Edda poética
Colección de poemas en nórdico antiguo sobre temas mitológicos y heroicos, de autoría anónima y composición colectiva a lo largo de varios siglos —probablemente entre el siglo IX y el XIII—, conservada principalmente en un único manuscrito islandés del siglo XIII conocido como el Codex Regius, redescubierto en 1643 por el obispo islandés Brynjólfur Sveinsson, que atribuyó erróneamente la obra al sabio Sæmundr el Sabio, error que dio origen al nombre alternativo «Edda de Sæmundr». El término «Edda» en sí es de origen incierto, probablemente relacionado con la palabra nórdica antigua para «bisabuela» o quizás derivado del nombre del lugar Oddi, donde estudió Snorri Sturluson, autor de la llamada «Edda prosaica», una obra distinta pero estrechamente relacionada que cita y comenta muchos de los mismos poemas. La colección se divide tradicionalmente en dos grandes secciones: los poemas mitológicos, que incluyen la Völuspá («La profecía de la vidente»), una visión épica de la creación y la destrucción final del cosmos nórdico en el Ragnarök narrada por una vidente resucitada; los Hávamál («Los dichos del Altísimo»), una colección de máximas de sabiduría práctica y ética atribuidas a Odín; y otros poemas sobre dioses como Thor y Loki; y los poemas heroicos, que narran las leyendas de los Völsungs y su trágica saga de amor, traición y venganza que gira en torno al dragón Fafnir, el héroe Sigurd y la valquiria Brunhilda —material narrativo que comparte raíces con el Cantar de los Nibelungos germánico y que siglos después inspiraría directamente el ciclo operístico El anillo del Nibelungo de Richard Wagner. La Edda poética constituye, junto con la Edda prosaica, la fuente primaria más importante para toda la mitología nórdica preservada, y su influencia se extiende desde la literatura fantástica moderna —especialmente J.R.R. Tolkien, profesor de nórdico antiguo que absorbió profundamente su imaginario— hasta la apropiación, a menudo distorsionada, de la estética nórdica en la cultura popular contemporánea.