Libro de los Muertos
Corpus de textos funerarios del antiguo Egipto, conocido en egipcio como el Libro de salir al día, compuesto por una colección de aproximadamente doscientos «conjuros» o fórmulas mágicas y litúrgicas que se fue formando y ampliando durante más de un milenio, desde los inicios del Reino Nuevo (c. 1550 a. C.) hasta bien entrado el periodo ptolemaico, sin que exista nunca una versión única, canónica o completa: cada copia, generalmente escrita sobre papiro y colocada dentro de la tumba del difunto o enrollada entre sus vendas, seleccionaba y combinaba un número variable de conjuros según el presupuesto y las preferencias de quien lo encargaba. La obra es heredera directa de dos tradiciones funerarias más antiguas y restringidas a la élite real, los Textos de las pirámides (Reino Antiguo) y los Textos de los sarcófagos (Primer Periodo Intermedio), y su difusión progresiva a capas sociales más amplias refleja una «democratización» de la esperanza de una vida después de la muerte que antes había sido casi exclusiva del faraón. Su propósito central era proporcionar al difunto el conocimiento mágico y las fórmulas necesarias para superar con éxito los numerosos peligros del viaje por el más allá (Duat), identificarse correctamente con diversas divinidades protectoras, y, sobre todo, superar el juicio final ante Osiris, en el que el corazón del difunto era pesado en una balanza contra la pluma de la diosa Maat, personificación de la verdad y el orden cósmico; si el corazón resultaba más ligero que la pluma, el alma accedía a una existencia eterna dichosa, mientras que si era más pesado —cargado por el peso de las malas acciones— era devorado por la monstruosa Ammit. El conjuro 125, que contiene la famosa «confesión negativa» en la que el difunto enumera ante cuarenta y dos jueces divinos todas las faltas morales que no ha cometido, es uno de los documentos éticos más importantes de todo el Egipto antiguo. Descubierto y traducido por primera vez en Occidente en el siglo XIX, sobre todo gracias a los trabajos del egiptólogo alemán Karl Richard Lepsius, el Libro de los muertos sigue siendo la fuente primaria más importante para entender la cosmología, la escatología y la moral religiosa del antiguo Egipto.