Sutra del loto
Escritura budista mahayana de autoría anónima y composición colectiva, redactada probablemente en varias etapas entre los siglos I a. C. y II d. C. en la India, y uno de los textos más influyentes y venerados de todo el budismo de Asia oriental. Su título completo, «Sutra de la flor de loto del Dharma maravilloso», alude a la imagen de la flor de loto que crece pura desde el fango, símbolo de cómo la naturaleza iluminada puede emerger intacta en medio de las impurezas del mundo. Su enseñanza más trascendente es la doctrina del vehículo único (ekayana): los diferentes caminos budistas que parecían distintos —el de los arhats, el de los bodhisattvas, el de cada escuela— no son sino «medios hábiles» (upaya) que el Buda adaptó temporalmente a las capacidades de cada oyente, pero que en última instancia convergen todos en un único vehículo universal hacia la budeidad plena, a la que están destinados a llegar absolutamente todos los seres sensibles, sin excepción, incluidos quienes parecían irremediablemente extraviados. El texto revela también que el Buda histórico, Siddhartha Gautama, no alcanzó la iluminación bajo el árbol bodhi sino hace eones incalculables, y que su muerte aparente fue solo una manifestación pedagógica, ya que en realidad un Buda eterno y cósmico continúa enseñando sin parar desde un «pico del buitre» trascendente. Esta visión de una budeidad universal, accesible incluso a los laicos y, en un pasaje célebre y debatido, a una hija de rey-dragón de ocho años que alcanza la iluminación instantáneamente, inspiró directamente a escuelas tan influyentes como el Tiantai chino, el Tendai japonés y el Nichiren, y es considerado por muchos practicantes —especialmente dentro de la tradición Nichiren, donde la simple recitación de su título se venera como práctica salvífica suprema— la enseñanza culminante y definitiva de toda la predicación del Buda.