cidad arrebataria la admiracion de sus semejantes, que creyéndole enviado por el cielo, se someterian gustosos á su enseñanza y mandatos, vinculando en su familia el derecho: supremo; en una palabra, el poder público se ha formado de varios modos, bajo condiciones diversas; y. casi siempre lentamente:, á manera de aquellos terre- nos que resnitan del sedimento de los rios en el tráscurso de largas años.. - E Atiéndase á. la formacion de los estados modernos y se comprenderá Ja de los-antiguos. ¿Acaso la Europa se ha constituido bajo un selo principio que le haya servido de regla constante?. La conquista, tos matrimonios, la suce- sion, las cesiones, los.convenios; las.intrigas, das re- voluciones, los libres llamamientos, ¿ho Son otros +an- _tos orígenes del puder público en las sociedades modernas? Así en su orígen como-en su desarrollo, ¿Ja fuerza y el derecho no andan mezclados con harta frecuencia?-Aun en nuestros dias, ¿no,estamos viendo cambios-de formas políticas y dinastías, entre revoluciones, restauraciones, conquistas, convenios, trasformándose el poder 'públi- co ora bajo las influencias de la diplomacia, ora bajo los debates de una asamblea", ora bajo la: fuerza de las ba- vonetas ó de las comnociones populares? Esta variedad, esta< vicisitudes, por mas lamentables que sean, son iñe- 'vitables atendida la incesante lucha en que por Ja misma naturaleza de las'cosas se hallan las ideás,-las costum+ bres, los intereses, y por los sacudimíentos que produce el choque de las pasiones, que se ponen al-servicio de los elementos combatientes. La misma trasformacion que van: sufriendo de continuo las. sociedades, adelan- tando las unas, retrogradando las otras, y contribuyen- - de todas á qué se realicen los destinos que-Dios ha se-- ñaladoá la humanidad en su mansion subre la tierra, es una causa necesaria de diferencias, y un insuperable obstáculo, para que los hechos, con su inmensa variedad y amplitud, puedan caber en la mezquiva regularidad de los moldes filosóficos. Es necesario contemplar la socie- dad desde un «punto de vista elevado para no dejarse deslumbrar por teorías pobres, que pretenden explicar - y arreglar el mundo con algunas fábulas, tan heachidas de vanidad tomo faltas de verdad.
ÉTICA. 437 160. En resúmen: el óbjeto del poder público es una “necesidad del género humano; su valor mora! sé funda en la ley natural, que autoriza y manda la existencia del.. mismo; el modo de su formacion ha dependido «de las circunstancias, sufriendo la variedad. é instabilidad de an cusas humanas, o y CAPÍTULO XIX. Derechós y deberes recí procos, independientes del órden social.
461. -Antes de examinar - 105 derechos: y idebreS que se-fundan en el órden soc'al, conviene advertir que in- . dependientemente de toda reunion en sociedad,. y hasta de los vínculos de familia, ticne el hombre obligaciónes - Con respectó á sus semejántes, Basta que'dos individuos se encuentren, aunque sea por casualidad, y por breves momentos, para'que nazcan derechos y deberes confor- mes á tas circunsiancias., Supóngase que un hombre enteramente solo en la tier- ra, tropieza con otro cuya existencia no conocia; ¿pue- de: 'matarle, adlropellarle, ni molestarle en ningun senti- do? Es evidente gue no. Luego en ambos, la seguridad individual es un derecho, y el respeto á ella un deber, Al enconlrar á su semejante.le vé en peligro de morir por enfermedad, por fatiga, por hambre ó sed; ¿puede dejarle abandonado y no socorrerle en su infertunio? Claro es que no: Luego. el auxilio en las necesidades es otra obligacion qué nace del simple contacto. de hombre con hambre.
El decir que no hay otros deberes elias: que los nacidos de la órganizacion social, es contrario á todos los. sentimientos del corazon. Un navegante en alta mar divisa á un infeliz que está luchando con las olas: ¿no seria culpable si pudiendo no le salvara? Aunque el des- graciado perteneciese á la raza mas bárbara, con la cual ño fuera posible tener ninguna c!ase de relaciones, ¿NO llanarfamos monstruo de crueldad al navegante que no le librase del peligro? No hay entre ellos el vínculo so- 138 FILOSOFÍA” ELEMENTAL. cial, pero hay el humano; siendo notable que esta clase de actos se llaman de humanidad, y lo contrario inta- nianidad, porque haciéndolos nos portámos como hon:- bres, y omitiéndolos como fieras.: 162. El Autor de la naturaleza nos une átodos con un mismo lazo, por el mero hecho de hacernos semejantes. La razon de esto se halla, en que no pudiendo el hom- bre vivir solo, necesita del auxilio de los demás; y la satisfaccion de esta necesidad queda sin garantía, si to- do hombre no tiene prohibicion de maltratar á otro, y la obligacion de socorrerle. Esta lev moral es una con- dicion indispensable para el mismo órden físico; y de aquí es que Dios la ha escrito no solo en el entendimien- to, sino tambien en el corazon, para que ho sólo la co- nociésemos; sino tambien la sintiésemos; de suerte que cuando fuese preciso obrar, el impulso natural 5e ade- Jantase á la reflexion. ¿Quién no sufre al ver sufrir? ¿Quién no experimenta un vivo desco de aliviar al in- fortunado? ¿Quién ve.en peligro la vida de otro, sin que instintivamente se arroje á salvarle? En una calle vemos á una persona distraida, que no adyierte que un caba- lo, un carruaje la van á atropellar, ¿necesitamos acaso de la reflexion. para cogerla del brazo y librarla de una. desgraclá? ¿Los vínculos de familia mide sociedad, son necesarios para que nos creamos ligados con.este deber? 163. El derecho de defensa existe independientemente de la organizacion social. Por lo mismo que el hom- bre puede y debe conservar su vida; tiene un itidisputa- ble derecho á defenderla contra quieh se la quiere quitar. Por idéntica rázon se extiende el derecho de defensa, 4 la integridad de los miembros y ál ejerticio de nuestras facultades. Si un hombre solitario se viere golpeado por útro, tiene derecho á rechazar los golpes pagándole con lá misma moneda; y gi se le quisiese coartar en su liber- tad, por ejemplo, ligándole Ó encerrándole, tendria de- recho á desembarazarse de su olicioso custodio. -Un' sal- vaje que quiere beber.de una fueite ó comer de la fruta de un árbol del desierto, no puede ser coartado por otro en el uso de Bu derecho; y si este último pretende lo contrario, el primero podfá usar de los medios conve- nientes pura hacerle entrar en razon.
éricA.' 139 164. Infiérese de estó, que indépendleñtemente de todá sociedad doméstitá y politica, tiene el individuo derechos y deberé; derechos á lo que necesita para lá conservacion de la vida y el racional ejercicio de sus fa- cúiltades; deberes, de respetar estos mismos derechos “en los demás, y de socorrerles eri sus necesidades, se- gun lo exijan las circunstancias. Estos derechos y debe- res se fundan en el hombre coirio hombre, y no tomo4n- dividuo de uná sociedad organizadá; nacen de tuna ley de sociedad universal, que ha establecido Dios entré to- dos lós individuos de lá especie humahá; or el mismo hecho de criarlos. 2 o 165. Conviene tener bien entendida y. presente éstá - «doctrina sobre los derethos y debéres intlividualés, pará comprender á fondo los que hacen de la organizacioñ. sotíal, ó de lá reunion perinanerite de los hombres eñ sociedad. El hombre no ló recibe todo de esta reunion; Jleva á ella un cáudal propio; que está sujeto á ciertas tondiciónes, perá del: cual no es lícito despojárle sin. jastds motivos. y ] CAPITULO Xx.
- Ventajas de la asotiacion..
166. La reunion de los hombres en sociedád adárrea á los asociados inmensas. ventajas. La seguridad indivi2 dual es garantida tontra las pasiones; los medios pará 18 conservacion de la vida se aumentáoy las fuerzas pará - dominar la naturaleza y hacerla -contribuir 4 lá sátisfae- cion de las necesidades, se multiplican con la asociacion; las facultades intelectuales se acrecientan-notabléfnetíte, participando todos de las ideas de todos. Maniféestémoslo con und ejemplo. eN a Algunas tribus de salvajes se Hallar despúurramáidás por un valle plantado de árboles de cuyo fruto se susten- tan. Mientras los árbolés se conserván bién;-hay abut> dancia de alimentos; tnás por desgraciá suele acóntéce?
nr 240. ” FILOSOFÍA ELEMENTAL. que en el tiempo de las lluvias el valle se inunda, y los rboles se destruyen ó deterioran. La causa de la inun- dacion está en que unas enormes piedras impiden que las aguas corran con libe: tad por su cauce: si fuese posible apartarlas, el peligro desapareceria; y además, culo- cándolas en la embocadura «del valle, por donde se des- borda el torrente, en lugar de dañar como ahora, apro- vecharian mucho, pues servirian de dique y asegurarian para siempre la conservacion de los árboles. Un salvaje ' concibe esta “idea: acumete la empresa, furceja, se Ta- tiga, pero en vano; cada una de las piedras pesa mucho mas de lo que puede mover un hombre. A los esfúerzos del uno suceden los del etro, con igual resultado: aun- que los salvajes fuesen un millon, las piedras.suffieran los impulsos sucesivos, y permanecerian en su puesto. * He aquí los efectos del aistamiento. Introducid ahora el principio de asociacion. Cada piedra necesita la fuerza de diez hombres: como la gente sobra, se. reunen. diez para cada una; las piedras eran veinte; acometiendo la empresa á'un mismo tiempo los necesarios para tudo, que serán descientos, ina obra que antes era 'absoluta- mente imposible, 'se Jleva á cabo en un abrir y cerrar de ojos. E A Fácil seria multiplicar los ejemplos análogos. Tomad mil individuos, exigidles que trabajen por separado sin union de sus fuerzas: aunque sean todos excelentés in- genieros y arquitectos no alcanzarán á construir un dique regular, ni á levantar un miserable edificio...167. La asociacion es una condicion indispensable pa- ra el progreso; sin ella el género humano se hallaria re- ducido á la situacion de los brutos. ¿ Porqué dominamos á los animales, aun cuando alguno de ellos se declare en insurreccion?. Porque ellos 'no se ayudan recíprocamente ' y nosotros sí. Un caballo se rebela contra su ginete y se propone derribarle Ó no dejarle montar, ó atropellarle con mordiscos y coces; por poco tiempo que haya, acu- den al'socorro del ginele cuantas personas le pueden au- xiliar, y. el caballo tiene que someterse á la fuerza, por- que no puede contra tantos. Si los demás caballos se bubiesen asociado á la insurreccion, y reuniéndose con el que.diere la señal, hubiesen dado una batalla en regla, 2 ÉTICA CS M1 el triunfo de los hombres habria sido harto mas difícil; y probablemente eh la primera refriega quedara dueño del campo el ejército caballar.
168. En la asociacion, las fuerzas no se suman, sino que se multiplican; y á veces la multiplicacion no puede expresarse por la ley de los factores ordinarios. La fuer- zá de diez unida á otra de diez, no hace solo veinte sino' ciento, y á veces mucho mas. Un indéviduo quiere mo- ver un peso que exige la luerza de dos: no consigue na- da; su fuerza es nula para el efecto; la reunion de otra «fuerzá como uno, no solo compone la suma de dos, sino Que multiplica la otra por un número infinito, pues que siendo antes un valor nulo, 1) convierte en un. valor ver- dadero. Las fuerzas de los individuos A y B-considera= das en sí, eran 1 cada una; mas para el efecto de mover el peso no eran nada. Así, los efectos sucesivos no estaban répresentados por 1 +4=2, pues entonces hubieran movids el peso; sino por 0 +00. Se las reune, impe- len á ua mismo tiempo, y el cero se cunvierte en 2. Luego la: reunion hace el efecto de la maltiplicacion por un número infinito. Porque considerando al cero como Cantidad infinitamente pequeña, no puede elevarse á la cantidad finita, 2, sin multiplicarse por un factor infi- Dilo, 7 169. La acumulacion de los medios para proveer á las necesidades de tudas especies, es otro de los resultados importantes de la asociacion. EHa liga á los hombres distanles en lugar y tiempo, y hace que las generacio- ñes presentes seaprovechen del trabajo de las pasadas. Cada generacion cunsume lo que necesita y trasmite el residuo á las futuras; y este residuo forma un caudal in- menso, cuya pérdida nos haria retroceder á la barbarie dejándonos en la mas espantosa pobreza. Suponed que una nacion pierde de repente todo lo que le leg wron sus “antepasados, y que se queda únicamente con lo que ella ha hecho: se hall=rá de repente sin ciudades, sin pneblos,. sin aldeas, con poquísimos edificios para vivir; los rios sin puentes y sin diques; la tierra sin estableci- mientos de labor; las comarcas sin caminos, los mares sin naves, sin puertos, sin faros; las bibliotecas sin li- bros; los archivos sinsapeles; las artes sin reglas; nada: 14442 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
quedará, porgue puede llamarse nadá lo qhe cada ge- neracion tiene de obra propia, si se compara con lo he- redado. Desgraciada humanidad si perdiese el enlace de la asociacion en el espacio y en el tiempo: si en el es- pacio, los hombres se quedariali aislados y reducidos á la condicion de grupos errantes;-si en el tiempo, la rup- tura con lo pasado equivaldria á.un diluvio universal; y ese rico patrimonio de que nos gloriamos se trocaria en destrozadas tablas en que apenas sobrenadarian algunos miserables restos. 170. Admiremos en esto la sabiduría del Autor de da naturaleza, que iinponiéndonos la ley de asociácion nbs ha enseñado un medio necesario para adelantar; y cotn- —padezcámonos dle esos habladores que-han declamado contra la sociedad, dando una evidente pruebá de'su or- gullosa irreflexion. El que condena la.sociedad, el que -: la mira como un mal ó como un hecho inútil, se puede comparat al hijo insolente que desdeña la protecciun de Su padre, y le exige una liquidacion de cuentas;-las cúen- tas se liquidan y el resultado es que el insolente pierde hasta la ropa que Heva, y se queda despiudo, o r CAPÍTULO XXÉ.
Objcio y perfeccion de la sociedad civil...
171._ Para conocer á fondo los derechos y.deberes que nacen de Ja organizacion social, y cómo en ella deben regularizarse los que son independientes de la misma, conviene tener presente que la sociedad no es para bien de uno ni de pocos, sino de todos; y por consiguiente el poder público que la gobierna no debe ni puede encami- narse al solo bien de un individuo, de una familia, ni de una clase, sino al de todos los asociados. Este es un prin- cipio fundamental de derecho público. Los hombres go- bernados no son una propiedad de quien los gobierna: están, sí, encomendados á su direccion, y para que la direccion pudicse ejercerse con órden y provecho, se * , ÉTICA. L43 , les lía prestrito la obediencia. Esta doctrina vo puédé desecharse, á no ser que se quiera anteponer el bien dé uno al de todos; sosteniendo que Dios há criado á los hombres de una condicion ¿emejante á la de los brutos, los que no viven para sí, sino para las necesidades y re- galo de otro. No sé realza de está suerte la dignidad del poder público, antes bien se la rebaja: la verdadera dig- nidad del mando está en mandar para el bien de los que obedecen; cuando el tíiando se dirige al bien particular alel que impera, y no al público, la autoridad $e degrada corivirtiéndose en uná verdadera explotacion. - "Esta doctrina, sólida garantía de los derechos de go- béernantes y gobernados, es una loz que sé difunde pot ' todos los rámos de lá legislacion política y civil.
172. El interés público, acorde con la sana morál, debe ser la' piedra de toqué de las leyes; por lo cuál debemos tambien fijar con exactitúd cuál es el verdai dero sentido de las palabras, interés público; bien pú- blico, felicidad pública, palabras que se emplean á cadá paso, y por desgracia con harta vaguedad. Y sin embargo es imposible conocer bien los. principios y las feglas de Ja legislacion, si el sentido de dichas expresiones no está bien determinado. No iremos á ún punto si no sabemos: .dótide está; ni acertarefmos en un blanco si no le vemos “clara y distintamente.
La necesidad de fijar ton exactitud el sentido de las palabras, bien, felicidad de los pueblos, ta manifiestan las varias acepciofies eri que se las toma. Para unos Há -felicidad pública es el desarrollo material; pará otros el intelectual y moral; ota sé mira tomo mas feliz el ptreblo que se levanta sobre fos 6trós por su poderio, orá al que vive tránquilo y calinoso «disfrutando de lá ventura. del hogar doméstico. De aquí procede la confusiorí que rettia en las palábras adelanto, progreso, mejoras, desarrollo, prosperidad, felicidad, civilizacion, cultura, que cada cual toma en el sentido que bien le parece, querierido en consecuencia impritnir á la sociedad un impulso especial, Hevándola por el camino de lo que $e llama - felicidad pública.
173. Ño creo imposible, ni siquiera difícil, el jar tos ideas sobre este punto. El bien público ño puéde ser altra 444 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
cosa que la perfeccion de la sociedad. ¿En qué consiste esa perfeccion? La sociedad es una reunion de hombres; * esta reunion será tanto mas perfecla, cuanto mayor seá la suma de perfeccion que se encuentre en el coniunto de sus individuos, y cuanto mejor se halle distribuida esta suma entre todos los miembros. La sociedad es un. ser moral; considerada en sí, y con separacion de los individuos, no es mas que un objeto abstracto; y por consiguiente la perfeccion d: ella se ha de buscar en último resultado, en los individuos que la componen. Luego la perteccion de la sociedad es en último anális. $ la perfeccion del hombre; y será tanto mas perfecta cuanto mas contribuya á la perfeccion de los individuos. Llevada la cuestion á este punto de vista, la resolucion - es muy sencilla: le perfeccion de la sociedad consiste en la organizacionmas á propósito para.el desarrollo simuitáneo y armónico de todas las facultades. del: mayor número posible de los individuos que la componen. En el hombre hay entendimiento cuyo objeto es la verdad; hay voluntad cuya regla es la moral; hay necesidades * sensibles cuya satisfaccion constituye. el bienestar mate- rial. Y así, la sociedad será tanto mas perfecta cuanta mas verdad proporcione al entendimiento del mayor número, mejor moral á su voluntad,' mas cumplida satisfaccion de las necesidades materiales.
171. Ahora podemos señalar exactamente el último término de los adelantos sociales, de la civilizacion, y de cuanto se expresa por otras palabras semejantes, di- ciendo que es.:. La mayor inteligencia posible, para el mayor número posible; la mayor moralidad posible, para el mayor nú- mero posibie; el mayor bienestar posible, para el mayor número posible.
Quítese una cualquiera de estas condiciones, y la ¿pertecci.n desaparece. Un pueblo inteligente, pero sin moralidad ni medios de subsistir, no se podria lamar perfecto; tambien dejaria mucho que desear el que fuese moral, pero al misma tiempo ignorante y pobre; y mu- cho mas todavía si abundando de bienestar material fuese inmoral é ignorante. Dadle inteligencia y morali- , dad, pero suponedle en la miseria, es digno de compa- +4 ÉTICA. 445 sion; dadte inteligencia y bienestar, pero supohedle in- moral, merec2 desprecio; dadle por fin moralidad bienestar, nero suponedle ignorante, será semejante un hombre bueno, rico y tonto; lo que ciertamente no “es modelo de la perfeccion humana. - CAPÍTULO XXIL Algunas condiciones fundamentales en toda organizacion social.
475." El poder público tiene dos funciones: proteger y fomentar: la protecciun consiste en evitar y reprimir el mal, el fomento en promover el bien. Antes de fq-. mentar debe: proteger: no -puede hacer el bien. si no empieza por evitar el mal. Esto último es mas fácil que lo -pfimero; porque el mal, en cuanto perturba el órden de -una manera violenta, tiene caractéres fijos, inequí- voeos, que guian para la “aplicacion del remedio. Todavía ño se sabe con certeza cuáles soh los medios mas á pro- pósito para multiplicar la poblacion; tes decir, que es un misterio el fymento de la vida; pero no lo es su «dles- truccion violenta: el homicidio no da lugar á equivoca- ciones. La produccion y distribucion de la riqueza es un fin económico para el cual no siempre se han conocido los medios ni se conocen del tudo ahora;. pero la des- truccion de la riqueza es una cosa palpable”: desde el orígen de las sociedades se ha castigado á los incen- diarios. Los medios de adquirir una propiedad pueden estar sujetos á dudas; pero-no lo «stá el despojo que el” ladron comete en un camino Ó asaltando una casa.
176. Sin embargo, ni aun en las funciones protectoras son siempre tan claros los deberes del poder público, como en los ejemplos aducidos; porque la proteccion no solo se encamina á impedir la violencia, sino tambien todo aquello que de un medo ú otro ataca el derecho, lo cual produce dificultades y complicaciones. A primera vista parece que la sociedad política debe considerarse como otra cualquiera, en que cada miembro lleva: su - 11146 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
lo cual es necesario prescindir de la comparacion, y dar á la ciencia del derecho público una.basa mas ancha, cual es la que llevo indicada (474).
El hombre individual tiene el deber de conservar la vida y la salud, de atender á sus necesidades, y desen- volver sus facultades en el órden físico, intelectual y moral, con arreglo al dictámen de la razon, reflejo de la ley eterna. Estos objetos no puede alcanzarlos viviendo enteramente solo, y así necesita reunirse con otros, pará el auxilio comun. Esta asociacion, de la cual resultan tantos bienes (cap. Xx), ofrece sin embargo-el inconve» niente de limitar en ciertos puntos ese mismo desarrollo; porque obrando simultáneamente lás facultades de los asociados, la extension del ejercicio de las de uno es un obstáculo para lá dilatacion de las de otro,.
Un sistema de ruedas en una máquina produce efectos á que no alcanzaria una sola: hay mas fuerza, mas re- gularidad, mejor aplicacion del impulso, mas “garantías de duration: pero estas ventajas no se consiguen sin que cada rueda pierda, por decirlo así, una parte de sti libertad, pues que, para concurrir al fin, es necesario que todas*se subordinen á las condiciones del sistema general. as 177. Ni la proteccion ni el fomento pueden realizarse sino bajo ciertas condiciones que Jimitan'en algun modo la libertad individual; limitacion que se compensa abun- dantemente con los beneficios que de ella dimanan. Las condiciones tundamentales de la organizacion social se “harán palpables con algunas explicaciones.
Si el hombre viviera solo, atenderia á sus necesidades echando mano de los medios que le ofreciese la natura- leza; cogeria el frutó del primer árbol que le ocurriera; sg guareceria en las cuevas donde hallase mas comodi- dades; ó si levantase alguna choza, elegiria el sitio y la ÉTICA. ' f147 forma de lá oonstruceión seguñ sus itcesidades ó cá- pricho. El mundo seria stiyo: y la foseslon y el usu- fructo no conoceriar más límite que el de sus fuerzas. Desde el momento que el hombre se reune con otros, esta libertad se hace imposible: si todos conservasen el derecho á todo, resultaria que nadie tendria derecho á | nada.! | Si en un paseo público se halla una persona sola, po- + drá disfrutarle de la manera que bien le pareciére, andando de prisa Ó despacio, tomando la direccion que se “le antoje, variándola con frecuencia y segun cuadre á sus caprichos. Tudo el paseo es suyo, sin mas limitacion que sus fuerzas. Llega otra persona: la libertad ya se _ restringe: porque es claro que ninguna de las dos puede echar a correr por donde se halla la otra, tropezaudo con ella y lastimándola. Van acudiendo otros, y la liber- tad se va restringiendo mas, á proporcion que el número - se aumenta; hasta que si er páseo se llena, es indispen- - sable mucho órden para que no” resulte la mayor con- fusion. Si estando'may concurrido, uños van hácia de- _ Jante, Ctros hácia -atrás, unos cruzan en direcciones perpendiculares, otros en diágobales, sin curarse nadie de la del vecino, sino tomando cada cual la primera que le ocurre, el resultado será furmarse un remolino de gente quese sutucarán, y ni siquiera podrán andar. ¿Cuál es el medio de conservar el-órden, y la posible libertad para todos? El quitar un poca de libertad á eada uno, subordiñando su paseo»á las necesidades del órden general.- Si los que van toman la' derecha, y los que -viencn lá izquierda; y los que quieren atravesar lo ha- cen solo en puntos determinados, donde el paseo tenga mas anchura, resultará que por mucha que sea la gente, . habrá órde:r, todos andarán, todos disfrutarán del paseo con la libertad posible, atendido lo 1umeroso de la con- currencia. Hé aquí úno de los hechos fundamentales de la organizacion social: restringir la libertad individual lo necesario para mantener el órden público, y la justa libertad de todos.: E - - El labrador que cultiva un campo, eú cuyos alrede- dores no hay propiedádes de otro, será libre de dirigir por donde le pareciere las aguas que le sobran; de lo 448 FILOSOFÍA ELEMENTAL. — * contrario no podrá dirigirlas de modo que vayan á parár á campos ajenos, inundándolos, y causando así grave perjuicio. La propiedad del uno restringe pues la liber- tad del otro: siendo todos los hombres propietarios de algo, todos tienen su libertad limitada por la propiedad de lus demás.: 178. Por esta doctrina se puede apreciar en Su justo valor la profundidad de los que hablan de la libertad individual, como de una cosa absoluta, á que no es lícito tocar sin una especie de sacrilegio: creen emátir una observacion filosófica, y en la realidad dicen un solemne despropósito. La libertad individual absoluta, es impo- sible en cualquiera organizacion social; los que la proclaman es necésario que empiecen por descomponerlo todo, dispersando á los hombres por los bosques para”.
que vivan como las fieras.
CAPITULO XXIH: 0 Derecho de propiedad. | o SECCION. La | Estado, importancia y dificultades de la cuestion, 479; La propiedad, tomada esta palabra en su loOs cion mas general, es la pertenencia de un objeto á un sujeto, asegurada por la ley. Si esta ley es natural, la propiedad será natural; si positiva, positiva, En el primer-sentido, podremos decir que el hombre es propie- - tario de sus facuHades intelectuales, morales y físicas; - porque la ley natural le garantiza esta pertenencia, de suerte que infringe la ley quien le perturba en el uso de ellos, Ya se entiende que aquí se habla de propiedad, solo en cuanto se refiere á los demás hombres: pues que considerando al individuo con relacion á Dios, esta pro- piedad no es mas que un usufructo; y en esto hemos jl de fundado una de las razones que prueban la inmoralidad del suicidio. (Cap. Xv, seccion 05 La muchedumbre y variedad de las relaciones sociales, producen complicaciones difíciles en la adquisicion y conservacion de la propiedad; y la jurisprudencia halla un vasto campo donde explayarse, combinando los prin-' cipios de justicia y equidad con la conveniencia pública.. Dejendo la parte que no corresponde á la filosofía moral, nos limitaremos á fijar los principios generales que rigen en esta materia, empezando por examinar los cimientos en que estriba el derecho de propiedad.
180. ¿En qué se funda el derecho de propiedad? ¿ Porqué unas cusas pertenecen á un individuo con ex- clusipn de Jos demás? ¿Porqué nu tienen todos derecho -' “ En la actualidad es mas necesario que en otros tiempos el estudiará fondo el principio del derecho de propiedad, porque se halla vivamente combatido por escuelas disol- ventes, y amenazado por sectas audaces, que probable- ménte causarán profundas revoluciones en el porvenir de las. sociedades: modernas: 181. Él derecho de própiedad ¿puede fundarse en el snlo trabajo ¿ndividual, empleado para la adquisicion de un objeto? No, A un mismo tiempo hacen dos niños: el uno no tiene mas amparo que un hospicio; el otro es dueño de inmensas riquezas; y no obstante el segundo no ha podido trabajar mas que el'primero: ambos acaban de ver la laz. dec O Le 182. ¿Puede acaso:fundarse el derecho de propiedad en las necesidades que se han de satisfacer? No. De lo contrario, seria de derecho la distribucion de todo par partes iguales; porque en el órden “natural todos. los hombres tienen idénticas necesidades, y las diferencias te resultan solo serian relativas á las cualidades físicas e cada uno: por ejemplo, el ser mas ó menos comedor Ó bebedor, el sentir mas Ó menos el calor ó el frio. En este supuesto no podrián entrar en consideracion las necesidades facticias,. porque en ellas la desigualdad resulta de la riqueza, y por tanto de un hecho que, en tal le sería contrario al principio del supuesto dedl dl 450 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
183. El trabajo personal en la adquisicion, explica en algun modo la propiedad. en sus primeros pasos; pero no en su complicacion;, tal como se presenta en las so- ciedades por poco adelantadas que se hallen. El salvaje que mata una fiera es propietario de ella; y el derecho á alimentarse de su carne y cubrirse ton su piel, se funda en el trabajo que le ha costado el adquirirla. En un bosque de árboles frutales, cada salvaje es propietario de lo que necesita para saciar el hambre; este derecho se funda en las mismas necesidades que ha. de satisfás cer; y se aplica á una fruta especial por solo tl trabajo de cogerla.
(484. Pero está sencillez del derecho de pro edad - dura muy poco; no se conserva ni entre las hofdas errantes. El salvaje propietario de la piel de la fiera,- quiere transmitirla á otro: aquí ya encontramos un nuevo título: el segundo yá no la posee por su trabajo, sinó por donacion. El salvaje, antes de morir, lega á $us hijos ó parientes las pieles que posee; aquí hallamos un título nuevo, la sucesion. Todavía en estos títelos vemos un objeto: la satisfaccion de las necesidades de los indivi-. duos á quienes se trasmite la propiedad; Ars esta- puede tomar un aspecto nuevo: el dueño establece. que desde la muerte de uno de sus sucesores, posta el otro que él determina; aquí hallamos la propiedad limitada por el difunto; 'este continúa en cierto modo dominándola, pues que arregla las trasmisiones sueesivas. Atun puede esforzarse mas la dificultad: el difunto ino ha -queridó que nadie poseyese su propiedad, sino que se la-cón- servase como. un recuerdo de la habilidad y osadía del cazador: aquí continua su doniinio despues de la muerte, pués que excluye la posibilidad de que otro se haga propietario.
185. ¿En qué se fundan -Esos derechos? ¿Porqué se han introducido en la sociedad? ¿cuál es su límite? ¿cuáles son Jas facultades del poder público pára arh- pliarlos, restringirlos ó modificarlos? He aquí unas cues- tiones 2 afectan profundamente á la organizacion S6- E e que depende la mayor parte de la legislacion civil Ll derecho de propiedad no se comprende bien si us ÉTICA. Asi -se le abarca en todas sus relaciones: los puntos de vista incompletos conducen á resultados desastrosos. En po- + tasimaterias acarrea errores mas trascendentales un mé- todo exclusivo; este es un conjunto cuyas partes no se pueden separar sin que se destrocen. En el derecho dé propiedad se combinan los eternos principios de la mo- ral, con las necesidades individuales, domésticas y-pú- blicas, y con miras económicas; y tambien con el (in de “evitar él que la sociedad esté entregada á una turbacion ¡ continua. Examinemos estos elementos y veamos la párte qué á cada úno corresponde.: SECCION 1.
El principio fundamental del derecho de propiedad es el A 3. trabojo. l o, 196. Suponiendo.que no. haya todavía propiedad al- «guna, claro es que el título mas justo pare su adquisicion ' es el trabajo empleado én la produccion ó formacion de ur objeto. Un árbol que está en la'orilla del mar en un pais de salvajes, no es propiedad de nadie; pero si uno de ellos le derriba, le ahueca, y hace de él una cañoa.
-para navegar,.¿tabe título mas jústo para que le pertenezca al salvaje marino la propiedad de su tosca nave?
Este derecho se funda en la misma naturaleza de las co - sas. El árbol, ántes de Ser trabajado, 'no- perteneciá á nadie; pero ahora no es el árbol propiamente dicho, sino un objeto nuevo; sobre la materia, que. es la madera, está la forma de canoa; y el valor que tiene para las necesidades de la navegacion, es efecto del trabajo del artífice. Esta forma es la expresión del trabajo: representa las fatigás, las privaciones, el sudor del que lo ha construido: y así la propiedad, eh este taso, es una - especie de continuacion de la propiedad de las facultades empleadas en la construcción. MT " El Autor de lá naturalezá há querido sujétarnos ál tra - bajo; pero éste tr: Majo debe sernos útil; de lo contrario ny tendria objeto. La utilidad no se fealizariá si 8l frute % 452 FILOSOFÍA ELEMENTAL.