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La Tía Tula (Novela)

Miguel de Unamuno

Idioma:
español
Estado:
Obra completa
Autoría:
Escrita por el autor
Estado del texto:
Con errores de escaneo
Extensión:
~30.700 palabras · 146 pasajes
Cita esta obra
  • APAMiguel de Unamuno. (n.d.). La Tía Tula (Novela). SigPhi. https://sigphiai.com/es/works/miguel-de-unamuno/la-tia-tula-novela-spanish
  • MLAMiguel de Unamuno. "La Tía Tula (Novela)." SigPhi, https://sigphiai.com/es/works/miguel-de-unamuno/la-tia-tula-novela-spanish.
  • ChicagoMiguel de Unamuno. La Tía Tula (Novela). SigPhi. https://sigphiai.com/es/works/miguel-de-unamuno/la-tia-tula-novela-spanish.

De qué trata

La tía Tula (1921): una mujer que quiere ser madre sin ser esposa, y que gobierna una familia entera desde esa decisión.

Contexto e historia

Una de las figuras femeninas más fuertes de la novela española, e incómoda para cualquier lectura: no la reclama del todo ni la tradicional ni la moderna. Unamuno lleva la maternidad hasta su extremo lógico. Texto en ESPAÑOL: el original. Unamuno escribía en español y es lo que hay que citar.

Contexto editorial, no una fuente citable: a diferencia de los pasajes de la obra, estos datos no se pueden comprobar contra el corpus.

Cómo empieza
Las versalitas (letras mayúsculas de tamaño igual a las minúsculas) han sido sustituidas por letras mayúsculas de tamaño normal. MIGUEL DE UNAMUNO LA TIA TULA (NOVELA) RENACIMIENTO SAN MARCOS, 42 MADRID ES PROPIEDAD Copyright 1921 by Miguel de Unamuno. Imprenta de Juan Pueyo. Luna, 29. Teléf. 14-30.--Madrid. _PROLOGO_ (_QUE PUEDE SALTAR EL LECTOR DE NOVELAS_) «TENÍA _uno (hermano) casi de mi edad, que era el que yo más quería, aunque a todos tenía gran amor y ellos a mí; juntábamonos entrambos a leer vidas de santos... Espantábanos mucho el decir en lo que leíamos que pena y gloria eran para siempre. Acaecíanos estar muchos ratos tratando desto, y gustábamos de decir muchas veces para siempre, siempre, siempre. En pronunciar esto mucho rato era el Señor servido, me quedase en esta niñez imprimido el camino de la verdad. De que vi que era imposible ir adonde me matasen por Dios, ordenábamos ser ermitaños, y en una huerta que había en casa procurábamos, como podíamos, hacer ermitas poniendo unas pedrecillas, que luego se nos caían, y ansí no hallábamos remedio en nada para nuestro deseo; que ahora me pone devoción ver cómo me daba Dios tan presto lo que yo perdí por mi culpa._» * * * * * «_Acuérdome que cuando murió mi madre quedé yo de edad de doce años, poco menos; como yo comencé a entender lo que había perdido, afligida fuíme a una imagen de Nuestra Señora y supliquela fuese mi madre con muchas lágrimas. Paréceme que aunque se hizo con simpleza, que me ha valido, pues conocidamente he hallado a esta Virgen Soberana en cuanto me he encomendado a ella, y, en fin, me ha tornado a sí.…

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