Vedas
El más antiguo de los cuatro Vedas y el texto sánscrito conservado más antiguo de toda la tradición india, una colección de himnos religiosos de autoría compuesta y anónima —aunque la tradición atribuye cada himno a un vidente o familia de videntes (rishi) específicos—, transmitidos oralmente con una precisión fonética extraordinaria durante más de tres mil años antes de ser transcritos, y probablemente compuestos entre el 1500 y el 1200 a. C. por los antiguos pueblos indoarios que se establecían en el noroeste del subcontinente indio. Formado por diez libros (mandalas) que contienen más de mil himnos y unos diez mil versos, su lengua, el sánscrito védico, es uno de los testimonios más antiguos conservados de cualquier lengua indoeuropea, lo que lo convierte en una fuente lingüística de primer orden junto a su valor religioso. Los himnos son fundamentalmente invocaciones y alabanzas dirigidas a un amplio panteón de dioses (devas) asociados a fuerzas naturales y cósmicas —Indra, dios de la tormenta y la guerra, el más invocado; Agni, el fuego sagrado y mediador entre dioses y hombres; Soma, tanto una divinidad como una bebida ritual enteógena central en el culto; Varuna, guardián del orden cósmico (rita)—, y se utilizaban en el contexto de los sacrificios védicos, complejos rituales de fuego destinados a mantener el equilibrio entre el mundo divino y el humano. Más allá de su función ritual, algunos himnos alcanzan una profundidad filosófica notable, como el celebérrimo Himno de la Creación (Nasadiya Sukta, libro X), que plantea con un escepticismo sofisticado y sorprendente para la época la pregunta sobre el origen último del universo, concluyendo que incluso los dioses quizás desconozcan la respuesta. El Rig Veda constituye el fundamento textual sobre el que se construyó toda la civilización védica posterior y, en última instancia, el hinduismo mismo, y es considerado por los hindúes revelación directa (shruti) transmitida a los videntes primordiales.