Niebla (Nivola)
- 言語:
- スペイン語
- 状態:
- 完全な作品
- 著者性:
- 著者自身による
- テキストの状態:
- スキャンのノイズは検出されていません (全文に対する自動測定で、人の目では確認していません)
- 分量:
- 約 56,800 語 · 270 節
この作品を引用
- APAミゲル・デ・ウナムーノ. (n.d.). Niebla (Nivola). Digital reproduction: SigPhi. https://sigphiai.com/ja/works/miguel-de-unamuno/niebla-nivola-spanish
- MLAミゲル・デ・ウナムーノ. Niebla (Nivola). Digital reproduction, SigPhi, https://sigphiai.com/ja/works/miguel-de-unamuno/niebla-nivola-spanish.
- Chicagoミゲル・デ・ウナムーノ. Niebla (Nivola). Digital reproduction, SigPhi. https://sigphiai.com/ja/works/miguel-de-unamuno/niebla-nivola-spanish.
収録版の書誌情報です。SigPhi はデジタル複製です。判明している刊行年・出版社・翻訳者を記載し、年が不明の場合は「n.d.」と示します。
何についての本か
『霧』(一九一四年)。一人の男が、自分が小説の登場人物であると知り、それについて論じに作者のところへ行く。
背景と歴史
アウグスト・ペレスがサラマンカにウナムーノを訪ね、死にたくないと言う章は、ヨーロッパ文学の大場面の一つであり、虚構と存在の問題を多くの論考よりうまく提示している。小説のどんな規則にも従わずにすむよう、ウナムーノはこれを「ニボラ」と呼んだ。 スペイン語の本文、すなわち原文である。ウナムーノはスペイン語で書いており、引用はこれによるべきである。
これは編集上の背景であり、引用できる典拠ではありません。作品本文の一節とは異なり、これらの記述はコーパスで検証できません。
palabras cuyo espíritu quedó cristalizado, pensamientos, anhelos, toda una tela misteriosa que envuelve las almas de los que pasan. Por fin se encontró Augusto una vez más ante Margarita la portera, ante la sonrisa de Margarita. Lo primero que hizo ésta al ver a aquél fué sacar la mano del bolsillo del delantal. —Buenas tardes, Margarita. —Buenas tardes, señorito. —Augusto, buena mujer, Augusto. —Don Augusto—añadió ella. —No a todos los nombres les cae el don—observó él—. Así como de Juan a don Juan hay un abismo, así le hay de Augusto a don Augusto. ¡Pero... sea! ¿Salió la señorita Eugenia? —Sí, hace un momento. —¿En qué dirección? —Por ahí. Y por ahí se dirigió Augusto. Pero al rato volvióse. Se le había olvidado la carta. —¿Hará el favor, señora Margarita, de hacer llegar esta carta a las propias blancas manos de la señorita Eugenia? —Con mucho gusto. —Pero a sus propias blancas manos, ¿eh? A sus manos tan marfileñas como las teclas del piano a que acarician. —Sí, ya, lo sé de otras veces. —¿De otras veces? ¿Qué es eso de otras veces? —Pero ¿es que cree el caballero que es ésta la primera carta de este género...? —¿De este género? Pero ¿usted sabe el género de mi carta? —Desde luego. Como las otras. —¿Como las otras? ¿Como qué otras? —¡Pues pocos pretendientes que ha tenido la señorita...! —Ah, ¿pero ahora está vacante? —¿Ahora? No, no, señor, tiene algo así como un novio... aunque creo que no es sino aspirante a novio... Acaso le tenga en prueba... puede ser que sea interino... —¿Y cómo no me lo dijo? —Como usted no me lo preguntó... —Es cierto. Sin embargo, entréguele esta carta y en propias manos, ¿entiende? ¡Lucharemos! ¡Y vaya otro duro! —Gracias, señor, gracias. Con trabajo se separó de allí Augusto, pues la conversación nebulosa, cotidiana, de Margarita la portera empezaba a agradarle. ¿No era acaso un modo de matar el tiempo? «¡Lucharemos!—iba diciéndose Augusto calle abajo—¡sí, lucharemos!…