Muy atrevida, y, á mi parecer, completamente falsa, es la suposición de que los moralistas franceses La Rochefoucaald y La Bruyére, deben considerarse como sucesores y discípulos de Gracián (2). Por curiosas que sean las semejan zas advertidas en las máximas de los dos fran- ceses— de La Rochefoucauld, sobretodo — con los pensamientos profundos de Gracián (3), nadie (1) Feijóo, Theaéro crítico. Vol. VI. (Madrid 1733). Disc. XI, pág. 331 y siguientes. Disc. XII, pág. 345 y siguientes. — En todo el Theatro crítico no cítase ni una vez al Padre Gracián.
(2) Más prudente, dice Menéndez y Pelayo, Ideas esté- ticas III, 294: «Sería curioso averiguar, concordando fe- chas, si las semejanzas que se advierten entre ciertos pen- samientos del ingeniosísimo Padre Gracián y otras de las máximas de La Rochefoucauld, de los caracteres de La Bruyére, son originalmente de procedencia francesa ó es pañola.»
(3) La Rochefoucauld; Otuvres (Grands écrivains^ I, núm. 245): ccC'est une grande habilité que de savoir ca cher son habilité >. (Z>í <:í7«;-, núm. 85); «C'est avoir fait un grand pas dans la finesse, que de faire penser de soi que Ton n'estque médiocre mentfin», (Núm. 55): «11 n'y a point FARINELLI FARINELLI podrá en rigor admitir una dependencia direc- ta ni indirecta de los franceses respecto del mo- ralista español. La concordancia, muchas veces d'accidents si malheureux dont les hábiles gens ne tirent quelque avantage, ni de si heureux que les imprudents ne puissent tourner a leur précipice». (Nüm. 250): «La véríta- ble éloquence consiste a diré tout ce qu'il faut, et á ne diré que ce qu'il íaut». (Núm, 258): «Le bon goút vient plus du jugement que de l'esprit». (Núm. 377): «Le plus grand dé- faut de la pénétration n'est pas de n'aller point jusqu'au but, c'est de le passer2>. (Núm. 446): c(On est quelquefois un sot avec de l'esprit, mas on ne Tes jamáis avec du jugement>. Núm. 550): ((II est plus nécessaire d'étudier les hommes que les livres>. — La Bruyére tiene menos semejanza con Gracián que La Rochefoucauld. (^Grands écrivains. De la cour. Núm. 315): «C'est rusticité que de donner de mau- vaise grace, le plus fort et le plus pénible est de donner; que coute t il d'y ajouter un sourire? (323): «N'espérez plus de candeur, de franchise, d'équité, de bons offices, de ser- vices, de bienveillance, de générosité, de fermeté dans un homme qui s'est depuis quelque temps livré á la cour>. Las máximas siguientes ya se recuerdan en la Bibl. de autor, esp. (LXV, 611); «Je ne sais lequel est le plus a plaindre, ou celui qui ne sais pas roénager son bien, ou celui qui ne sait pas ménager son esprit et son savoir; il y a une profusión a c.aindre pour les uns comme pour les autres. Ce n'est pas assez d'avoir de grandes qualités, il en faut avoir Té- conomie». — «La cour n'est jamáis dénouée d'un certaín nombre de gens en qui l'usage du monde, la politesse ou la fortune tiennet lieu d'esprit et suppléent au mérite; ils sa- vent entrer et sortir, ils se tirent de la conversation en ne s'y melant point, ils plaisent a forcé de se taire, et se ren- dent imporLants par un silence longtemps soutenu, ou tout au plus par quelques monosylabes, ils payent de mi- nes, d une inflexión de voix, d'une geste et d'un sourire, ils n'ont pas, si je Tose diré, deux pouces de profondeur si vous enfoncez vous recontrez le tuff. Mais aprés tout, ils réussissent a valoir aux yeux des hommes le double, au moins, de ce qu'ils valent en réalité.»
ESTUDIO CRÍTICO litera!, resulta casi siempre de la misma fuente consuliada, de la imitación de los clásicos y de Séneca, en especial (i). No se olvide tampoco á los precursores de La Rochefoucauld y La Bru- yére en Francia, ni la fértil producción literaria de los moralistas del propio país: Rabelais, Mon- taigne, Bodin, Charron, Etienne de la Boétie, Michel de THópital, los precursores de Bayle y Saint-Evremon, que sin duda, no tienen rela- ción alguna con España (2), y á quienes, como también á los entretenimientos sutiles y saga- ces en los salones del tiempo, deben muchísimo, tanto La Rochefoucauld, cuanto su émulo La Bruyére.
Alemania empezó á conocer á Gracia n por in- termedio de Francia. Las primeras traducciones del Oráculo, derivadas de la ya diluida y floja ver- sión francesa de Amelot de la Houssaye, son ver- (1) Ninguna noticia hay sobre este hecho interesantísi- mo en Ehrhard, Sources historiques des Máximes de La Ro- chefoucauld, Progr. des bischofl. Gimnas. zu Strassburg 189 1; tampoco en A. Berthet, Nos faux moralistes ou les fameuses Máximes de La Rochefoulcauld, París 1894; en J. Bourdeau, La Rochejoucauld^ París 1895; en E. Hémon, La Rochefoucauld^ París 1897; en Pellisson; L^a Brtiyere^ París (2) Sobre los moralistas franceses, léase siempre el óp- timo libro de A. Vinet, Moralistes des seiziems et dix-septihne siecle. París 1859. Véase también Prévost-Paradol, Etudes sur les inoralistes franjáis, París 1895; R. Thamin, La phi- losophie morale "n France au xvii siecle en la Revue des cours et conférences VI, 7; E. Faguet, Les grands maltres du XVII siecle. — Poliíiques et moralistes. 5.* série. París 1900.
FARINELLÍ daderos destrozos del original, que anegan en un mar de palabras y en un sinnúmero de inúti- les consideraciones la moral sutil, lacónica y cor- tante del ingeniosísimo Gracián. Abultada con I un superfino é interminable comentario, apare- ció la traducción del Oráculo de Federico MüUer, que deriva directamente del original español y se imprimió por primera vez en i 7 1 7 y unos años después, en 1733, en dos gruesos volúmenes de unas 800 páginas (i ). Una traducción alemana del Criticón, hecha sobre la versión francesa, sa- lió á la luz en Francoforte y Lipsia en 1Ó98, algo después de la traducción italiana de Cattaneo(2).
(1) Lleva el título: Balthasar Gracians Oracul^ das man mit sich führeny und stets bey der hand habe?z kann. Das isi: Kunst-Regeln der Klugheit^ vobnahls von Hrn Afnelot de la Houssay unter dem Tiíel: honwie de la cour)) ins Frant- zósische, anieizo aber aus dem spaniscJien Originales welches durch und durch hinzugefiiget worden^ins Deuisch^ llbersetzety mit neuen Anmerkungen, in welchen die inaximen des Autoris aus den gründen der Sitttn lehre erklahret und betiriheilet wer- den. Von August Friedrich Müllern^ der Philosophie und bey- der Rechte Doctorn, und organi Arihtotelici Professore Publico zu Leipzig.
(2) // Criticón ovvero Rególe della vita Política Mor ale. Di Don Lorenzo Grazian. Traduzione dallo spagnuolo in Italiano di Giov. Pietro Caitaneo. Venecia 1679. (Conozco mna edición del 1720 y otra del 1745.) No está tan mal escri- ta, pero abunda en faltas groseras, variaciones y añadidu- ras inoportunas. Curioso es el prólogo, donde el traductor se excusa inocentemente: «ignaro affatto, anche de'rudi- menti primi della lingua Spagnuola, mi posi a tradurre il presente libro...il quale capitatomi a caso, e da me letto piü con attenzione che con regola^ non avendone alcuna e ca pitone il senso in confuso, se non le parole, mi piacque in ESTUDIO CRÍTICO ESTUDIO CRÍTICO Hacia 17^1 apareció en Francofortc, también muy aumentada, una traducción latina del Oráculo: Balthas, Graciani Avlicvs sive de Pru- dentia civili et máxime avlica, Liher singularis,- Franc. Glarianvs Meldenvs Constantiensis recen- suit, Latine vertit, en cuyo prólogo, hecho por Heinecke, recuérdase de cuánta utilidad había sido el Oráculo al famoso médico y filósofo An- dreas Rüdiger. Aún no he logrado ver la traduc- ción alemana del Criticón: Entdeckter Selbstbe- Irug oder über die Laster der Menschen, hecha por Gaspar Gottschling ((Rector des Branden- burgischen Lycaeums», que también recuerda Buchholz en ¡a parte prosaica de su Handbuch der spanischen Sprache und Litteratur, Ber- lín 1801 (I, 371). Nueva y sorprendente en el li- bro de B. es la noticia de una traducción átlCri- ticón proyectada por Andreas Gryphius, apenas hubo de aparecer la primera alemana en 1698, traducción que lastimosamente no se publicó y que no hubiese repetido los errores, las equivo- caciones estrafalarias, las torpezas de la france- sa. Gryphius, como demostraré en la refundición de mi obra sobre Alemania y España, conocía esiremo, etc.» Un estudio bastante interesante pudiera ha- cerse sobre Gracián en Francia, donde primero se traduje- ron y apreciaron sus obras. De unas traducciones hay me- moria en el estudio de Lanson, Etudes sur les rapports de la liiié} ature frangaise et de la litiérature espagnole au xvii, siecle I (Revue d'hist, liitér. de la France^ iSgó^ vol. III).
FARINELLI bastante bien la literatura española^ especialmen- te el ramo satírico-moral y novelístico. No es muy difícil determinar las fuentes españolas en sus dramas. En Cardenio iind Celinde tomó por guía la novela de Montalván: La fuerqa del des- engaño (en Sucessos y prodigios de amor), sir- viéndose, no directamente del original español, sino de la traducción italiana de Biasio Cialdi- ni: Prodigi d'amorc (Venecia 1635 (i).
En la introducción á la segunda parte de su libro, B. nos pinta el fondo sobre el cual álzase el nuevo horizonte intelectual, el nuevo ideal del político, la literatura alemana de corte del si- glo XVII. De una parte, el deseo ardiente que te- nían los doctos de una ciencia más viva é inde- pendiente, de una ciencia universal en oposición á la pedantesca y árida sabiduría escolástica del siglo pasado, la necesidad de una psicología práctico-empírica, el gusto por el razonamiento, por alcanzar experiencia y conocimientos en to- dos los ramos del saber, por abrazar el macro- cosmo y el microcosmo, (((omniun artium com- mume vinculum»); de otra parte, la tendencia general á una educación política, á desarrollar las nuevas doctrinas en forma popular al alcance de todos, cundiendo en todas partes los libros y tratados para el uso práctico del político corte- (l) Véase unas notas mías en la Zeitschr. f, vergl. Lilte- raiurg, N. F. XIII, 444.
ESTUDIO CRÍTICO sano, indicios esios característicos del tiempo. Y cómo de esta efervescencia, de este bullicio ge- general de los espíritus, de esta producción liic- raria de los políticos, olvidada y sepultada hoy día, del mismo vacilar y tantear, de los frecuen - tes desaciertos, del método desarreglado y arbi- trario de los nuevos corifeos de la ciencia, que tocaba muchas veces tan sólo la superficie de las cosas sin llegar á lo hondo; cómo de las contro- versias de ingenios no muy elevados salieron por fin los sistemas filosóficos profundos y dura- deros de época posterior, una ciencia psicológi- ca verdadera y centelleante, la psicología de un Leibnitz, son estos puntos interesantísimos de estudiar en el libro de B.
El erudito alemán, si con gran sagacidad y con lujo de doctrina ha sabido trazar un cua- dro muy vivo de la literatura política en Alema- nia en el siglo de Gracián, ha idealizado, á mi parecer, las aspiraciones de los nuevos investi- gadores de la ciencia, no dando suficiente impor- tancia á un factor principal por el desarrollo y la popularidad de la literatura cortesana en aquel tiempo de lisonjas y de servilismo: la tendencia febricitante que impelía hacia la corte; la con- centración de todos los deseos é ideales, tanto de los sabios como de los ignorantes, de los no- bles favorecidos por la fortuna como de los ciu- dadanos pobres y desgraciados, de jóvenes y de viejos, en la corte. No faltaron voces, forzoso FARINELU FARINELU es decirlo, que pinta^-en con negros colores los peligros de la vida de corte; no fallaron los con- sejos de ios cuerdos, que amonestaban ser la for- tuna y el esplendor en la corte nada más que vana apariencia, humo fugaz. Decía Hohlberg en Adeliges Landleben: «El mayor esplendor en la corte, es más bien un fuego que arde y consu- me, que llama que alumbra y vivifica.» Y Theo- bald Hock, en su Schoenes Blumenfeld (1601) que no hace mucho ha sido impreso con esmero por Max Koch —, quejábase con palabras seme- jantes de la fatuidad de la vida de corte; nada es más que un gran nombre. un humo sin llama. Es- tar en la corte es como quemar en el infierno ( i ). No inferiores eran las exhortaciones de Antonio de Guevara en sus Instilutiones vítae aulicae, muy leídas y difusas en Gcrmania, y, como todos los libros del insigne obispo de Mondoñedo, vul- Cl) Schoenes BluniCfjfJd hrpr. v. Max Koch en Neudmckc deuischer Litterotmweike des XVI uvd XVII yahrhunderts. Halle a S. 1899, fg. ^:9, Vom Iloffldeen: Bey Hoff sem ist wol gwiss ein feine sachen Konig vnd Fürst- n zu Hoff eim konnen machen, Ein hohen Edelen Stammen, Ein Grossen Ñamen, Ein Rauch ohn Fiamem.
Doch nit zulan^ vnd vil kehr vmb bey zeiten, Ftir kurtze Fiewol ha>iu vil rewe vud neyden, Bey zeit die rhux ervohie Langz Hoff, lan^ ervohle, Kein Gelt hein Gselle.
258 ESTUDIO CRÍTICO garizadas por Aegid us Albertinus (i). Eran pa- labras echadas al viento. La corte era un imán milagroso, que atraía in esistib!emente; la corte lo devoraba, consumía y sepultaba todo. No ha- bía entonces en Alemania, como en Francia en tiempo del «roi Soleil», dicha mayor en el mun- do que el favor de un príncips y el éxiio logrado en la corte. La nueva educación literaria depen- día forzosamente de esta tendencia general. La sopa de corte (Die Hofsuppe) era la comida ideal del tiempo. ((Habla machos entre ellos», decía Christian Félix Weise en su Polilischer Náscher ((que hubieran podido ser ricos, no envidiar á nadie, no depender de ninguno en toda la vida, si no hubiesen tenido el gran deseo de la sopa de la corte política.» El estudio político más cui- dado, el estudio de la prudencia práctica de la vida y del mundo, dirigíase á la corte, com- pendio y cifra de todo lo criado, ((compedium vitae et aciionum», como la llamaba Mosche- rosch, foco en donde se juntan los rayos de luz (i) Doy aquí en nota un pasaje curioso de la traduc- ción alemana: Institutiones vHae ouHcae od r h ^f Schul,., Anfangs durch Herrn Antonium de Guevara in Hispanis- cher Sprache coinponieri. Anjetzo aber Durch Aegidinm Al- beriinv??i, Bayrischen Secrelariimi vericutscht. M linchen 1602: ((Wer sich g n Hof begil)t |der setzt sich in viel gros- sere gefahr| ais der Nassica bey den Schl.ingen |als David mit dem Goliath| ais die Ausspcher mit dern Enoth |als Hercules mit dem Antheo| ais Tneseiis mit dem Minotauro al Menelaus mit dem wilden Sjliwe¡n| und ais Perseus mit dem Meerwunder. )) FARINELLI FARINELLI más divergentes. Desarróllase en consecuencia una ciencia especial de ceremonias; multiplícan- se los 1 bros, imitados de modelos italianos, franceses y españoles, sobre la galantería y las prácticas refinadas de la vida; uno de los más conocidos entre ellos es: Der galante imd in die- ses Welt'Lebens recht sich schickende Mensch de Fortunander. El cortesano perfecto era el hom- bre perfecto. Es de suponer que el Cortegiano de Baltasar Ca-tiglione, gozase, no sólo en Italia, en en España, en Francia (traducido hacia 1538)6 Inglaterra (traducido en 1561 porT. Iloby), pero también en Alemania, inmenso favor. En 1565 traducíale al alemán Kratzer y dábale á luz en Munich (í). El Oráculo manual Gracián influ- yó más ta» de, gracias á la propaganda de Tho- masius, cuando habíase ya desarrollado en Ale- mania, como en Francia, una política «der selbsisüchiigen, gescháftigen, g^sinnangslosen Streberci)). como la llamó, no hace mucho, Stein- hausen (2). El mismo Sieinhausen ha pintado (1) No conozco ahora más que la traducción posterior: Der Hofniann. yetzunder unsenn alls^emeynen Vaiierland zum desien in tinser Tcutsche Sprach Transferiert und ge- bracht durch jf^^han E^gel'^ert Noyse Dil ingen i 593.
(2) Diír vol k'-'tnmíjne Hofniann. Ein Libenside al des Ro- cocó en la Zeitschrifi für Kulturgeschichle. N. F. VoÍ. I, pág. 416 Erróneamente considérase aquí á Gracián como perteneciente al siglo XVI, ESTUDIO CPÍTICO ESTUDIO CPÍTICO con claridad, en un artícuío reciente ( i ), el vigor y la extensión maravillosa de la vida política en Alemania después de la guerra de los treinta años; la tendencia general á adquirir de todos modos una práctica política, el ideal de los inves- tigadores y pregoneros de la dicha humana, la concepción exter ior, material y vulgar de la vida de los políticos (Federfuchser) alemanes, la inun- dación irremediable de los tratados políticos, de las guias ((aiás breves, más fáciles» de la políti- ca y de la moral, de ia «verdadera» sabiduría y prosperidad de la vida. «Estamos ahora en un siglo prudente», decía C. F. Weise (Die drey klügsten Lente von der gantzen Welt) «no hay mancebo que no se ocupe en ios acontecimientos del mundo; todos gozan de esto, pero nadie llega más allá de la corteza y olvida el fruto»; y Rohr (De priidentia eteloquentia civili co ñipar anda dia^ tribae isagogicae prudeniia, Jena 1699): «Hoc au- tem et superiori seculo magno conatu et certa- mine compendia política scribi coepta sunt, iis- que orbis, ad nauseam usque impletub». Según el mismo Rohr, el estudio de la prudentia prí- vala et publica, fundábase, en gran parte, sobre modelos italianos y franceses. B. llama oportunamente al libro de Huarte: (1) Galante Curios und PoUtisch. Drei Scklag und Mode- worte des Perrüi ken Zeitallers en la Zcitschri/ífur den deuts- chen ünierricht. IX, 22 y siguientes.
FARINELLI Examen de ingenios para las ciencias, precursor de una nueva ciencia experimental, de una psi- cología empírico estadística, primer ensayo de una topografía científica del cerebro y de la teo- ría de selección, tan famosa y discutida en épo- cas posteriores. No importa que el critico exage- re algo, y aun mucho, la profundidad, la pene- tración, la práctica del mundo del sabio médico español. Pero lo que no puedo admitir es que, el Examen de ingenios pertenezca efectivamente al siglo XVII y no al xvi, en que fué escrito. El ingenio español era mucho más inventor, crea- dor, original y activo en el siglo xvi que en to- dos los siglos posteriores. Vives, Fox Morcillo, Gómez Pereira, Pedro de Valencia, Pedro Juan Núñez, Valles, Villalpando, Gab;iel Vázquez, Suárez, para no nombrar otros, representan glo- riosamente la ciencia española en su mayor flo- recimiento, en el siglo xvi. El hecho de haber es- crito Ruarte en su idioma natal y no en latín, se comprende tomando en consideración la teoría arraigada en el discípulo de Galeno de la hume- dad mayor ó menor del cerebro en las diferentes naciones. Los septentrionales, por su mucha hu- medad, disponen, según Huarte, de «grande memoria y poco entendimiento»: son, por conse- cuencia, hábiles para las lenguas. No así los pueblos del Mediodía, de cerebro más seco, los es- pañoles en especial, á quienes el latín es verda- deramente «repugnante». Huarte escribe en ESTUDIO CRÍTICO español, según confiesa 61 mismo: «por saber mejor esta lengua que otra ninguna» y añade que ((por el buen latín, conoscemos ya que es exlrangero el autor, y por el bárbaro y mal ro- aado, sacamos que es español» (i).
La política maquiavélica maldecida por todos y practicada por muchos, la ratio-status del gran Florentino, influyó bastante en la literatura ale- mana, en los tratados políticos cortesanos. Im- píos y bárbaros llamaba también Saavedra Fa- jardo en su Idea de un principe, muy difundida y muy leida en Alemania, á los consejos de Ma- quiavelo (Simb. 43) {2); y sin embargo, excusa- (1) Haarte. Examen de Ingenios para las sciencias. En la oficina Plantiniana 1593. Cap. VIII, f. 102. B. que ciia, tratando de Huarte, el aríícnlo de la Nouvelle Biogrophie^ olvida la tesis doctoral de J. M. Guardia: Ensayos sobre la obra de Huarte. París, 1855.
(2) Algo superficial *s lo que B. escribe sobre el c Ma- quiavelismo» en Alemania. I. Guarinoni en su Greuel der Verwüstung des mensckhchen Gcschlechts (16 10), llama á Ma- quiavelo ueín gottlos wáíscher florentinischer Vogel*. Las más graves afrentas al ilustre florentino hállanse en los es critos latinos de los jesuúas alemanes del siglo xvn. Hacia 1687 representábase ^n Osnabrück un drama •Machiave- lo>. Muy curioso es el duelo entre Pseudopolitia y Astutia en el drama Dux de Kiperja. (Védi^t J. Zeidler, Beitrage %ur Geschichte des Klosterdra-inas. II. en la Zeiísch. für vergl. Lic. IX, 95.)
Caute, caute incedendum, circumspecte procedendum lateat fallada, lupus corde occultandus, ovis pelle est celandus, FARINELU ba y adoptaba él mismo, como Lazarus von Schwendi, como Balta-ar Schuppius, unos ex- pedientes abominables del Principe (i). Con Schuppius empieza en Alemania la primera flor de los tratados políticos, bajo la influencia di- recta del Discreto^ del Polílico, del Criticótiy de Baltasar Giacián. D ficil es todavía averiguar si Schuppius, que escribía con preferencia en for- ma satírica y burlesca, grosera á veces, imita y copia á Gracíán, más bien que á los franceses sus lavoritos. Muy característica de la época es la caricatura del pedame, la lucha contra el obs- curantismo, valet o^amenre sostenida por Schup- pius. Recuerda la sáii»a continua y mordaz con- tra los pedantes, lanzada por los italianos del renacimiento y principalmente por Giordano Bruno en el Candelajo (i). La influencia de Gracián es innegable en C. F. Weise, tanto en sus tratados políticos como en sus cuentos mout amicns sit putandus, haec nostra principia. La influencia de Machiavello en Inglaterra ha sido en parte estudiada por E. Mtyer, Machiavelli and the Eliza-» bcthan Drama. Heidelberg, 1897, y A. Hauffen, Zu Ma- chiavelli in Englatid en Shakespeare Jah^buch^ i8gg.
(1) Decía muy birn Logau en un Epigrama: «Anders sein und anders scheinen— a iders rei^en, anders meinen — wer sich dessen wiÜ befleissen - kann politisch heuer heissen.))
(2) Véase A. Gra^, Attraverso il Cinquecenio, I pedanti, Torino 1888; pág. 171 y siguientes.
204 ESTUDIO CRÍTICO rales (i). Pero la sabiduría del Kurzer Berickt vom Polilíschen Náscher, mal se conviene con la forma cenante, resuella y concisa de Gracián, y degenera casi siempre en moral floja y enfáti- ca. El uso délos refranes, recomendado viva- mente por Weise en los es ritos de forma didác- tica y narrativa, practicábase ya mucho antes en Alemania, llarsdó fer(- ), que conocía muy al pormenor la literatura m )ral y satírica espa- ñola, no obstante su propaganda patriótica con- tra la invasión del elemento extranjero; que, ya en 163 1 había compuesto una Lobrede des Gesckmacks muy paradoja!, pero no en el senti- do de Gracián; que no sabía moderarse nunca en el empleo de símbolos y enigmas, de jugue- tes de palabras y retruécanos de imágenes ale- góricas (véase su Ars Apophlcgmática citada también por B.) (3); que trodujO, entre otros, de (i) No siempre logra el crítico distinguir exactamente en Weise las reminiscencjas de Grriciáii de las de los autores clásicos y franceses. uEs isL vroiil ein Ding ob ich meine kliigen Sprü?he aus dem Séneca gelernt habe oder ob ich den Balzac zn raihe zie» (Po¿ ti^chcr Niisc'ur.)
(2j Un largo estudio s(d)re lltísdo ter de Theodor Bis- choff, Georg Philipp ILirsdóf fir. Ein Z:it')ild aus dem jy yahrhunde^i, apareció h ice poco eii la F¿stscJv ifi zur 2J0 jiihrigen yubeifeier des Pegnesischen Blunienordens, Nürn- (3) B. olvida un libro muy leído en su tiempo y mu- chas veces impreso, d 1 jesuua J. Masernus, Speculum itna' ginufti verilati^ oculiae^ exikiberis siiiihola^ cmbU^nata, hic- roglyphica^ aeniginata,,. Coloniae 1650. También merecía FARTNRIJJ Quevedo, «el Luciano españo')) (i), y escribió un Ktuger Hofman.,. Nachsinnige Vorsiellung dess untadelichen Hojlebens sobre mo délos franceses (Monsieur de Refuge); que apreciaba y copiaba muchísimo las Empressa cJe Saavedra Fajar- do (2), Hasddórfer, más que ningún otro en su patria, era pródigo en el u'-o de los refranes, y los introducía con la aburidancia de Sancho en sus discursos, en sus novelas, en su «K!ugen Lehren». (Véase su Schauspiel Teustscher Sprich- wórter.
Como el político por excelencia, el docto es- clarecido^que repre.-enta espléndidamente el pa- ralelismo entre la política y la filosofía, en quien concurren todos los hilos de la ciencia alemana á fin del siglo, el verdadero iníroducior de Gra- cián en Alemania. B., considera y estudia muy particularmente, bajo nuevos aspe: tos, á Chris- tian Thomasius, discípulo de Descartes y " de Gracián. El ejemplo de ests atrevido reformaestudiarse, en relación con Gracián, el Chetubinischer Wün- dersmann, {Geistreiche Simi und Schhissreime) de A. Sile- sius, reimpreso no ha mucho por G. E hiif^cr. Halle, 1895.
(1) Traum der entdeckten Wah^heit^ 7wn einem fíuíid und dem Fieber: betreffend die Missbrauche Lasíer Meuchel- List und Trü^erey dcr Welilinge insgemfin. Durch Don Francisco de Quevedo Villegas gedolmetsckt auf gut Pania- gruellisch durch Eiknen Alcibiades. Nürnberg 1654.
(2) En Alemania era casi más leído que Gracián. El mismo Thomasius hacía una crítica de las Empresas ea sus Gesprdchen (pág. 683 y siguientes.)
ESTUDIO CRÍTICO ESTUDIO CRÍTICO dor, de este enemigo declarado de la pedante- ría, estrechez y frialdad del pensamiento, en lucha continua con la ciencia escolástica tradi- cional, debiera imitarse hoy dia también en la patria de Thomasius, en aquella tan esclarecida y tan docta nación que se precia de dictar leyes de sabiduría á todo el mundo y donde, de tiempo en tiempo, del seno de sus Universidades, bro- tan verdaderos prodigios de la más monstruosa pedantería. Por desdicha, la energía del pen- samiento no llegaba en Thomasius á la ener- gía de la acción. Su filosofía no era ni pro- funda ni original. No podía dar de si mismo más que gérmenes, nunca frutos maduros (i). Después de su actividad revolucionaria en Leip- zig, su nombre anda gloriosamente acompañado con el de Gracián. La corriente general llevaba también á Thomasius á ser hombre de corte, á dictar reglas y máximas de prudencia, para lo- grar favor y fortuna en la vida. No hubiera po- dido tener mejor guía en esto que el cuerdo é ingenioso Gracián. El curso en lengua alemana de Thomasius sobre Gracián: Grund Recreln vernünfftig, klug und artig zu leheri, ha queda- do típico de su tiempo (2). Hay en él imitación (1) Véase el óptimo artículo sobre Thomasius en la Allgemeine deuische Biographie. Vol. 38.