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Cántico espiritual (ed. 2)

Juan de la Cruz

Idioma:
español
Estado:
Obra completa
Autoría:
Escrita por el autor
Estado del texto:
Con errores de escaneo
Extensión:
~1050 palabras · 5 pasajes
Cita esta obra
  • APAJuan de la Cruz. (n.d.). Cántico espiritual (ed. 2). SigPhi. https://sigphiai.com/es/works/juan-de-la-cruz/cantico-espiritual
  • MLAJuan de la Cruz. "Cántico espiritual (ed. 2)." SigPhi, https://sigphiai.com/es/works/juan-de-la-cruz/cantico-espiritual.
  • ChicagoJuan de la Cruz. Cántico espiritual (ed. 2). SigPhi. https://sigphiai.com/es/works/juan-de-la-cruz/cantico-espiritual.

De qué trata

El Cántico espiritual, en ESPAÑOL.

Contexto e historia

San Juan de la Cruz empezó las estrofas en la cárcel de Toledo donde lo habían encerrado sus propios hermanos de orden. El poema sigue el Cantar de los Cantares, y el comentario en prosa lo explica verso a verso. **Aquí la poesía ES la teología**: no un adorno del pensamiento sino la forma que él encontró para pensarlo.

Contexto editorial, no una fuente citable: a diferencia de los pasajes de la obra, estos datos no se pueden comprobar contra el corpus.

Cómo empieza
Canciones entre el alma y el Esposo Esposa 1. ¿Adónde te escondiste, Amado, y me dejaste con gemido? Como el ciervo huiste, habiéndome herido; salí tras ti clamando, y eras ido. 2. Pastores, los que fuerdes allá por las majadas al otero: si por ventura vierdes aquel que yo más quiero, decidle que adolezco, peno y muero. 3. Buscando mis amores, iré por esos montes y riberas; ni cogeré las flores, ni temeré las fieras, y pasaré los fuertes y fronteras. Pregunta a las criaturas 4. ¡Oh bosques y espesuras, plantadas por la mano del Amado! ¡Oh prado de verduras, de flores esmaltado! Decid si por vosotros ha pasado. Respuesta de las criaturas 5. Mil gracias derramando pasó por estos sotos con presura, e, yéndolos mirando, con sola su figura vestidos los dejó de hermosura. Esposa 6. ¡Ay, quién podrá sanarme! Acaba de entregarte ya de vero: no quieras enviarme de hoy más ya mensajero, que no saben decirme lo que quiero. 7. Y todos cuantos vagan de ti me van mil gracias refiriendo, y todos más me llagan, y déjame muriendo un no sé qué que quedan balbuciendo. 8. Mas ¿cómo perseveras, ¡oh vida!, no viviendo donde vives, y haciendo porque mueras las flechas que recibes de lo que del Amado en ti concibes? 9. ¿Por qué, pues has llagado aqueste corazón, no le sanaste? Y, pues me le has robado, ¿por qué así le dejaste, y no tomas el robo que robaste? 10. Apaga mis enojos, pues que ninguno basta a deshacellos, y véante mis ojos, pues eres lumbre dellos, y sólo para ti quiero tenellos. 11. ¡Oh cristalina fuente, si en esos tus semblantes plateados formases de repente los ojos deseados que tengo en mis entrañas dibujados! 12. ¡Apártalos, Amado, que voy de vuelo! El Esposo Vuélvete, paloma, que el ciervo vulnerado por el otero asoma al aire de tu vuelo, y fresco toma. La Esposa 13. Mi Amado, las montañas, los valles solitarios nemorosos, las ínsulas extrañas, los ríos sonorosos, el silbo de los aires amorosos, 14.…

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