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Noche oscura del alma

Juan de la Cruz

Idioma:
español
Estado:
Obra completa
Autoría:
Escrita por el autor
Estado del texto:
Texto limpio
Extensión:
~210 palabras · 1 pasajes
Cita esta obra
  • APAJuan de la Cruz. (n.d.). Noche oscura del alma. SigPhi. https://sigphiai.com/es/works/juan-de-la-cruz/noche-oscura-del-alma
  • MLAJuan de la Cruz. "Noche oscura del alma." SigPhi, https://sigphiai.com/es/works/juan-de-la-cruz/noche-oscura-del-alma.
  • ChicagoJuan de la Cruz. Noche oscura del alma. SigPhi. https://sigphiai.com/es/works/juan-de-la-cruz/noche-oscura-del-alma.

De qué trata

La Noche oscura: el poema y el comentario sobre lo que ocurre cuando la consolación desaparece y la fe sigue sin sentir nada.

Contexto e historia

La expresión «noche oscura del alma» ha salido del libro y ha entrado en la lengua corriente, a menudo queriendo decir simplemente una mala época. En el texto significa otra cosa, y más precisa: una purificación que retira los apoyos sensibles e intelectuales, y que justamente por eso no se distingue del abandono mientras dura. El tratado quedó inacabado, como la Subida del Monte Carmelo, que comenta el mismo poema.

Contexto editorial, no una fuente citable: a diferencia de los pasajes de la obra, estos datos no se pueden comprobar contra el corpus.

Cómo empieza
Canciones del alma que se goza de haber llegado al alto estado de la perfección, que es la unión con Dios, por el camino de la negación espiritual. 1. En una noche oscura, con ansias, en amores inflamada ¡oh dichosa ventura!, salí sin ser notada estando ya mi casa sosegada. 2. A oscuras y segura, por la secreta escala disfrazada, ¡Oh dichosa ventura!, a oscuras y en celada, estando ya mi casa sosegada. 3. En la noche dichosa en secreto, que nadie me veía, ni yo miraba cosa, sin otra luz y guía sino la que en el corazón ardía. 4. Aquésta me guiaba más cierto que la luz del mediodía, adonde me esperaba quien yo bien me sabía, en parte donde nadie parecía. 5. ¡Oh noche que guiaste! ¡Oh noche amable más que el alborada! ¡Oh noche que juntaste Amado con amada, amada en el Amado transformada! 6. En mi pecho florido que entero para él sólo se guardaba, allí quedó dormido, y yo le regalaba, y el ventalle de cedros aire daba 7. El aire de la almena, cuando yo sus cabellos esparcía, con su mano serena en mi cuello hería y todos mis sentidos suspendía. 8. Quedéme y olvidéme, el rostro recliné sobre el Amado, cesó todo y dejéme, dejando mi cuidado entre las azucenas olvidado.

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