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Escritos políticos de Jaime Balmes: colección completa

Jaime Balmes

Idioma:
español
Estado:
Obra completa
Autoría:
Escrita por el autor
Estado del texto:
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Extensión:
~730.000 palabras · 3478 pasajes
Cita esta obra
  • APAJaime Balmes. (n.d.). Escritos políticos de Jaime Balmes: colección completa. Digital reproduction: SigPhi. https://sigphiai.com/es/works/jaime-balmes/escritos-politicos-de-jaime-balmes-coleccion-completa
  • MLAJaime Balmes. Escritos políticos de Jaime Balmes: colección completa. Digital reproduction, SigPhi, https://sigphiai.com/es/works/jaime-balmes/escritos-politicos-de-jaime-balmes-coleccion-completa.
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Referencia de la edición reproducida. SigPhi es la reproducción digital. Se incluyen año, editorial y traductor cuando constan; «n.d.» indica que no consta el año.

De qué trata

Los artículos políticos de Balmes, escritos en gran parte para la prensa en los años cuarenta del siglo XIX, sobre la Constitución, el poder, los partidos y el conflicto dinástico español.

Contexto e historia

Balmes era sacerdote y filósofo, y aquí escribe de coyuntura: su propuesta más conocida era casar a Isabel II con el pretendiente carlista para acabar con la guerra dinástica por acuerdo en vez de por victoria. No prosperó, y él murió en 1848, a los treinta y ocho años. Se leen como lo que son, periodismo político de un momento concreto, y hace falta el contexto de aquel momento para no perderse.

Contexto editorial, no una fuente citable: a diferencia de los pasajes de la obra, estos datos no se pueden comprobar contra el corpus.

Extracto de la edición disponible
nombre, v prosiguió estrepitosamente su camino. El poder continuo débil , como era «my natural; y por mas cargos que se puedan hacer á los hombres que desde aquella ép(K-a empuñaron sucesivamente las riendas del mando, me parece que sena injusto achacarles el (pie fueron únicamente ellos quienes debilitaron el |)oder. Es preciso liacer justicia, ellos le heredaron muy débil, casi nulo. Esta d»'bilidad se ha ido prolongando con mas ó menos vicisitudes, con síntomas mas ó menos alarmantes, y ¡doloroso es decirlo! continúa aun; |H>rque es mas claro que la luz del dia, que ese ser moral que se llama gobierno, pues que yo prescindo enteramente de personas, esta muy lejos de tener tmla a<|uella fuerza «jue necesita para Henar el alto objeto á (^ue está destinado. ¿V esta fuerza la adquirirá? continuemos rellexionaiido. CAPITULO III. CAPITULO III. Si se quiere que alcnnce á llenar su objeto un gobierno aplicable á grandes masas, es menester que se le asegure s¡enq)rc un ^ran caudal de fuerza; y como esta, si ha de ser provechosa v duradera , es inse|)anible de la eslabiliilad, será muy difícil (pie sea fuerte un gobierno que esté sujeto con sobrada frfíMiencia á modilicaciones y mudanzas. Resulta de aquí , que si en una minoría, las instituciones que rodean el trono, y que forman como su valla, llevaren en su propia naturaleza el germen de continua variación y vivo movimiento, .m» c(mi])lican mas y mas las dilicultades, abriéndose ancho cam|)o jKira manifestar su tacto y previ.sion l<»s verdaderos hctmbres de estado. Cuando una ley fundamental cuenta largo espacio de duración, como por ejemplo la Constitución inglesi.…

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