Johann Gottfried von Herder
Filósofo, teólogo, poeta y crítico literario alemán (1744–1803), nacido en Mohrungen, en Prusia Oriental, discípulo en Königsberg tanto de Kant, de quien absorbió el rigor filosófico, como de Johann Georg Hamann, de quien heredó una profunda sensibilidad hacia el lenguaje, la historia y la irreductibilidad de la experiencia concreta frente a la abstracción racionalista ilustrada. Figura central y a menudo considerada fundadora del movimiento Sturm und Drang y precursora directa del romanticismo alemán, Herder desarrolló a lo largo de su obra una crítica profunda del universalismo abstracto de la Ilustración francesa, defendiendo en cambio que cada pueblo o nación (Volk) posee un carácter cultural distintivo e irrepetible —su Volksgeist o «espíritu del pueblo»— expresado de manera más auténtica en su lengua vernácula, su folclore y su poesía popular, y que ninguna civilización o etapa histórica puede ser juzgada legítimamente según los valores universales de otra, principio fundamental que lo convierte en uno de los padres intelectuales del relativismo cultural moderno y de la antropología filosófica. Esta valoración de la diversidad cultural y lingüística lo llevó a compilar Voces de los pueblos en canciones (1778-1779), una pionera antología de poesía popular de múltiples naciones europeas que ejerció una influencia decisiva en el nacimiento del nacionalismo cultural romántico en toda Europa. Su obra magna, Ideas para una filosofía de la historia de la humanidad (1784-1791), propone una filosofía de la historia no teleológica ni eurocéntrica que interpreta el desarrollo humano como una diversidad orgánica de culturas, cada una con su propio valor intrínseco y su propio centro de gravedad, en contraste directo con la posterior filosofía de la historia hegeliana, más sistemática pero también más uniformizadora. Herder ejerció también una influencia decisiva sobre la lingüística moderna a través de su Ensayo sobre el origen del lenguaje (1772), donde argumentó que el lenguaje no es un don divino sino una capacidad naturalmente desarrollada por la propia razón humana, obra premiada por la Academia Prusiana de Ciencias que marcó un punto de inflexión en la filosofía del lenguaje.