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Filosofía fundamental, tomo III

Jaime Balmes

Idioma:
español
Estado:
Obra completa
Autoría:
Escrita por el autor
Estado del texto:
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Extensión:
~91.800 palabras · 436 pasajes
Cita esta obra
  • APAJaime Balmes. (n.d.). Filosofía fundamental, Tomo III [Filosofía fundamental, tomo III]. Digital reproduction: SigPhi. https://sigphiai.com/es/works/jaime-balmes/filosofia-fundamental-tomo-iii
  • MLAJaime Balmes. Filosofía fundamental, Tomo III [Filosofía fundamental, tomo III]. Digital reproduction, SigPhi, https://sigphiai.com/es/works/jaime-balmes/filosofia-fundamental-tomo-iii.
  • ChicagoJaime Balmes. Filosofía fundamental, Tomo III [Filosofía fundamental, tomo III]. Digital reproduction, SigPhi. https://sigphiai.com/es/works/jaime-balmes/filosofia-fundamental-tomo-iii.

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De qué trata

Filosofía fundamental, tomo III: el alma y su unión con el cuerpo.

Contexto e historia

El tomo de psicología y metafísica: qué es pensar, y qué es un yo que piensa. Balmes se enfrenta al materialismo de su siglo con argumentos propios, y el resultado es menos previsible de lo que suena. Texto en ESPAÑOL: el original de Balmes.

Contexto editorial, no una fuente citable: a diferencia de los pasajes de la obra, estos datos no se pueden comprobar contra el corpus.

Cómo empieza
«Si le presentamos una rosa, continúa Condillac, será para nosotros una estatua que siente una rosa; mas para sí misma, solo será el mismo olor de la rosa. Será pues olor de rosa, de clavel, de jazmin, de violeta, segun los objetos que obrarán sobre su órgano; en una palabra; los olores con respecto á ella, no son mas que sus modificaciones propias ó maneras de ser, y no podria creerse otra cosa, siendo estas las únicas sensaciones de que es susceptible.» [6.] Si bien se observa, ya en los primeros pasos, se hace dar á la estatua un gran salto. A vueltas de la aparente simplicidad del fenómeno sensible, se introduce ya uno de los actos que suponen el entendimiento muy desarrollado: la reflexion. Ya la estatua se cree algo, se cree olor; ya se le atribuye pues la conciencia del _yo_, comparativamente á la impresion que recibe; ya se le hace emitir una especie de juicio, en que afirma la identidad del _yo_ con la sensacion. Esto es imposible, si no hay mas que la sensacion enteramente sola. Entonces no hay ni puede haber nada mas que aquella impresion puramente pasiva. Es un fenómeno aislado, sobre el cual no hay reflexion de ninguna clase; la estatua no tiene otra conciencia de sí misma que esta sensacion; pero esta conciencia no es digna de tal nombre en el órden reflexivo. La hipótesis de Condillac, aplicada en todo rigor, no ofrece mas que un fenómeno que no puede conducir á nada; desde el momento en que sale de la sensacion para desenvolverla, admite en el espíritu una actividad distinta y muy diferente de la sensacion, y arruina todo su sistema.

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