Teresa de Ávila
Monja carmelita, mística, escritora y reformadora española (1515–1582), nacida en Ávila en una familia de posible ascendencia judía conversa, que ingresó en el convento carmelita de Ávila a los veinte años, en parte para huir de un matrimonio convencional, y que tras décadas de una vida religiosa tibia e inconstante, según ella misma relata, experimentó hacia los cuarenta años una profunda conversión interior a raíz de la contemplación de una imagen de Cristo flagelado, que marcó el inicio de una intensa vida mística caracterizada por experiencias extáticas, visiones y el fenómeno conocido como levitación, documentado por testigos contemporáneos. Convencida de que la orden carmelita había relajado en exceso su austeridad original, emprendió con una determinación y habilidad organizativa notables la reforma de la orden, fundando diecisiete nuevos conventos de carmelitas descalzas por toda España bajo un régimen de pobreza, clausura estricta y oración contemplativa intensa, tarea en la que contó con la colaboración decisiva de san Juan de la Cruz, a quien convenció para extender la reforma también a los frailes. Su obra literaria, escrita en un castellano de vivacidad y franqueza excepcionales, a menudo por obediencia a sus confesores y bajo la vigilancia suspicaz de la Inquisición, incluye el Libro de la vida, su autobiografía espiritual donde relata con notable introspección psicológica su propio itinerario místico, y sobre todo Las moradas o El castillo interior (1577), su obra maestra, que describe el alma como un castillo de cristal formado por siete moradas concéntricas que hay que atravesar en un progreso espiritual hacia la unión íntima con Dios en el centro. Perseguida en vida por sospechas inquisitoriales debido a su posible ascendencia judía y a la audacia de sus reformas y escritos, fue canonizada en 1622 y proclamada Doctora de la Iglesia en 1970, la primera mujer en recibir este título, reconocimiento a la excepcional profundidad teológica de su obra mística.