al correr de la pluma, sin filtrar mis palabras, dejando que salgan todas, así las más limpias como las más turbias? ¿Por qué este pensar escribiendo, y, lo que es peor, este pensar para escribir? Y no es, no, Dios me libre, no es temor a los puntos flacos que puede uno así mostrar a los despechados o doloridos, a los que buscan por dónde zaherir a quien alguna vez les hirió con sus juicios. He aprendido a llevar como trofeos, más aún que las simpatías que en algunos haya podido despertar, las antipatías que en otros he provocado. Encuentro justo que haya quienes finjan desdén hacia quien tanto ha desdeñado y desdeña. No olvido--y tampoco pido perdón por la arrogancia--lo que el iracundo florentino Filippo Argenti dijo al Dante cuando le encontró en el infierno, y fué que ciñéndole con los brazos le besó en la cara y le dijo: «Alma sdegnosa, benedetta colei che in te s'incinse»: alma desdeñosa, bendita la que de ti quedó encinta. Y acaso un día, cuando visite yo a mi vez el infierno, me encuentre allí con más de un Filippo Argenti que me bendiga por el desdén.…