Ibn Jaldún
Historiador, sociólogo y hombre de Estado norteafricano (1332–1406), nacido en Túnez en una familia aristocrática andalusí emigrada a raíz de la Reconquista, y una de las mentes más originales de la historia intelectual medieval. Recibió una educación clásica completa en derecho islámico, teología y literatura árabe antes de llevar una vida agitada de funcionario, diplomático y cortesano entre los sultanatos del Magreb, Granada y Egipto, a menudo envuelto en intrigas políticas que lo llevaron, al menos una vez, a la cárcel y que lo forzaron a cambiar repetidamente de señor y de bando; el episodio más célebre de su vida fue su entrevista con Tamerlán durante el asedio de Damasco en 1401, donde, descolgado con cuerdas desde la muralla, negoció la seguridad de la ciudad y dejó un relato detallado de la conversación. Su obra maestra, la Muqaddima («Introducción», 1377), concebida originariamente como prólogo a una gran historia universal titulada Kitab al-Ibar, se convirtió en un tratado autónomo y revolucionario sobre los principios de la sociedad humana: en ella desarrolló el concepto de asabiyya, la cohesión y solidaridad de grupo que explica el ascenso y la caída de dinastías y civilizaciones en ciclos generacionales de aproximadamente tres generaciones, analizó la transición de la vida nómada y beduina a la sedentaria y urbana y sus consecuencias políticas, económicas y morales, y anticipó ideas de economía (teoría del valor-trabajo, curvas de población y producción) y de sociología que Occidente no redescubriría hasta siglos después. A menudo considerado, con razón, el fundador de la sociología y la filosofía de la historia como disciplinas empíricas, su influencia real en el pensamiento islámico posterior fue más bien modesta hasta que Occidente lo «redescubrió» en el siglo XIX, momento a partir del cual pensadores como Arnold Toynbee lo han elogiado como uno de los historiadores más grandes de todos los tiempos.