SigPhi · Benito Feijoo

Cartas eruditas y curiosas, Vol. I (1773)

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23 Tampoco obsta aqui la paridad de la Eucaristía, 0 por mejor decir, no hai ni la mas leve sombra de paridad; porque el pronombre hoc de la Consagracion, es comprehen- sivo de dos, 0 mas hostias. Hai notable diferencia entre el pronombre fu, y el pronombre bic. Aquel está ceñido a sig- nificar privativamente una persona sola; éste puede signift- car muchos individuos congregados. Con el pronombre hic se. puede demostrar un monton de piedras, un bosque, un exercito, S<c.y aun tiene mas extensa, O mas vaga la sig- nificacion, puesto en el pronombre hoc. No niego por eso, que tal vez el pronombre tu pueda aplicarse a comunidad, o complexo de muchos individuos 5 pero esto solo tiéne lu- gar, quando le acompañan voces > O señales que expresamen- CARTA SEXTA. 97 mente le determinan a ese uso, Asi, Christo, hablando con la Ciudad de Jerusalen, dixo: Quía si cognovisses ÚS tu. Para esto previene el Texto, que hablaba con aquella Ciudad: videns Civitatem, Jevil + super ¿llam, dicens. Y la misma accion de Christo de mirar la Ciudad: al proferir aquellas voces, dá naturalmente aquella extension al pronombre. ' 24 Digo lo segundo, que no solo no quedaron ambos bqutizados, pero pr obabilisamente ninguno de ellos lo que- dó; sino hacemos la suposicion de que. el pie, que recibió la ablucion, pertenecia privativamente a uno. Pero esta su- posicion, no solo carece de fundamento, pero abaxo proba- rémos que es falsa. Si el Monstruo tubiese quatro pies, co- mo tenía quatro manos, tocarian dos a un individuo, y dos otro, del mismo modo que las manos;en cuyo caso, aquel, a quien perreneciese el pie, que recibió la ablucion,, sería el dichoso. Pero no teniendo mas que dos:pies, se debe discura rir, que ambos pertenecian promiscuamente a los dos indivi- duos, y ambos eran informados de dos almas: baxo cuya su- posicion estoi persuadido a que ninguno e los po recibió el beneficio del Bautismo. 4 25 ' Fundome en una doctriña, que comunmente dán los Teólogos en orden al Bautismo, y otros Sacramentos; y es; que para el valor de ellos, es necesario, que la intencion del Ministro, y expresion de la forma, se dirijan con designa- cion a determinada persona. Asi sera. invalida la forma del Bautismo, proferida de este modo: Ego baptizo:; la del Sas cramento de la Penitencia, de este: Ego absolvo 5 porque ni en una, ni en otra se determina la persona, que ha de reci bir el Ra cEvtadton; 5 sed sicest, que en el caso de la qu1ostion, el Ministro no determinó, ni pudo determinar entre los dos individuos a quál de los Hb confería el: Bautismo >, y por que no sabía que eran dos, ya porque, aunque lo supiese, ho podia distinguírlos, para designar a uno mas que: ACOtkO; luego fue invalida la forma, y a ninguno bautizó.

26 Confirmo esta razon, lo primero con la paridad a Sacramento de la Eucaristía., donde si hai muchas hostias, v.gr. seis, expuestas a la: Consagracion, y. el Sacerdote quie= Ex re 38 SOBRE Ún ÍNPANTE DE DOS CABEZAS.

re consagrar dos, sin designar quáles, v. gr. las de arriba, las de abaxo, o las de enmedio, ninguna quedará consagrada. Esta doctrina es general entre los Tcólogos, y la paridad COr- riente.

27 Confirmola lo segundo con la paridad ae la Censura, la qual, si se fulmina contra alguno de muchos: delingúentes, sin designar quál, es totalmente invalica, ya ao com- prehende.Donde es mui de notar, que el Padre Suarez, despues de:dar esta doctrina, en el Tomo de Censuris, disp. 5 y sect. 2» num. 2, la confirma con la paridad de los Sacramentos, supo= niendo, y que en estos sucede lo mismo. Notense estas palabras suyas: T unc autemdiceretur censure sententia vase ferri, quando Fudex sententiam proferret, excomunicando unum ex patratoribus deli6ti', supponendo eos esse plures, $ nul- ¿um in particulari designandos tunc enim esset inepta sen- tentia, ES prorsus nulla, utpote continens intolerabilem er- rorem, ES aut procedens ex insufíficiente intentione ad ha- bendum effectum, vel certe insufficienter ¿llam pronuntians, ES declarans 5.cum tamen hoc necessarium sit ad talem ef- Jfebtum, ut in superioribus dictum.est. Quod etiam conjir- mári potestex simil? doctrina de S acramentis:nam sé:¿n- ventio non sit satis determinata, $ per formam explice- tur cum sufficienti des ermiaarione subject, seu materie, circa quam forma, vel S acramentum versatur, nibil fet, 28 Resta manifestar los firndamentos, que me persuaden, que cada uno de los pies del monstruo era informado, y in- fiuido de almas. Estos son dos, uno tomado: de la Facultad finatomica, otro de la experiencia.

ag: 1 El O consiste, en que los nervios que- Se dis- tribuyen por muslos, piernas, y pies, son qua tras que se for- man de los ramos mayores de siete pares,de los ultimos: del espinazo 5 de suerte,, que éste arroxa nerviosa uno; y; otro lado para ambos muslos, piernas, y pies. Vease la.4natomía completa del Doctor Martinez tract. 4) lecto12 5 cap, 3. Es, pues, consiguiente, que en el monstruo de la question, quálquiera de los dos espinazos arroxase nervios a ambos la- dos para muslos, piernas, y pies., siendo esta: la expansion, E y CARTA SEXTA,: 89 y progresion natural de dichos nervios. Lo contrario sería nueva monstruosidad, la qual nunca se debe suponer sin que demonstrativamente se pruebe. Como la médula espinal es continuacion del cerebro, y la alma, del mismo modo que por los nervios, que salen del cerebro, por los que salen de la: médula espinal, influye sentido, y movimiento a aquellas partes donde se ramifican dichos nervios; es ilacion forzosa, que cada una de las dos almas infiuyese, por medio de los nervios expresados de ambas médulas espinales, a uno, y otro muslo, 2 una, y otra pierna, a uno, y otro pic: de donde se sigue, que cada pie pertenecia a ambas almas. Ni de aquí se puede inferir el absurdo Phylosofico, de que dos formas substanciales informasen una misma materia 5 pues aunque las dos almas informasen un mismo pie, mas no cn una misma parte, sino en distintas, y porumedio:de O tos nervios...3o0 El segundo argumento, fundado en la experiencia, se toma de una circunstancia, que Gaspar de los Reyes re- fiere del monstruo bicipite de Nortumberiand 3 de que hia- blamos arriba; y es, que hiriendo qualquiera de sus pier- nas, ambas cabezas, Caras, y lenguas manifes taban sentir el dolor; 3 pero no sucedía.esto en las partes, 0: miembros, en que estaban separadas las dos almas; esto es, si herian una cabeza, solo ésta se quexaba, no la compañera. Refie- re Reyes con admiracion suya esta circunstancia: £/iud quoque mirabile fuit, Sc. Pero en mí no causa alguna admiracion, porque la tengo por consiguiente necesario al ra- ciocinio Ánatomico, que acabo de. hacer; antes admiraria que sucediese lo contrario. Este hecho, digo, prueba con- cluyentemente, que cada pierna era informada de las dos almas, y PEDO en la ¡forma explicada arriba, a ambas Cabezas. | 31 Derrodo:lo IS hasta a aqui'se infiere:, que siem- pre queen semejantes monstruos estubiesen: duplicados el co- razon, y la cabeza, qualquiera de ellos se debe juzgar com- puesto de dos distintos individuos: de que para la practica Moral:se sigue, que aplicando el Agua: Bautismal a alguno po de 93 SIBRE UN ÍNFANTE DE DOS CABEZAS, de los miembros que no cstán aparentemente duplicados, debaxo de la forma contrahida a un individuo solo, con las palabras ego te baptizo, es invalido el Bautismo:; al contra- rio, es valido de este modo, aplicado a cada una de las dos cabezas 32. ¿Pero qué diremos de aquellos monstruos, en quie- nes solo uno de los dos miembrds esta duplicado, esto es, 0 solo la cabeza, Ó Solo el corazon A la verdad,en orden al uso del Bautismo, importa poco la decision de la duda por lo respectivo al corazon: porque la duplicidad, 0: unidad de es- ta entraña no puede constar sino mediante la diseccion anato- mica 3 y como ésta no se hace, sino suponiendo muerto el: monstruo, ya entonces no esta capaz del Sacramento. Sin em-. bargo puede suceder el caso de hacer la diseccion suponien-- dole muerto, y mediante la diseccion hallar señas manifies= tas de vida, como sucedió en el tragico acontecimiento, que: referimos en el primer Tomo del Teatro Critico, Disc. 5. num. 26. de aquel Caballero Español, a quien con el cuchillo anatomico mató, por suponerle muerto, el famoso Medico, y Anatomista Andrés Veshl io. Ási, aun para la práctica Mo- ral del Sacramento del Bautismo., puede importar en algun: caso raro la decision de la duda, | 33 Como en el cuerpo Político de un Estado, quando hai guerras civiles, unos reconocen un Principe, Otros Otro; asi en el cuerpo humano, divididos los Phylosofos, unos pre- tenden el Principado «de él para el Corazon, otros para la Cabeza. Del partido que reconoce por Principe al Corazon; es Aristoteles el Gefe, esplicandose claramente a favor suyo en el libro de Spiratione, y en el tercero de Partibus Ani- malium, cap. 3. Si las prerrogarivas, que supuso Aristoteles en el corazon, fuesen verdaderas, no se le podia negar el - Principado, con preferencia a la cabeza, y demas miembros, -En el /2b. 2. de Part. Animal. cap. 1, constituye al corazon principio del sentimiento, movimiento, y nutricion. En el lib. 3, cap. 3, ya citado arriba, le reconoce por principio de la vida, y de todo sentido, y movimiento: La quo principitem vit, omnisque motus, S sensus esse censemus.

En CARTA SEXTA. 91 En el capitulo siguiente dice, que la virtud de sentir, prime- ro, y principalmente reside en el corazon. Y en el /ib.2. de Generat. Animal.cap. 4. sienta, como maxima inconcusa, que entre todos los miembros, ú entrañas, es el primero en vivir, y el ultimo en morir. De donde se derivó a la Phylo- sofia, como axioma universalmente recibido, ser el corazon primum vivens, ÚS ultimum moriens.

34 Pero aunque la autoridad de Aristoteles arrastró en este punto casi a todos los Phylosotos de los siglos pasados; hoy, con mucha razon, reclaman contra él, y contra ellos muchos Physicos modernos, a quienes, sin la menor perple- gidad, agrego mi dictamen. Lo primero, que el corazon sea principio del sentido, y movimiento, es un error tan gran- de, que se «debe admirar, que haya caldo en tan grande hombre. Los nervios son los instrumentos de toda sensacion, y movimiento; y es visible, que los nervios no tienen su Oti- gen en el corazon, sino en el cerebro. Lo segundo, de aqui se infiere, que tampoco el corazon, sino el cerebro, es prin- cipio de lanutricion 3 porque ésta pende de tales, y tales movimientos, que en el cuerpo animado recibe el alimento, desde que entra en el estomago, hasta que segregada, y de- purada con varias circulaciones la parte alimentosa, se in- corpora, y fixa en el viviente.

35. Lotercero,a la Maxima de que el corazones el pri- mero que vive, por mas recibida que esté, le falta mucho para merecer el grado de Axioma.; Cómo puede saberse esto/, sin que Dios lo haya revelado * Ácaso Aristoteles lo afirmo, por estár en la persuasion, de que entre todos los miembros, 'es el que primero se forma. ¿Pero quién no vé, que no es ilacion forzosa, de ser el primero que se forma, ser el primero que se anima * Acaso la alma ha menester la for- macion de muchas entrañas, y no de una sola, para intro- ducirse en el cuerpo 5 al modo que, quando se fabrica una Casa, aunque tal quarto determinado se haga el primero, no por eso se introduce el dueño en él, ni le tiene por conve- niente habitacion; antes espera a que todo el edificio esté formado, para hacerle morada suya. Tampoco es preciso, que 9% SOBRE UN ÍNPANTE'DE DOS CABEZAS, Cr; quetla parte principal del cuerpo sea la primera que se forma, porque puede pedir el orden de la generacion, que la prece= dan otras menos nobles; al modo que freqúentemente sucede en las obras del Árte. Y no faltarán quienes asientan aello fir- memente, fundados en la maxima Escolastica, prius in in- tentione y est posterius in executione, 36 Fuera de esto, es totalmente incierto, que el corazon se forme antes que todos los demas miembros. «A Aristoteles le pareció, que esto estaba bastantemente probado con la experiencia de que en el hueyo gallinaceo, al tercer dia de incubacion, se nota esta parte a manera de un punto (J¿b. 3. de Part. Animal. cap. 4. ). Pero sobre que esta experiencia: en la forma que él la alega, prueba igualmente del higado, pues lo mismo dice de uno, que de otro; esto es, que al tercer día de incubacion se descubren una, y otra entraña, a manera de dos puntos; esta experiencia digo está hecha mui a bulto, y sin la exactitud, que es menester para fun- dar sobre ella algun dogma Phylosofico. El grande Observa- dor Marcelo Malpighio, que hora por hora, con grande aten- cion exploró todas las mutaciones del huevo, a las doce horas de incubacion notó delineada en alguna manera la ca-: beza del pollo, juntamente con las vesiculas, que son ori- gen de las vertebras. En hechos de Anatomía, las Observa- ciones modernas deben ser preferidas, con grandes ventajas, a las antiguas, ya porque hoy se cultiva con mucho mayor aplcacion que en los siglos pasados esta parte de la Physica; ya por el grande auxilio del Microscopio, de que los Anti- guos carecieron.

37 Pero la verdad es, que ni el Microscopio puede in- formar con seguridad en el asunto presente 3 pues es posi- ble, que una parte anterior a otra en formarse, sea posterior a ella en descubrirse 5 ya por estár al principio cubierta de algun involucro, como a veces, segun la Observacion del citado Malpighio, sucede a los rudimentos de las vertebras, en la duodecima hora de incubacion del huevo; ya porque puede en su primera formacion ser tan menuda, que ni aun por medio del Microscopio pueda distinguirse; y juntamente CARTA SEXTA. 93 te ser su aumentacion tan lenta, que otra parte, cuya forma- cion es posterior, tome antes que ella volumen bastante para manifestarse. Lo que no tiene duda es, que no va a un com: pás elincremento de todas las partes del cuerpoz pues en va- rios fetos humanos se ha visto, que en los primeros meses de la concepcion, la cabeza proporcionalmente a su tamaño natural, excede mucho en magnitud a todos los demas miem- bros. Asi, de la anterioridad de alguna parte en manifes- tarse a la vista, no puede colegirse su anterioridad en la for- macion.

38 Aun eon mas leve, ó ningun fundamento dió Galeno la precedencia de formacion al higado; otros a los huesos, Algo mas razonable parece la sentencia de Hippocrates, lib. 1. de Dieta, donde decide, que todas las partes se orga: nizan a un tiempo: Delineantur partes simul omnes, $ au- gentur, nec prius aliee aliis, nec posteríus. La prueba se toma de la mutua dependencia,que tienen unas partes de otras en quanto al uso. Pero aunque esa dependencia en los pro- gresos de la vida sea incontestable, para el efecto de conser- varla en cada una de las partes principales, y acaso haya la misma, para empezar a animarse las partes, de modo, que ninguna pueda exercer su uso vital, o animal, sin la con- currencia de otras; no veo qué necesidad haya de estable- cerla para la simultanea formacion3 pues bien puede pre- eeder, como noté arriba, la formacion de alguna parte a su animacion.

39 Enel sistéma de muchos modernos, que ponen los cuerpos de todos los vivientes, que hubo, y habrá organi- zados en sus semillas, o huevos desde la creacion, no hai lugar a la qúestion propuesta sobre la precedencia de forma- cion entre las partes, pues en esta opinion, desde el prin- cipio del Mundo estan formadas todas: con que solo puede quedar pendiente el pleito, en orden a la precedencia de ani- macion.

40 Ya por la probabilidad de qualquier sistéma moder= no, ya por parecerme dificil impugnar solidamente la sí- multanca formacion, y animacion, me ceñiré a probar solo 94 SOBRE UN INFANTE DE DOS CABEZAS.

lo hipotéticamente la preeminencia del cerebro en quanto a esta partes esto es, que si alguna parte se forma, y ani- ma antes que las demas, esta prerrogativa es propria del cerebro, y no del corazon, mucho menos de otra qualquie- ra parte.

41 Que el corazon, pues, no puede ser formado antes que el cerebro, y por consiguiente, si uno se organiza antes que otro, vá el cerebro delante, se prueba, de que siendo el corazon, segun todos, O casi todos los Anatomicos mo- dernos, verdadero musculo, ú dos musculos complicados, como poco há descubrió el insigne Anatomista Parisiense Mr. WVinslou 5 y constando todos los musculos de fibras nervio- sas, necesariamente supone la formacion de los nervios; y la formacion de los nervios supone la del cerebro, donde tie- nen su origen. Pruebase tambien, que el corazon no precede en la animacion al cerebro; antes éste a aquel, si la animacion no es simulranca: pues todos hoy constituyen al cerebro principio del sentido, y movimiento. ¿Cómo puede parte al- guna animarse antes que aquella, de quien recibe su moyi- miento, y su sentido f 42 De aqui se infiere, que los atributos que vulgarmen- te dán al corazon de Fuente de la Vida, Sol del Microcos- 210, y Otros semejantes, con que se quiere significar, que él es la pieza principalisima de la maquina animada, que con su movimiento alienta, y hace jugar todas las demas, son opues- tos a la verdadera Philosofia. Como el movimiento del cora- zon es perceptible a todos, mas no la influencia del cerebro, conspiró el Vulgo de los Phylosofos (que tambien en los Phy- losofos hai Vulgo) en dar a aquel la primacía. Pero que el mismo movimiento del corazon pende de la influencia del cerebro, consta, no solo de lo dicho, mas tambien de la experiencia testificada por Boerhave, y otros Ánatomicos, de que, si los nervios del octavo par se cortan, O ligan en la cerviz, al punto desmaya, y en breve cesa el movimien- to del corazon. El Doctor Martinez atribuye aquello poco, que en el propuesto caso conserva de movimiento, a que no solo recibe ramos del octavo par, mas tambien algunos OtIOS CORTA ISEXIVÁ. 95, otros de los intercostales, y de la medula espinal; por lo que supone, que si todos estos se cortasen, al pues cesa= ría del todo el movimiento. ( -4nat.Comp. Er act, 2, lect.6, --43 Aunque la establecida dependencia del corazon, y de- mas partes del cuerpo, respecto del cerebro, solo hipotética mente infiere la anterioridad de éste en formacion, y anima- cion, absolutamente prueba contra Aristoteles, y sus sequa- ces su dominio, 0 principado sobre el corazon, y demas miembros, O entrañas. Todas para todos sus actos vitales, y animales, penden del infuxo del cerebro, comunicado por los nervios, porque sin estos no puede, excrcerse movimien- to alguno: luego todos los miembros se hán como subditos del cerebro, y este es quien absolutamente domina en la pe- queña republica del cuerpo animal, sin que el corazon pueda pretender mas, que ser su primer Minis tro.

44 De esta grande preeminencia del cerebro se puede le- gitimamente deducir, que su unidad, O duplicidad infiere unidad, O duplicidad de alma, sin hacer cuenta del corazon; y por consiguiente del monstruo, que tenga dos cabezas, se ha de hacer juicio, que es un complexo de dos individuos, aunque sea unico el corazon: como al contrario, siendo uni- ca la cabeza, aunque sean dos los corazones, se deberá re- putar por un individuo solo.

45 Otra prueba mas sensible de esto mismo sepuede to- imar de varias historias, que hacen constar, que enteramen- te separado, O arrancado del cuerpo el corazon, ya en el hombre, ya en otros animales, se puede conservar la vida por algun tiempo. Reyes refiere algunas de estas historias, co- piadas de varios Autores. Citando al Padre Joseph Acosta(Au- tor generalmente reputado por fidedigno) dice, que un hom- bre, a quien los Indios, sacrificandole a sus Idolos, arran- caron el corazon, despues de caer despojado de él, por ca- si treinta escalones con voz clara pronunció estas palabras: O nobles, por qué me matais*? Añade el mismo Reyes, que en Inglaterra, donde por varios crimenes se aplica el su- plicio atroz de arrancar el corazon a los delinquentes, estan- 06 SoBRE un INFANTE DE DOS CABEZAS, tando viyos, se ha observado, que algunos han hablado des-- pues de arrancado el corazon.

46 En otros animales ha sido la observacion mas fre- qiiente. Galeno afirma, que en los sacrificios, quitado el co- razon a las victimas, y puesto sobre las aras, se vieron algu- nas clamar fuertemente, y aun huir por algun espacio. Real- do Columbo, expertisimo Ánatomico, asegura, que si a un perro se le quita sutilmente el corazon, (él mismo enseña el modo con que se debe hacer) y la herida se liga bien, y le sueltan luego, ladra, y corre: y Andrés Laurencio testífica haber experimentado esto muchas veces. Tertuliano, de al- gunas cabras, tortugas, y culebras, dice, que viven sin co- razon5 lo que se debe entender, como yo supongo, por algun breve tiempo. De las tortugas afirma lo mismo Celio Runo- diginio: Calcidio, del Cocodrilo: Alexandro Aphodisco, del Camalcon. | 27 Como nunca se vió, que animal alguno de los que llamamos perfectos haya vivido despues de cortada la cabe- za, los hechos referidos dexan al corazon incapáz de toda competencia con el cerebro, en el asunto de la qiestion. He dicho de los animales, que llamamos perfectos, porque los insectos tienen sus reglas aparte, y siguen en sus facul- tades, como en la organizacion, otra Physica distinta. Su- ponense tambien aqui exceptuados los sucesos milagrosos, como el de San Dionysio Areopagita, de quien se lee, que degollado tomó su cabeza en las manos, y asi caminó dos mil SOS.

48 Pero despues de todo me queda la sospecha, de que la question de si son dos individuos, ó uno, quando las ca- bezas son dos, y uno el corazon, acaso cae sobre un supues- to falso. Acaso, digo, siempre que son doslas cabezas, son dos los corazones. Martino Weinirich, Autor queno he vis- to, sino citado en Paulo Zaquias, fue el unico que dió en el pensamiento, de que, siendo dos las cabezas, es necesario ser dos los corazones. Impugnale Paulo Zaquias con las his- torias de tres monstruos, en cada uno de los quales eran dos las cabezas, y unico el corazon. Pero yo pretendo, que es- CARTA SEXTÁ: 97 estas historias nada prueban, entretanto que no nos consta, ue elexamen dela unidad del corazon se haya hecho con toda la delicadeza, que cabe en la pericia Anatomica; porque el que a la simple, y comun inspeccion el corazon parezca uno, nada conyence.

49 Fundome en el examen que hizo Mr. Lemeri de un monstruo bicipite, nacido en Paris el dia 15. de Marzo del año 1721. Este, aunque con dos cabezas bien distintas, y separadas, no tenia mas que dos brazos, y dos piernas, Ó2c. pero el pecho era mas ancho, y abultado, que debiera ser en correspondencia a una sola cabeza. Abierto, se hallaron dos espinazos, inmediatos uno a otro, que proseguian asi as el Cocciw; el qual, aunque exteriormente parecia unio, bien reconocido, se vió estár duplicado. El corazon a la ista no era mas que uno, y aun se puede decir, que exa- minada su cavidad, no representaba ser mas que medio co- razon, porque no tenia mas que un ventriculo, sin septo medio, que le dividiese, ni entodo, ni en parte. Con todo, el sabio Anatomista, que hizo la diseccion, formó juicio re- «suelto, y firme de que eran dos corazones incorporados, y como confundidos en uno, Su gran prueba fue la duplicación del tronco de la aorta, y del de la arteria pulmonar; de mo- do, que de un lado salían dos troncos de ortas, y del otro dos de la arteria pulmonar, evidentemente destinados a re- partir la sangre a dos fetos confundidos en uno, En los pul- mones habia tambien su confusion. Mirados a bulto, pare- cian una entraña sola; pero examinados con cuidado, se re- conocia ser dos; ni podia ser otra cosa, ya por recibir dos arterias pulmonarias, ya por ser basas de dos tracheas. Omi- to otras particularidades, que no son del caso para cl asunto en que estamos, y que se hallan individuadas con mucha extension en las Memorias de la Academia Real de las Cien- cias del año 1724.

50 Mucho me inclino a que si en todos los monstruos bicipites se hiciese la diseccion con toda la exactitud, que observo Mr. Lemeri, en todos se hallarian dos corazones; a lo que me mueven das siguientes reflexiones. Lo primero, Tom. L, de Cartas, G por-= 98 SoBRE UN INTANTE: DEDOS CABEZAS.

porque esto es mas natural, y lo contrario mas monstfuoso, Es mas natural, digo, que en un complexo, donde hai dos cabezas, haya dos. cora zones; y el juicio se debe hacer por lo mas natural, siempre que lo contrario no consta con cer- teza. Lo segundo, por haberse cbservado tal «vez en otros miembros menos nobles de semejantes monstruos la duplica- cion, registrandolos con cuidado, aunque a la vista se re- presentaba uno solo. Ulises Aldrobando refiere, que el año de I610 en el territorio de Pistoya nacieron dos infantes uni- dos, de los quales uno, segun. lo que se oftecia a los ojos; no tenía mas que uma pierna 3 pero tentandola con diligencia el Ci Irujano, reconoció en ella los huesos correspondientes á dos piernas. En el monstruo bicipite de Nortumberland, de que hablamos arriba, hiriendo qualquiera delas dos:pier= nas, sentían el dolor, como alli. notamos, ambas. cabezas; de que se infiere, que debaxo “de un tegumento comun ha- bía dos piernas, una correspondiente a una cabeza, otra a otra. El monstruo de esa Ciudad ofrece otra prueba de lo mismo, pues la division desde el codo en dos brazos, y dos manos, muestra que en el intervalo, desde el hombro al co- do, en que se representaba un brazo solo, habia las ve- Nas, arterias, y nervios correspondientes a dos brazos 5 porque sino, ¿ cómo pudieran baxar al resto las corres- pondientes a dos brazos, y dos manos * De que es natural colegir el hueso, desde el hombro al codo, tambien Supl cado.

51 Lo tercero, porque el modo mas natural, y aun acaso unico, de explicar la formacion de esta especie de monstruos, es por la conglutinacion de dos fetos, la qual pudiendo ha- cerse de innumerables maneras diferentes; esto es, congluti- nandose tales, O tales miembros, y quedando separados tales, O tales, de aqui resulta la variedad de' ellos; peroses consis guiente a dicha formacion, que en cada uno de tales monstruos Ca lo menos por lo comun ) existan todos los miembros correspondientes a dos A, unos conglutinados, otros divididos, 52 Dixe, que acaso este es el unico modo de 2140 CARTA SEXTA. 99 la formacion de tales monstruos; porque pensar, que la ca- beza de un feto separada del resto, se pega a otro, no lley camino. Porque, ¿cómo aquella cabeza se ha de animar, no circulando por ella la sangre £ ¿ Como ha de circular por “ella la sangre, si sus venas, y arterias no se continúan hasta el corazon * Agregada la cabeza estraña por un lado del cue: llo, pongo por exemplo, topará una vena de ella con una at- teria del otro feto, 0 con un hueso, 0 con una membrana, c. Lo mismo digo de las arterias. Mucho mas facil se con- e que si a un “hombre le cortan una mano, se le pueda suplir con la mano de otro hombre, no obstante lo qual, to- do el mundo tiene este suplemento por imposible.

53 - Por conclusion digo, que aunque los argumentos en ue he fundado, que en “todo moustruo bicipite se deben juzgar dos almas, u dos distintos individuos, sean, como me lo parece, de una gran solidéz 5 como no se puede decir que prueban con evidencia, y aun acaso se podrá dudar, de si fundan certidumbre moral (porque al fin en los discursos so» bre materias pertenecientes a la Physica, casi es transcenden- te la falibilidad ) lo que en orden al Sacramento del Bautismo se debe hacer, siempre que un monstruo tal saliere en estado de poder recibirle, es aplicarle absolutamente sobre una ca- beza, con la forma dirigida a unindividuo, ego te baptizo; y en la otra con la misma, proferida debaxo de la condicion, sinon est baptizatus.

He satisfecho lo menos mal que pude al encargo, que. Vimd. me hizo de parte de esa nobilisima Ciudad, y quer- ria se ofreciesen otras ocasiones de manifestar mis deseos de servir, asi a la Ciudad, como a Vimd. a quien guarde Dios, Szc.

NO T Á.

Advierto, que esta respuesta es en parte mui diversa de la que se imprimio primero en Cadiz, y despues en Lis- boa. Aquellas impresiones se hecieron sobre copias sacadas de la que envié manuscrita a Medina-Sidonia, en la qual padecí en quanto al hecho una notable equivocación, que 7 co- 100 SOBRE UN INFANTE DE DOS CABEZAS.

conocida despues, fue preciso enmendar en esta. Es el caso, que, 0 porque la relacion del examen Anatomico vino en un pasage algo confusa, 0 porque yo no apliqué a su lectura toda la atencion necesaria, entendí, que el monstruo no te- nia mas que un corazon. Advertido despues el yerro, para dar esta respuesta al público, fue necesario alterarla en parte, y darla nueva forma, Pero la decision, asi por lo Physico,como por lo Moral, viene a ser la misma.

CARTA SEPTIMA. SOBRE UN PHOSPHORO RARO.

MN E UI Señor mio: El Phenoméno, que Vmd. me re- / Y fiere haberse visto en la casa del Señor Marqués de N. estoes, haberse hallado de noche luminoso un pedazo de carnero guardado en una Alhacena, es bastantemente raro; pero no tanto que no tenga yo noticia de tal qual ca dentro de la misma especie.

2 A la verdad son tantos los Phosphoros naturales, que aun quando se descubre alguna nueva especie, no debe cau- sar una grande admiracion; siendo tan posible, que en al- gunos cuerpos, en quienes no se pensaba que pudiesen te- ner la calidad de Pbhosphoros, tal vez por accidente concurra aquella combinacion de principios, que es menester para serlo, Pongamos, que como comunmente se phylosofa, de las par= tes Sulfureas, y salinas, que hai en los cuerpos Lucíferos; resulta la iluminacion. No hai cuerpo alguno animal, en cu- ya composicion no entren el azufre, y la sal; pero es menes- ter sin duda una determinada combinacion de estos dos prin- cipios, para la produccion de aquel efecto. Esta. combina- cion es constante, y natural en todas aquellas especies de Cuerpos, Cuyos ludividnes todos uniformemente son Lucífe- ros, como los gusanos, que llamamos Lucernas, Lucerniagos, CARTA SEPTIMA: ol gos y 9 Luciernagas 5 las moscas llamadas Lampyrides, que hai en Italia, y otros Países: sobre todo,: los Cucuyos de la America 3 muchisimos pescados, $c, Y en orden a los pes- cados debo advertir, que aunque en muchos Autores se lee, que en las escamas se deposita la luz, pero en la carne solo quando está podrida, 0 mui cerca de la putrefaccion; la ex- periencia ha manifestado, que aun la carne sana es Phóspho- ro muchas veces, ñ £:5h ólron Tes: 3 Pero hai tambien, tal vez por accidente, la misma convinacion de principios en cuerpos, que por su nativa composicion no la tienen; O ya porque en uno, u otro in- dividuo, en tales, 0 tales circunstancias, resulta tal dispo- sicion interna, que de ella se origina la combinacion dichas como se lee de algunos hombres, que a tiempos arrojaban una especie de llamas inocentes; y de los cadáveres de que habla el Doctor Martinez, que abierto un agugero en el es- tomago», y. aplicando a el una vela, se encendía 3 O ya pot- que la accion de algun agente extrinseco induce en otros cuerpos esa disposicion; como muchas piedras preciosas, que calentandolas al fuego, y algunas solo con estregarlas fuerte: mente, se hacen Phosphoros por un breve rato. Lo mismo digo de la piedra de azucar, quebrandola con: alguna violen- cia en la obscurídad: de los pelos de los gatos estregados con fuerza, SC. eL | De uno de los dos modos dichos se produxo sia duda, el Phósphoro en qiiestion, sin que se pueda decir de quál de los dos determinadamente;pues aunque no se descubra agen> te extrinseco alguno inductivo de la disposicion necesaria en el carnero, no por eso se puede asegurar que no le hubo. Tiene la Naturaleza muchos agentes, que nos son ocultisimos. En los halitos de los cuerpos vecinos, y en la inmensa varie- dad de los corpuúsculos, que vuelan ¿por la Atmosphera, hai innumerables totalmente imperceptibles al sentido. Por otra parte, puestas algunas determinadas circunstancias, de que no podemos dár razon, la qualidad lucífera se-comunica con una facilidad estraña. | | . 5. Arriba he dicho, que el Phenómeno que se,vió en la cx: domo 1. de Cartas G3 sa 102 SorReE uN PHosPHORO RARO.

sa del Señor Marqués, no es tan raro, que no ténga tal qual exemplar dentro de la misma especie. Dos he encontrado insignes en el Quarto Tomo de las Recreaciones Matemati- cas, y Fisicas, lib. 1. cap.12, de que se citan, como tes- tigos, dos hombres bien famosos en la República Literaria, Gerónimo Fabricio de AÁquapendente, en: el Tratado de Ocul. visus organ. cap. 45 y Mr. Lemeri en su Curso Chimico.